{"id":5103,"date":"2020-06-27T22:56:57","date_gmt":"2020-06-27T22:56:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/?p=5103"},"modified":"2020-06-27T23:02:44","modified_gmt":"2020-06-27T23:02:44","slug":"mujeres-afropopulares-en-cartagena-en-tiempos-de-covid-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/mujeres-afropopulares-en-cartagena-en-tiempos-de-covid-19\/","title":{"rendered":"Mujeres afropopulares en Cartagena en tiempos de COVID 19"},"content":{"rendered":"\n<font font=\"\" size=\"3\" face=\"Roboto, Arial\" color=\"#CCCCCC\">EDICI\u00d3N 98\/99 ENE-JUN 2020<\/font>\n\n\n\n<p><span style=\"color: #cf2e2e;\" class=\"ugb-highlight\"><strong>Por Leidy Laura Perneth Pareja<\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-ugb-spacer ugb-spacer ugb-bfd8c7c ugb-spacer--v2 ugb-main-block\" id=\"\"><style>.ugb-bfd8c7c.ugb-spacer{height:15px}<\/style><div class=\"ugb-inner-block\"><div class=\"ugb-block-content\"><div class=\"ugb-spacer--inner\"><\/div><\/div><\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Cartagena es una de las ciudades del pa\u00eds que presenta mayor n\u00famero de contagios y muertes a causa del COVID 19. En la ciudad hay 4.865 personas que han adquirido el virus y 228 fallecidas[mfn]Cifras del Departamento Administrativo Distrital de Salud (DADIS) a 15 de junio de 2020.[\/mfn]. Considerando las enfermedades, no solo como eventos biol\u00f3gicos, sino como hechos pol\u00edticos que afectan de maneras diferenciales los cuerpos y dan lugar a formas de administraci\u00f3n de la vida y la muerte, cruzando categor\u00edas de g\u00e9nero, raza, clase social, sexualidad, edad, entre otras, en este art\u00edculo me centro en las violencias contra las mujeres racializadas que habitan sectores populares de la ciudad en el contexto de esta pandemia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote alignwide\"><blockquote><p>En este art\u00edculo sostengo que las mujeres afrodescendientes, negras, palenqueras y raizales est\u00e1n siendo particularmente violentadas en medio de la crisis generada por el COVID 19. Sin embargo, esto hace parte de un <em>continuum<\/em> de violencia patriarcal, clasista y racista, de car\u00e1cter colonial, que hist\u00f3ricamente se ha ejercido contra nuestros cuerpos.&nbsp;<\/p><p><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Mis argumentos para esta afirmaci\u00f3n emergen de tres lugares. En principio, mi posici\u00f3n como mujer negra, feminista, popular y antirracista que habita la ciudad de Cartagena. En segundo, mi ejercicio como activista que hace parte de la Mesa del Movimiento Social de Mujeres de Cartagena y Bol\u00edvar, una plataforma pol\u00edtica que convoca a organizaciones que tienen en su agenda los derechos de las mujeres y un compromiso con el derrumbe del sistema patriarcal. Durante la cuarentena, esta Mesa habilit\u00f3 una l\u00ednea de orientaci\u00f3n a mujeres v\u00edctimas de violencias y desde este ejercicio surgen varios de los eventos y reflexiones que aqu\u00ed planteo. Por \u00faltimo, hablo desde mi actividad acad\u00e9mica y pol\u00edtica como integrante del equipo de Interculturalidad del CINEP\/PPP, desde el cual trabajo con un c\u00edrculo de mujeres de sectores populares de la ciudad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Violencias econ\u00f3micas. Feminizaci\u00f3n y racializaci\u00f3n de la pobreza<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>En medio de esta coyuntura, mucho se ha disertado sobre el privilegio de clase que supone <em>quedarse en casa,<\/em> como medida preventiva para evitar el contagio de COVID 19. No obstante, este privilegio no solo es de clase, tambi\u00e9n es de g\u00e9nero y raza, sobre todo en una ciudad como Cartagena. Quedarse en casa supone contar con m\u00ednimos vitales garantizados en materia de seguridad alimentaria, vivienda, oferta continua de servicios p\u00fablicos, salud, educaci\u00f3n, oferta recreativa, tiempo de autocuidado y posibilidades de seguridad \u2013sin riesgo a la integridad f\u00edsica y emocional- en el interior de nuestras viviendas. Y estas garant\u00edas no las tienen las mujeres populares afrodescendientes, negras, palenqueras y raizales, que habitan sectores empobrecidos de la ciudad de Cartagena.