{"id":5877,"date":"2021-04-25T12:07:10","date_gmt":"2021-04-25T17:07:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/?p=5877"},"modified":"2021-04-30T15:35:01","modified_gmt":"2021-04-30T20:35:01","slug":"las-mujeres-y-la-defensa-del-territorio-en-riosucio-choco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/las-mujeres-y-la-defensa-del-territorio-en-riosucio-choco\/","title":{"rendered":"Las mujeres y la defensa del territorio en Riosucio (Choc\u00f3)"},"content":{"rendered":"\n<font font=\"\" size=\"3\" face=\"Roboto, Arial\" color=\"#CCCCCC\">EDICI\u00d3N 101 ENE &#8211; ABR 2021<\/font>\n\n\n\n<p><span style=\"color: #cf2e2e;\" class=\"ugb-highlight\"><strong>Por Yurany Ba\u00f1ol, Eli\u00e1n Castellanos y Laura Henao-Izquierdo<\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-black-color has-text-color\"><em style=\"user-select: auto;\">E<em>xisten muchas violencias que nos afectan de manera diferenciada a las mujeres en Riosucio. Este es un territorio ubicado en el Urab\u00e1 (Dari\u00e9n Chocoano), al norte del departamento del Choc\u00f3, entre los r\u00edos Atrato, Sucio, Salaqu\u00ed y Truand\u00f3. Aparte del casco urbano, Riosucio tiene cuatro corregimientos: Bel\u00e9n de Bajir\u00e1, Blanquicet, Nuevo Oriente y Macondo<\/em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En este territorio hay una fuerte presencia de actores armados, como los grupos posdesmovilizaci\u00f3n, las Autodefensas Gaitanistas de Colombia y el Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional, quienes generan violaciones a los DDHH, limitaciones a la movilidad, restricciones al acceso de bienes y servicios, reclutamiento forzado, desplazamientos masivos, amenazas directas a comunidades ind\u00edgenas y afrodescendientes, al igual que se\u00f1alamientos y violencia letal contra los liderazgos sociales y comunitarios del territorio[mfn]Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinaci\u00f3n de Asuntos Humanitarios, 2017[\/mfn].<\/p>\n\n\n\n<p>En este escenario, las mujeres sufren diversas violencias. De acuerdo con la Defensor\u00eda Delegada para los Derechos de las Mujeres y Asuntos de G\u00e9nero, la situaci\u00f3n de las mujeres es preocupante, y obedece a una cultura machista que entorpece la labor de funcionarios p\u00fablicos, lo que dificulta una respuesta eficaz por parte del Estado. Las tasas de feminicidios, violencia interpersonal, violencia intrafamiliar, y los delitos sexuales son alarmantes en el territorio. Por ejemplo, entre los a\u00f1os 2014 y 2018, se dio un aumento sostenido de los feminicidios en el departamento del Choc\u00f3, alcanzando una cifra de 16 mujeres asesinadas en el 2016, as\u00ed como 207 reportes de mujeres maltratadas en el 2017, y m\u00e1s de 100 casos de violaciones este mismo a\u00f1o[mfn]Corporaci\u00f3n Humanas, 2018[\/mfn]. Con esto, al conflicto armado se suma que, para las mujeres, los espacios de mayor riesgo son los cotidianos, los comunitarios y los familiares, en los que el 96% de las mujeres de Choc\u00f3 hemos sufrido violencia en alg\u00fan momento [mfn]Defensor\u00eda del Pueblo, 2014[\/mfn]. Esta situaci\u00f3n se agrav\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os, en particular durante el a\u00f1o 2020, en el marco de la pandemia de la covid-19, en el que las mujeres han denunciado nuevos focos de violencia en el territorio. Seg\u00fan el informe del Acuerdo Humanitario Ya para el Choc\u00f3 (2019), estas nuevas formas de violencia se centran en la persecuci\u00f3n a las pr\u00e1cticas organizativas lideradas por mujeres, y las amenazas incluyen un lenguaje sexista e intimidatorio hacia sus cuerpos y el de sus n\u00facleos familiares. A esto se a\u00f1ade el aumento de feminicidios, as\u00ed como el reclutamiento por parte de grupos armados para convertirlas \u201cen sus mujeres\u201d[mfn]Verdad Abierta, 2019[\/mfn].