{"id":6119,"date":"2021-05-02T12:06:12","date_gmt":"2021-05-02T17:06:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/?p=6119"},"modified":"2021-07-26T10:06:11","modified_gmt":"2021-07-26T15:06:11","slug":"despues-de-las-farc-ep-los-cinco-conflictos-armados-activos-en-el-caribe-colombiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/despues-de-las-farc-ep-los-cinco-conflictos-armados-activos-en-el-caribe-colombiano\/","title":{"rendered":"Despu\u00e9s de las FARC-EP: Los cinco conflictos armados activos en el Caribe colombiano"},"content":{"rendered":"\n<font font=\"\" size=\"3\" face=\"Roboto, Arial\" color=\"#CCCCCC\">EDICI\u00d3N 101 ENE &#8211; ABR 2021<\/font>\n\n\n\n<p><span style=\"color: #cf2e2e;\" class=\"ugb-highlight\"><strong>Por Luis Fernando Trejos Rosero y Reynell Badillo Sarmiento<\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-black-color has-text-color\"><em>La desmovilizaci\u00f3n de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP), aunque logr\u00f3 la reducci\u00f3n de algunos \u00edndices de violencia relacionados con el conflicto -homicidios, secuestro y desplazamiento forzado, por ejemplo- (Rettberg, 2020), no signific\u00f3 el fin de la violencia armada en varios territorios. No obstante, el escenario que se configur\u00f3 con la salida de las FARC-EP no puede leerse de forma homog\u00e9nea en todo el territorio. Mientras que en algunas subregiones (como el sur de C\u00f3rdoba), los \u00edndices de violencia aumentaron dram\u00e1ticamente (Nussio y Howe, 2016), en otras (como el sur de Bol\u00edvar) no se alter\u00f3 significativamente el conflicto armado (Trejos,2020). <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Argumentamos que esta heterogeneidad de escenarios de violencia se explica por el hecho de que en Colombia dej\u00f3 de existir un \u00fanico conflicto armado, dado que en el escenario posFARC se fragment\u00f3 para dar origen a m\u00faltiples confrontaciones violentas. Este proceso de \u201csubregionalizaci\u00f3n\u201d del conflicto, inici\u00f3 con la atomizaci\u00f3n violenta producida por la desmovilizaci\u00f3n de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), con la resistencia pasiva adoptada por el ELN desde el 2005 (\u00c1vila y Celis, 2008) y, finalmente, se consolid\u00f3 con la desmovilizaci\u00f3n de las FARC-EP en 2016. En consecuencia, las que hoy persisten son luchas relacionadas con los territorios en los que act\u00faan los grupos armados: las pretensiones pasaron a ser regionales, m\u00e1s que nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Caribe, esa fragmentaci\u00f3n se ha hecho cada vez m\u00e1s evidente desde el 2016. Cinco subregiones relativamente cercanas geogr\u00e1ficamente (sur de C\u00f3rdoba, sur de Bol\u00edvar, sur del Cesar, la Sierra Nevada de Santa Marta -SNSM y los Montes de Mar\u00eda), tuvieron trayectorias considerablemente distintas de violencia armada. Explicaremos brevemente cada una de ellas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Sur de C\u00f3rdoba: competencia armada y alianzas criminales<\/h3>\n\n\n\n<p>El sur de C\u00f3rdoba es geogr\u00e1ficamente estrat\u00e9gico, porque sirve como corredor de movilidad entre la costa Caribe, el Bajo Cauca, el norte de Antioquia y el Urab\u00e1 (antioque\u00f1o y chocoano). Este departamento es estrat\u00e9gico para cualquier actor armado: tiene tierras planas (valles de los r\u00edos Sin\u00fa y San Jorge), as\u00ed como monta\u00f1as (serran\u00edas de Abibe, San Jer\u00f3nimo y Ayapel en el Parque Nacional Natural de Paramillo (Centro de Coordinaci\u00f3n y Acci\u00f3n Integral, 2011), las cuales posibilitan una red de conexiones terrestres y fluviales para permitir, desde el acopio y producci\u00f3n de clorhidrato de coca\u00edna, hasta las rutas de transporte y exportaci\u00f3n al norte del departamento.En este territorio, la desmovilizaci\u00f3n de las FARC-EP distorsion\u00f3 el escenario de