{"id":4855,"date":"2019-12-02T13:38:09","date_gmt":"2019-12-02T13:38:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/?p=4855"},"modified":"2019-12-02T13:38:11","modified_gmt":"2019-12-02T13:38:11","slug":"octubre-de-2019-estallido-social-en-el-chile-neoliberal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/octubre-de-2019-estallido-social-en-el-chile-neoliberal\/","title":{"rendered":"Octubre de 2019: estallido social en el Chile neoliberal"},"content":{"rendered":"\n<font font=\"\" size=\"3\" face=\"Roboto, Arial\" color=\"#CCCCCC\">EDICI\u00d3N 97 OCT-DIC 2019<\/font>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-ugb-spacer ugb-spacer\" style=\"height:15px\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Durante la semana del 14 al 18 de octubre del presente a\u00f1o, los estudiantes secundarios convocaron para llevar a cabo una evasi\u00f3n en el pago de los boletos del metro de Santiago, como una forma de protestar frente a una reciente alza de las tarifas de este importante medio de transporte. \u201cEvadir, no pagar, otra forma de luchar\u201d, fue la consigna que cientos de estudiantes han coreado a la entrada de las estaciones del metro, desde el lunes 14 en adelante. El conflicto comenz\u00f3 a escalar y cont\u00f3 con el apoyo t\u00e1cito de gran parte de la poblaci\u00f3n cuando la tarifa del metro alcanz\u00f3, en horas punta, el valor de 830 pesos chilenos (1,2 d\u00f3lares, en moneda americana). <\/p>\n\n\n\n<p>Junto a las consignas, los estudiantes ingresaban a las estaciones del metro y saltaban los torniquetes para evadir el pago del boleto. El d\u00eda jueves 17, mientras las estaciones eran custodiadas por Carabineros de Fuerzas Especiales, el conflicto se radicaliz\u00f3 con ataques a las instalaciones de algunas estaciones, especialmente contra los torniquetes.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no fue hasta el viernes 18 que el conflicto se expandi\u00f3 y amplific\u00f3 con manifestaciones en estaciones de alta concurrencia de usuarios, lo cual alter\u00f3 el funcionamiento regular del metro que transporta a diario a aproximadamente 2,8 millones de santiaguinos. Es as\u00ed que se empezaron a cerrar estaciones y se increment\u00f3 la represi\u00f3n en distintos lugares, lo que alter\u00f3 todo el sistema de transporte de una ciudad de 7 millones de habitantes. Cuando anochec\u00eda la polic\u00eda se vio aparentemente sobrepasada por estas acciones, y el gobierno amenazaba a los manifestantes con aplicarles la Ley de Seguridad Interior del Estado y no les ofrec\u00eda ninguna salida al alza de tarifas. Es decir, solo se criminalizaba a la protesta, y se acusaba a los manifestantes de v\u00e1ndalos y criminales. A las 20:30 horas comenzaron a sonar las cacerolas en distintos barrios de Santiago y muchos manifestantes se congregaron a la entrada de varias estaciones del metro; y con una presencia mayoritaria de j\u00f3venes de los barrios populares sino el estallido de la rabia acumulada por una gran parte de la poblaci\u00f3n que vive cotidianamente la precariedad social y la desigualdad estructural que el neoliberalismo configur\u00f3, materializ\u00f3 y naturaliz\u00f3 en la sociedad chilena desde la dictadura de Pinochet hasta la fecha. Se iniciaron entonces ataques e incendios de algunas estaciones del metro, m\u00e1s el saqueo de locales comerciales y supermercados. A estas alturas se hab\u00edan suspendido todas las operaciones del metro en la ciudad y el gobierno se reuni\u00f3 de urgencia en La Moneda, para decretar pasada la medianoche el \u2018estado de emergencia\u2019, lo que entreg\u00f3 la mantenci\u00f3n del orden p\u00fablico a los militares.<\/p>\n\n\n\n<p>La estrategia del gobierno fue equivocada y tard\u00eda en todas sus etapas; el viernes 18 cuando el conflicto escalaba este solo ofreci\u00f3 represi\u00f3n, lo que estimul\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la movilizaci\u00f3n la cual tom\u00f3 formas in\u00e9ditas, como por ejemplo el ataque a las estaciones del metro que en pocas horas destruy\u00f3 y provoc\u00f3 incendios de distinta magnitud \u2014los da\u00f1os suman varios millones de pesos\u2014 lo que dej\u00f3 al metro pr\u00e1cticamente fuera de servicio (a\u00fan se eval\u00faan los da\u00f1os y no se sabe cu\u00e1nto tiempo tomar\u00e1 la restituci\u00f3n del servicio[mfn]El metro estuvo suspendido completamente el fin de semana del 19 y 20 de octubre y se ha ido reestableciendo paulatinamente. Luego de un mes de manifestaciones, aun varias estaciones no prestan servicios, pero la mayor\u00eda de las l\u00edneas se han reestablecido, aunque con horarios m\u00e1s restringidos.