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En Cartagena, mantener la medida preventiva de la cuarentena est\u00e1 siendo muy problem\u00e1tico, por el empobrecimiento que enfrenta una ciudad donde la mayor\u00eda de sus habitantes sostiene su vida material a trav\u00e9s del trabajo informal. Para 2019, de las 423 mil personas ocupadas que registraba el DANE, el 53.3%, es decir, m\u00e1s de la mitad, se dedicaban a actividades informales[mfn]Gonz\u00e1lez, 2019.[\/mfn]. Ahora bien, son las mujeres quienes presentan mayores tasas de informalidad. El estudio realizado por el Observatorio del Mercado Laboral en 2017 sobre mujeres en el mercado de trabajo, revela que las mujeres presentan tasas de informalidad y desempleo, superior a la de los hombres [mfn]P\u00e9rez, 2017, p.1.[\/mfn]. El director de este Observatorio, el economista Dewin P\u00e9rez, en 2018 anotaba adem\u00e1s, las escandalosas brechas salariales entre hombres y mujeres en Cartagena, que alcanzan hasta un 35%.&nbsp; En sus palabras, estas brechas se ampl\u00edan \u201csi la mujer es joven, de escasos recursos y afro\u201d [mfn]P\u00e9rez, marzo de 2018, El Universal.[\/mfn].<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"518\" height=\"800\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Mujer-en-Cartagena.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5114\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Mujer-en-Cartagena.jpg 518w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Mujer-en-Cartagena-194x300.jpg 194w\" sizes=\"auto, (max-width: 518px) 100vw, 518px\" \/><figcaption>Mujer en Cartagena. Foto de Young Shanahan, en <a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/youngshanahan\/24504476608\/\">https:\/\/www.flickr.com\/photos\/youngshanahan\/24504476608\/<\/a>.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Por esta raz\u00f3n, es importante considerar el car\u00e1cter racial de la feminizaci\u00f3n de la pobreza. Las mujeres racializadas, como plantea Ochy Curiel, est\u00e1n ubicadas en esferas laborales que reciben las peores remuneraciones: trabajo dom\u00e9stico, maquilas, trabajos informales diversos, trabajo sexual. De manera particular, el espacio p\u00fablico \u2013ese que hoy representa una amenaza de contagio y est\u00e1 bajo el control policial\u2014 ha sido un lugar utilizado por los sectores populares para la producci\u00f3n de ingresos. Las mujeres negras han tenido un v\u00ednculo econ\u00f3mico hist\u00f3rico con las calles, esquinas, parques, playas y plazas, a trav\u00e9s de ventas informales de alimentos y otro tipo de productos. Especialmente, las mujeres palenqueras han estado muy vinculadas de manera informal a la econom\u00eda del turismo de m\u00faltiples formas (venta de dulces y frutas, masajes, elaboraci\u00f3n de trenzas). Adem\u00e1s, un n\u00famero importante de mujeres negras, palenqueras y raizales son comerciantes y vendedoras en el Mercado de Bazurto, cuyo cierre fue decretado el 15 de mayo. Bazurto es, sin duda, un territorio negro. De manera que, la medida del aislamiento social preventivo ha impactado duramente la econom\u00eda familiar de estas mujeres.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, algunas trabajadoras dom\u00e9sticas, han sido despedidas. Muchas de ellas han relatado que este despido no se ha producido \u00fanicamente por el aislamiento social preventivo, sino por una lectura de sus cuerpos negros como potencialmente infecciosos; de manera que, la higienizaci\u00f3n de los hogares ha supuesto prescindir de las trabajadoras dom\u00e9sticas que, adem\u00e1s de habitar cuerpos negros, habitan sectores populares, le\u00eddos desde la contaminaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>En estas circunstancias, las mujeres \u2013sobre todo aquellas que asumen la jefatura de sus hogares\u2014 enfrentan la inseguridad alimentaria, la suspensi\u00f3n de servicios p\u00fablicos, y violencias por parte de sus arrendadores que amenazan con expulsarlas de las viviendas o les proponen intercambios sexuales en compensaci\u00f3n. En medio de esta crisis, muchas pasan a depender del ingreso absoluto de sus parejas, lo que a menudo favorece el ejercicio de violencia por parte de los proveedores masculinos, que usan esa jerarqu\u00eda econ\u00f3mica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Dificultades en el acceso oportuno a la justicia<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Como anot\u00e9, muchas mujeres se encuentran confinadas con sus agresores, bajo la intensificaci\u00f3n de la violencia y el aumento del riesgo de feminicidios. <strong>Siempre ha sido una estrategia de los agresores aislar a la v\u00edctima y romper todas sus redes para que no pueda activar rutas de denuncia, atenci\u00f3n y protecci\u00f3n. Esta situaci\u00f3n se ve favorecida por la medida de confinamiento y las dificultades de acceso oportuno a la justicia.