{"id":7405,"date":"2022-09-01T16:59:48","date_gmt":"2022-09-01T21:59:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/?p=7405"},"modified":"2022-09-27T14:42:07","modified_gmt":"2022-09-27T19:42:07","slug":"la-movilizacion-por-la-dignidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/la-movilizacion-por-la-dignidad\/","title":{"rendered":"La movilizaci\u00f3n por la Dignidad"},"content":{"rendered":"\n<font font=\"\" size=\"3\" face=\"Roboto, Arial\" color=\"#CCCCCC\">EDICI\u00d3N 105 MAY-AGO 2022<\/font>\n\n\n\n<p><span style=\"color: rgb(207, 46, 46); user-select: auto;\" class=\"ugb-highlight\"><strong style=\"user-select: auto;\">Por Martha Cecilia Garc\u00eda V.<\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Somos de aquellos que rechazan olvidar<br>Somos de aquellos que rechazan la amnesia como m\u00e9todo [\u2026]<br>Simplemente somos del partido de la dignidad<\/p><cite>(Aim\u00e9 C\u00e9saire, Discurso sobre la negritud, 1987)<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-black-color has-text-color\"><em style=\"user-select: auto;\">Estas palabras del poeta martiniqu\u00e9s, que ligan memoria y dignidad, resuenan hoy, cuando parte de la sociedad colombiana rechaza el negacionismo, no solo sobre el conflicto armado y su estela de v\u00edctimas y horror, sino sobre las luchas que ha protagonizado y que han puesto en evidencian la enorme deuda social acumulada por el Estado colombiano.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Durante las oleadas de protestas que se han levantado en Am\u00e9rica Latina y El Caribe desde 2018, mujeres, ind\u00edgenas, afrodescendientes, estudiantes, j\u00f3venes, campesinos, asalariados, ciudadanos del com\u00fan, y v\u00edctimas de violencia basada en g\u00e9nero, lanzaron un grito de indignaci\u00f3n y esperanza[mfn]Referencia al t\u00edtulo del libro de Manuel Castells, Redes de indignaci\u00f3n y esperanza, en el cual analiz\u00f3 las protestas sociales acaecidas durante el primer decenio del siglo XXI en pa\u00edses \u00e1rabes, en Espa\u00f1a, y en el coraz\u00f3n del Imperio.[\/mfn], que se escuch\u00f3 desde M\u00e9xico hasta Chile: \u201cHasta que la dignidad se vuelva costumbre\u201d. La consigna invita a seguir luchando denodadamente por reivindicaciones sociales, econ\u00f3micas, pol\u00edticas y culturales, en todas las cuales asoma el reclamo por justicia social y democracia, y el desaf\u00edo a superar el miedo de reclamar una vida digna. Es una consigna que, de alguna forma, se ha expresado tambi\u00e9n electoralmente por el ascenso de sectores de izquierda aupados en las movilizaciones sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Colombia no ha sido la excepci\u00f3n en esta oleada de movilizaciones sociales y de avances electorales de las izquierdas. Tambi\u00e9n aqu\u00ed hemos escuchado el grito por la dignidad, una y otra vez, durante el \u00faltimo quinquenio, como lo mostrar\u00e9 a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Despu\u00e9s de cierta calma, vino la tempestad<\/h2>\n\n\n\n<p>Al seguir la trayectoria de las luchas sociales en Colombia, se aprecia un descenso de estas desde 2013 hasta 2018, cuando inicia un ciclo de ascenso de la protesta, que corresponde al cuatrienio de gobierno del saliente presidente Iv\u00e1n Duque.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Trayectoria-de-las-Luchas-Sociales-en-Colombia-1024x586.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7406\" width=\"577\" height=\"330\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Trayectoria-de-las-Luchas-Sociales-en-Colombia-1024x586.jpeg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Trayectoria-de-las-Luchas-Sociales-en-Colombia-300x172.jpeg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Trayectoria-de-las-Luchas-Sociales-en-Colombia-900x515.jpeg 900w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Trayectoria-de-las-Luchas-Sociales-en-Colombia.jpeg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 577px) 100vw, 577px\" \/><figcaption>Fuente: Base de Datos de Luchas Sociales &#8211; Cinep\/PPP<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>A partir de 2018, crece la movilizaci\u00f3n social en