<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"640\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Riosucio-Foto-Alcaldia-de-Riosucio-1.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5892\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Riosucio-Foto-Alcaldia-de-Riosucio-1.jpeg 960w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Riosucio-Foto-Alcaldia-de-Riosucio-1-300x200.jpeg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Riosucio-Foto-Alcaldia-de-Riosucio-1-270x180.jpeg 270w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><figcaption>Foto: Alcald\u00eda de Riosucio <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Esta violencia es doble en el caso de las lideresas, quienes se enfrentan no solamente a la p\u00e9rdida de su vida y las de sus familias, sino a amenazas machistas que nos exponen a otros riesgos, como la violaci\u00f3n o el maltrato psicol\u00f3gico. Estas violencias tambi\u00e9n confrontan el valor de los liderazgos de mujeres y de hombres, quienes a veces no aprecian la participaci\u00f3n femenina en los espacios de toma de decisi\u00f3n, siendo esta una lucha constante.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Estrategias para enfrentar las violencias <\/h3>\n\n\n\n<p>Ante estas violencias en el territorio, las mujeres de Riosucio hemos recurrido a varias estrategias. En este art\u00edculo se resaltan dos: I) conocimientos ancestrales y II) sanaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">1. Conocimientos ancestrales<\/h4>\n\n\n\n<p>Ser mujeres, negras, j\u00f3venes y lideresas en procesos comunitarios en un territorio que vive d\u00eda a d\u00eda las violencias, en medio de intereses y tensiones de diferentes actores, expone constantemente nuestra vida, subsistiendo con miedo. No obstante, ser mujer lideresa conlleva tomar posiciones, liderar con las herramientas disponibles, y dialogar con instituciones del Estado, actores armados legales e ilegales, desde la asimetr\u00eda. Por tanto, parte de las estrategias desarrolladas por nosotras, consiste en usar los conocimientos propios del territorio, que nos han ense\u00f1ado nuestras abuelas y mujeres mayores. Como lideresas tratamos de que con nuestros conocimientos y saberes ancestrales podamos generar impacto en nuestras comunidades, en donde, desde la educaci\u00f3n basada en principios y valores, la reconstrucci\u00f3n del tejido social y el amor por nuestro territorio, podamos confirmar que la violencia no genera nada bueno, y aunque no nos sintamos respaldadas por el Estado, no podemos desfallecer ni dejar de luchar por la vida y defensa de nuestro territorio. En ese camino de formaci\u00f3n se crean redes de mujeres que sostienen los afectos para seguir liderando los procesos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para nosotras las mujeres lideresas es muy importante la ancestralidad, pues si nuestros abuelos o abuelas, o alguien de las generaciones predecesoras hicieron parte de la fundaci\u00f3n de la comunidad o del inicio de su proceso organizativo, esto nos ayuda a tener bases, que son trasmitidas de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, y se van convirtiendo en tradiciones orales que contribuyen a fortalecer nuestro tejido societario; Nina Friedemann (1992) lo denomina huellas de african\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto permite que, como lideresas en nuestro territorio, hablemos con propiedad, teniendo confianza y respeto por nuestro trabajo, pues sabemos qui\u00e9nes fueron los primeros pobladores y fundadores, en qu\u00e9 a\u00f1o llegaron los grupos armados, cu\u00e1ndo llegaron los repobladores, en qu\u00e9 a\u00f1o se desplazaron los ancestros de su territorio, todo lo cual contribuye a la reconstrucci\u00f3n del tejido social, a trav\u00e9s de las memorias que nos recuerdan que pertenecemos a una comunidad. Como lideresas es importante defender todo este conocimiento y la comunidad, ya que a trav\u00e9s de los conocimientos podemos defender con propiedad y respeto el territorio, en busca de la memoria colectiva y la verdad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"640\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/RioS-Foto-Alcaldia-de-riosucio.