{"id":6281,"date":"2021-08-14T11:06:44","date_gmt":"2021-08-14T16:06:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/?p=6281"},"modified":"2021-08-26T17:45:22","modified_gmt":"2021-08-26T22:45:22","slug":"en-colombia-nadie-representa-a-nadie-una-aproximacion-preliminar-al-analisis-del-significado-politico-del-paro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/en-colombia-nadie-representa-a-nadie-una-aproximacion-preliminar-al-analisis-del-significado-politico-del-paro\/","title":{"rendered":"&#8220;En Colombia nadie representa a nadie&#8221;. Una aproximaci\u00f3n preliminar al an\u00e1lisis del significado pol\u00edtico del paro"},"content":{"rendered":"\n<font font=\"\" size=\"3\" face=\"Roboto, Arial\" color=\"#CCCCCC\">EDICI\u00d3N 102 MAY-AGO 2021<\/font>\n\n\n\n<p><span style=\"color: rgb(207, 46, 46); user-select: auto;\" class=\"ugb-highlight\"><strong style=\"user-select: auto;\">Por <\/strong><\/span><span style=\"color: #cf2e2e;\" class=\"ugb-highlight\"><strong>Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez, S.J. <\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-black-color has-text-color\"><em style=\"user-select: auto;\">La afirmaci\u00f3n de Hernando G\u00f3mez-Buend\u00eda (G\u00f3mez B, 2021a y 2021b) sobre la escasa representatividad de los promotores del Paro frente a la realidad multifac\u00e9tica de las protestas de estos meses, ilustra, a mi modo de ver, el trasfondo pol\u00edtico de las movilizaciones, que est\u00e1n expresando una enorme crisis de representatividad pol\u00edtica de lo social. Esta movilizaci\u00f3n rebas\u00f3 los canales normales de expresi\u00f3n de la institucionalidad pol\u00edtica y social, al tiempo que evidenci\u00f3 la incapacidad del Estado para responder al descontento social de los pobladores, organizados al margen de los canales establecidos institucionalmente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n expres\u00f3 las dificultades de los movimientos sociales existentes para canalizar las tensiones de las poblaciones no vinculadas a sus membres\u00edas. Se refleja, por otra parte, la<br>distancia entre la l\u00f3gica de negociaci\u00f3n reivindicativa de los promotores del paro, de car\u00e1cter<br>gremial o sectorial, y el lenguaje agresivo de b\u00fasqueda de inclusi\u00f3n de sectores juveniles y barriales, escasa o marginalmente vinculados a la vida institucional. Esto explica porqu\u00e9 los promotores del paro se negaban a descalificar la estrategia de los bloqueos, como exig\u00eda el gobierno central, pero tambi\u00e9n por qu\u00e9 algunos mandatarios locales intentaban buscar salidas negociadas, rechazadas o miradas con suspicacia por funcionarios y pol\u00edticos del orden central, como lo evidenci\u00f3 el llamado a interrogatorio del alcalde de Cali por la fiscal\u00eda general de la Naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una larga historia de desencuentros<\/h2>\n\n\n\n<p>La incapacidad estatal para articular poblaciones, organizadas al margen de la institucionalidad, se hab\u00eda manifestado en \u00e1reas rurales perif\u00e9ricas: el nacimiento de las FARC se asocia a la incomprensi\u00f3n estatal frente a las \u201crep\u00fablicas independientes\u201d de los a\u00f1os 1960, mientras que el surgimiento del ELN en zonas como Arauca, se vincula a la falta de respuesta adecuada del Estado frente a las protestas campesinas de esa regi\u00f3n. Hoy este problema no s\u00f3lo se presenta en regiones rurales de la periferia, sino en ciudades grandes e intermedias, cuya institucionalidad se ve desafiada por una poblaci\u00f3n de j\u00f3venes urbanos, ubicados en barrios perif\u00e9ricos, con enormes dificultades para insertarse en la econom\u00eda informal, el sistema educativo vigente y la vida pol\u00edtica existente.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta situaci\u00f3n se agrava por el desdibujamiento de la capacidad de las redes clientelares de los partidos tradicionales, para articular a las poblaciones subordinadas y vincularlas, de alguna manera, a la l\u00f3gica del Estado, mediante la tramitaci\u00f3n de las demandas de los pobladores frente a la institucionalidad. Este desdibujamiento de los partidos tradicionales corresponde al tr\u00e1nsito de un sistema bipartidista a uno multipartidista, favorecido por la Constituci\u00f3n de 1991, que tambi\u00e9n se enmarca en el contexto de la creciente autonomizaci\u00f3n de los niveles regionales y locales de la pol\u00edtica con respecto al centro, tanto del Estado como de los partidos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La insatisfacci\u00f3n creciente frente a la institucionalidad<\/h2>\n\n\n\n<p>Esta crisis pol\u00edtica manifiesta un problema mayor: la profunda desconfianza de buena parte de la poblaci\u00f3n en las salidas institucionales, que se concreta en el aumento de insatisfacci\u00f3n ante la forma como funcionan las instituciones estatales. Entre 2012 y 2020, seg\u00fan el Observatorio de los Andes, se observa un creciente rechazo a la clase pol\u00edtica y a los mecanismos institucionales de<br>representaci\u00f3n pol\u00edtica: en 2020, el nivel de simpat\u00eda por los partidos se redujo a 20%. Esto significa que 80% de los entrevistados no se identifica con ning\u00fan partido pol\u00edtico,<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>evidenciando una total ruptura en la identificaci\u00f3n de casi toda la poblaci\u00f3n con los partidos tradicionales, que dominaron buena parte de nuestra historia.