violencia. Las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC, o Clan del Golfo, como son llamados por las autoridades colombianas), hab\u00edan hecho pactos con la guerrilla para distribuirse las actividades dentro del territorio y no enfrentarse. Cuando la insurgencia deja el territorio, las AGC tuvieron un breve momento de hegemon\u00eda, pero r\u00e1pidamente el Frente Virgilio Peralta Arenas (FVPA, o Los Caparros, como son denominados por el Estado colombiano), decidi\u00f3 ingresar a la subregi\u00f3n y combatir al Clan del Golfo. M\u00e1s adelante, el FVPA se ali\u00f3 con disidencias del frente 18 para enfrentar a las AGC.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta competencia armada se ha manifestado en el tipo de acciones b\u00e9licas e infracciones al DIH que tienen lugar en la subregi\u00f3n. Por un lado, la gran mayor\u00eda de acciones b\u00e9licas son combates. En esta subregi\u00f3n sucedieron el 83% de los combates registrados durante el 2020 en todo el Caribe (15 de 18). Asimismo, hay violencia considerable contra la poblaci\u00f3n civil: masacres, asesinatos de defensores de derechos humanos, minas antipersonales.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Sur de Bol\u00edvar: la pax mafiosa<\/h3>\n\n\n\n<p>Gracias a su ubicaci\u00f3n, el sur de Bol\u00edvar se posiciona como una subregi\u00f3n geogr\u00e1ficamente estrat\u00e9gica por tres razones. En primer lugar, ofrece acceso a varias zonas del pa\u00eds que son \u00fatiles para las organizaciones armadas: colinda con el nordeste antioque\u00f1o, el nororiente santandereano y el sur del Cesar. En segundo lugar, al estar a orillas del r\u00edo Magdalena, ofrece acceso a transporte fluvial que puede ser instrumental para mover tropas y droga. Finalmente, tambi\u00e9n se encuentra enclavada en la Serran\u00eda de San Lucas, que es uno de los principales puntos del pa\u00eds para el desarrollo de miner\u00eda de oro.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed hacen presencia dos actores armados: el Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional (ELN) y las AGC. Sin embargo, la salida de las FARC-EP no alter\u00f3 considerablemente el escenario de violencia, dado que el ELN y las AGC acordaron una pax mafiosa. Es decir, decidieron reducir la violencia interorganizacional con el fin de no competir por el territorio[mfn]Puede observarse evidencia de esa pax mafiosa en la entrevista que Hern\u00e1ndez-Mora (2019) les hace a comandantes de las AGC.[\/mfn] sino evitar afectar las actividades de ambas organizaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, lo que se puede observar aqu\u00ed es una violencia entre los grupos armados ilegales y las fuerzas militares, y una violencia directa contra la poblaci\u00f3n civil (asesinato de defensores de derechos humanos, masacres y asesinato de excombatientes de las FARC-EP). En ese sentido, puede verse que, si bien la pax mafiosa puede reducir las afectaciones derivadas de la confrontaci\u00f3n entre organizaciones armadas, no necesariamente implica el cese de las afectaciones para la poblaci\u00f3n civil.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1020\" height=\"770\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/5655812195_b2b95a8fe8_o.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6128\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/5655812195_b2b95a8fe8_o.jpg 1020w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/5655812195_b2b95a8fe8_o-300x226.jpg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/5655812195_b2b95a8fe8_o-87x67.jpg 87w\" sizes=\"auto, (max-width: 1020px) 100vw, 1020px\" \/><figcaption>Foto: Flickr.