[\/mfn]). \u00a0<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>\u201cLa estrategia del gobierno fue equivocada y tard\u00eda en todas sus etapas.\u201d<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>El s\u00e1bado 19, con estado de emergencia en ejercicio, las manifestaciones tomaron un doble giro: junto a la expresi\u00f3n p\u00fablica del malestar mediante caceroleos y manifestaciones en plazas y grandes avenidas se multiplicaron los saqueos a supermercados y farmacias; &nbsp;la protesta se extendi\u00f3 a las provincias y se hizo nacional, de norte a sur del pa\u00eds, al menos desde Iquique hasta Punta Arenas, con mayor intensidad en Valpara\u00edso y Concepci\u00f3n, las dos ciudades mayores despu\u00e9s de Santiago. <\/p>\n\n\n\n<p>En esta fase de la movilizaci\u00f3n, a\u00fan en desarrollo, el estado de emergencia fue desafiado y desobedecido por la poblaci\u00f3n, al punto que la noche del s\u00e1bado se impuso el toque de queda en Santiago, Valpara\u00edso y Concepci\u00f3n. Este toque de queda no alcanz\u00f3 los efectos esperados, y las manifestaciones p\u00fablicas y saqueos continuaron.<\/p>\n\n\n\n<p>Chile viv\u00eda el mayor \u2018estallido social\u2019 desde que se recuper\u00f3 la democracia en 1990; es decir, de los \u00faltimos 30 a\u00f1os. Un estallido que nadie pod\u00eda imaginar o prever, aunque muchos admiten hoy que los s\u00edntomas han existido desde hace ya bastante tiempo. &nbsp;Como colof\u00f3n de lo que hemos narrado, el presidente Pi\u00f1era, en la sucesi\u00f3n de errores y fantas\u00edas de su gobierno, declar\u00f3 el domingo 20 de octubre al anochecer: \u201cestamos en guerra\u201d. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>\u201c Este estallido social, dif\u00edcil de prever en su magnitud, sorprende en un  contexto francamente cr\u00edtico desde el punto de vista social y pol\u00edtico.\u201d<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Este estallido social, dif\u00edcil de prever en su magnitud, sorprende en un contexto francamente cr\u00edtico desde el punto de vista social y pol\u00edtico. Simplificando, y de manera un poco esquem\u00e1tica, se puede decir que, por una parte, tanto en el gobierno como en el Estado mismo, las instituciones viven su peor momento de credibilidad y legitimidad, producto no solo de la corrupci\u00f3n \u2014de la que ya no se salvan ni las Iglesias\u2014 sino adem\u00e1s de su abismante distancia e indiferencia con la sociedad en general, pero particularmente con el pueblo. Y por otra parte, desde el punto de vista de las clases populares y sus luchas, esta movilizaci\u00f3n que conduce a un \u2018estallido\u2019 se hace sin un convocante central, sin org\u00e1nicas conocidas (ni partidos, ni la CUT, ni coordinaciones territoriales) por lo que adquiere un cierto car\u00e1cter espont\u00e1neo, que se puede relativizar, si se tienen en cuenta los \u00a0procesos de organizaci\u00f3n y expresi\u00f3n p\u00fablica \u00a0creados por los estudiantes secundarios y diversos movimientos sociales, que preceden a este estallido, como por ejemplo: el movimiento mapuche desde fines de los 90; el movimiento estudiantil, secundario y universitario mochilazo en 2002; la revoluci\u00f3n ping\u00fcina en 2006; el movimiento por la educaci\u00f3n p\u00fablica en 2011; el movimiento \u201cNo + AFP\u201d[mfn]AFP (Asociaci\u00f3n de Fondos de Pensiones), basado en la capitalizaci\u00f3n individual y en manos de empresas privadas, sin participaci\u00f3n de los trabajadores.[\/mfn]\u00a0desde 2016; el mayo feminista de 2018; los diversos movimientos socio ambientalistas y de lucha por el agua y los territorios; las luchas y la huelga de los profesores en 2018; entre otros[mfn]Para una visi\u00f3n panor\u00e1mica de los movimientos sociales, se puede consultar, Mario Garc\u00e9s \u201cLos movimientos sociales en la transici\u00f3n: a 30 a\u00f1os del plebiscito de 1988\u201d. En: Julio Pinto, editor. Las largas sombras de la dictadura: a 30 a\u00f1o de plebiscito. LOM Ediciones, Santiago de Chile, junio 2019.