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Este precario 20%, se concentra, en un 63%, en los partidos Colombia Humana, Liberal y Centro Democr\u00e1tico, con un contraste entre el crecimiento de 11% de los simpatizantes de la Colombia Humana de Gustavo Petro, que pasaron del 20% al 31% entre 2018 y 2020, y la ca\u00edda del Centro Democr\u00e1tico, que pas\u00f3 del 28% al 22%. Por otra parte, se destaca el escaso nivel de participaci\u00f3n pol\u00edtica: s\u00f3lo 3 de cada 10 colombianos participa en reuniones de partido o movimientos sociales, mientras que en las JAC y juntas de mejoras hacen parte el 49.8% y 43,1 % respectivamente, y el 67,9 % en reuniones de organizaciones religiosas. (Observatorio, 2020). Se se\u00f1ala adem\u00e1s una favorabilidad decreciente de l\u00edderes pol\u00edticos como Uribe (pasa del 30% al 20%), Duque (del 21% al<br>18%), Vargas Lleras (del 30% al 18%). Y, en medio de la ola de protesta social, la desfavorabilidad de Duque sube del 49,4% al 58.7%; la de Uribe del 60 al 73%; la de Petro del 45% al 48%, y el 55.6% no aprueba el manejo del paro por parte de Duque. Seg\u00fan el \u00faltimo sondeo de Datexco, el rechazo a Duque pasa del 72%, para subir, despu\u00e9s del atentado en C\u00facuta.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta insatisfacci\u00f3n social se refleja en el profundo deterioro de la confianza en la Polic\u00eda Nacional, entre 2004 y 2020, especialmente respecto del ESMAD, al lado de alguna confianza en las Fuerzas Armadas, debido a los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n y a los excesos en el uso de la fuerza en los<br>\u00faltimos a\u00f1os, que se a\u00f1aden a la percepci\u00f3n de inseguridad generalizada por buena parte de la<br>ciudadan\u00eda (Observatorio, 2020). Estas percepciones de abusos policiales explican, en parte, el protagonismo juvenil en las protestas, que recoge los sentimientos de desesperanza, rabia y crispaci\u00f3n, ante el aumento del desempleo juvenil y la deserci\u00f3n en colegios y universidades. El estudio del Laboratorio Javeriano de la Juventud y la fundaci\u00f3n SM muestra que la confianza de los j\u00f3venes en los partidos es apenas del 7%, en el Congreso del 10%, en el presidente del 12%, el sistema judicial del 15%, y en los sindicatos del 18%. Es un poco mejor la confianza en la Polic\u00eda (26%), organizaciones de la sociedad civil (28%), medios de comunicaci\u00f3n (30%), empresa privada (37%) y Fuerzas Armadas (46%). S\u00f3lo el sistema educativo sobrepasa el 50% con 58% (El Espectador, 2021a, pp. 2-3).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Seg\u00fan algunos, la percepci\u00f3n del poco impacto de la educaci\u00f3n para la movilidad social y la igualdad de oportunidades hace que muchos sientan que no tienen nada qu\u00e9 perder. <\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Por eso, aclara Alejandro Gaviria, rector de la U de los Andes, que el movimiento no refleja \u201cel dise\u00f1o inteligente de una gran conspiraci\u00f3n internacional\u201d, pero s\u00ed adolece de problemas serios de<br>representatividad: nadie puede arrogarse su vocer\u00eda, pues se trata de grupos e intereses distintos, que hacen dif\u00edcil la negociaci\u00f3n con el Estado (Alejandro Gaviria, en El Tiempo, 2021a, p 1.4). Esos intereses distintos de j\u00f3venes y grupos sociales se vieron unificados por la inoportuna propuesta de reforma tributaria del ministro Carrasquilla, que, bajo el pretexto de la necesidad de financiar el aumento del gasto social, buscaba equilibrar, tanto la disminuci\u00f3n de recursos fiscales que resultaba de la reforma de 2019, como el aumento del gasto p\u00fablico, necesario para el manejo de la pandemia, con medidas regresivas, tales como el aumento de la tributaci\u00f3n de las clases medias, la ampliaci\u00f3n del IVA y el mantenimiento de las exenciones al gran capital.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La &#8220;tormenta perfecta&#8221;: el paro nacional de abril y mayo<\/h2>\n\n\n\n<p>La propuesta de Carrasquilla, en un contexto de descontento social generalizado, hizo que el paro promovido por sindicatos y grupos estudiantiles se convirtiera en una protesta masiva, extendida a ciudades grandes, intermedias y peque\u00f1as, la cual sobrepas\u00f3 notablemente las bases sociales de<br>sus organizaciones, pues recog\u00eda las m\u00faltiples expresiones de ese descontento: camioneros independientes enfrentados a sus dirigentes gremiales, campesinos opuestos al bloqueo de las v\u00edas, pobladores opuestos a los peajes excesivos para el ingreso a sus ciudades, habitantes descontentos de barrios marginales, j\u00f3venes sin trabajo ni acceso a la educaci\u00f3n, y otros grupos minoritarios. Esto refleja la enorme distancia de buena parte de la poblaci\u00f3n de ciudades grandes e intermedias, frente a las instituciones existentes, y el rechazo a la clase pol\u00edtica, alimentado por la crisis econ\u00f3mica y social de la pandemia, que ha evidenciado las profundas desigualdades del pa\u00eds en todos los terrenos. Se produjo as\u00ed, un resurgimiento de la protesta social, general izada pero multiforme, ocurrida desde la segunda mitad del 2019, y que no se agot\u00f3 con logros iniciales, como el retiro de la reforma tributaria y las renuncias de los ministros Carrasquilla y Blum (Guerrero 2021).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto-de-Registraduria-Nacional-del-Estado-Civil-1024x682.jpg\" alt=\"Foto: Registradur\u00eda Nacional del Estado Civil \" class=\"wp-image-6283\" title=\"Foto: Registradur\u00eda Nacional del Estado Civil \" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto-de-Registraduria-Nacional-del-Estado-Civil-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto-de-Registraduria-Nacional-del-Estado-Civil-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto-de-Registraduria-Nacional-del-Estado-Civil-270x180.jpg 270w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto-de-Registraduria-Nacional-del-Estado-Civil-370x245.jpg 370w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto-de-Registraduria-Nacional-del-Estado-Civil.