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5894\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/RioS-Foto-Alcaldia-de-riosucio.jpeg 960w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/RioS-Foto-Alcaldia-de-riosucio-300x200.jpeg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/RioS-Foto-Alcaldia-de-riosucio-270x180.jpeg 270w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><figcaption>Foto: Alcald\u00eda de Riosucio<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Como parte de los conocimientos ancestrales, la medicina tradicional, las parteras, yerbateras y sobanderas[mfn]Las pr\u00e1cticas alrededor de la medicina y los c\u00e1nticos, en las comunidades negras del litoral pac\u00edfico, son una forma de cohesi\u00f3n social que permite el reconocimiento, como parte de unos procesos presentes y anteriores, atravesados por la defensa de los territorios (Jaramillo, 2006).[\/mfn] tambi\u00e9n juegan un papel muy importante en la comunidad, pues estas mujeres lideresas se enfrentan a adversidades, y se esfuerzan por el bienestar y preservaci\u00f3n de la cultura y tradici\u00f3n del territorio, dejando un legado de conocimientos y saberes ancestrales, de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Los procesos organizativos propician momentos de encuentro para que se sigan dando en las comunidades y transmitiendo cada d\u00eda a quienes van creciendo y velando por defender el territorio.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">2. Sanaci\u00f3n[mfn]Por sanaci\u00f3n se har\u00e1 referencia a todas las pr\u00e1cticas cotidianas que se realizan para hacer catarsis, contando y cantando las experiencias y sentires de eventos traum\u00e1ticos, y no a un ritual propio de armonizaci\u00f3n.[\/mfn]<\/h4>\n\n\n\n<p>Los procesos de sanaci\u00f3n son extensos y tal vez nunca terminan, pues dejar atr\u00e1s momentos dif\u00edciles como el desplazamiento de las comunidades, el asesinato de un esposo, de nuestros hijos e hijas, o presenciar el desangre del territorio que nos vio nacer y crecer d\u00eda a d\u00eda, no es nada sencillo. Sanar pasa por un proceso de memoria que invita siempre a movilizar los sentires recorrer en todo nuestro cuerpo lo que sucedi\u00f3 y sigue sucediendo. No solo hacemos memoria de esos recuerdos dif\u00edciles, sino tambi\u00e9n de aquellos que nos permiten continuar. Muchas veces queremos olvidar, pero luego entendemos que ese no es un camino viable, ya que solo trae amargura. Como mujeres negras sabemos que lo \u00fanico que debemos hacer es saber recordar. Y entonces nos preguntamos \u00bfpor qu\u00e9 saber recordar?<\/p>\n\n\n\n<p>La sanaci\u00f3n es utilizada de muchas formas, ayudando a aliviar el cuerpo y nuestras memorias. Algunas de las formas que hemos aprendido para saber recordar y sanar nuestra memoria, pasan por momentos individuales y comunitarios. Cuando estamos reunidas en familia hacemos un proceso de sanaci\u00f3n: empezamos a contar an\u00e9cdotas del desplazamiento, de la violencia y de antes del desplazamiento, cuando viv\u00edamos felices en el monte. Recordando, nos re\u00edamos, pero tambi\u00e9n llor\u00e1bamos. Sanamos y no lo hacemos solas, sanamos en familia porque aquellos recuerdos bellos nos ayudan a sanar los malos. No es f\u00e1cil olvidar, pero s\u00ed debemos aprender a recordar.