{"id":6360,"date":"2021-08-17T11:57:19","date_gmt":"2021-08-17T16:57:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/?p=6360"},"modified":"2021-08-26T17:55:51","modified_gmt":"2021-08-26T22:55:51","slug":"resistir-es-siempre-renacer-comunidad-y-juventudes-en-el-paro-nacional-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/resistir-es-siempre-renacer-comunidad-y-juventudes-en-el-paro-nacional-2021\/","title":{"rendered":"Resistir es siempre renacer: comunidad y juventudes en el Paro Nacional 2021"},"content":{"rendered":"\n<font font=\"\" size=\"3\" face=\"Roboto, Arial\" color=\"#CCCCCC\">EDICI\u00d3N 102 MAY-AGO 2021<\/font>\n\n\n\n<p><span style=\"color: rgb(207, 46, 46); user-select: auto;\" class=\"ugb-highlight\"><strong style=\"user-select: auto;\">Por <\/strong><\/span><span style=\"color: #cf2e2e;\" class=\"ugb-highlight\"><strong>Mar\u00eda Alejandra Alfonso Sarmiento, Deicy Johanna Giraldo Castellanos y Daniela Torres Bernal <\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Resumen<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-black-color has-text-color\"><em style=\"user-select: auto;\">El presente art\u00edculo muestra dos repertorios que se han movilizado desde lo comunitario y las juventudes en Bogot\u00e1 y Cali durante el Paro Nacional 2021: las ollas comunitarias y las batucadas. Asimismo, se propone profundizar en las afectividades como un elemento cohesivo en estas pr\u00e1cticas. Las ollas comunitarias son formas pol\u00edticas de nutrir el pensamiento y el cuerpo, para seguir luchando desde el cuidado. Por su parte, las batucadas son un fen\u00f3meno hist\u00f3rico, vital y revolucionario, que invita a mover al otro, a alborotarse y a luchar por sus ideales. Entre estas dos se construye un sentido de pertenencia comunitario al igual que un reconocimiento de las m\u00faltiples formas en las que se puede participar de la protesta social.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Introducci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>El Paro Nacional, iniciado el 28 de abril de 2021, convoca a la movilizaci\u00f3n en un momento de agotamiento y hast\u00edo, frente a un pa\u00eds que promueve acciones y pol\u00edticas injustas, desiguales, violentas y de abandono. En este contexto, es posible explorar los repertorios de la protesta social desde las juventudes. No se hace referencia a la juventud como un rango de edad, sino como un modo de ser y de estar, que cambia seg\u00fan los contextos (Sep\u00falveda, 2011). Lo particular de este momento vital, es que \u201clo juvenil est\u00e1 asociado a nuevos modos de participar en la reproducci\u00f3n de lo social humano, que les hace ver de manera distinta la funci\u00f3n pol\u00edtica que ordena lo social\u201d (Sep\u00falveda, 2011, 156). De este modo, la participaci\u00f3n pol\u00edtica de las juventudes no se limita a una agenda que busca un\u00edvocamente su beneficio, sino que se articula con las dem\u00e1s demandas sociales existentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, los repertorios de la protesta hacen referencia a los medios que los grupos tienen para visibilizar sus reclamos, estos cuentan con una dimensi\u00f3n estrat\u00e9gica y expresiva, que, muchas veces, contribuye al fortalecimiento de los lazos afectivos y de pertenencia de los grupos. Es importante tener en cuenta que los repertorios son aquello que las personas <em>saben hacer<\/em>, por lo que, existe un conjunto delimitado de opciones definido culturalmente (Barrera y Hoyos, 2020, 170). En este caso, se toman dos pr\u00e1cticas utilizadas en el Paro: las ollas comunitarias\/compartir del alimento y las batucadas\/sonoridades. Por \u00faltimo, se ahondar\u00e1 en las afectividades como una caracter\u00edstica transversal de estos repertorios en los que se interviene y transforma la vida p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los fogones del aguante<\/h2>\n\n\n\n<p>Las ollas comunitarias son formas enraizadas en la memoria de ser, compartir y continuar siendo, son parte de esos repertorios que sostienen las madres (aunque no solo ellas) desde esta vitalidad juvenil que ha caracterizado las