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Foto: Registradur\u00eda Nacional del Estado Civil <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Entre otras cosas, porque los abusos policiales en el manejo represivo de las manifestaciones proporcionaron una nueva motivaci\u00f3n a la protesta, centrada en la b\u00fasqueda de garant\u00edas para la protesta social, a pesar de las advertencias de Petro, quien ped\u00eda suspender el Paro y proclamar una victoria parcial, para no despilfarrar el capital pol\u00edtico logrado, al extender unas protestas sin prop\u00f3sito claro. Sin embargo, la incapacidad de respuesta adecuada a la protesta, con abusos y<br>uso desproporcionado de la fuerza, con ocasi\u00f3n de incidentes vand\u00e1licos y an\u00e1rquicos, de car\u00e1cter aislado, que desvirtuaban la naturaleza pac\u00edfica de las protestas organizadas, profundizaron la distancia entre la poblaci\u00f3n y la Polic\u00eda, llevando a una mayor coordinaci\u00f3n de la resistencia de los protestantes en algunas zonas de las ciudades.<\/p>\n\n\n\n<p>La expansi\u00f3n inercial de la protesta por los logros alcanzados hizo que la movilizaci\u00f3n se ampliara a las ciudades intermedias, en una confluencia de movimientos regionales y locales, que utilizaron la din\u00e1mica del Paro nacional para la gesti\u00f3n de sus propias reclamaciones. Esta expansi\u00f3n del Paro convirti\u00f3 al Comit\u00e9 Nacional de Paro &#8211; CNP, nada homog\u00e9neo internamente, en una sombrilla de unidad simb\u00f3lica, que buscaba darle alguna expresi\u00f3n institucionalizada al descontento general, al tiempo que lo aprovechaba para gestionar las reivindicaciones concretas de sus afiliados y grupos afines, como estudiantes y maestros (G\u00f3mez Buend\u00eda, 2021a, b y c). Como confesaban algunos de sus dirigentes, el CNP era muy consciente de que la protesta cubr\u00eda nuevos intereses, m\u00e1s all\u00e1 de su agenda oficial.<\/p>\n\n\n\n<p>Las consecuencias de esta ambigua situaci\u00f3n eran obvias: la compleja relaci\u00f3n con la vinculaci\u00f3n oportunista de grupos marginales e intereses sectoriales, con motivaciones y estilos de acci\u00f3n diferentes del manejo de corte sindical del CNP: guardia ind\u00edgena, comit\u00e9s barriales, gremio de transportadores, etc. Esto tra\u00eda consigo problemas concretos, como la resistencia del CNP a condenar la pr\u00e1ctica de los bloqueos, que era la exigencia del gobierno para negociar, y su insistencia en el respeto a la autonom\u00eda de sus organizadores locales, que s\u00f3lo hac\u00eda posible su invitaci\u00f3n a suspender los bloqueos, y la creaci\u00f3n de corredores humanitarios para moderar su efecto en la poblaci\u00f3n. Otra consecuencia de la carencia de un liderazgo claro y de un proyecto pol\u00edtico que unificara la multitud de los diversos reclamos para transformarlos en propuestas concretas (Duncan 2021, 1.15), fue que la motivaci\u00f3n de esta segunda fase de la movilizaci\u00f3n social, se centr\u00f3 en las garant\u00edas para la protesta social y la condena presidencial de abusos<br>policiales, ligadas a la no declaraci\u00f3n de conmoci\u00f3n interior, el retiro del Ej\u00e9rcito y el ESMAD del control de las protestas, y el desplazamiento a un segundo plano, de otras peticiones como: no retorno a la presencialidad en el sistema educativo, renta b\u00e1sica m\u00ednima, defensa de la producci\u00f3n nacional, freno a la erradicaci\u00f3n forzada de cultivos de uso il\u00edcito, participaci\u00f3n en<br>el plan nacional de vacunaci\u00f3n, y no discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La lectura complotista del paro: la &#8220;revoluci\u00f3n molecular disipada&#8221; de Uribe<\/h2>\n\n\n\n<p>En contraste con la complejidad de los problemas subyacentes a la protesta, el simplismo de su lectura por parte de algunos comentaristas, desde un supuesto complot organizado, aparece en art\u00edculos como el de Mar\u00eda Clara Ospina, para quien la democracia colombiana est\u00e1 bajo el ataque de \u201cuna agresi\u00f3n bien concertada y planeada hasta el \u00faltimo detalle contra el gobierno leg\u00edtimo de Iv\u00e1n Duque\u201d, con la coordinaci\u00f3n de \u201clos comunistas de siempre\u201d que se tomaron el poder en Cuba, Nicaragua y Venezuela. As\u00ed, lo que ocurre en Colombia no tiene nada de espont\u00e1neo, sino que obedece a un plan calculado y ejecutado con maestr\u00eda, como los que pretendieron tomarse el poder el 9 de abril de 1948, y los movimientos comunistas del siglo XX, que no terminaron con la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, sino que revivieron para amenazar la estabilidad de pa\u00edses como Francia, Espa\u00f1a y Chile. Ese complot, que destaca la labor de \u201cj\u00f3venes bien entrenados\u201d, mezclados  con los manifestantes pac\u00edficos, para ejecutar actos vand\u00e1licos, evidencia el car\u00e1cter puramente pol\u00edtico de los movimientos de protesta, \u201cpromovido por los enemigos de la democracia, donde se ve la mano de Maduro, \u201cel peor enemigo de la democracia colombiana\u201d, y tambi\u00e9n la de Petro, que est\u00e1 cumpliendo \u201csu nefasta promesa\u201d de \u201cmantener permanentes revueltas en las calles\u201d (Ospina, 2021, 2A).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/1-Foto_-Darwin-Torres-1024x682.jpg\" alt=\"Foto: Darwin Torres\" class=\"wp-image-6284\" title=\"Foto: Darwin Torres\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/1-Foto_-Darwin-Torres-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/1-Foto_-Darwin-Torres-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/1-Foto_-Darwin-Torres-1536x1023.jpg 1536w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/1-Foto_-Darwin-Torres-270x180.jpg 270w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/1-Foto_-Darwin-Torres-370x245.jpg 370w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Foto: Darwin Torres<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En sentido semejante, Sa\u00fal Hern\u00e1ndez Bol\u00edvar se\u00f1ala el importante papel de \u201cla guerra para derrocar al presidente Duque\u201d en la narrativa criminal del paro, bajo el pretexto de la lucha contra la reforma tributaria (Hern\u00e1ndez, 2021, 4 A).