<\/p>\n\n\n\n<p>La sanaci\u00f3n de nuestros cuerpos, se apoya en la comunidad. Por ejemplo, cuando una mujer da a luz, es asistida por dos o tres mujeres, para apoyar a la mujer a realizar las diferentes labores del hogar, tom\u00e1ndose ese tiempo para recuperarse. De igual forma, cuando muere una persona, la comunidad se encuentra presente, ya que el dolor es compartido, una muestra de ello son los alabados.<\/p>\n\n\n\n<p>Los alabados[mfn]Los alabados son tradiciones culturales que emergen de sentimientos y emociones, y muchas veces facilitan el perd\u00f3n, y llevan al encuentro espiritual (Espirita y Montoya, 2018).[\/mfn] juegan un papel fundamental en medio del proceso de muerte, siendo el canto una forma de expresar el dolor y pasar nuevamente por el coraz\u00f3n, para recorrer nuestros cuerpos y el territorio con \u00e9l, siendo as\u00ed, un canto de conexi\u00f3n. Aunque no es un proceso exclusivo de las mujeres, en su mayor\u00eda s\u00ed somos quienes acompa\u00f1amos m\u00e1s durante el duelo, y mostramos sensibilidad ante los familiares por su p\u00e9rdida, compartiendo, apoyando, llorando y cantando para la sanaci\u00f3n colectiva. Existen diferentes alabados, por ejemplo, cuando muere un ni\u00f1o\/a se realiza el gual\u00edes, y cuando es un adulto, son las novenas, viviendo el velorio en comunidad para sanar juntas como nos lo han ense\u00f1ado de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, siendo la vida y la muerte un llamado a sanar en comunidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"640\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Riosucio-Foto-Alcaldia-Riosucio.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5895\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Riosucio-Foto-Alcaldia-Riosucio.jpeg 960w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Riosucio-Foto-Alcaldia-Riosucio-300x200.jpeg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Riosucio-Foto-Alcaldia-Riosucio-270x180.jpeg 270w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><figcaption>Foto: Alcald\u00eda de Riosucio<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En los casos de violencias, tanto la sanci\u00f3n de la memoria como la del cuerpo, es necesaria. Frente a la violencia sexual que vivimos muchas mujeres, se hace un llamado a la intimidad, tratando de sanar apoyadas en otras. Pasa igualmente con el desplazamiento, en donde muchas de las personas que habitamos este territorio han vivido estos hechos, necesitando de la solidaridad de su comunidad, frente a la enfermedad, la alimentaci\u00f3n y el refugio, para apoyar a la familia necesitada por algunas noches, y vivir juntas la vulnerabilidad.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Reconociendo el camino, conclusiones<\/h3>\n\n\n\n<p>Este art\u00edculo es una invitaci\u00f3n a visibilizar estas apuestas \u00e9tnicoterritoriales desde las mujeres, con el fin de defender nuestros territorios de las violencias estructurales y cotidianas que se viven en un municipio como Riosucio (Choc\u00f3), dando cuenta de las afectaciones y de los procesos cotidianos que se tejen para sostenernos entre mujeres, entendiendo el cuidado como una pr\u00e1ctica pol\u00edtica transgresora que nos vincula y ayuda a vivir. Ser lideresas permite reconocer lo que somos, y desde all\u00ed abrir el camino hacia otras formas de lucha, en donde nuestro ser, sentir y hacer, recobran un profundo significado. Mostrar estos contextos y sus resistencias, posiciona nuestro lugar como mujeres, y las formas en las que d\u00eda a d\u00eda creamos y recreamos nuestra forma de habitar y cohabitar.