{"id":4991,"date":"2020-06-20T02:45:04","date_gmt":"2020-06-20T02:45:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/?p=4991"},"modified":"2020-06-26T14:24:41","modified_gmt":"2020-06-26T14:24:41","slug":"estado-de-crisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/estado-de-crisis\/","title":{"rendered":"Estado de crisis"},"content":{"rendered":"\n<font font=\"\" size=\"3\" face=\"Roboto, Arial\" color=\"#CCCCCC\">EDICI\u00d3N 98\/99 ENE-JUN 2020<\/font>\n\n\n\n<p><strong><span style=\"color: #cf2e2e;\" class=\"ugb-highlight\">Por Gonzalo Hern\u00e1ndez<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-ugb-spacer ugb-spacer ugb-2541ba2 ugb-spacer--v2 ugb-main-block\" id=\"\"><style>.ugb-2541ba2.ugb-spacer{height:15px}<\/style><div class=\"ugb-inner-block\"><div class=\"ugb-block-content\"><div class=\"ugb-spacer--inner\"><\/div><\/div><\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Estamos en medio de una de las crisis m\u00e1s intensas de nuestra historia reciente. No hay duda. Los retos aparecen en m\u00faltiples dimensiones: salud, econom\u00eda, democracia \u2013por mencionar los m\u00e1s visibles\u2013. Son, adem\u00e1s, retos de gran escala: evitar cientos de miles de muertos y atender millones de desempleados. Esas son las magnitudes a las que nos enfrentamos. Mientras tanto, las restricciones presupuestales, sumadas a los descuidos institucionales de d\u00e9cadas, limitan de manera asfixiante los m\u00e1rgenes de reacci\u00f3n de los Estados. Muchos frentes abiertos y pocos recursos de pol\u00edtica. Las insuficientes capacidades estatales y la falta de priorizaci\u00f3n han facilitado la aparici\u00f3n de disyuntivas indeseables para los ciudadanos, entre ellas la m\u00e1s sonada: salud o econom\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El enemigo epidemiol\u00f3gico se mueve r\u00e1pido; los Estados se ven entumecidos. Y as\u00ed, el bienestar de los ciudadanos, especialmente el de los m\u00e1s vulnerables, ha pasado de estar amenazado a estar herido de gravedad.<strong> La tragedia social de millones de personas, que es permanente y no solo coyuntural, ha emergido de la profundidad. Est\u00e1 ahora m\u00e1s expuesta que nunca. Est\u00e1 en la superficie y reclama su lugar en las prioridades del Estado. <\/strong>Vale la pena, entonces, reflexionar sobre el Estado que necesitamos para reaccionar ante la crisis y sobre el Estado para actuar en la etapa de la reconstrucci\u00f3n. Ajustes al Estado neoliberal parecen necesarios.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Configuraci\u00f3n del Estado neoliberal: utop\u00eda y distop\u00eda&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>La arquitectura actual de los Estados viene de un proceso de transformaci\u00f3n \u2013desde la d\u00e9cada de los 70\u2013 en el que se ha reducido el tama\u00f1o de muchos gobiernos y se han estancado los presupuestos para los bienes p\u00fablicos \u2013en especial para los sectores de salud y educaci\u00f3n\u2013. Esta generalidad tiene elementos propios en cada pa\u00eds, por supuesto; sin embargo, caracteriza una tendencia pol\u00edtica global: neoliberalismo econ\u00f3mico. Aunque el r\u00f3tulo puede ser usado de diferentes maneras, uso aqu\u00ed neoliberal para denominar un tipo de configuraci\u00f3n estatal, un balance mercado-gobierno-comunidad, en el que los mercados y el sector privado tienen un rol protag\u00f3nico en las tareas de producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y asignaci\u00f3n de bienes y servicios, mientras los gobiernos y las comunidades asumen un papel relativamente pasivo. En el caso de los gobiernos, por ejemplo, la transformaci\u00f3n hacia la arquitectura estatal neoliberal se evidencia en la privatizaci\u00f3n de empresas, pol\u00edticas macroecon\u00f3micas (fiscal y monetaria) menos activas (con inflaci\u00f3n objetivo y reglas fiscales), y en que el alcance de la participaci\u00f3n de los gobiernos en las actividades econ\u00f3micas se reduce a un car\u00e1cter regulatorio.