<\/strong> En Bol\u00edvar, el n\u00famero de llamadas de mujeres v\u00edctimas de violencias a la l\u00ednea 155,&nbsp; entre el 15 de marzo y el 11 de abril,&nbsp; fue de 75 mientras en este mismo periodo para el a\u00f1o 2019 fue de solo 15 [mfn]Sisma, 2020, p. 7.[\/mfn]. La L\u00ednea de Orientaci\u00f3n habilitada por la Mesa del Movimiento Social de Mujeres \u2013una experiencia in\u00e9dita para nosotras\u2014 recibi\u00f3 entre abril y mayo de este a\u00f1o 30 llamadas, buscando orientaci\u00f3n para denunciar violencias f\u00edsicas, sexuales, psicol\u00f3gicas y econ\u00f3micas.<\/p>\n\n\n\n<p>En Cartagena, ante la coyuntura del Covid-19 la Oficina de Asuntos para la Mujer \u2013y en Bol\u00edvar, la Secretar\u00eda de la Mujer para la Equidad de G\u00e9nero y Gesti\u00f3n Social\u2014, as\u00ed como las respectivas comisar\u00edas de familia, habilitaron l\u00edneas telef\u00f3nicas y canales virtuales para la denuncia. La Oficina de Asuntos para la Mujer report\u00f3 haber atendido 25 casos, entre el 22 de marzo y el 4 de abril[mfn]El Universal, 29 de abril de 2020.[\/mfn].<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, es importante se\u00f1alar que al no funcionar lo suficiente los medios telef\u00f3nicos \u2013como est\u00e1 ocurriendo con las comisar\u00edas permanentes\u2014, se est\u00e1 reforzando la virtualizaci\u00f3n. Esta es claramente una barrera, puesto que muchas mujeres de sectores populares no disponen de internet ni de dispositivos necesarios para entablar las denuncias por esos medios; muchas de ellas, incluso se han enfrentado a que sus agresores les rompan los tel\u00e9fonos y gestionan aparatos precarios para poder comunicarse; otras ni siquiera logran hacerlo. La virtualizaci\u00f3n es problem\u00e1tica, adem\u00e1s, porque cuando se requieren medidas de protecci\u00f3n que implican, por ejemplo, que el agresor no pueda acercarse a la mujer violentada, este documento se le hacen llegar directamente a la denunciante por medios virtuales como correos electr\u00f3nicos o WhatsApp. De esta manera, se le atribuye a la mujer la responsabilidad de entregarle a su agresor la respectiva medida de protecci\u00f3n, exponi\u00e9ndola a nuevos actos de violencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"799\" height=\"533\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/16471735420_e354e9d078_c.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5115\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/16471735420_e354e9d078_c.jpg 799w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/16471735420_e354e9d078_c-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/16471735420_e354e9d078_c-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/16471735420_e354e9d078_c-270x180.jpg 270w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/16471735420_e354e9d078_c-770x515.jpg 770w\" sizes=\"auto, (max-width: 799px) 100vw, 799px\" \/><figcaption>Mujeres trabajando en el espacio p\u00fablico de Cartagena. Foto de Nick Harris, tomada de <a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/nickharris1\/16471735420\/\">https:\/\/www.flickr.com\/photos\/nickharris1\/16471735420\/<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En medio de estas negligencias y barreras institucionales, un asunto que preocupa de manera particular, es el largo tiempo que demor\u00f3 la apertura en el a\u00f1o 2020 del Hogar de Acogida para mujeres v\u00edctimas de violencia, como medida de protecci\u00f3n que est\u00e1 a cargo de la Secretar\u00eda de Participaci\u00f3n y Desarrollo Social. \u00c9ste apenas abri\u00f3 la tercera semana de mayo. El objetivo de este Hogar es no poner en riesgo la vida de las mujeres empobrecidas que son v\u00edctimas de violencias al interior de sus hogares, y cuyos agresores no son retirados de las viviendas. Son justamente estas mujeres las que no tienen posibilidades econ\u00f3micas para salir de sus casas y costearse otro lugar donde vivir, incluso sus redes familiares y sociales viven bajo hacinamiento, y esto dificulta su acogida y la de sus hijos e hijas; aunque estas redes ha sido su resorte siempre, tambi\u00e9n est\u00e1n enfrentando la crisis del COVID 19.