<\/p>\n\n\n\n<p>Somos en red, y eso es lo que nos permite seguir vivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sufrir una pandemia en este territorio, ha propiciado el aumento de muchas de las violencias que vivimos, pue nos alejan, y no posibilita tener una comunicaci\u00f3n constante con otras. Hablar de nuestra lucha y de la defensa de nuestros cuerpos, de los territorios y de las memorias habitadas all\u00ed, en estos primeros cien d\u00edas del a\u00f1o, es una forma de posicionar nuestro cohabitar, y contrastarlos con hace un a\u00f1o atr\u00e1s (2020), cuando la pandemia llegaba a nuestro territorio. Esto nos oblig\u00f3 a repensar nuestras formas de cuidado y de existencia. Vernos un a\u00f1o despu\u00e9s, en estos primeros cien d\u00edas de 2021, nos ha permitido reconocer nuestras redes de cuidado, nuestro territorio y honrar nuestras ra\u00edces y conocimientos, pues hablar de lo que somos y hacemos desde tiempos milenarios, nos invita a valorarnos y seguir as\u00ed, caminando con todas aquellas que nos antecedieron.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"302\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Riosucio-foto-CNMH-1024x302.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5896\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Riosucio-foto-CNMH-1024x302.jpeg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Riosucio-foto-CNMH-300x88.jpeg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Riosucio-foto-CNMH-1536x452.jpeg 1536w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Riosucio-foto-CNMH.jpeg 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Foto: Centro Nacional de Memoria Hist\u00f3rica (CNMH)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h3>\n\n\n\n<p>Corporaci\u00f3n Humanas. (2018). Informe Especial Feminicidio Choc\u00f3. Bogot\u00e1 D.C. AECID. Disponible en: https:\/\/humanas.org.co\/ wp-content\/uploads\/2020\/10\/14.Boletin_Vivas_nos_queremos_Choco.pdf<\/p>\n\n\n\n<p>Defensor\u00eda del Pueblo. (2014). Crisis humanitaria en Choc\u00f3 . Bogot\u00e1 D.C. https:\/\/www.defensoria.gov.co\/public\/pdf\/crisisHumanitariaChoco.pdf: Defensor\u00eda del Pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Friedemann, N. (1992). Huellas de African\u00eda. Obtenido de Thesaurus : https:\/\/cvc. cervantes.es\/lengua\/thesaurus\/pdf\/47\/ TH_47_003_071_0.pdf<\/p>\n\n\n\n<p>Jaramillo, M. (2006). Los alabaos, los arrullos y los igualos como oficios de difunto y ritos de cohesi\u00f3n social en el l\u00edtoral pac\u00edfico colombiano. Obtenido de Jstor: www.jstor.org\/stable\/23287280<\/p>\n\n\n\n<p>Manuel Bertaln Espirita, Elizabeth Montoya Giraldo. (2018). Perd\u00f3n y reconciliaci\u00f3n desde los alabados en las comunidades afros del Pac\u00edfico colombiano. Obtenido de \u00c1gora:<br>http:\/\/190.131.242.67\/index.php\/Agora\/article\/view\/4121\/3348<\/p>\n\n\n\n<p>OCHA &#8211; Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinaci\u00f3n de Asuntos Humanitarios (2017). Situaci\u00f3n humanitaria en Riosucio (Choc\u00f3). Riosucio https:\/\/www.humanitarianresponse.info\/es\/operations\/colombia\/document\/factsheet-situaci%C3%B3n-humanitaria-en-riosucio-choc%C3%B3-septiembre-de-2017: Oficina de Coordinaci\u00f3n de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Verdad Abierta (30 de julio de 2019). Comunidades del Choc\u00f3, violentadas y sin ser<br>escuchadas. Violencia de g\u00e9nero. Recuperado de: https:\/\/verdadabierta.com\/comunidades-de-choco-violentadas-y-sin-ser-escuchadas\/<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Foto portada:<\/strong> Katalina V\u00e1squez. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embedpress-document embedpress-embed-document\"><div style=\"height:600px;width:600px\" class=\"embedpress-embed-document-pdf embedpress-pdf-1619213979947\" data-emid=\"embedpress-pdf-1619213979947\" data-emsrc=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/REVISTA-Cien-di\u0301as-Abril-20-VERSIO\u0301N-FINAL.pdf\"><\/div><p class=\"embedpress-el-powered\">Powered By EmbedPress<\/p><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre 2014 y 2018 se registr\u00f3 un aumento sostenido de los feminicidios en Choc\u00f3. 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