manifestaciones. Son pr\u00e1cticas que se han construido desde el amor y el cuidado para la lucha. Las mujeres que se juntan all\u00ed saben que el acto de cocinar es pol\u00edtico, como lo comenta Luz Marina Carranza, voluntaria de la olla comunitaria en Silo\u00e9: \u201ca m\u00ed me gusta cocinar y vine de esa manera a manifestarme cocinando\u201d (Carranza en COPEC, 2021). El comer juntos se entiende como el acto pol\u00edtico que constituye a las personas y las identidades. Por esto, los alimentos han sido una forma de \u201cmantener, legitimar y deconstruir la autoridad y el poder; a trav\u00e9s de \u00e9l, construimos relaciones sociales y transmitimos conocimientos tecnol\u00f3gicos, ideol\u00f3gicos y sociales\u201d (Romero, 2008, 18).<\/p>\n\n\n\n<p>Estas maneras de protestar no son nuevas, se han aprendido tras muchos a\u00f1os de lucha. As\u00ed lo comenta Amanda, que es madre cabeza de familia y voluntaria en la olla comunitaria del puente de la 14 en Cali: \u201cEstamos dando el frente, estamos aqu\u00ed acompa\u00f1\u00e1ndolos a ellos [a sus hijos y a su nieto], a aguantar, a resistir nuestro proceso. Yo llevo un proceso de muchos a\u00f1os, soy luchadora desde los 14 a\u00f1os [&#8230;], estos paros para m\u00ed son ya como muy comunes, pero este que est\u00e1 sucediendo hoy [&#8230;], 16 d\u00edas de resistencia, no se ha visto en Cali, no se hab\u00eda visto en Colombia, hasta hoy\u201d (Amanda en Proyecto identidad, 2021). A pesar de que las luchas no son nuevas, y existen unas razones hist\u00f3ricas que han motivado las innumerables protestas en el pa\u00eds, han cobrado fuerza motivos espec\u00edficos debido a la pandemia, como la exigencia de seguridad alimentaria y sanitaria (Garc\u00eda y Restrepo, 2020). Esto se debe a las medidas de aislamiento que exacerban la precariedad del sistema laboral en Colombia, donde se trabaja al d\u00eda sin tener la seguridad de que habr\u00e1 comida para ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"682\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Humano-Salvaje-682x1024.jpg\" alt=\"Foto: Humano Salvaje\" class=\"wp-image-6367\" title=\"Foto: Humano Salvaje\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Humano-Salvaje-682x1024.jpg 682w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Humano-Salvaje-200x300.jpg 200w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Humano-Salvaje-1024x1536.jpg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Humano-Salvaje.jpg 1333w\" sizes=\"auto, (max-width: 682px) 100vw, 682px\" \/><figcaption>Foto: Humano Salvaje<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Dada la inseguridad alimentaria, se fortalecen las redes comunitarias para aguantar en medio de la incertidumbre. Las madres, las mayoras y las abuelas, desde la opresi\u00f3n, aprendieron del poder que hay en el fog\u00f3n y en la movilizaci\u00f3n que encontraron al juntarse a cocinar. Estas pr\u00e1cticas hechas desde el cuidado, que muchas veces han sido invisibles en la cotidianidad y en la historia, sobresalen en las protestas que vive Colombia, pues muestran la importancia del alimento, para dar fuerza y esperanza, en medio de situaciones de violencia, de opresi\u00f3n y de lucha. Es importante entender el impacto de alimentar las protestas desde la olla, porque \u201clos cuerpos est\u00e1n hechos de comida [&#8230;], aquellos que comen juntos en la misma casa, comparten la misma carne en un sentido completamente literal: est\u00e1n hechos de la misma sustancia\u201d (Wismantel, 1998, 89). Esto significa que, al compartir la comida, se est\u00e1n volviendo uno, consumiendo sabores, olores, ideas y sentires, que nutren el pensamiento y el propio cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>No es poco el impacto que tiene el hacer pol\u00edtica desde all\u00ed, d\u00e1ndole valor al arte de cocinar. Las ollas del Paro seguir\u00e1n siendo las ollas de la casa. Las personas que se est\u00e1n manifestando, muchas veces ya vienen gestando proyectos comunitarios y se unieron al Paro para dar fuerza a este momento espec\u00edfico. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero seguramente seguir\u00e1n trabajando en estos proyectos, desde sus lugares y por mucho m\u00e1s tiempo. Pensar el paro desde esta continuidad entre la coyuntura y la cotidianeidad, es fundamental para que las peticiones no se diluyan en las presiones del momento, sino que trasciendan y aborden las realidades del d\u00eda a d\u00eda. De esta manera, se generan posibilidades que incluyen m\u00faltiples voces que se escuchan al cocinar y compartir un sancocho, un canelazo o un arroz, y se alejan de la representatividad, en comit\u00e9s parciales que suelen consolidarse fuera de los fogones y de las calles. Si se logran fortalecer esos lazos de comensalidad, es posible confirmar el valor que han mostrado los j\u00f3venes que tiene Colombia para expresar sus posibilidades creativas, cuidadosas, respetuosas, pac\u00edficas y sustanciales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La fuerza y la vitalidad del tambor<\/h2>\n\n\n\n<p>Ocasionar \u201cruido\u201d y hacer mover al otro, alborotarse, sentir c\u00f3mo el sonido recorre todo el cuerpo y lo hace retumbar con cada golpe de tambor, con cada sonido de trompeta, con cada arenga, permite recordar cu\u00e1n valiosa es la existencia, y c\u00f3mo con cada respiro, se manifiesta cada particular manera de vivir el instante. El resonar de los tambores transporta a lo vital del sonido del coraz\u00f3n, a la manifestaci\u00f3n jerarquizada del cuerpo, \u201cla intensidad de estos desbordes es capaz de trastornar la designada econom\u00eda de los \u00f3rganos, el ordenamiento jer\u00e1rquico de los sentidos en el cuadro anat\u00f3mico del saber\u201d (Ramos, 2010). Vivir, al igual que lo que se experimenta en una manifestaci\u00f3n, ir\u00f3nicamente, se asemeja al concepto del fil\u00f3sofo Friedrich Nietzsche, quien menciona que \u201c&#8230;vivir es esencialmente despojar, herir, violentar lo que es extra\u00f1o y d\u00e9bil, oprimirlo, imponerle duramente sus formas propias, asimilarlo o, al menos (\u00e9sta es la soluci\u00f3n m\u00e1s suave), explotarlo\u201d (Nietzsche, 2013). Justamente ese imponer \u201csus formas propias\u201d, explotarlo, est\u00e1 identificado con ese vibrar al un\u00edsono de un grupo de personas, que tambi\u00e9n est\u00e1n all\u00ed, luchando por un ideal manifiesto en la fuerza que caracteriza a la juventud, mediante formas irruptoras de protestar y de explotar la propia vitalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de esas otras formas de repertorio de los j\u00f3venes, sonido y vitalidad resultan ser dos palabras que representan la manifestaci\u00f3n de rebeld\u00eda y libertad que enuncia esta generaci\u00f3n siendo parte de un colectivo. En este sentido, los repertorios se convierten en una pr\u00e1ctica activa-creativa, un manifiesto de dejar a un lado la propia subjetividad y construir una nueva en lo colectivo. (Foucault, 1980; 1999). En las experiencias de colectivizaci\u00f3n como son los grupos de batucada se construye esa subjetividad de grupo, pertinente para estos tiempos donde necesitarnos unos a otros en solidaridad recuerda la condici\u00f3n de humanidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Sergio-Gonzalez-1024x683.jpg\" alt=\"Foto: Sergio Gonz\u00e1lez\" class=\"wp-image-6368\" title=\"Foto: Sergio Gonz\u00e1lez\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Sergio-Gonzalez-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Sergio-Gonzalez-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Sergio-Gonzalez-270x180.jpg 270w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Sergio-Gonzalez-770x515.jpg 770w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Sergio-Gonzalez.