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta omisi\u00f3n es claramente clasista y sugiere unas jerarqu\u00edas de las vidas que importan. La mayor\u00eda de mujeres que han llamado a la l\u00ednea solicitando esta medida de protecci\u00f3n residen en barrios perif\u00e9ricos y empobrecidos; algunas de ellas son migrantes en situaci\u00f3n irregular, y todas tienen en com\u00fan el no contar con la autonom\u00eda econ\u00f3mica suficiente para asumir por cuenta propia acciones materiales que protejan sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Feminizaci\u00f3n del cuidado<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>La medida de confinamiento ha supuesto recargas de tareas de cuidado en las mujeres, puesto que no hemos avanzando en la redistribuci\u00f3n de las mismas. En este sentido, varias actividades que eran asumidas por otras instituciones \u2013educativas, de salud, iglesias\u2014 pasan a ser responsabilidad de las familias, y ejercidas en el espacio f\u00edsico de la vivienda. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote alignwide\"><blockquote><p>As\u00ed, las mujeres han tenido que asumir el cuidado de personas enfermas o dependientes, la educaci\u00f3n de hijos e hijas, el abastecimiento de alimentos y, adem\u00e1s, el trabajo remunerado desde casa, quienes tienen esa posibilidad.&nbsp;<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Ahora, es importante considerar que el cuidado en tiempos de COVID ha supuesto una serie de tareas adicionales para las mujeres empobrecidas de sectores populares, en procura de garantizar el bienestar de sus familias. Una de ellas ha sido la gesti\u00f3n y recepci\u00f3n de ayudas humanitarias, tareas que se encuentran altamente feminizadas. Adem\u00e1s, est\u00e1n a cargo de racionar el consumo, a fin de hacer rendir tanto los escasos ingresos, como estas ayudas humanitarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, al tener que asumir la educaci\u00f3n en tiempos de COVID, las mujeres populares enfrentan otras dificultades. La virtualizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n les ha supuesto enfrentarse a sus propias barreras tecnol\u00f3gicas[mfn]Algunas mujeres comentan que, adem\u00e1s de ser insuficientes los dispositivos para atender la educaci\u00f3n virtual de varios hijos e hijas, siempre son sus aparatos (celulares fundamentalmente) los que deben estar en funci\u00f3n de esas tareas y no el de los hombres (padres, t\u00edos, abuelos), en tanto que se asume que son tareas de cuidado que le corresponden a ellas.[\/mfn], no solo en el acceso a dispositivos sino en sus habilidades para atender los requerimientos que esta educaci\u00f3n exige, sin previa formaci\u00f3n. Ante estas circunstancias, deben agenciar sus propios aprendizajes. Todo esto va repercutir en la salud de las mujeres, quienes luchan por no enfermarse \u2013sobre todo en tiempos de COVID\u2014 y sin tiempos suficientes para gestionar su autocuidado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"544\" height=\"799\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Palenquera-Cartagena-de-Indias.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5116\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Palenquera-Cartagena-de-Indias.jpg 544w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Palenquera-Cartagena-de-Indias-204x300.jpg 204w\" sizes=\"auto, (max-width: 544px) 100vw, 544px\" \/><figcaption>Palanquera en Cartagena de indias. Foto de Rafaela Ely tomada de <a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/rafaela_ely\/8382436784\/\">https:\/\/www.flickr.com\/photos\/rafaela_ely\/8382436784\/<\/a>.