el pa\u00eds, con unas caracter\u00edsticas que vale la pena se\u00f1alar: aumentan las luchas que sobrepasan el \u00e1mbito local (barrial, veredal, submunicipal) y se presentan varias de car\u00e1cter nacional, entre las que sobresalen las enormes y festivas marchas estudiantiles del segundo semestre de 2018, encaminadas a exigir financiaci\u00f3n para la educaci\u00f3n superior; la jornada nacional contra el \u201cpaquetazo\u201d econ\u00f3mico de Duque, convocada por el Comit\u00e9 Nacional de Paro (CNP), que inici\u00f3 el 21 de noviembre de 2019 y desencaden\u00f3 movilizaciones nacionales que fueron decayendo con la llegada de la pandemia; la explosi\u00f3n de ira de miles de colombianos que salieron a las calles el 9 y 10 de septiembre de 2020, reclamando justicia y el desmonte del Esmad, acusado de brutalidad por la muerte de Javier Ord\u00f3\u00f1ez, en manos de miembros de este escuadr\u00f3n, y el denominado estallido social, iniciado el 28 de abril de 2021, tambi\u00e9n convocado por el CNP, y animado por un extenso pliego petitorio al cual ya nos hemos referido[mfn]Ver de Santiago Garc\u00e9s y Martha Cecilia Garc\u00eda, <a href=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/notas-sobre-un-estallido-social-en-colombia-el-paro-nacional-28a\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u201cNotas sobre un \u2018estallido social\u2019 en Colombia. El paro nacional 28 A\u201d<\/a>, en Revista Cien d\u00edas vistos por Cinep, N\u00b0 102, mayo-agosto 2021.[\/mfn].<\/p>\n\n\n\n<p>La prolongaci\u00f3n en el tiempo es un atributo m\u00e1s de las protestas, aunque no exclusivo, de este cuatrienio presidencial: ante la desatenci\u00f3n gubernamental de estas acciones contenciosas, de sus protagonistas y sus reclamos, los actores y organizaciones sociales insistieron en permanecer movilizados en espacios p\u00fablicos, para presionar la escucha y negociaci\u00f3n de sus demandas. As\u00ed lo hicieron universitarios, quienes convocaron jornadas de protesta, una y otra vez durante el segundo semestre de 2018; el paro nacional del 21N de 2019 se extendi\u00f3, con un breve receso entre la navidad y el comienzo del siguiente a\u00f1o, hasta mediados de marzo de 2020, cuando se empezaron a tomar medidas para enfrentar la pandemia, entre ellas, las cuarentenas y la restricci\u00f3n de salidas al espacio p\u00fablico; el paro del 28A de 2021 se mantuvo ininterrumpidamente, durante dos meses, y en algunos puntos (de resistencia) permaneci\u00f3 hasta finales del a\u00f1o, con espor\u00e1dicas y cada vez m\u00e1s l\u00e1nguidas manifestaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra caracter\u00edstica de las luchas sociales del cuatrienio de Duque es la articulaci\u00f3n de actores y organizaciones sociales, de demandas, repertorios de lucha y configuraci\u00f3n de adversarios. Este rasgo permite pensar que m\u00faltiples sectores sociales han venido entablando relaciones, en medio de sus desigualdades y diversidades, lo que ha requerido reconocer en los otros, no solo diferencias sino tambi\u00e9n semejanzas, que permitan identificar atributos en com\u00fan. Tal convergencia otorga mayor densidad a las luchas sociales, m\u00e1s legitimidad y decidido \u00edmpetu para la acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la fuerza que fue adquiriendo la movilizaci\u00f3n social, el gobierno respondi\u00f3 con el desconocimiento de las demandas que ella expresaba, la criminalizaci\u00f3n de las acciones contenciosas, la estigmatizaci\u00f3n y judicializaci\u00f3n de sus protagonistas, la persecuci\u00f3n a organizaciones sociales, acusadas de instigar actividades ilegales (entre las que cay\u00f3 la protesta social), la cada vez m\u00e1s violenta represi\u00f3n (previa, durante y post movilizaciones), y variadas acciones de mala fe[mfn]El concepto de mala fe fue acu\u00f1ado por Jean-Paul Sartre para referirse a la capacidad humana de mentirse a s\u00ed mismo y de creer la propia mentira, autoenga\u00f1o motivado por la angustia que produce la conciencia reflexiva de la libertad y, a la vez, de la carencia de justificaciones para nuestros actos. Para el fil\u00f3sofo negro estadounidense Lewis Gordon, la mala fe es, entre otras, un esfuerzo para eludir la libertad y escapar de la responsabilidad. Es una aserci\u00f3n de ser el \u00fanico punto de vista en el mundo y, a la vez, un esfuerzo para negar tener un punto de vista. Es un escapar de verdades desagradables a mentiras placenteras y, adem\u00e1s, es un esfuerzo para desarmar evidencias (Nelson Maldonado-Torres, Against War. Duke University Press, 2008).