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Sur del Cesar: la continuaci\u00f3n de la violencia<\/h3>\n\n\n\n<p>A diferencia de los sures de C\u00f3rdoba y Bol\u00edvar, en el sur del Cesar no hay presencia de cultivos il\u00edcitos ni grandes espacios de miner\u00eda ilegal. No obstante, este territorio es estrat\u00e9gico porque all\u00ed convergen las rutas que unen el sur de Bol\u00edvar, el Magdalena medio y el Catatumbo con el departamento del Cesar. En ese sentido, no solo se trata de un corredor de traslado de clorhidrato de coca\u00edna hasta los puntos de exportaci\u00f3n en la regi\u00f3n Caribe, sino que tambi\u00e9n permite el ingreso de los insumos qu\u00edmicos a las zonas de procesamiento. Esto explicar\u00eda por qu\u00e9 el ELN tiende a atacar en esta subregi\u00f3n principalmente las v\u00edas y a la polic\u00eda de carreteras: es un intento por mantener los espacios de transporte despejados a fin de no afectar sus principales actividades.<\/p>\n\n\n\n<p>En el sur del Cesar, el \u00fanico actor armado que permanece es el ELN. Al no tener ning\u00fan competidor armado, el conflicto que se desarrolla es principalmente entre insurgentes y fuerza p\u00fablica. Por tanto, suele recrudecerse durante momentos espec\u00edficos (como los paros armados de la organizaci\u00f3n), y las acciones desarrolladas tienden a concentrarse m\u00e1s en ataques contra la fuerza p\u00fablica o atentados que buscan fines propagand\u00edsticos. Podr\u00eda afirmarse que la salida de las FARC-EP no produjo pr\u00e1cticamente ning\u00fan cambio en las din\u00e1micas de confrontaci\u00f3n violenta de esta subregi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Sierra Nevada de Santa Marta: la lucha por el control de la Troncal del Caribe<\/h3>\n\n\n\n<p>La SNSM es un corredor natural de movilidad entre tres departamentos (Magdalena, Cesar y La Guajira). Adem\u00e1s, posee \u00e1reas rurales que colindan con tres capitales departamentales, una compleja geograf\u00eda que se encuentra con una d\u00e9bil presencia estatal y una privilegiada posici\u00f3n geogr\u00e1fica, con amplias y poco habitadas costas en el mar Caribe. En ese sentido, es un espacio atractivo para el narcotr\u00e1fico (por la exportaci\u00f3n en sus puertos), y para la extorsi\u00f3n de la agroindustria, el comercio y la actividad tur\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p>En el momento de la desmovilizaci\u00f3n de las FARC-EP, su presencia en la SNSM era marginal y el escenario de criminalidad estaba centrado en la presencia de las AGC, la Oficina Caribe y Los Rastrojos. No obstante, una alianza entre los primeros dos permiti\u00f3 repeler a Los Rastrojos y mantener control sobre esta subregi\u00f3n hasta el 2019, cuando Los Pachenca (brazo armado de la Oficina Caribe) iniciaron una disputa con las AGC que aument\u00f3 considerablemente los niveles de violencia (Mej\u00eda y Ardila, 27 de febrero de 2019). Fue en este contexto que Los Pachenca cambiaron su nombre a Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN).<\/p>\n\n\n\n<p>El escenario de conflictividad actual est\u00e1 guiado por dos hechos fundamentales: por un lado, por una disputa entre las AGC y las ACSN por el control de las rutas de narcotr\u00e1fico que sigue sin ser resuelta, ya que no solo est\u00e1 en juego el acceso a puntos estrat\u00e9gicos de exportaci\u00f3n de drogas, sino la cooptaci\u00f3n de rentas legales v\u00eda extorsi\u00f3n (de actividad tur\u00edstica y agroindustria -palma y banano-). Por otro lado, por el aumento de la fuerza p\u00fablica en aras de combatir a las ACSN, dado que la violencia que se desarrolla es normalmente entre el Estado y las ACSN (operativos, capturas, incautaciones), y entre las organizaciones armadas y la poblaci\u00f3n civil (asesinatos selectivos, extorsi\u00f3n, asesinato de defensores de derechos humanos).