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>A manera de conclusi\u00f3n<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Es preciso reafirmar que las omisiones y negligencias institucionales que enfrentan las mujeres racializadas de sectores populares en medio de la crisis generada por esta pandemia, son formas de exponerlas a la muerte, de enfermar sus cuerpos, de desgastarlos f\u00edsica y emocionalmente, llev\u00e1ndolos al l\u00edmite de lo soportable. En medio de esta crisis tan aguda, en donde las redes sociales y familiares que han soportado a las mujeres populares tambi\u00e9n est\u00e1n procurando resolver sus m\u00ednimos vitales, \u00e9stas quedan expuestas a su restringida capacidad de acci\u00f3n y a la respuesta institucional que opera con lentitud. Para las mujeres afropopulares empobrecidas y v\u00edctimas de violencia, hoy es una acci\u00f3n de riesgo tanto salir, como quedarse en casa; ambas parecen constituir opciones de muerte, pues no dan lugar a una vida digna.<\/p>\n\n\n\n<p>Las organizaciones sociales feministas y\/o las que tienen en su agenda pol\u00edtica los derechos humanos de las mujeres, estamos llamadas a visibilizar estas situaciones, a activar rutas de atenci\u00f3n y a hacer ejercicios de control social que presionen a las instituciones a tomar medidas que protejan las vidas de las mujeres en los territorios. As\u00ed mismo, es preciso trabajar en el fortalecimiento de redes comunitarias y vecinales, que permitan alertar sobre situaciones de violencias contra las mujeres y riesgos de feminicidios. Mantener las redes para la protecci\u00f3n y la acci\u00f3n pol\u00edtica, ser\u00e1 fundamental en estos tiempos de confinamiento, que amenazan con fracturar la colectividad y replegarnos a espacios m\u00e1s privados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong><span style=\"color: #313131;\" class=\"ugb-highlight\">Foto portada: <\/span><\/strong>Ben Bowes, httpsbit.ly2A2n9xQ.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Referencias&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Batista, L\u00eda (29 de abril de 2020). 25 mujeres en Cartagena han denunciado violencia intrafamiliar en cuarentena. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Universal. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Recuperado de <\/span><a href=\"https:\/\/www.eluniversal.com.co\/cartagena\/25-mujeres-en-cartagena-han-denunciado-violencia-intrafamiliar-en-cuarentena-GX2752923\"><span style=\"font-weight: 400;\">https:\/\/www.eluniversal.com.co\/cartagena\/25-mujeres-en-cartagena-han-denunciado-violencia-intrafamiliar-en-cuarentena-GX2752923<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Curiel, Ochy (2007). Cr\u00edtica poscolonial desde las pr\u00e1cticas pol\u00edticas del feminismo antirracista. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Revista N\u00f3madas, 26,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> 92-101.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Departamento Administrativo Distrital de Salud (2020). Bolet\u00edn epidemiol\u00f3gico COVID19. Reporte 15 de junio de 2020. Recuperado de <\/span><a href=\"https:\/\/www.dadiscartagena.gov.co\/images\/stories\/otras\/boletin_epidemiologico_covid19\/infografia_covid19_15062020.pdf\"><span style=\"font-weight: 400;\">https:\/\/www.dadiscartagena.gov.co\/images\/stories\/otras\/boletin_epidemiologico_covid19\/infografia_covid19_15062020.pdf<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.&nbsp;<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-weight: 400;\">P\u00e9rez, Dewin (2017). Las Mujeres en el mercado de trabajo de Cartagena \u00bfCu\u00e1les son las barreras y qu\u00e9 podemos hacer? Recuperado de <\/span><a href=\"https:\/\/www.fenalcobolivar.com\/sites\/default\/files\/las_mujeres_en_el_mercado_de_trabajo_de_la_ciudad_de_cartagena_cuales_son_las_barreras_y_que_podemos_hacer.pdf\"><span style=\"font-weight: 400;\">https:\/\/www.fenalcobolivar.com\/sites\/default\/files\/las_mujeres_en_el_mercado_de_trabajo_de_la_ciudad_de_cartagena_cuales_son_las_barreras_y_que_podemos_hacer.pdf<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-weight: 400;\">P\u00e9rez, Dewin (8 de marzo de 2018). En Cartagena trabaja menos de la mitad de las mujeres. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Universal. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Recuperado de: <\/span><a href=\"https:\/\/www.eluniversal.com.co\/cartagena\/en-cartagena-trabaja-menos-de-la-mitad-de-las-mujeres-273636-KCEU388406\"><span style=\"font-weight: 400;\">https:\/\/www.eluniversal.com.co\/cartagena\/en-cartagena-trabaja-menos-de-la-mitad-de-las-mujeres-273636-KCEU388406<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\">Sisma Mujer (2020). Comportamiento de la violencia contra las mujeres en el marco de la pandemia del COVID 19 en Colombia. Bolet\u00edn No. 20. Recuperado de <\/span><a style=\"font-size: inherit;\" href=\"https:\/\/www.sismamujer.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Boleti%CC%81n-Sisma-Mujer-COVID-19-y-DH-de-las-mujeres-en-Colombia.pdf\"><span>https:\/\/www.sismamujer.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Boleti%CC%81n-Sisma-Mujer-COVID-19-y-DH-de-las-mujeres-en-Colombia.pdf<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Batista, L\u00eda (29 de abril de 2020). 25 mujeres en Cartagena han denunciado violencia intrafamiliar en cuarentena. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Universal. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Recuperado de <\/span><a href=\"https:\/\/www.eluniversal.com.co\/cartagena\/25-mujeres-en-cartagena-han-denunciado-violencia-intrafamiliar-en-cuarentena-GX2752923\"><span style=\"font-weight: 400;\">https:\/\/www.eluniversal.com.co\/cartagena\/25-mujeres-en-cartagena-han-denunciado-violencia-intrafamiliar-en-cuarentena-GX2752923<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Curiel, Ochy (2007). Cr\u00edtica poscolonial desde las pr\u00e1cticas pol\u00edticas del feminismo antirracista. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Revista N\u00f3madas, 26,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> 92-101.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Departamento Administrativo Distrital de Salud (2020). Bolet\u00edn epidemiol\u00f3gico COVID19. Reporte 15 de junio de 2020. Recuperado de <\/span><a href=\"https:\/\/www.dadiscartagena.gov.co\/images\/stories\/otras\/boletin_epidemiologico_covid19\/infografia_covid19_15062020.pdf\"><span style=\"font-weight: 400;\">https:\/\/www.dadiscartagena.gov.co\/images\/stories\/otras\/boletin_epidemiologico_covid19\/infografia_covid19_15062020.pdf<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.&nbsp;<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-weight: 400;\">P\u00e9rez, Dewin (2017). Las Mujeres en el mercado de trabajo de Cartagena \u00bfCu\u00e1les son las barreras y qu\u00e9 podemos hacer? Recuperado de <\/span><a href=\"https:\/\/www.fenalcobolivar.com\/sites\/default\/files\/las_mujeres_en_el_mercado_de_trabajo_de_la_ciudad_de_cartagena_cuales_son_las_barreras_y_que_podemos_hacer.pdf\"><span style=\"font-weight: 400;\">https:\/\/www.fenalcobolivar.com\/sites\/default\/files\/las_mujeres_en_el_mercado_de_trabajo_de_la_ciudad_de_cartagena_cuales_son_las_barreras_y_que_podemos_hacer.pdf<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-weight: 400;\">P\u00e9rez, Dewin (8 de marzo de 2018). En Cartagena trabaja menos de la mitad de las mujeres. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Universal. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Recuperado de: <\/span><a href=\"https:\/\/www.eluniversal.com.co\/cartagena\/en-cartagena-trabaja-menos-de-la-mitad-de-las-mujeres-273636-KCEU388406\"><span style=\"font-weight: 400;\">https:\/\/www.eluniversal.com.co\/cartagena\/en-cartagena-trabaja-menos-de-la-mitad-de-las-mujeres-273636-KCEU388406<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\">Sisma Mujer (2020). Comportamiento de la violencia contra las mujeres en el marco de la pandemia del COVID 19 en Colombia. Bolet\u00edn No. 20. Recuperado de <\/span><a style=\"font-size: inherit;\" href=\"https:\/\/www.sismamujer.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Boleti%CC%81n-Sisma-Mujer-COVID-19-y-DH-de-las-mujeres-en-Colombia.pdf\"><span>https:\/\/www.sismamujer.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Boleti%CC%81n-Sisma-Mujer-COVID-19-y-DH-de-las-mujeres-en-Colombia.pdf<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/li>\n<\/ul>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las mujeres afrodescendientes, negras, palenqueras y raizales en Cartagena est\u00e1n siendo particularmente violentadas en medio de la crisis generada por el COVID 19. 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