[\/mfn], entre las cuales destacaremos unas pocas: las convocatorias a una \u201cconversaci\u00f3n nacional\u201d, en 2019 y 2021, presentadas para fortalecer la pol\u00edtica social, con irrisorios resultados; la sistem\u00e1tica negaci\u00f3n del exceso de fuerza empleada por la polic\u00eda contra manifestantes, desmentida por las cifras sobre muertos, desaparecidos, torturados, encarcelados, y la violencia basada en g\u00e9nero, durante las protestas del cuatrienio[mfn]Ver, por ejemplo, Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, <a href=\"https:\/\/www.hchr.org.co\/documentos\/el-paro-nacional-2021-lecciones-aprendidas-para-el-ejercicio-del-derecho-de-reunion-pacifica-en-colombia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Lecciones aprendidas para el ejercicio del derecho de reuni\u00f3n pac\u00edfica en Colombia<\/a> (diciembre 2021), y los sucesivos informes presentados por las ONG Temblores e Indepaz.[\/mfn]; la no asunci\u00f3n de su responsabilidad, por parte de miembros de la fuerza p\u00fablica, en las violaciones de los derechos de los manifestantes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"678\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotografia_-Santiago-Sito-1024x678.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7416\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotografia_-Santiago-Sito-1024x678.jpg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotografia_-Santiago-Sito-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotografia_-Santiago-Sito-270x180.jpg 270w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotografia_-Santiago-Sito-370x245.jpg 370w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotografia_-Santiago-Sito.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Foto: Santiago Sito<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>A las anteriores acciones de mala fe, se suman los sucesivos incumplimientos del gobierno nacional, frente a la garant\u00eda del derecho a la protesta, al burlar el mandato del punto 2 del Acuerdo de Paz y de dos sentencias de la Corte Constitucional (de 2017 y 2020), referidas a la tramitaci\u00f3n de un proyecto de Ley Estatutaria sobre garant\u00edas para la movilizaci\u00f3n y la regulaci\u00f3n de este derecho fundamental y, en su lugar, emitir en enero de 2021 un decreto que denomin\u00f3 \u201cEstatuto de Reacci\u00f3n, Uso y Verificaci\u00f3n de la Fuerza Leg\u00edtima del Estado y Protecci\u00f3n del Derecho a la Protesta Pac\u00edfica Ciudadana\u201d, cuya prohibici\u00f3n del uso de armas de fuego durante las manifestaciones fue flagrantemente violada durante las protestas iniciadas el 28A. Las recomendaciones planteadas en el informe que la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos elabor\u00f3 tras su visita al pa\u00eds en junio de 2021, as\u00ed como las generadas por la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ante el tratamiento represivo de las manifestaciones de 2021, y los informes que sobre este tema elaboraron tanto ONG nacionales como internacionales, fueron respondidas en enero de 2022, con la expedici\u00f3n de la Ley de Seguridad Ciudadana, presentada como &#8220;un triunfo de la legalidad&#8221; y como una norma emblem\u00e1tica, pero que, seg\u00fan algunos analistas, no protege a los ciudadanos, sino a la Fuerza P\u00fablica y a las instituciones, recorta derechos, agudiza los problemas del sistema penal y policial, incrementa la posibilidad de persecuci\u00f3n a personas y organizaciones que usen las calles como escenarios de debate pol\u00edtico o de manifestaci\u00f3n de indignaci\u00f3n, agrava los riesgos de violencia policial y privada contra los manifestantes, crea nuevos delitos que criminalizan la protesta, y obstaculiza la defensa de los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, no solo aument\u00f3 el n\u00famero de protestas sociales durante lo corrido del saliente gobierno, sino que se acrecentaron algunos rasgos de la movilizaci\u00f3n (duraci\u00f3n, cobertura territorial, densidad y articulaci\u00f3n) que ya ven\u00edan tomando fuerza, y se intensific\u00f3 la represi\u00f3n con la que fueron respondidas. Las relaciones del gobierno con los movimientos sociales y con una amplia fracci\u00f3n de la poblaci\u00f3n fueron cada vez m\u00e1s agrias. La tempestad derrib\u00f3 la calma.