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El neoliberalismo y su lema <em>laissez faire, laissez passer <\/em>se justifican con la idea de que los mercados son eficientes. Y en buena medida lo son. Gracias al sistema de precios, se coordinan de manera descentralizada millones de preferencias y decisiones de los ciudadanos, y se administra la escasez \u2013sin racionamientos, sin filas interminables, sin excesiva burocracia, sin \u00e9lites de planificaci\u00f3n central que deciden qu\u00e9 producen y qu\u00e9 consumen los ciudadanos\u2013. El liberalismo econ\u00f3mico, por lo tanto, es un componente que contribuye al liberalismo democr\u00e1tico, en el sentido de que otorga libertad a las decisiones individuales de los ciudadanos. Y, adem\u00e1s, el liberalismo econ\u00f3mico es \u00fatil para la administraci\u00f3n eficiente de los recursos en la econom\u00eda, que se caracteriza por ser un sistema complejo, con multiplicidad de actores, interrelaciones y din\u00e1micas en un contexto de incertidumbre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, como es el caso de cualquier ideolog\u00eda, la utop\u00eda de los mercados viene de la mano con su propia distop\u00eda. Los mercados fallan. Son dominados por grupos de inter\u00e9s. No son siempre competitivos. Tambi\u00e9n pueden llevar a una excesiva contaminaci\u00f3n del medio ambiente. La descentralizaci\u00f3n propia del neoliberalismo puede conducir a que el modelo econ\u00f3mico sea desarticulado, que resulte en estancamiento productivo, desempleo, bajas provisiones de bienes p\u00fablicos y desigualdades persistentes. Puede generar exclusiones que corrompen la democracia. Los excluidos no se benefician del prometido c\u00edrculo virtuoso de liberalismo econ\u00f3mico y liberalismo pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote alignwide is-style-default\"><blockquote><p><strong>Nada garantiza, entonces, que la producci\u00f3n, la distribuci\u00f3n y la asignaci\u00f3n de bienes y servicios, a trav\u00e9s de los mercados, logre atender el bienestar general de los ciudadanos. Nada garantiza que ocurra el resultado caricaturizado por la met\u00e1fora de la mano invisible. Y el<em> laissez faire<\/em> puede quedar convertido simplemente en el traje de gala de un lema menos sofisticado: \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d.<\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Sin control, la moral individualista de la mano invisible puede, adem\u00e1s, romper el tejido social, la solidaridad, la cooperaci\u00f3n, el altruismo y diversos mecanismos de decisi\u00f3n comunitaria, \u00fatiles para definir lo que la gente necesita y quiere. Sin l\u00edmites, pueden sacrificarse activos fundamentales para la comunidad, para su organizaci\u00f3n social, cultural y econ\u00f3mica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La pol\u00edtica puede estar iluminada por los argumentos ut\u00f3picos de cualquier ideolog\u00eda, siempre y cuando est\u00e9 aterrizada por la posibilidad de sus distop\u00edas. Los Estados con mejores resultados en el bienestar de sus ciudadanos han alcanzado acuerdos sociales e institucionales \u2013luego de procesos pol\u00edticos que no son nada f\u00e1ciles\u2013 que logran contener los \u201cexcesos\u201d y evitar la \u201cescasez\u201d de mercados \u2013excesos y escasez de liberalismo econ\u00f3mico\u2013. Similar a los pesos y contrapesos de los poderes pol\u00edticos \u2013tipo Montesquieu\u2013, la configuraci\u00f3n estatal gobierno-mercado-comunidad no puede ceder en favor de uno solo de sus componentes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote alignwide\"><blockquote><p><strong>La fractura del balance gobierno-mercado-comunidad es, por lo regular, la expresi\u00f3n del triunfo del fundamentalismo ideol\u00f3gico y de las agendas de algunos grupos de inter\u00e9s, por encima del pragmatismo necesario para atender las verdaderas necesidades de la gente.&nbsp;<\/strong><\/p><p><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>M\u00e1s gobierno y menos mercado en tiempos de crisis<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>A la importancia de balance, de pesos y contrapesos, los tiempos de crisis le agregan una carga adicional a la arquitectura estatal: versatilidad.&nbsp; Para enfrentar los embates, se requieren recomposiciones \u2013ajustes\u2013 en el equilibrio gobierno-mercado-comunidad. Esos cambios dependen de la naturaleza de los choques negativos de la crisis.