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Mario Gonz\u00e1lez destaca el creciente car\u00e1cter terrorista que prevalece en la tormenta que estamos padeciendo, en la que no se puede ignorar &#8220;su minuciosa planeaci\u00f3n, su concertada ejecuci\u00f3n y su masiva financiaci\u00f3n&#8221;.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Sostiene que los convocantes del paro perdieron el control de la situaci\u00f3n, si la tuvieron alguna vez, que ha pasado a manos del ELN, la Nueva Marquetalia y otras organizaciones criminales,<br>unidas por el narcotr\u00e1fico y sus v\u00ednculos con \u201cel s\u00e1trapa Maduro, y atizadas por Petro\u201d (Gonz\u00e1lez, 2021a, 2A).<\/p>\n\n\n\n<p>Para Diego Arango Osorio las protestas se prestan al caos y a la violencia, porque est\u00e1n infiltradas, lamentablemente, por movimientos pol\u00edtico opositores al gobierno: los principales promotores del paro son l\u00edderes de izquierda, algunos de ellos provenientes de grupos guerrilleros urbanos, como \u201cantiguos militantes armados del M19\u201d (Arango, 2021, p. 4A). Por su parte, Jos\u00e9 F\u00e9lix Lafaurie niega el car\u00e1cter espont\u00e1neo de los bloqueos y ataques a los peajes en las v\u00edas intermunicipales: se trata de acciones terroristas dise\u00f1adas en un ataque combinado para acorralar a Bogot\u00e1, Cali, Medell\u00edn, Bucaramanga, Neiva, Tunja y otras capitales. Es \u201cla guerra del narcoterrorismo de izquierda, concebida en el Foro de San Pablo y el Grupo de Puebla, apoyada por Maduro desde afuera y Petro desde adentro\u201d, que responde al \u201cmodelo de la revoluci\u00f3n molecular disipada\u201d (Lafaurie, 2021, p 2A).<\/p>\n\n\n\n<p>El t\u00e9rmino de \u201cRevoluci\u00f3n molecular disipada\u201d, popularizado por Uribe para reeditar la polarizaci\u00f3n en contra del castrochavismo, fue elaborado por Alexis L\u00f3pez, un entom\u00f3logo chileno, para quien las movilizaciones recientes en Ecuador, Chile y Colombia obedecen a un plan orquestado por la izquierda para desestabilizar los gobiernos democr\u00e1ticos del hemisferio (\u201cNo nos crean tan moleculares\u201d, Editorial de El Espectador, 2021, p.18). Seg\u00fan esa teor\u00eda conspirativa, desde esos peque\u00f1os escenarios de protesta, an\u00f3nimos e inmediatos, de \u201cbaja intensidad\u201d, la poblaci\u00f3n inconforme puede ir generando cambios, que servir\u00edan de punto de partida para deconstruir las estructuras dominantes (El Nuevo Siglo, 2021, 5A).<\/p>\n\n\n\n<p>Para el excoronel John Marulanda, presidente de ACORE, la protesta social deber\u00eda verse desde la perspectiva de la Guerra Fr\u00eda, ubicando a Colombia como un pe\u00f3n estrat\u00e9gico en la lucha de intereses extracontinentales y regionales, como los de China y Rusia, que pretenden desestabilizar a Colombia por su car\u00e1cter de aliada hist\u00f3rica de los Estados Unidos, usando el narcotr\u00e1fico como instrumento y a Venezuela como plataforma. Por ello, denuncia la presencia de \u201csoldados rusos\u201d en la frontera colombovenezolana, el uso de aviones chinos de combate por parte de las fuerzas armadas venezolanas y los ciberataques desde Rusia. As\u00ed, se ha transformado la violencia rural, en violencia en las calles, mediante \u201cun ataque armado, terrorista y vand\u00e1lico\u201d, promovido por las<br>FARC y el ELN, con el apoyo de Venezuela y del narcotr\u00e1fico, reforzado por una exitosa estrategia comunicacional, que ha logrado crear una opini\u00f3n adversa al gobierno y a la Polic\u00eda (Marulanda,<br>2021, p. 1.16).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-CUT-1024x768.jpg\" alt=\"Foto: CUT\" class=\"wp-image-6285\" title=\"Foto: CUT\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-CUT-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-CUT-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-CUT-1536x1152.jpg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Foto: CUT<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p> <\/p>\n\n\n\n<p>Para Pastrana, la autor\u00eda del andamiaje criminal contra Colombia es la narco dictadura de Maduro, como mostraban sus amenazas en el foro de San Pablo (2019), y las afirmaciones de Diosdado Cabello sobre la pr\u00f3xima llegada de las brisas de la revoluci\u00f3n bolivariana a Colombia (Lozano, 2021 p,1.8). En cambio, el exfiscal N\u00e9stor Humberto Mart\u00ednez, hace recaer la responsabilidad en las instigaciones de Petro, que ha convocado la marcha m\u00e1s grande de la historia de Colombia, y cuyos partidarios han contribuido a la financiaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n de la llamada Primera L\u00ednea, dise\u00f1ada para defender a los protestantes frente al ESMAD (Mart\u00ednez 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>En su defensa frente al Congreso, el ministro Molano pas\u00f3 de la defensa de la actuaci\u00f3n de la fuerza p\u00fablica, a una lectura complotista de la protesta social, cuya criminalizaci\u00f3n de los bloqueos, lo llev\u00f3 a asociar a los v\u00e1ndalos con grupos subversivos, y a anunciar la captura de personas vinculadas a redes urbanas del ELN y a disidencias de las FARC, con apoyo de los dineros del narcotr\u00e1fico, y movilizados por noticias falsas de redes de M\u00e9xico, Venezuela, Bangladesh y<br>Rusia. Seg\u00fan el ministro, se trat\u00f3 de \u201cun esfuerzo sistem\u00e1tico, premeditado, financiado\u201d, para<br>desestabilizar y atacar a la justicia y a las unidades de reacci\u00f3n inmediata de la Fiscal\u00eda. (Molano, 2021b, 1.2). Se\u00f1al\u00f3 la participaci\u00f3n de grupos como el JP M-19 y el Movimiento Bolivariano, organizados por el ELN y las disidencias de las FARC, coordinados con grupos locales de v\u00e1ndalos (Molano 2021a p.6).