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Yo protesto, t\u00fa est\u00e1s protestando, \u00e9l protest\u00f3, nosotros protestaremos, elles han protestado<\/h2>\n\n\n\n<p>Durante este cuatrienio protest\u00f3 un amplio espectro de actores sociales en pasado, presente y futuro, y casi la mitad de las luchas sociales fueron protagonizadas por pobladores urbanos y asalariados, entre los que se destacan los trabajadores de la salud, el magisterio, y la rama judicial. Los campesinos volvieron a recuperar visibilidad durante este periodo y junto con los grupos \u00e9tnicos, constituyeron una fuerza muy importante durante los paros nacionales. A las protestas que llevaron a cabo durante los primeros meses de la pandemia, un gran n\u00famero de trabajadores independientes y pobladores de las periferias urbanas, se sumaron los migrantes, quienes viv\u00edan la misma disyuntiva: morir por el Covid-19, o morir de hambre. Los estudiantes fueron muy activos en este lapso y con los j\u00f3venes ni ni[mfn]Ni vinculados al sistema educativo, por lo que rechazaron abiertamente ser incluidos en la categor\u00eda de estudiantes, ni vinculados al mundo laboral.[\/mfn] cuestionaron liderazgos y obtuvieron su lugar en las vocer\u00edas y representaciones durante las jornadas nacionales. Las mujeres y los colectivos LGBTIQ+ continuaron batallando por su reconocimiento en la sociedad y por su derecho a existir, as\u00ed como alzaron su voz, las v\u00edctimas del conflicto armado, los excombatientes de las Farc y los reclusos. Al igual que en jornadas anteriores, transportadores y comerciantes recurrieron a diversos repertorios de lucha para presionar por soluciones a las demandas de sus gremios.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"597\" height=\"371\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Base-de-Datos-de-Luchas-Sociales.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7407\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Base-de-Datos-de-Luchas-Sociales.jpeg 597w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Base-de-Datos-de-Luchas-Sociales-300x186.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 597px) 100vw, 597px\" \/><figcaption>Foto: Base de Datos de Luchas Sociales &#8211; Cinep\/PPP<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfPor qu\u00e9 tanto alboroto?<\/h2>\n\n\n\n<p>Tres motivos concentraron el 60% de las protestas durante el periodo observado: pol\u00edticas p\u00fablicas, derechos vulnerados e incumplimiento de pactos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">1. Pol\u00edticas P\u00fablicas<\/h3>\n\n\n\n<p>Todos los actores sociales reclamaron pol\u00edticas sociales, especialmente referidas a educaci\u00f3n, salud, empleo y atenci\u00f3n a la poblaci\u00f3n vulnerable durante el primer a\u00f1o de la pandemia. Las pol\u00edticas urbanas fueron motivo de protesta de quienes en su calidad de trabajadores informales, usufruct\u00faan del espacio p\u00fablico o resienten toda norma de ordenamiento urbano, incluida la del tr\u00e1nsito, como ocurre con transportadores no vinculados a los sistemas integrados o con motociclistas, para quienes sus veh\u00edculos son su medio de vida. Las pol\u00edticas econ\u00f3micas, las fiscales y las privatizaciones, aunque no fueron cuantitativamente las m\u00e1s rechazadas, s\u00ed contribuyeron a articular a m\u00faltiples sectores sociales en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n durante el presente cuatrienio, y detonaron el estallido del 28A. La pol\u00edtica agraria continu\u00f3 siendo motor de lucha del campesinado que, dicho sea de paso, envi\u00f3 