[\/mfn]. Todas estas luchas tienen un alto valor, pero carecen hasta ahora de instancias de coordinaci\u00f3n y unificaci\u00f3n suficientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos elementos clave a destacar de esta movilizaci\u00f3n se describen a continuaci\u00f3n: <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las razones del malestar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Existe cierto consenso en los medios, entre los pol\u00edticos e intelectuales y en el sentido com\u00fan de vastos sectores de la poblaci\u00f3n, que el problema es m\u00e1s que el alza de los boletos del metro, que fue lo que gatill\u00f3 las movilizaciones; es decir, este motivo fue \u2018la gota que rebals\u00f3 el vaso\u2019. Este consenso se mueve en dos direcciones: en la desigualdad estructural de la sociedad chilena; y en la acumulaci\u00f3n de abusos y en las alzas en los servicios p\u00fablicos de luz y transporte, y de salud (sobre todo en medicamentos). <\/p>\n\n\n\n<p><strong>El estallido como forma de expresi\u00f3n popular<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Todo comenz\u00f3 con los estudiantes secundarios y su llamado a la evasi\u00f3n. Hay algo que puede generar curiosidad y es, \u00bfpor qu\u00e9 los estudiantes secundarios? Una hip\u00f3tesis posible y para bien de los necesarios cambios sociales que requiere nuestra sociedad, es que los j\u00f3venes est\u00e1n pensando y lo hacen con mayor libertad que los adultos; pero no solo piensan, sino que tambi\u00e9n act\u00faan y su acci\u00f3n alcanza visibles efectos sociales y pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p> El metro es un bien p\u00fablico y presta un gran servicio para el transporte; pero habr\u00eda que agregar que este simboliza el orden y el Estado, dicho en el lenguaje de los j\u00f3venes chilenos de nuestro tiempo, el metro representa al sistema del poder social y pol\u00edtico que organiza la vida cotidiana de la ciudad. El ataque a este medio de transporte, si lo vemos en retrospectiva, efectivamente golpe\u00f3 al sistema y desarticul\u00f3 el orden de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>La misma noche del viernes 18 de octubre se multiplicaron los ataques a los supermercados. El grupo m\u00e1s afectado fue el de Walmart con sus emblem\u00e1ticos supermercados L\u00edder (Walmart reconoci\u00f3 la noche del domingo 20 de otubre 140 locales saqueados). Las razone parecen \u2013al menos como hip\u00f3tesis- sencillas: son los supermercados con mayor presencia en los barrios populares; a los que m\u00e1s se les debe por el uso de las tarjetas de cr\u00e9dito &nbsp;&nbsp;y los que el pueblo concurre cotidianamente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los distintos repertorios de acci\u00f3n, de las clases medias y de los m\u00e1s pobres<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La mayor sorpresa para el gobierno y para todos los chilenos fue que decretado el \u2018estado de emergencia\u2019, las movilizaciones continuaron; es decir, la medida que pon\u00eda militares en las calles no actu\u00f3 como ant\u00eddoto ni descomprimi\u00f3 la protesta, la cual tom\u00f3 dos formas: cacerolazo y ocupaci\u00f3n de plazas (Plaza Italia, en el centro; y Plaza \u00d1u\u00f1oa, en el sector oriente, entre las m\u00e1s visibles en Santiago), as\u00ed como marchas en provincias y saqueos en los barrios pobres de Santiago e importantes ciudades a lo largo del pa\u00eds. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>El protagonismo de los j\u00f3venes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un hecho que ha llamado la atenci\u00f3n en las movilizaciones de los \u00faltimos d\u00edas es la visible presencia juvenil.&nbsp;El movimiento comenz\u00f3 con los estudiantes secundarios y los j\u00f3venes han estado masivamente presentes en pr\u00e1cticamente en todas las manifestaciones en plazas y avenidas, as\u00ed como en los ataques a supermercados &nbsp;y cadenas de farmacias. En todas partes, como indica el lenguaje popular chileno, \u201clos j\u00f3venes la llevan\u201d. Este es un fen\u00f3meno tal vez universal, sin embargo en Chile adquiere una connotaci\u00f3n especial, ya que se trata de las nuevas generaciones que no vivieron la dictadura y que, de alguna manera, no son portadoras del miedo que acompa\u00f1\u00f3 a sus madres, padres, abuelos, abuelas y generaciones que los preceden. <\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">C<strong>uando lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Para los grupos en el poder, la protesta y el estallido social los sorprendi\u00f3, no lo pudieron prever y tal vez, tampoco lo imaginaron. Esta situaci\u00f3n revela la escisi\u00f3n y la distancia de la pol\u00edtica institucional para con la sociedad, del desacoplamiento de lo social y lo pol\u00edtico, lo que excluy\u00f3 y subordin\u00f3 a los movimientos sociales que lucharon en contra de la dictadura, lo que fue la base sobre la cual se organiz\u00f3 la transici\u00f3n hacia la democracia. \u00a0Este fue, de alg\u00fan modo, el resultado de la adaptaci\u00f3n de la centro izquierda (dem\u00f3cratas cristianos, socialistas y PPD[mfn]Partido por la Democracia, creado a fines de la dictadura.