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, otros medios y funcionarios creen que no hay suficiente evidencia para sostener la existencia de un proyecto planificado conjuntamente por las disidencias de las FARC y el ELN, cuya alianza parece poco veros\u00edmil, aunque no se descartan acciones marginales, planeadas por c\u00e9lulas urbanas y acciones espont\u00e1neas de simpatizantes de esos grupos, junto con acciones oportunistas de grupos delincuenciales y pandillas juveniles (El Espectador, 2021d, p.5; El Espectador, 2021e, p.2).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las paradojas de la movilizaci\u00f3n social<\/h2>\n\n\n\n<p>La mirada homogenizante y simplista del enfoque complotista, contrasta con la compleja realidad de la movilizaci\u00f3n social, donde la escasa representatividad del CNP se enfrenta a la aparici\u00f3n<br>de movimientos locales espont\u00e1neos, sin expresi\u00f3n pol\u00edtica, pero en busca de cierta institucionalizaci\u00f3n: comit\u00e9s de resistencia y organizaciones barriales. G\u00f3mez Buend\u00eda se\u00f1ala la paradoja de una gran fuerza de la movilizaci\u00f3n, pero gran debilidad de los movimientos sociales, que se muestran incapaces para canalizar el descontento generalizado, evidenciando la poca representatividad del CNP, sombrilla simb\u00f3lica que recoge motivaciones distintas, no siempre coherentes entre s\u00ed (G\u00f3mez Buend\u00eda, 2021a, b, c y d).<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, concluye este autor, el fracaso del paro nacional, luego de la llamarada de sus comienzos,<br>evidenci\u00f3 la debilidad y fragmentaci\u00f3n de las organizaciones populares en Colombia, e hizo que no existiera un reclamo com\u00fan entre los manifestantes que pudiera ser representado por el CNP. Sus dirigentes no tuvieron m\u00e1s remedio que reducir los puntos de su gaseosa agenda, a proyectos de ley para ser tramitados en el Congreso, para lo cual no era necesario un paro de dos meses. Concluye que el tema grueso sigue siendo el divorcio entre los movimientos sociales y el sistema pol\u00edtico:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>&#8220;Mientras ellos no se organicen y utilicen la v\u00eda electoral, no habr\u00e1 reformas de veras en Colombia&#8221;.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, sostiene que esta debilidad interna de los movimientos sociales termina por favorecer la estrategia del gobierno de turno: concesiones puntuales para grupos relativamente organizados, y f\u00f3rmulas gen\u00e9ricas sobre asuntos que el gobierno no quiere cumplir (G\u00f3mez B, 2021d, p.43).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El manejo pol\u00edtico del paro<\/h2>\n\n\n\n<p>El gobierno de Duque combin\u00f3 el reconocimiento formal de la legitimidad de la protesta con su deslegitimaci\u00f3n por el vandalismo de grupos radicales, se\u00f1alados de infiltraci\u00f3n de grupos armados ilegales y de nexos con el narcotr\u00e1fico, lo cual sirvi\u00f3 de justificaci\u00f3n para militarizar las ciudades donde hab\u00eda desmanes. No se pod\u00eda descartar alg\u00fan grado de infiltraci\u00f3n marginal de c\u00e9lulas urbanas de milicianos y simpatizantes de las disidencias y del ELN en algunos hechos violentos, pero su papel estaba lejos de ser protag\u00f3nico en las protestas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Diego-Molano-1024x682.jpg\" alt=\"Foto: Diego Molano\" class=\"wp-image-6286\" title=\"Foto: Diego Molano\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Diego-Molano-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Diego-Molano-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Diego-Molano-270x180.jpg 270w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Diego-Molano-370x245.jpg 370w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Diego-Molano.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Foto: Diego Molano<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Al tiempo, el gobierno otorgaba concesiones en beneficio de los j\u00f3venes, como la oferta de matr\u00edcula cero, concesiones del ICETEX, apoyos del SENA, ley para el empleo juvenil y apoyo a las elecciones de los consejos de juventud, as\u00ed como negociaciones con algunos sectores como el gremio de los camioneros, que permit\u00eda aliviar la situaci\u00f3n de los bloqueos entre las poblaciones, logrados por la ministra de transporte (El Tiempo, 2021b., p. 1.11 y El Espectador, 2021c, 8-9). En el<br>mismo sentido, termin\u00f3 aceptando, despu\u00e9s de reticencias iniciales, la visita de la CIDH, cuya llegada fue  precedida por el anuncio de reformas modernizantes de la Polic\u00eda, calificadas como cosm\u00e9ticas por la oposici\u00f3n y algunos analistas. El retiro de la reforma tributaria, el hundimiento de la propuesta de reforma de la salud en el Congreso y el aceleramiento de la vacunaci\u00f3n del personal docente, tambi\u00e9n contribu\u00edan a restarle apoyo social a las protestas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el campo pol\u00edtico la recomposici\u00f3n del gabinete ministerial, con mayor participaci\u00f3n de otros partidos de la coalici\u00f3n del gobierno, como Cambio Radical, el Partido de la U y el Conservador, permiti\u00f3 sortear la propuesta de censura contra el ministro Molano y consolidar una s\u00f3lida mayor\u00eda a favor de los proyectos del gobierno, a la cual se sumaron no pocos congresistas liberales, que desconocieron la autoridad de C\u00e9sar Gaviria, su jefe nominal, para terminar aprobando los proyectos en los cuales el gobierno estaba realmente interesado. A esto contribuy\u00f3 tambi\u00e9n el cierre de las fisuras del Centro Democr\u00e1tico con el gobierno de Duque, despu\u00e9s de que Fernando Londo\u00f1o hab\u00eda pedido su renuncia: el presidente Duque ten\u00eda que decidir entre hacer cumplir la ley frente a los bloqueos o presentar su renuncia como un favor al pa\u00eds (El Nuevo Siglo, 2021b, p. 14A).