al presidente electo, el 14 de julio de 2022, la agenda nacional campesina que contiene sus \u201creclamos dignos\u201d, consignados tanto en el Mandato agrario de 2003, como en al menos siete pactos nacionales y regionales firmados con distintos gobiernos durante lo que va corrido del presente siglo. Las pol\u00edticas de orden p\u00fablico fueron impugnadas, como no se hac\u00eda desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada, por los excesos de la fuerza p\u00fablica contra personas inermes y reclamantes, la militarizaci\u00f3n de ciudades para desactivar las movilizaciones, el uso de armas letales para \u201ccontrolar\u201d y dispersar manifestantes, las normas expedidas para judicializar, criminalizar y reducir el derecho a la protesta. Y la pol\u00edtica minero-energ\u00e9tica fue repudiada por comunidades que vienen padeciendo sus efectos socio-ambientales y por otras que exigen precauci\u00f3n antes de sufrirlos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">2. Derechos vulnerados o desconocidos<\/h3>\n\n\n\n<p>M\u00e1s de la mitad de las luchas sociales por derechos clamaron por el derecho a la vida, la integridad y la libertad. Muchas fueron motivadas porque: (1) desde el inicio del gobierno de Duque, se han registrado 930 asesinatos de l\u00edderes sociales y defensores de derechos humanos, y 245 de excombatientes de la extinta guerrilla de las Farc-EP, seg\u00fan Indepaz. Son cifras que corren parejas con las de masacres ejecutadas, especialmente, contra campesinos, ind\u00edgenas y afrodescendientes; (2) tambi\u00e9n hubo un incremento de feminicidios y de casos de violencia basada en g\u00e9nero y generaci\u00f3n; (3) contin\u00faan las amenazas contra el magisterio y contra l\u00edderes sindicales y, durante la pandemia aumentaron inusitadamente las dirigidas contra trabajadores de la salud. Las mujeres y colectivos LGBTIQ+ protestaron ante el control que el Estado y las congregaciones religiosas quieren ejercer sobre sus cuerpos y sus preferencias sexuales, pues mientras el primero se muestra incapaz de frenar la violencia contra estos dos sectores sociales, las segundas esquivan la mirada y omiten decir una palabra sobre esta barbarie.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Base-de-Datos-de-Luchas-Sociales-Cinep-1024x647.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7408\" width=\"516\" height=\"325\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Base-de-Datos-de-Luchas-Sociales-Cinep-1024x647.jpeg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Base-de-Datos-de-Luchas-Sociales-Cinep-300x190.jpeg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Base-de-Datos-de-Luchas-Sociales-Cinep.jpeg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 516px) 100vw, 516px\" \/><figcaption>Foto: Base de Datos de Luchas Sociales &#8211; Cinep\/PPP<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Entre los derechos econ\u00f3micos y sociales, el derecho a la salud, a la educaci\u00f3n y al trabajo fueron los m\u00e1s reclamados durante todo el cuatrienio, pero con especial \u00e9nfasis, durante y post pandemia. Como el sector de la salud estaba en crisis cuando lleg\u00f3 el Covid-19 al pa\u00eds, la atenci\u00f3n de los pacientes contagiados, en especial durante los primeros meses, se vio seriamente comprometida, por lo que reclamarla a trav\u00e9s de acciones contenciosas se volvi\u00f3 un acto cotidiano para sectores que estaban o se sent\u00edan sin cobertura. La educaci\u00f3n tambi\u00e9n fue impactada de manera severa por las condiciones que se impusieron para evitar contagios: la virtualidad entre poblaciones sin acceso a energ\u00eda, computadores ni internet no ten\u00eda sentido, as\u00ed que la p\u00e9rdida de la escolaridad llev\u00f3 a las calles a padres de familia y estudiantes, para pedir una soluci\u00f3n inmediata a la falta de presencialidad, tanto en escuelas b\u00e1sicas, como en universidades. Y el trabajo remunerado fue una de las p\u00e9rdidas m\u00e1s significativas atribuidas a la pandemia, que sufrieron tanto asalariados como trabajadores informales, con el agravante de que quienes mantuvieron sus puestos, debieron asumir condiciones laborales in\u00e9ditas para una amplia porci\u00f3n de la fuerza laboral. A esto se suma una mayor persecuci\u00f3n sindical, que ha hecho carrera bajo el argumento del retorno a la normalidad y el necesario aumento de la productividad. Este panorama laboral fue enfrentado con variadas formas de lucha, asumidas por asalariados y trabajadores informales.