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis de la COVID 19 \u2013ha sido denominada as\u00ed\u2013 arranca con una amenaza al sistema de salud y se extiende con una par\u00e1lisis econ\u00f3mica. En buena parte, el golpe econ\u00f3mico ocurre porque, en ausencia de s\u00f3lidas infraestructuras hospitalarias (cuidados intensivos y respiradores artificiales), los pa\u00edses deben recurrir a fuertes confinamientos para detener la expansi\u00f3n del contagio y para ganar tiempo en las tareas de remediar, en lo posible, los descuidos institucionales de d\u00e9cadas. Por cierto, estos descuidos son propios del desbalance de la arquitectura estatal que precede a la crisis. Las consecuencias econ\u00f3micas inmediatas de las medidas medievales de cuarentena son: una demanda agregada deprimida \u2013en consumo, inversi\u00f3n, exportaciones\u2013, par\u00e1lisis productiva y desempleo [mfn] En el caso de Colombia, las cifras m\u00e1s recientes del Departamento Nacional Estad\u00edstica (Dane) muestran que 5,5 millones de personas perdieron su empleo entre febrero y abril de 2020. La mayor\u00eda de ellas ni siquiera busca trabajo porque saben que no lo van a encontrar en una econom\u00eda deprimida. La tasa de desempleo de abril de 2020 fue 19,8%. La poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente inactiva pas\u00f3 de 14,6 a 19,1 millones.[\/mfn].<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"642\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Estado-en-crisis-y-protesta-1024x642.jpeg\" alt=\"Estado en crisis y protesta\" class=\"wp-image-5022\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Estado-en-crisis-y-protesta-1024x642.jpeg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Estado-en-crisis-y-protesta-300x188.jpeg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Estado-en-crisis-y-protesta-768x482.jpeg 768w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Estado-en-crisis-y-protesta.jpeg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Estado en crisis y protesta social\/  Foto de: Alejandro P\u00e9rez<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La configuraci\u00f3n estatal de reacci\u00f3n frente a la crisis debe priorizar, entonces, el fortalecimiento del sistema de salud y la atenci\u00f3n humanitaria con alimentos y servicios b\u00e1sicos. Y en segunda instancia, debe mitigar la destrucci\u00f3n de capacidades productivas, que ser\u00e1n necesarias para la reactivaci\u00f3n [mfn] &nbsp;En la columna \u201cLa importancia de ser pol\u00edticamente incorrecto en la crisis\u201d <a href=\"https:\/\/www.elespectador.com\/opinion\/la-importancia-de-ser-politicamente-incorrecto-en-la-crisis-columna-915486\">https:\/\/www.elespectador.com\/opinion\/la-importancia-de-ser-politicamente-incorrecto-en-la-crisis-columna-915486<\/a>, discuto el riesgo de que los gobiernos dispersen el gasto, en lugar de priorizarlo. Posiblemente la dispersi\u00f3n es calculada y cumple el prop\u00f3sito de responder a las exigencias de muchos grupos electorales a la vez.&nbsp;.[\/mfn].<\/p>\n\n\n\n<p>Para lo primero, el fortalecimiento del sistema de salud exige econom\u00edas de escala que no se pueden alcanzar mediante esfuerzos descentralizados del sector privado. Son necesarias fuertes inyecciones de recursos gubernamentales, planificaci\u00f3n centralizada de la construcci\u00f3n de hospitales de campa\u00f1a, montaje y administraci\u00f3n de unidades de cuidados intensivos e importaci\u00f3n de respiradores y pruebas de diagn\u00f3stico. Todo esto en modo contrarreloj. Asimismo, la provisi\u00f3n de alimentos y servicios p\u00fablicos no puede depender de los ingresos privados de los hogares, golpeados fuertemente por la par\u00e1lisis econ\u00f3mica y la contracci\u00f3n del mercado laboral. Hasta cierto punto pueden usarse transferencias monetarias para los m\u00e1s pobres; est\u00e1 bien. Pero los recursos deben ser gubernamentales y muchas familias tendr\u00e1n que recibir sus alimentos de manera directa. Para la segunda instancia, que mitiga la destrucci\u00f3n de capacidades, el gobierno debe implementar planes de salvamento y apoyo a sectores productivos, siempre y cuando las empresas garanticen la empleabilidad de sus trabajadores, y siempre y cuando los recursos sean focalizados para los trabajadores de menores ingresos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las dos fases prioritarias de reacci\u00f3n necesitan m\u00e1s gobierno. Los mercados, adem\u00e1s de estar paralizados, no son el mecanismo m\u00e1s eficiente para atender los objetivos prioritarios en tiempos de crisis. Y, para el financiamiento de los gastos