<\/p>\n\n\n\n<p>En esta misma l\u00ednea se mov\u00edan tanto Vargas Lleras como el propio Uribe. Vargas Lleras acus\u00f3 a algunos alcaldes y gobernadores por resistirse a la intervenci\u00f3n del Ej\u00e9rcito en el control de las protestas, y denunci\u00f3 al alcalde de Zipaquir\u00e1 por incitar a la protesta (Vargas Lleras, 2021a, p.1.18). Uribe critic\u00f3 al CNP como promotor de los bloqueos, y al gobierno de Duque por falta de autoridad, al tiempo que defendi\u00f3 el despliegue total de la fuerza p\u00fablica donde hubiese bloqueos y actos violentos. Y se mostr\u00f3 opuesto a toda negociaci\u00f3n: \u201cmientras m\u00e1s se negocie con promotores de violencia, m\u00e1s violencia habr\u00e1\u201d (Uribe, 2021, p.1.4).<\/p>\n\n\n\n<p>Al lado del fortalecimiento de la coalici\u00f3n gobernante, el gobierno de Duque intent\u00f3 reeditar la estrategia de la conversaci\u00f3n nacional con todos los grupos de la sociedad, adoptada para manejar el paro de 2019, que buscaba diluir la discusi\u00f3n de los movimientos sociales en el conjunto de la sociedad civil organizada, en la cual, obviamente, quedaban condenados a ser minor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Pero precisamente, la lectura de esta estrategia como &#8220;conejo&#8221;, fue una de las motivaciones del paro actual, al ir en contrav\u00eda de la petici\u00f3n de los dirigentes gremiales de una mesa de discusi\u00f3n bipartita entre los l\u00edderes y el gobierno.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de muchas dilaciones, el gobierno acept\u00f3, ante la presi\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica nacional e<br>internacional, sentarse a negociar con los promotores del paro hasta llegar, despu\u00e9s de largas conversaciones, a un preacuerdo sobre las garant\u00edas para la protesta, como paso previo a la negociaci\u00f3n del pliego de emergencia presentado.<\/p>\n\n\n\n<p>El endurecimiento de las posiciones del gobierno se evidenci\u00f3 en la exigencia, como condici\u00f3n inamovible, de la condena de los bloqueos, a sabiendas de que ellos no depend\u00edan del CNP,<br>que, por su parte, insist\u00eda en la desmilitarizaci\u00f3n de las ciudades, la autonom\u00eda de los gobernantes locales y la no declaraci\u00f3n de conmoci\u00f3n interior.<\/p>\n\n\n\n<p>Para David Gleiser, experto en negociaci\u00f3n de la Universidad de Rosario, este di\u00e1logo de sordos evidenci\u00f3 los problemas de una concepci\u00f3n de suma cero, que le\u00eda las negociaciones desde la percepci\u00f3n de amigo\/enemigo para desgastar al contrincante, exagerando su poder real de negociaci\u00f3n y menospreciando el del adversario, al exigir condiciones imposibles de cumplir sin negar su propia identidad (Gonz\u00e1lez J, 2021, 2-3).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La &#8220;cr\u00f3nica de una muerte anunciada&#8221;<\/h2>\n\n\n\n<p>El resultado del endurecimiento de las posiciones de lado y lado fue un callej\u00f3n sin salida, que condujo al retiro de la mesa de negociaciones por parte del CNP, y su decisi\u00f3n de llevar sus<br>proyectos al Congreso. Esto supon\u00eda el reconocimiento de los mecanismos tradicionales de representaci\u00f3n pol\u00edtica, que los promotores del paro se hab\u00edan negado a reconocer. Sin embargo, el mantenimiento de los bloqueos y las protestas en muchos lugares, evidenci\u00f3 la profundizaci\u00f3n de la ruptura entre el pa\u00eds nacional y el pa\u00eds pol\u00edtico: la crisis de representaci\u00f3n pol\u00edtica de lo social combina el rechazo de buena parte de la poblaci\u00f3n integrada a la vida nacional, frente al funcionamiento concreto de la institucionalidad existente, con la visibilizaci\u00f3n de una amplia poblaci\u00f3n marginalmente relacionada con la institucionalidad y articulada de manera subordinada al conjunto de la vida nacional (econom\u00eda informal, legislaci\u00f3n laboral, bienestar social, etc.). La existencia de esta especie de \u201capartheid Institucional\u201d, en t\u00e9rminos de Garc\u00eda Villegas, que ubica a buena parte de la poblaci\u00f3n al margen de la normatividad, se combina con sectores m\u00e1s integrados a la vida nacional, los cuales rechazan la manera como funcionan las instituciones existentes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Fiscalia-General-de-la-Nacion-1024x682.jpeg\" alt=\"Foto: Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n\" class=\"wp-image-6287\" title=\"Foto: Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Fiscalia-General-de-la-Nacion-1024x682.jpeg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Fiscalia-General-de-la-Nacion-300x200.jpeg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Fiscalia-General-de-la-Nacion-270x180.jpeg 270w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Fiscalia-General-de-la-Nacion-370x245.jpeg 370w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Fiscalia-General-de-la-Nacion.jpeg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Foto: Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Esta complejidad de posiciones explica tanto el rechazo generalizado de los canales institucionales de la expresi\u00f3n del descontento, como el desconocimiento, de muchas de las organizaciones movilizadas, de la autoridad del CNP: ah\u00ed coinciden la guardia ind\u00edgena del Cauca, algunos grupos<br>estudiantiles y las organizaciones barriales espont\u00e1neas. Esto indicar\u00eda, para algunos, el desconocimiento del cambio del car\u00e1cter y de los protagonistas de la movilizaci\u00f3n social: ruptura con el estilo sindical y de la izquierda tradicional, que hace dif\u00edcil enmarcar la protesta en las organizaciones que sol\u00edan servir de canal institucional. Y, tambi\u00e9n, la incomprensi\u00f3n gubernamental de la resistencia de la poblaci\u00f3n a mecanismos habituales de representaci\u00f3n, y la desconfianza de sectores de derecha frente a la participaci\u00f3n pol\u00edtica y la movilizaci\u00f3n, como lo hac\u00edan evidente los reparos de la vicepresidenta, al acuerdo de La Habana en materia de movilizaci\u00f3n social (Ram\u00edrez M. L, 2021).