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los derechos colectivos, la paz fue el m\u00e1s exigido por poblaciones que sufren confinamientos debido a los continuos enfrentamientos entre grupos armados de diverso signo. A su turno, las feministas continuaron manifest\u00e1ndose por el derecho al aborto libre y seguro y, de manera simult\u00e1nea, grupos denominados pro-vida, se expresaron en contra de ello. Los colectivos LGBTIQ+ se manifestaron en contra de la discriminaci\u00f3n de la que a\u00fan son v\u00edctimas. De los derechos culturales, el derecho a la consulta previa, al territorio y la autonom\u00eda, fueron los que con mayor afluencia, movilizaron a grupos \u00e9tnicos, a lo largo y ancho del pa\u00eds, durante todo el cuatrienio, convirti\u00e9ndose en una lucha por su pervivencia cultural y f\u00edsica.<\/p>\n\n\n\n<p>Menci\u00f3n particular requieren los reclusos, quienes desde hace varios a\u00f1os exigen, a trav\u00e9s de plantones y m\u00edtines intracarcelarios o de actos de desobediencia, la garant\u00eda de aquellos derechos que no les pueden ser conculcados: el derecho a la salud, gravemente desprotegido durante la pandemia, as\u00ed como el derecho al trabajo y a unas condiciones carcelarias dignas. Sus reclamos fueron desatendidos y sus acciones de protesta fueron reprimidas de manera violenta, como lo ejemplifican las cifras de muertos y heridos del CAI de Soacha, en septiembre de 2020, de la c\u00e1rcel Modelo en Bogot\u00e1, en marzo de 2021, y de la c\u00e1rcel de Tulu\u00e1, en junio de 2022.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">3. Incumplimiento de pactos<\/h2>\n\n\n\n<p>El tercer motivo grueso de movilizaci\u00f3n durante este cuatrienio fue el incumplimiento de pactos. Al respecto, un 60% se relacion\u00f3 con retenciones salariales, no pago de seguridad social y otras violaciones de contratos laborales. Estas cifras son similares a las obtenidas en cuatrienios previos, y lo que llama la atenci\u00f3n es que los distintos gobiernos no hayan amparado a los asalariados, optando por dejar las relaciones laborales sin o con m\u00ednima tutela estatal. El 40% restante se relaciona con los incumplimientos del Acuerdo de Paz, reclamo permanente de los cultivadores de coca, de campesinos que esperan reforma agraria, de firmantes del acuerdo, entre otros, e incluye el quebrantamiento de pactos firmados en luchas previas, como mecanismo para desactivar la movilizaci\u00f3n y supuestamente atender las demandas de los manifestantes, pero que termin\u00f3 siendo otra muestra de la mala fe.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien los dem\u00e1s motivos, tales como: servicios sociales, servicios p\u00fablicos, infraestructura f\u00edsica, ambientales, pliegos laborales, tierra y vivienda, conmemoraciones, autoridades, solidaridad, se ven disminuidos ante el enorme peso de los tres principales, para los actores y organizaciones sociales que luchan por ellos son importantes, y dan cuenta, en buena medida, de las condiciones materiales del h\u00e1bitat y su entorno, as\u00ed como de la gesti\u00f3n de las autoridades locales para satisfacer condiciones dignas de habitabilidad en sus jurisdicciones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ning\u00fan motivo es irrelevante, \u00a1todos reclaman dignidad!