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Foto: Sergio Gonz\u00e1lez<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La batucada (t\u00e9rmino a\u00fan no muy familiar en el pa\u00eds), es un ritmo de expresi\u00f3n percutiva originaria de Brasil, con influencia africana. Son un grupo de personas denominado <em>bloco<\/em> que interpretan este ritmo con sus tambores, caracterizado por su estilo repetitivo y acelerado. El referente musical de este ritmo originario del Brasil se tiene en una de las batucadas m\u00e1s famosas de ese pa\u00eds, <em>Olodum, <\/em>que en el video de la canci\u00f3n <em>They don\u2019t care about us<\/em> de Michael Jackson, tiene su protagonismo. En la letra de esta canci\u00f3n se recuerda constantemente su t\u00edtulo, \u201crealmente no se preocupan por nosotros\u201d, adem\u00e1s de algunos de los problemas que aquejan a Colombia desde hace algunas d\u00e9cadas: abusos de autoridad, violaci\u00f3n de derechos, injusticia, hambre, violencia y ansias de libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por sus ritmos repetitivos, y aparentemente f\u00e1ciles de ejecutar, las batucadas hicieron que las marchas y las protestas fueran m\u00e1s visibles, notorias, adaptables, populares; con la gente y para la gente, hasta de car\u00e1cter inclusivo para las personas que simplemente ve\u00edan las marchas cu\u00e1l espect\u00e1culo, desde la comodidad de sus balcones. Un sinn\u00famero de sensaciones, experiencias, sentires se abarcan al ejecutar un tambor, y ver c\u00f3mo ese sonido, que se est\u00e1 ejecutando arm\u00f3nicamente contagia a un mont\u00f3n de p\u00fablico, que anima a seguir tocando con m\u00e1s energ\u00eda y entusiasmo; es la manera de resistir, de estar con los otros en su lucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Las batucadas se viven en las calles, apoyando los distintos movimientos sociales, con sus grandes tambores y su sonido de estruendo, acompa\u00f1ando las marchas, adecuando sus sonidos al ritmo de las arengas, haciendo distintos performances, visibilizando e impactando a las personas que no se han unido a este estallido social. La m\u00fasica del tambor, expresada en el sonido de las batucadas, hace de este tipo de arte, otro modo de protestar, que va m\u00e1s all\u00e1 de poner el cuerpo o de alterar el orden social establecido. Su ritmo, seguramente, fue m\u00e1s contagioso que el mismo virus circundante en estos tiempos, ya que se puede ver a la gente emocionada pidiendo un tema m\u00e1s, disfrutando, bailando y resistiendo, al ritmo del tambor.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Entre afectos y desencuentros<\/h2>\n\n\n\n<p>Que este Paro se haya dado en medio de una pandemia, necesariamente pone sobre la mesa la pregunta sobre c\u00f3mo se cuida a quienes se movilizan en las calles, y conforman la primera l\u00ednea, adem\u00e1s del personal m\u00e9dico y de todos aquellos que resisten desde sus lugares de trabajo o estudio. Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de las estrategias de cuidado y autocuidado que se han establecido en el \u00faltimo a\u00f1o, retomar la afectividad en medio de la movilizaci\u00f3n, es una defensa de su valor pol\u00edtico y social, porque \u201cel impulso afectivo \u2014en cualquiera de sus manifestaciones pasionales, emocionales, sentimentales, etc.\u2014, modela la relaci\u00f3n de la comunidad con su pasado, las formas de lectura de su presente y la proyecci\u00f3n hacia el futuro posible, deseado e imaginado\u201d (Mora\u00f1a, 2012, 315). De este modo, desde la afectividad, se vislumbran nuevos destellos en las relaciones entre sociedades y quienes las conforman.<\/p>\n\n\n\n<p>El afecto, entendido como la capacidad de afectar y ser afectado (Mora\u00f1a, 2012, 318), interviene la vida p\u00fablica, la transforma y gestiona el conflicto social. No hay decisi\u00f3n alguna que no est\u00e9 atravesada por la manifestaci\u00f3n afectiva, y si a esto se le suma que all\u00ed se juega la participaci\u00f3n y negociaci\u00f3n social, como es el caso del Paro, el surgimiento de m\u00faltiples sentires propicia un constante punto de ebullici\u00f3n que tiende a oscilar entre hermanarse con el otro, sentirse acompa\u00f1ado y verse preso del miedo y del enojo, entre muchos otros devenires y desencuentros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La efervescencia del momento produce una fatiga afectiva que viene acompa\u00f1ada por un descubrir que el abatimiento no solo se enuncia en primera persona, sino que se difunde con mucha m\u00e1s rapidez, que las formas para contrarrestarlo. Las juventudes han aprendido a leer estos signos, junto a su resonancia pol\u00edtica y social, para enfrentar y desenmascarar la censura y el paternalismo, ejercidos contra ellos. En una sociedad que exalta la racionalidad, dejando de lado las otras dimensiones constitutivas del ser humano, la demostraci\u00f3n p\u00fablica del sentir, y su capacidad comunitaria, no son una ganancia menor.