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bf&#8221;Rep\u00fablicas independientes&#8221; en las periferias de las ciudades?<\/h2>\n\n\n\n<p>Esta incomprensi\u00f3n de la situaci\u00f3n de \u201capartheid institucional\u201d y la desconfianza del \u201cparticipacionismo\u201d de los acuerdos de La Habana, se manifestaron en la descalificaci\u00f3n de Vargas Lleras del acuerdo de los viceministros Juan Camilo Restrepo y Juan Pablo D\u00edaz con las organizaciones del paro en Buenaventura, mediante el cual buscaban lograr un corredor humanitario para algunos transportes, considerando a sus promotores como \u201cdescriteriados\u201d (Vargas Lleras 2021c, 1.16; El Tiempo, 2021b, p.1,3), y en su caracterizaci\u00f3n como \u201csustituci\u00f3n de la autoridad leg\u00edtima\u201d por parte del expresidente Uribe. Esto oblig\u00f3 al presidente Duque a aclararle al ministro del Interior, Daniel Palacios, que no hab\u00eda dado ninguna autorizaci\u00f3n para sustituir al Estado, ni usurpar las funciones de control de la Polic\u00eda y la aduana. Por su parte, Emilio Archila se\u00f1al\u00f3 que la posici\u00f3n del gobierno era exigir el desbloqueo total, no s\u00f3lo lograr corredores humanitarios (El Nuevo Siglo, 2021c, p. 8A).<\/p>\n\n\n\n<p>En sentido similar, Nicol\u00e1s G\u00f3mez comparaba el acuerdo de los viceministros con las<br>rep\u00fablicas independientes denunciadas por \u00c1lvaro G\u00f3mez en los a\u00f1os 1960, pues significaban una entrega de la soberan\u00eda nacional y la institucionalidad estatal a \u201clos se\u00f1ores del paro\u201d, (G\u00f3mez N, 2021, p.45A). Algo parecido sucedi\u00f3 con las cr\u00edticas del senador Gabriel Velasco, del Centro Democr\u00e1tico, al decreto del alcalde de Cali, que buscaba institucionalizar los di\u00e1logos con la uni\u00f3n de los l\u00edderes de la protesta, a los cuales reconoc\u00eda como interlocutores; para Velasco, este decreto legitimaba las v\u00edas de hecho y los bloqueos que imped\u00edan el derecho a la movilidad (El Nuevo Siglo, 2021d, p.14A). Por esta raz\u00f3n, el juzgado 16 administrativo de Cali orden\u00f3 suspender provisionalmente el decreto del alcalde, pero esta suspensi\u00f3n fue aplazada por el tribunal superior.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, Jhon Torres, editor de El Tiempo, se refer\u00eda a la situaci\u00f3n de esos barrios de Cali y de algunas zonas de Bogot\u00e1, como el surgimiento del intento de crear \u201czonas liberadas\u201d de la autoridad del Estado, semejantes a lo que ocurr\u00eda en las regiones afectadas por el conflicto armado, donde comunidades y autoridades locales reclamaban el retiro de la fuerza p\u00fablica, por considerar que su presencia las pon\u00eda en riesgo de ataques guerrilleros (Torres J, 2021, 1.3). Y en su interpretaci\u00f3n complotista habitual, Mario Gonz\u00e1lez ve\u00eda en el reconocimiento pol\u00edtico de la llamada \u201cPrimera L\u00ednea\u201d, el primer paso del establecimiento de guerrillas urbanas, que pretenden el derrumbamiento de las instituciones democr\u00e1ticas, por medio de actos vand\u00e1licos, financiados por los carteles del narcotr\u00e1fico, el ELN, las FARC, sectores sindicales y \u00e9tnicos, el foro de San Pablo, el grupo de Puebla y el gobierno de Maduro. En ese plan, la Primera L\u00ednea, prohijada por el senador Bol\u00edvar de Colombia Humana, instalar\u00eda campamentos urbanos que desplazar\u00edan a los movilizados leg\u00edtimos, en sus reclamos al Estado (Gonz\u00e1lez M 2021b, p.2A).<\/p>\n\n\n\n<p>En contrav\u00eda de estas miradas complotistas y apocal\u00edpticas, algunos analistas llaman la atenci\u00f3n sobre la complejidad y diversidad de los grupos que se denominan primera l\u00ednea, inspirados en la respuesta de los manifestantes de Hong Kong y Chile a la represi\u00f3n policial, sin constituir un grupo organizado centralmente, por obedecer a din\u00e1micas locales diferentes (El Espectador, 2021f, p.2). De ah\u00ed la dificultad de negociar con las administraciones estatales, por la falta de un liderazgo com\u00fan, y la importancia de los logros derivados de los di\u00e1logos de los comit\u00e9s unificados de los barrios de Cali con el alcalde, cuyos resultados para el fin de los bloqueos, pueden ser el inicio de una mayor institucionalizaci\u00f3n de la protesta social y un avance en la democratizaci\u00f3n de la pol\u00edtica local  \u201cdesde abajo\u201d. En ese sentido, estos comit\u00e9s de resistencia y las organizaciones de la llamada primera l\u00ednea, con sus pretensiones de ser reconocidos como interlocutores pol\u00edticos en di\u00e1logo con las autoridades locales, representan, a mi modo de ver, atisbos de nuevas ciudadan\u00edas en construcci\u00f3n, una especie de proto-ciudadan\u00edas, que podr\u00edan ser el inicio de una sana politizaci\u00f3n del manejo de las protestas, para superar gradualmente, la incapacidad pol\u00edtica de representaci\u00f3n de lo social.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto constituir\u00eda un desaf\u00edo para las administraciones del Estado, especialmente del nivel local y sublocal, que podr\u00edan ir articulando esas organizaciones a la institucionalidad por medio del di\u00e1logo con alcald\u00edas locales, ediles, autoridades sublocales de otros municipios, y otras organizaciones como las JAC, asociaciones de vecinos y grupos similares. Pero este desaf\u00edo implicar\u00eda la necesidad de superar las mutuas estigmatizaciones entre protestantes y autoridades locales, junto con alg\u00fan grado de creatividad institucional no s\u00f3lo de las autoridades del nivel central, sino tambi\u00e9n de las administraciones de justicia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p>Arango Osorio, Diego, 2021, Marcha y violencia\u201d, en El Nuevo Siglo, jueves 6 de mayo de 2021, p, 4A)<br><\/p>\n\n\n\n<p>Duncan, Gustavo, 2021, \u201cEl gran despilfarro\u201d, El Tiempo, 12 de mayo de 2021, p.1.15. <\/p>\n\n\n\n<p>El Espectador, 2021a, \u201cLos j\u00f3venes se sienten ignorados por los pol\u00edticos\u201d. 22 de abril de 2021, pp. 1-2.