<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Montes de Mar\u00eda: el regreso de la violencia<\/h3>\n\n\n\n<p>La subregi\u00f3n Montes de Mar\u00eda est\u00e1 atravesada por tres ejes viales: la carretera troncal de Occidente, que comunica los municipios de San Juan Nepomuceno, San Jacinto, El Carmen de Bol\u00edvar, Ovejas y Los Palmitos; la troncal del Caribe, que posibilita la conexi\u00f3n de los Montes de Mar\u00eda con el norte y el sur del pa\u00eds, al comunicar los municipios de Mar\u00eda La Baja, San Onofre y Toluviejo; y la transversal de los Contenedores, que une los municipios de Plato (Magdalena), Zambrano, El Carmen de Bol\u00edvar, e interrelaciona los Montes de Mar\u00eda con el oriente y el centro del pa\u00eds, a trav\u00e9s de la troncal de Oriente. En esta subregi\u00f3n confluyen rutas que vienen desde centros de procesamiento de clorhidrato de coca\u00edna en el sur de C\u00f3rdoba y el Magdalena Medio, y llegan hasta los puntos de exportaci\u00f3n en el Golfo de Morrosquillo, pasando por San Onofre.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien en esta subregi\u00f3n el conflicto armado pr\u00e1cticamente desapareci\u00f3 hacia el 2010 con la derrota estrat\u00e9gica de las FARCEP (Trejos, 2016), desde el 2018 la Defensor\u00eda del Pueblo advirti\u00f3, por medio de las Alertas Tempranas 051-18, 006-20 (Carmen de Bol\u00edvar), 061-18 (San Onofre), 004 19 (Mar\u00eda la Baja) y 003 -2020 (San Marcos, Guaranda, San Benito Abad, Majagual y Sucre), sobre el riesgo de seguridad que corren los habitantes de esta subregi\u00f3n por la llegada y establecimiento de estructuras de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC). En ese sentido, desde el 2018 puede observarse una reactivaci\u00f3n de los circuitos de ilegalidad, principalmente arraigados en el narcotr\u00e1fico, por parte de las AGC. Esto puede deberse, entre otras razones, a la guerra que libra esta organizaci\u00f3n contra Los Caparros en el Bajo Cauca y el sur de C\u00f3rdoba, y las acciones ofensivas del Ej\u00e9rcito Nacional en el mismo territorio. En este contexto, en los Montes de Mar\u00eda se viene presentando una violencia de baja intensidad (selectiva) contra la poblaci\u00f3n civil que, desde el 2020, se ha hecho m\u00e1s indiscriminada (masacres, desplazamiento forzado), y ya en el 2021 se materializ\u00f3 con combates entre las AGC y las fuerzas militares.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"685\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/13729780545_9bd6ecf587_o-1024x685.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6129\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/13729780545_9bd6ecf587_o-1024x685.jpg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/13729780545_9bd6ecf587_o-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/13729780545_9bd6ecf587_o-270x180.jpg 270w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/13729780545_9bd6ecf587_o-770x515.jpg 770w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/13729780545_9bd6ecf587_o.jpg 1476w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Foto: Flickr.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>De forma muy breve, aqu\u00ed se ha planteado que la heterogeneidad de escenarios de violencia en el Caribe colombiano, luego de la desmovilizaci\u00f3n de las FARC-EP se debe a que ya no hay un \u00fanico conflicto armado, sino m\u00faltiples confrontaciones violentas. Para demostrar este argumento, se mostraron r\u00e1pidamente las cinco subregiones del Caribe con conflictos armados activos: sures de C\u00f3rdoba, Bol\u00edvar y Cesar, Sierra Nevada de Santa Marta y Montes de Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien hay actores armados presentes en varias subregiones (AGC y ELN), lo cierto es que las din\u00e1micas de cada conflicto son aut\u00f3nomas y muy distintas entre s\u00ed, como para considerar que hay un eje articulador entre ellas. Mientras en el sur de C\u00f3rdoba hay una competencia armada que produce confrontaciones interorganizacionales (AGC vs. FVPA), en el sur de Bol\u00edvar el ELN y las AGC han establecido una pax mafiosa que reduce considerablemente la violencia. En el sur del Cesar, el ELN no tiene competidores armados y se enfrenta directamente contra el Estado. En la SNSM, las AGC y