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"853\" height=\"568\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Tania-Liliana-Duarte-EDITAR-ENCUADRE-edited.jpg\" alt=\"Foto: Tania Liliana Duarte\" class=\"wp-image-6610\" title=\"Foto: Tania Liliana Duarte\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Tania-Liliana-Duarte-EDITAR-ENCUADRE-edited.jpg 853w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Tania-Liliana-Duarte-EDITAR-ENCUADRE-edited-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Tania-Liliana-Duarte-EDITAR-ENCUADRE-edited-270x180.jpg 270w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Tania-Liliana-Duarte-EDITAR-ENCUADRE-edited-370x245.jpg 370w\" sizes=\"auto, (max-width: 853px) 100vw, 853px\" \/><figcaption>Foto: Tania Liliana Duarte<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Con esta proliferaci\u00f3n de sentires, los lugares de la memoria en los que el afecto reside si bien son a veces imperceptibles, son siempre din\u00e1micos. \u201cPor su car\u00e1cter subjetivo, la memoria nunca se fija; se parece m\u00e1s bien a una obra abierta, a una transformaci\u00f3n\u201d (Traverso, 2007, 22). Es as\u00ed como la memoria individual poco a poco se teje con la memoria colectiva y se afectan mutuamente, porque esta se caracteriza por estar \u201csiempre filtrada por conocimientos adquiridos con posterioridad, por la reflexi\u00f3n que sigue al suceso, por otras experiencias que se superponen a la originaria y modifican el recuerdo\u201d (Traverso, 2007, 22). Tales sentires no habitan un lugar espec\u00edfico, pero redistribuyen el pasado y el presente, bajo las figuras de \u201cla ausencia, la p\u00e9rdida, la supresi\u00f3n y la desaparici\u00f3n\u201d, palabras que no son ajenas al Paro, ni a la historia colombiana, y que son \u201cfiguras rodeadas todas ellas por las sombras de un duelo en suspenso, inacabado, tensional, que deja sujeto y objeto en estado de pesadumbre e incertidumbre\u201d (Richard, 2010, 44). Afecto, memoria y resistencia, no distan mucho entre s\u00ed, se entrelazan y bifurcan buscando nuevas formas de renacer en medio de la zozobra. Tramitan el duelo, enfrentan el miedo, y le apuestan a realidades descentralizadas, participativas y reconciliadas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>En este art\u00edculo se busc\u00f3 visibilizar el papel activo y creativo de las juventudes y sus comunidades en dos pr\u00e1cticas utilizadas como formas de protesta en Bogot\u00e1 y Cali durante el Paro Nacional 2021. A partir de la puesta en escena de estos saberes culturales y art\u00edsticos se propicia un reconocimiento y celebraci\u00f3n de las diferentes aproximaciones a la protesta social, a la vez que se genera un sentido de pertenencia impulsado por la fuerza cohesiva de los afectos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta perspectiva juvenil ha mostrado que, m\u00e1s all\u00e1 del enfrentamiento, se necesita agrupaci\u00f3n y organizaci\u00f3n para que los esfuerzos de este Paro sean de largo alcance.&nbsp; El ruido de las protestas, de los tambores y el olor de la comida reci\u00e9n hecha, no solo se quedan en las calles, pues han sabido hacerse eco en las luchas del d\u00eda a d\u00eda. En este sentido, potenciar estos repertorios permite reconocer en la paz un camino en el que es posible juntar saberes, actores y generaciones que tramiten el conflicto social existente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p>Barrera, V. y Hoyos, C. (2020). \u00bfViolenta y desordenada? An\u00e1lisis de los repertorios de la protesta social en Colombia. An\u00e1lisis Pol\u00edtico, 33(98), 167-190.<\/p>\n\n\n\n<p>Caballero, Castillo y Pinto. (2018) La significaci\u00f3n de la m\u00fasica en San Basilio de Palenque. Repositorio Universidad del caribe, recuperado de <a href=\"http:\/\/repositorio.uac.edu.co\/bit\">http:\/\/repositorio.uac.edu.co\/bit<\/a>stream\/handle\/11619\/3836\/La%20significaci%C3%B3n%20de%20la%20m%C3%BAsica%20en%20san%20basilio%20de%20.