<\/p>\n\n\n\n<p><br>El Espectador, 2021b, \u201cNo nos crean tan moleculares\u201d, Editorial, 11 de mayo de 2021, p,18<br><\/p>\n\n\n\n<p>El Espectador, 2021c, \u201cHoy no hay ning\u00fan bloqueo en las v\u00edas\u201d, 10 de junio de 2021, pp.8-9)<\/p>\n\n\n\n<p>El Espectador, 2021d, \u201cEl fantasma de la insurgencia en las protestas\u201d, El Espectador, 6 de mayo de 2021, p.5)<br><\/p>\n\n\n\n<p>El Espectador, 2021e, \u201cCali: \u00bfest\u00e1n las disidencias detr\u00e1s de los disturbios?\u201d, 11 de mayo de 2021, p.2)<\/p>\n\n\n\n<p><br>El Espectador, 2021f, \u201c\u00bfQu\u00e9 es la Primera L\u00ednea?\u201d, 2 de julio de 2021, p.2.<\/p>\n\n\n\n<p><br>El Nuevo Siglo, 2021a, \u201c\u201cRevoluci\u00f3n Molecular disipada\u201d, en martes 4 de mayo de 2021, p. 5A)<br><\/p>\n\n\n\n<p>El Nuevo Siglo, 2021b, \u201cSalen chispas en uribismo por actuaci\u00f3n de Duque frente a los bloqueos\u201d. 3 de junio de 2021, p.14A)<\/p>\n\n\n\n<p><br>El Nuevo Siglo, 2021c  \u201cDuque desautoriz\u00f3 el acuerdo de Buenaventura\u201d, s\u00e1bado 29 de mayo de 2021, p. 8A)<\/p>\n\n\n\n<p><br>El Nuevo Siglo 2021d, \u201cCali: cr\u00edticas a decretos de acuerdo con manifestantes\u201d, 2 de junio de 2021, p. 14A.<br><\/p>\n\n\n\n<p>El Tiempo, 2021a. \u201cLa generaci\u00f3n \u2018sin futuro\u2019 que quiere revertir ese destino\u201d, 16 de mayo de 2021, p. 1.4.<br><\/p>\n\n\n\n<p>El Tiempo, 2021b, \u201cPol\u00e9mica por acuerdo con el comit\u00e9 del paro en Buenaventura\u201d, 29 de mayo de 2021, p.1.3.<br><\/p>\n\n\n\n<p>El Tiempo 2021c, \u201cTransporte de carga, el acuerdo que ya fue posible durante el paro\u201d, 6 de junio de 2021, p.1.11.<\/p>\n\n\n\n<p>G\u00f3mez Buend\u00eda, H, 2021a, \u201cEl presidente Duque decidi\u00f3 apoyar a  Petro\u201d, Raz\u00f3n P\u00fablica, mayo 10 de 2021; 2021b. \u201cFin y comienzo del paro nacional\u201d, Raz\u00f3n P\u00fablica, junio 21 de 2021; 2021c. \u201cArreglo a la colombiana\u201d, El Espectador, domingo 6 de junio de 2021, p. 43); 2021d, \u201c\u00bfPor qu\u00e9 fracas\u00f3 el paro nacional?\u201d, El Espectador, domingo 20 de junio de 2021, p.45)<\/p>\n\n\n\n<p>G\u00f3mez Nicol\u00e1s, 2021,\u201d \u00bfLa Rep\u00fablica Independiente del Valle?\u201d, en El Nuevo Siglo, s\u00e1bado 29 de mayo de 2021, p. 4A)<br><\/p>\n\n\n\n<p>Gonz\u00e1lez Penagos, Javier, 2021, \u201cLos propios \u201cbloqueos\u201d que tienen coja la mesa para atender el paro\u201d, El Espectador, 4 de junio de 2021, pp. 2-3.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Gonz\u00e1lez, Mario, 2021a, \u201cEl mandato ciudadano\u201d, en El Nuevo Siglo, 8 de mayo de 2021, p 2 A); 2021b, \u201cHora para la firmeza y unidad institucional\u201d, El Nuevo Siglo, 3 de julio de 2021, p. 2A) <\/p>\n\n\n\n<p>Guerrero Bernal, Juan Carlos, 2021, medio de la pandemia?\u201d, en Raz\u00f3n Publica, mayo 3 de 2021)<br><\/p>\n\n\n\n<p>Hern\u00e1ndez, Sa\u00fal, 2021, \u201cLa narrativa del paro criminal\u201d, en El Nuevo Siglo, viernes 14 de mayo de 2021, p.4A).<br><\/p>\n\n\n\n<p>Lafaurie, Jos\u00e9 F\u00e9lix, 2021, \u201cGuerra contra Colombia\u201d, en El Nuevo Siglo, lunes 10 de mayo de 2021, p. 2A)<br><\/p>\n\n\n\n<p>Lozano, Juan, 2021, \u201cPastrana, en primera l\u00ednea\u201d, El Tiempo, 7 de junio de 2021, p.1.8)<br><\/p>\n\n\n\n<p>Mart\u00ednez, N\u00e9stor H, 2021, \u201cPetro nunca ser\u00e1 presidente\u201d, entrevista a Semana, # 2039, 17-20 de junio de 2021.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Marulanda, John, 2021, \u201cNos preocupa que los intereses de China y Rusia desestabilicen a Colombia\u201d, El Tiempo, jueves 3 de junio de 2021, p. 1.16)<\/p>\n\n\n\n<p><br>Molano, Diego, 2021a, \u201cTenemos un presidente dem\u00f3crata e inspirador\u201d: Diego Molano, en El<br>Espectador, 9 de mayo de 2021, p. 6; 2021b, \u201cFrente a la moci\u00f3n de censura, \u00bftranquilo, asustado y envalentonado?\u201d, Entrevista a Mar\u00eda Isabel Rueda, El Tiempo, 21 de mayo de 2021, p.1, 2)<br><\/p>\n\n\n\n<p>Observatorio pol\u00edtico de Uniandes y USAID, 2020, \u201cDemocracia e instituciones\u201d, en Colombia, un<br>pa\u00eds en medio de la pandemia, Bogot\u00e1, 2020.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Ospina, Mar\u00eda Clara, 2021, \u201c\u00a1Colombia bajo ataque!\u201d en El Nuevo Siglo, mi\u00e9rcoles 12 de mayo de 2021, p  2A)<\/p>\n\n\n\n<p><br>Torres, Jhon, 2021, \u201c\u2018Zonas liberadas\u2019 en plenas capitales\u201d, El Tiempo, 28 de junio de 2021, p.1.3.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Uribe V\u00e9lez, A. 2021, \u201cUn mes de destrucci\u00f3n indica que hay fallas de autoridad, y celebro que se<br>corrijan\u201d, El Tiempo, 1 de junio de 2021, p.1.4.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Vargas Lleras, Germ\u00e1n, 2021a, \u201cDe paros y bloqueos\u201d, El Tiempo, 16 de mayo de 2021, p.1.18; 2021b, \u201cAnuncios y resultados\u201d, El Tiempo, 23 de mayo de 2021, p.1.18; 2021c. \u201cSimplemente cumplir la ley\u201d, El Tiempo, 6 de junio de 2021, 1.16)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Foto portada:<\/strong> UTL \u00c1ngela Mar\u00eda Robledo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-pdfemb-pdf-embedder-viewer\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div 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