las ACSN se encuentran en medio de una competencia armada por el control del puerto y la Troncal del Caribe, y finalmente, en Montes de Mar\u00eda, las AGC han desplegado una violencia esencialmente contra la poblaci\u00f3n civil, y ahora se han enfrentado al Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, los objetivos que persiguen estos actores en cada territorio son muy precisos: en el sur de C\u00f3rdoba buscan controlar los espacios de cultivo y las zonas de transporte de clorhidrato de coca\u00edna. En el sur de Bol\u00edvar buscan tambi\u00e9n dominar espacios de cultivo, as\u00ed como la cooptaci\u00f3n de la miner\u00eda ilegal. En el sur del Cesar el ELN est\u00e1 interesado en mantener despejadas las rutas de transporte. En la SNSM se busca dominar el sitio de exportaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n cooptar rentas legales v\u00eda extorsi\u00f3n. En Montes de Mar\u00eda, lo que buscan es una zona de conectividad territorial para resguardar parte de sus rentas il\u00edcitas de las disputas del sur de C\u00f3rdoba.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, proponemos que los an\u00e1lisis de la violencia posFARC-EP en Colombia deben \u201cdesnacionalizar\u201d las miradas y ampliar los enfoques subregionales. Cada vez es m\u00e1s evidente que la fragmentaci\u00f3n de los actores con car\u00e1cter nacional (AUC, FARC-EP) profundiz\u00f3 la territorializaci\u00f3n de los actores criminales, y con esto, una renuncia a las pretensiones nacionales para buscar objetivos mucho m\u00e1s localizados. Cada territorio tiene un rol distinto en las din\u00e1micas de violencia, por lo que pretender aplicar los mismos marcos anal\u00edticos transversalmente a Colombia, implicar\u00eda desconocer tambi\u00e9n las diferencias regionales de un pa\u00eds que, en esencia, es heterog\u00e9neo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h3>\n\n\n\n<p>Mej\u00eda, E., y Ardila, L. (27 de febrero de 2019). Los superpoderosos del Magdalena. La Silla Vac\u00eda. Recuperado de https:\/\/lasillavacia.com\/silla-caribe\/los-superpoderosos-del-magdalena-70233<\/p>\n\n\n\n<p>Nussio, E., y Howe, K. (2016). When Protection Collapses: Post-Demobilization Trajectories of Violence. Terrorism and Political Violence, 28(5), 848-867. Doi: https:\/\/doi.org\/10.1080\/09546553.2014.955916<\/p>\n\n\n\n<p>Trejos, L., Badillo, R., &amp; Irre\u00f1o, Y. (2020). Los territorios del posacuerdo en el Caribe colombiano: \u00bfFin de la violencia armada?. En L. Trejos (ed.), Capacidad institucional y posacuerdo: panorama en el Caribe colombiano (141-195). Barranquilla: Editorial Universidad del Norte.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1vila, A., y Celis, L. (2008). ELN: El camino hacia la resistencia pasiva. Revista Arcanos, 14, 24-39.<br>Trejos, L. (2016). Hip\u00f3tesis explicativas de la derrota estrat\u00e9gica de la insurgencia armada en el Caribe colombiano: los casos de las FARC-EP y el ELN. Revista de Derecho, 45(enero-junio), 346-377<\/p>\n\n\n\n<p>Rettberg, A. (2020). Colombia en 2019: The Paradox of Plenty. Revista de Ciencia Pol\u00edtica (Santiago), 40(2), 235-258. Doi: http:\/\/dx.doi.org\/10.4067\/S0718-090X2020005000107<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Foto portada:<\/strong> Flickr. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embedpress-document embedpress-embed-document\"><div style=\"height:600px;width:600px\" class=\"embedpress-embed-document-pdf embedpress-pdf-1619213979947\" data-emid=\"embedpress-pdf-1619213979947\" data-emsrc=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/REVISTA-Cien-di\u0301as-Abril-20-VERSIO\u0301N-FINAL.pdf\"><\/div><p class=\"embedpress-el-powered\">Powered By EmbedPress<\/p><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La salida de las FARC de la Costa Caribe no signific\u00f3 el fin de la violencia armada en la regi\u00f3n. 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