gubernamentales, se tiene que proyectar desde el principio un aumento del recaudo impositivo, con impuestos progresivos \u2013pagados fundamentalmente por las personas de m\u00e1s alto ingreso y riqueza\u2013. Dados los efectos asim\u00e9tricos de la crisis \u2013los m\u00e1s pobres son los m\u00e1s afectados\u2013, impuestos regresivos \u2013no progresivos\u2013 victimizar\u00edan de nuevo a la poblaci\u00f3n de menores ingresos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote alignwide\"><blockquote><p><strong>&nbsp;A diferencia de la pol\u00edtica macroecon\u00f3mica del Estado neoliberal, la pol\u00edtica fiscal en tiempos de crisis debe ser activa, y debe priorizar la compensaci\u00f3n de los ciudadanos m\u00e1s expuestos a la pobreza y a la desigualdad. En general, la configuraci\u00f3n estatal para reaccionar ante la crisis necesita m\u00e1s gobierno y menos mercado.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p><p><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Estado para la reconstrucci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Parece que se ha avanzado en el consenso de que una crisis de la magnitud de la crisis de la COVID 19 no puede enfrentarse con ortodoxia econ\u00f3mica y con un Estado neoliberal. Sin embargo, preocupa que el problema se siga viendo como si fuera de car\u00e1cter coyuntural, y que esto conlleve la posibilidad de desmantelar el rol de los gobiernos y de los presupuestos p\u00fablicos al pasar los momentos m\u00e1s duros. El problema es en realidad estructural, y hay dos razones para defender un mayor tama\u00f1o de lo p\u00fablico para la etapa de reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, la intensidad, la profundidad y la persistencia de los efectos de la crisis dependen de condiciones previas ya existentes antes de la pandemia: pobreza, ausencia de infraestructura de salud adecuada e informalidad laboral. La crisis le est\u00e1 pasando factura a los pa\u00edses por su desbalance excesivo a favor del mercado en la configuraci\u00f3n estatal gobierno-mercado-comunidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Claro, no puede desconocerse el efecto corrosivo de la corrupci\u00f3n p\u00fablica. De hecho, la corrupci\u00f3n es usada como argumento para reducir el tama\u00f1o del gobierno y los presupuestos p\u00fablicos. Sin embargo, es importante anotar tres puntos al respecto: i) la corrupci\u00f3n p\u00fablica es tambi\u00e9n privada \u2013muchas veces resulta de coaliciones de empresas privadas y funcionarios p\u00fablicos\u2013, ii) el estancamiento econ\u00f3mico, el desempleo, la informalidad y la desigualdad parecen ser, especialmente, la consecuencia de un modelo productivo desarticulado, y (iii) muchos pa\u00edses llevan ya d\u00e9cadas con gobiernos raqu\u00edticos sin \u00e9xito. De todos modos, no hay duda de que el aumento del tama\u00f1o del gobierno \u2013sugerido en este texto\u2013 debe estar acompa\u00f1ado por pol\u00edticas serias de transparencia y control ciudadano. Y esto viene tambi\u00e9n, por cierto, del fortalecimiento del componente \u201ccomunidad\u201d de la configuraci\u00f3n estatal gobierno-mercado-comunidad.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Segundo, si m\u00e1s gobierno y m\u00e1s de lo p\u00fablico son necesarios para enfrentar la crisis, tambi\u00e9n lo ser\u00e1n para la reconstrucci\u00f3n. Digo reconstrucci\u00f3n \u2013no solo reactivaci\u00f3n\u2013 porque la pandemia y la par\u00e1lisis de la econom\u00eda destruyen de manera persistente el empleo, el capital humano (salud y educaci\u00f3n) y parte de la capacidad productiva del pa\u00eds: algunas empresas que desaparecen con la crisis no volver\u00e1n al mercado. A la econom\u00eda y a sus mercados les tomar\u00e1 cierto tiempo volver a prender motores, y el gobierno tendr\u00e1 que asumir un rol activo en la reactivaci\u00f3n y la reconstrucci\u00f3n poscrisis.