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y junio 21 de 2021<\/p>\n\n\n\n<p>Cofrad\u00eda Para El Cambio COPEC. As\u00ed de linda es la gente de Silo\u00e9 \u201cni el vandalismo nos representa, ni nos paga ning\u00fan pol\u00edtico\u201d. [V\u00eddeo]. https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=qcCfbwulFh4<\/p>\n\n\n\n<p>Foucault, M. (1980) Microf\u00edsica del poder. Edissa. Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>Foucault, M. (1999) Estrategias de poder. Paid\u00f3s. Espa\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda Canclini, N. (2004). <em>Diferentes, desiguales y desconectados. Mapas de la interculturalidad.<\/em> Gedisa Editorial. Barcelona.<\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda, M. y Restrepo, A. (2020). \u00a1A quejarse al mono de la pila! Protestas en \u00e9poca de pandemia en Colombia. Revista Cien D\u00edas. ISSN: 0121-3385. Disponible en: https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/a-quejarse-al-mono-de-la-pila-protestas-en-epoca-de-pandemia-en-colombia\/<\/p>\n\n\n\n<p>Infobae (2021) As\u00ed es AAINJAA, el grupo de batucada que acompa\u00f1a las manifestaciones en Colombia. 16 de mayo de 2021. 21 de junio de 2021 recuperado de: <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/america\/colombia\/2021\/05\/16\/asi-es-aainjaa-el-grupo-de-batucada-que-acompana-las-manifestaciones-en-colombia\/\">https:\/\/www.infobae.com\/america\/colombia\/2021\/05\/16\/asi-es-aainjaa-el-grupo-de-batucada-que-acompana-las-manifestaciones-en-colombia\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Mora\u00f1a, M. (2012). Postcriptum. El afecto en la caja de herramientas. En Mora\u00f1a, M. y S\u00e1nchez Prado, I. (Eds.), <em>El lenguaje de las emociones: Afecto y cultura en Am\u00e9rica Latina <\/em>(313 -337). Iberoamericana Editorial Vervuert.<\/p>\n\n\n\n<p>Nietzsche, F. (2013) M\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal. Gredos. Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>Proyectoidentidad. (2021). Las ollas de la resistencia (N\u00b0 18) [episodio de podcast]. En: Radio Tertulias de Cocina. Spotify. https:\/\/open.spotify.com\/show\/3E63sWP0u38eCBOWzzTZY5<\/p>\n\n\n\n<p>Ramos, J. (2010). Descarga ac\u00fastica. Papel m\u00e1quina. Pg. 49-77<\/p>\n\n\n\n<p>Richard, N. (2010). Cr\u00edtica de la memoria. Ediciones Universidad Diego Portales. Santiago de Chile.<\/p>\n\n\n\n<p>Romero, M. S. (2008). El consumo de alimento como estrategia social: recetas para la construcci\u00f3n de la memoria y la creaci\u00f3n de identidades. Cuadernos de Prehistoria y Arqueolog\u00eda de la Universidad de Granada, 18, 17-39.<\/p>\n\n\n\n<p>Sep\u00falveda, M. E. V. (2011). Del concepto de <em>juventud<\/em> al de <em>juventudes<\/em> y al de <em>lo juvenil<\/em>. Revista educaci\u00f3n y pedagog\u00eda, 23(60), 147-157.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Video They don\u2019t care about us (Brazil versi\u00f3n). Michael Jackson. <\/em><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=QNJL6nfu__Q\"><em>https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=QNJL6nfu__Q<\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Traverso, E. (2007). El pasado. Instrucciones de uso. Historia, memoria, pol\u00edtica. Marcial Pons, Ediciones Jur\u00eddicas y Sociales S. A. Madrid<\/p>\n\n\n\n<p>Weismantel, M. (1998). Vi\u00f1achina: hacer guaguas en Zumbagua, Ecuador. En: Gente de carne y hueso. Las tramas del parentesco en los Andes, 83-96.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Foto portada:<\/strong> Roxana Charris<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-pdfemb-pdf-embedder-viewer\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Spotify Embed: Cien D\u00edas 102 - Resistir es siempre renacer: comunidad y juventud en el Paro Nacional 2021\" width=\"100%\" height=\"232\" allowtransparency=\"true\" frameborder=\"0\" allow=\"encrypted-media\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/3NBc3xJ9kxvZXWT7wtqK8t?si=gUcLUeFJQ4uU3a7UiG6NIA&#038;dl_branch=1\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo muestra dos repertorios que se han movilizado desde lo comunitario y las juventudes en Bogot\u00e1 y Cali durante el Paro Nacional 2021: las ollas comunitarias y las batucadas. Asimismo, se propone profundizar en las afectividades como un elemento cohesivo en estas pr\u00e1cticas.