[\/mfn]) a la Constituci\u00f3n de 1980 (heredada de la dictadura) y al modelo neoliberal. La primera adaptaci\u00f3n a la Constituci\u00f3n de 1980 condujo a la \u2018elitizaci\u00f3n\u2019 u \u2018oligarquizaci\u00f3n\u2019 de la pol\u00edtica, y la segunda adaptaci\u00f3n \u2014al modelo neoliberal\u2014 condujo a la \u2019mercantilizaci\u00f3n\u2019 de la vida social (y de paso a la colonizaci\u00f3n del Estado por los grandes grupos econ\u00f3micos nacionales y trasnacionales, con sus reiterados episodios de corrupci\u00f3n). En este contexto, tanto la derecha, por claras razones, como la centro-izquierda se asimilaron a las l\u00f3gicas neoliberales, mejoraron sus ingresos (especialmente los parlamentarios y altos funcionarios p\u00fablicos) y vaciaron progresivamente la pol\u00edtica de contenidos ideol\u00f3gicos; se hicieron todos, hombres y mujeres, funcionales y pragm\u00e1ticos (as). \u00a0Es contra esta forma de ejercicio de la pol\u00edtica, desprestigiada en el tiempo y con d\u00e9bil legitimidad, que estall\u00f3 en estos d\u00edas la protesta social con el objetivo de exigir cambios profundos que atiendan las demandas ciudadanas y populares.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n en las fuerzas progresistas, de izquierda extraparlamentaria y de los sectores populares tampoco es tan sencilla. El pueblo chileno en los \u00faltimos 50 a\u00f1os ha sido protagonista de dos grandes epopeyas: la unidad popular y las protestas nacionales en contra de la dictadura; ambas terminaron en derrotas, con altos costos humanos, pol\u00edticos y simb\u00f3licos. Desde una perspectiva hist\u00f3rica, el punto nodal no resuelto tiene que ver con problemas que a\u00fan nos acompa\u00f1an y que el actual estallido social vuelve a poner sobre la mesa: las relaciones entre el Estado y la sociedad civil, y el papel de los movimientos sociales y de los sujetos colectivos del cambio social. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todo indica que el conflicto y la inestabilidad, se van prolongar, lo que generar\u00e1 o un \u2018empate catastr\u00f3fico\u2019 o una salida golpista (o autogolpe del presidente Pi\u00f1era) \u2014poco probable por ahora\u2014, o un fortalecimiento de la movilizaci\u00f3n y los movimientos sociales que debiera tener como horizonte un proceso constituyente (o Asamblea Constituyente en forma, o reformas parciales a la Constituci\u00f3n), para lo cual es necesario una coordinaci\u00f3n social y pol\u00edtica suficiente que impida que la energ\u00eda desatada termine disip\u00e1ndose. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por ahora, nadie puede predecir c\u00f3mo se conjurar\u00e1 esta crisis. Lo \u00fanico claro es que Chile ya no es el mismo que el de ayer, gracias a su pueblo movilizado. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>Santiago de Chile, martes 22 de octubre de 2019. <\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Adenda<\/strong>: Este art\u00edculo fue escrito a solo cuatro d\u00edas que se inici\u00f3 el estallido social chileno, el que se ha prolongado por pr\u00e1cticamente un mes, con sucesivas movilizaciones ciudadanas, incapacidad del gobierno para encontrar una salida a la crisis y violaci\u00f3n sistem\u00e1tica de los derechos humanos, que a la fecha suman 25 v\u00edctimas fatales, centenares de heridos y miles de detenidos. En este contexto, el viernes 15 de noviembre, el parlamento, acogiendo el clamor ciudadano y evaluando los alcances de la crisis, alcanz\u00f3 un acuerdo para iniciar un proceso constituyente \u2014en varias etapas\u2014 que derogue la actual Constituci\u00f3n Pol\u00edtica del Estado, promulgada por la dictadura de Pinochet en 1980 y que est\u00e1 a\u00fan vigente. Este acuerdo, si bien reordena el cuadro pol\u00edtico y abre una nueva etapa en la pol\u00edtica chilena, est\u00e1 siendo resistido por diversos movimientos sociales que no fueron consultados ni convocados a participar en la elaboraci\u00f3n del referido acuerdo. Santiago, 18 de noviembre de 2019. <\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Chile ya no es el mismo que el de ayer, gracias a su pueblo movilizado. 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