<\/h2>\n\n\n\n<p>Y en todas las luchas del cuatrienio se enarbol\u00f3 la dignidad y, tal vez, esta continuar\u00e1 siendo una bandera bajo la cual se articulen demandas y actores en el cuatrienio que reci\u00e9n inicia, basado en la esperanza que muchos de los manifestantes tienen de ser reconocidos como actores claves de la democracia y, en consecuencia, de ser escuchados y atendidos, como merecen sus luchas y sacrificios, encaminados a hacer de la dignidad una costumbre, inventarla como costumbre, como una que reconoce la reivindicaci\u00f3n de derechos y la necesaria garant\u00eda de todos ellos. \u201cPorque simplemente somos del partido de la dignidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Foto portada:<\/strong> \u00cdan Schnaida<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-pdfemb-pdf-embedder-viewer\"><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cHasta que la dignidad se vuelva costumbre\u201d fue una consigna que reson\u00f3 desde M\u00e9xico hasta Chile. Colombia no fue la excepci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":1395,"featured_media":7411,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[4165,21],"tags":[1883,2617,1872,2594],"class_list":{"0":"post-7405","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-4165","8":"category-movimientos-sociales","9":"tag-jovenes","10":"tag-movilizacion","11":"tag-movimientos-sociales","12":"tag-paro-nacional"},"aioseo_notices":[],"featured_image_urls_v2":{"full":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1.jpg",1500,1000,false],"thumbnail":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1-300x200.jpg",300,200,true],"medium_large":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1.jpg",768,512,false],"large":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1-1024x683.jpg",770,514,true],"1536x1536":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1.jpg",1500,1000,false],"2048x2048":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1.jpg",1500,1000,false],"post-thumbnail":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1-270x180.jpg",270,180,true],"contentberg-main":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1-770x515.jpg",770,515,true],"contentberg-main-full":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1-1170x508.jpg",1170,508,true],"contentberg-slider-stylish":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1-900x515.jpg",900,515,true],"contentberg-slider-carousel":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1-370x370.jpg",370,370,true],"contentberg-slider-grid-b":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1-554x466.jpg",554,466,true],"contentberg-slider-grid-b-sm":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1-306x466.jpg",306,466,true],"contentberg-slider-bold-sm":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1-150x150.jpg",150,150,true],"contentberg-grid":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1-370x245.jpg",370,245,true],"contentberg-list":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1-260x200.jpg",260,200,true],"contentberg-list-b":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1-370x305.jpg",370,305,true],"contentberg-thumb":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1-87x67.jpg",87,67,true],"contentberg-thumb-alt":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Movilizacion-por-la-dignidad-1-150x150.jpg",150,150,true]},"post_excerpt_stackable_v2":"<p>\u201cHasta que la dignidad se vuelva costumbre\u201d fue una consigna que reson\u00f3 desde M\u00e9xico hasta Chile. Colombia no fue la excepci\u00f3n<\/p>\n","category_list_v2":"<a href=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/category\/ediciones\/105\/\" rel=\"category tag\">105 \/ MAY- AGO 2022<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/category\/temas\/movimientos-sociales\/\" rel=\"category tag\">Movimientos sociales<\/a>","author_info_v2":{"name":"Juanjose Gutierrez","url":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/author\/jgutierrezcinep-org-co\/"},"comments_num_v2":"0 comments","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7405","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1395"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7405"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7405\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7567,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7405\/revisions\/7567"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7411"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7405"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7405"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7405"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}