<\/p>\n","protected":false},"author":1395,"featured_media":6365,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[2538,21],"tags":[2682,2683,1052,2657],"class_list":{"0":"post-6360","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-2538","8":"category-movimientos-sociales","9":"tag-comunidad","10":"tag-juventudes","11":"tag-protesta","12":"tag-resistencia"},"aioseo_notices":[],"featured_image_urls_v2":{"full":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1.jpg",1270,847,false],"thumbnail":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1-300x200.jpg",300,200,true],"medium_large":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1.jpg",768,512,false],"large":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1-1024x683.jpg",770,514,true],"1536x1536":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1.jpg",1270,847,false],"2048x2048":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1.jpg",1270,847,false],"post-thumbnail":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1-270x180.jpg",270,180,true],"contentberg-main":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1-770x515.jpg",770,515,true],"contentberg-main-full":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1-1170x508.jpg",1170,508,true],"contentberg-slider-stylish":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1-900x515.jpg",900,515,true],"contentberg-slider-carousel":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1-370x370.jpg",370,370,true],"contentberg-slider-grid-b":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1-554x466.jpg",554,466,true],"contentberg-slider-grid-b-sm":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1-306x466.jpg",306,466,true],"contentberg-slider-bold-sm":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1-150x150.jpg",150,150,true],"contentberg-grid":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1-370x245.jpg",370,245,true],"contentberg-list":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1-260x200.jpg",260,200,true],"contentberg-list-b":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1-370x305.jpg",370,305,true],"contentberg-thumb":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1-87x67.jpg",87,67,true],"contentberg-thumb-alt":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Foto_-Roxana-Charris-1-150x150.jpg",150,150,true]},"post_excerpt_stackable_v2":"<p>Este art\u00edculo muestra dos repertorios que se han movilizado desde lo comunitario y las juventudes en Bogot\u00e1 y Cali durante el Paro Nacional 2021: las ollas comunitarias y las batucadas. Asimismo, se propone profundizar en las afectividades como un elemento cohesivo en estas pr\u00e1cticas.<\/p>\n","category_list_v2":"<a href=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/category\/ediciones\/102\/\" rel=\"category tag\">102 \/ MAY-AGO 2021<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/category\/temas\/movimientos-sociales\/\" rel=\"category tag\">Movimientos sociales<\/a>","author_info_v2":{"name":"Juanjose Gutierrez","url":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/author\/jgutierrezcinep-org-co\/"},"comments_num_v2":"0 comments","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6360","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1395"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6360"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6360\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6704,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6360\/revisions\/6704"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6365"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6360"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6360"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6360"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}