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de culminar esta contribuci\u00f3n a la Revista Cien D\u00edas, quiero rescatar tres apartes centrales de mi columna \u201cMantener la democracia, maestro\u201d, publicada recientemente en El Espectador (<a href=\"https:\/\/www.elespectador.com\/opinion\/mantener-la-democracia-maestro-columna-920101\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">19 de mayo<\/a>). Pueden ser \u00fatiles para orientar un rol activo del gobierno en la etapa de reconstrucci\u00f3n:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>\u201cLa recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica \u2013pasados los momentos m\u00e1s cr\u00edticos del embate de la pandemia\u2013 necesitar\u00e1 una priorizaci\u00f3n que le d\u00e9 profundidad a la estrategia macroecon\u00f3mica. Esa priorizaci\u00f3n deber\u00eda hacerse con dos criterios concretos: (i) generaci\u00f3n de empleo \u2013en especial para la mano de obra no calificada\u2013 y (ii) eficiencia del gasto p\u00fablico en la reducci\u00f3n de la pobreza \u2013para amortiguar los efectos acentuados de la crisis sobre los m\u00e1s vulnerables\u2013. El primer criterio responde a la idea de que la etapa de reactivaci\u00f3n, diferente a la etapa de crisis, debe estar basada en la creaci\u00f3n de oportunidades y no en medidas asistencialistas de choque. Reconoce, adem\u00e1s, que la forma m\u00e1s efectiva de cerrar las brechas econ\u00f3micas es a trav\u00e9s del empleo digno y con ingresos estables. Es un error pensar que la desigualdad y la pobreza pueden ser atendidas con instrumentos coyunturales; necesitan pol\u00edticas estructurales de largo aliento. Y el foco particular en el empleo de la mano obra no calificada apunta a que se estimulen los sectores productivos capaces de absorber a los trabajadores que han tenido que recurrir a la informalidad con baja productividad para sobrevivir \u2013en ausencia, precisamente, de una pol\u00edtica s\u00f3lida de desarrollo econ\u00f3mico\u2013.\u201d<\/li><\/ol>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"2\"><li>\u201cSobre el segundo criterio (eficiencia del gasto p\u00fablico en la reducci\u00f3n de la pobreza), los sectores ganadores son educaci\u00f3n y salud. Adem\u00e1s de mejorar las capacidades productivas de los trabajadores, compensan las desigualdades \u2013que ser\u00e1n amplificadas por la crisis\u2013 y mejoran directamente el bienestar de los ciudadanos. Sin duda son los sectores clave a la hora de generar inclusi\u00f3n y legitimidad del Estado.\u201d&nbsp;<\/li><\/ol>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"3\"><li>\u201c\u00bfC\u00f3mo llevar esto a la acci\u00f3n? Con dos programas: uno de construcci\u00f3n de capacidades para la educaci\u00f3n y la salud, que financie la inversi\u00f3n en infraestructura p\u00fablica (edificios, equipos y tecnolog\u00eda), con alianzas p\u00fablico-privadas \u2013acompa\u00f1ado de contrataci\u00f3n p\u00fablica de personal en esos sectores (maestros, m\u00e9dicos y enfermeros)\u2013 y otro de incentivos fiscales para las empresas que generen empleo estable para la mano de obra no calificada. S\u00ed, ambos programas pueden coincidir a la hora de sanar las fragilidades de los sectores de la salud y de la educaci\u00f3n \u2013expuestas por la crisis\u2013. Eso s\u00ed, se deja abierto el mecanismo de incentivos fiscales para las empresas que, sin importar su sector productivo, emplean mano de obra no calificada.\u201d<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Termino con el siguiente comentario: Colombia, al igual que otros pa\u00edses, ha necesitado por largo tiempo un Estado de crisis \u2013no solo por la coyuntura de la COVID 19\u2013. Para atender las necesidades de la gente, ese Estado debe responder a un enfoque pr\u00e1ctico, en lugar de ideol\u00f3gico. Es posible que pasados los d\u00edas m\u00e1s duros de la tr\u00e1gica crisis actual, se abra un espacio relevante en la agenda pol\u00edtica nacional, a fin de alcanzar un acuerdo que permita empezar a subsanar la deuda social que el Estado ha acumulado por d\u00e9cadas. El Estado de crisis que necesita el pa\u00eds debe resultar de un nuevo balance gobierno-mercado-comunidad, menos neoliberal y con una mayor relevancia de lo p\u00fablico.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group has-very-light-gray-background-color has-very-dark-gray-color has-text-color has-background\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong><span style=\"color: #abb8c3;\" class=\"ugb-highlight\">Foto de portada: Alejandro P\u00e9rez<\/span><\/strong><\/p><\/blockquote>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En medio de una de las crisis m\u00e1s intensas de la historia reciente, \u00bfcu\u00e1l es el papel del Estado para proteger la vida de los 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