{"id":7471,"date":"2022-09-07T17:07:20","date_gmt":"2022-09-07T22:07:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/?p=7471"},"modified":"2022-09-27T14:52:47","modified_gmt":"2022-09-27T19:52:47","slug":"cartagena-de-indias-de-fantastica-a-fracasada-una-ciudad-a-pesar-de-si-misma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/cartagena-de-indias-de-fantastica-a-fracasada-una-ciudad-a-pesar-de-si-misma\/","title":{"rendered":"Cartagena de Indias: De fant\u00e1stica a fracasada. Una ciudad a pesar de s\u00ed misma"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<font font=\"\" size=\"3\" face=\"Roboto, Arial\" color=\"#CCCCCC\">EDICI\u00d3N 105 MAY-AGO 2022<\/font>\n\n\n\n<p><span style=\"color: rgb(207, 46, 46); user-select: auto;\" class=\"ugb-highlight\"><strong style=\"user-select: auto;\">Por: Ra\u00fal Paniagua Bedoya<\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">LA SITUACI\u00d3N ACTUAL<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-black-color has-text-color\">Algunas de las m\u00e1s frecuentes expresiones para aludir a la situaci\u00f3n de hoy en Cartagena, tanto en conversaciones, como en columnas de opini\u00f3n y a\u00fan en las editoriales, por ejemplo, El Universal, es el de una ciudad fallida, sin horizontes o sin perspectivas de futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>A cualquier observador externo le parece incomprensible la Cartagena con la cual se encuentra si da dos pasos m\u00e1s all\u00e1 de la deslumbrante y fant\u00e1stica ciudad que le venden, y tras la cual vienen muchos visitantes. La informaci\u00f3n para promocionar la ciudad no pasa del centro hist\u00f3rico, de Bocagrande, y recientemente, de las islas del Rosario y de Bar\u00fa. En general, se trata de im\u00e1genes sin personas, solo fachadas, escenarios de una gran riqueza est\u00e9tica y visual, pero lo pat\u00e9tico, es que la realidad puede ser aun peor de lo que muestran algunos estudios o informes como por ejemplo, los que ha publicado el DANE en el presente a\u00f1o, en especial a trav\u00e9s de la Encuesta Pulso Social o los realizados por el Banco de la Rep\u00fablica, como el de La pobreza en Cartagena. Un an\u00e1lisis por Barrios, que aunque data del 2007, sigue siendo un estudio insuperable y vigente en lo dram\u00e1tico de sus resultados. En ese estudio se elaboraron unos mapas que incluimos adelante, los cuales no han cambiado sustancialmente en nada, excepto que se han profundizado mucho mas las carencias, necesidades y problemas, tanto por las consecuencias del Covid-19, por las migraciones, en especial de Venezuela, como por la incapacidad de la administraci\u00f3n de propiciar acciones para enfrentar el desempleo, la informalidad y el hambre.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el informe del DANE, correspondiente al primer trimestre de 2022, en la ciudad de Cartagena viven en condiciones de pobreza 414.537 personas, cuyos ingresos mensuales no alcanzan los $376 mil, que incre\u00edblemente, ser\u00eda lo m\u00ednimo para poder acceder a una canasta b\u00e1sica de alimentos y bienes y servicios de una persona (Ortega, 2022). Esto significa que cerca del 40% de los cartageneros viven en condiciones de pobreza y de estos, las cifras que indican las condiciones de pobreza extrema fluct\u00faan entre el 8 y el 18%, de acuerdo con diferentes fuentes. En efecto, el mismo DANE revel\u00f3 que dentro de este grupo hay 60.204 personas que ni siquiera llegan a tener un ingreso de $161 mil, lo \u00ednfimo para poder comer de forma b\u00e1sica, por lo que viven en la pobreza extrema.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"719\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-de-Cartagena-en-Pixabay-1024x719.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7535\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-de-Cartagena-en-Pixabay-1024x719.jpeg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-de-Cartagena-en-Pixabay-300x211.jpeg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-de-Cartagena-en-Pixabay.jpeg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Foto: Pixabay<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Revisando la informaci\u00f3n del DANE, contenida en la Encuesta Pulso Social &#8211; Vig\u00e9simotercera Ronda del 21 de junio de 2022, encontramos estos datos relacionados con el \u00edndice de confianza del consumidor:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>En el trimestre Marzo &#8211; Mayo de 2022, el 64.7% de las personas jefes de hogar y sus c\u00f3nyuges en la ciudad de Cartagena afirmaron que la situaci\u00f3n econ\u00f3mica actual de su hogar es \u201cPeor\u201d o \u201cMucho peor\u201d comparada con la de hace 12 meses. Para las 23 ciudades y sus \u00e1reas metropolitanas, el porcentaje de personas que respondieron \u201cPeor\u201d o \u201cMucho peor\u201d para este mismo periodo fue de 46.8%. Esto es una diferencia de 17.9 puntos porcentuales entre la ciudad de Cartagena y el total de 23 ciudades. En contraste con la pregunta de \u00bfc\u00f3mo creen que ser\u00e1 la situaci\u00f3n econ\u00f3mica del hogar dentro de 12 meses comparado con la actual?, solo el 11.9% contesto que ser\u00e1 \u201cmejor o mucho mejor\u201d(p. 1).<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>La siguiente pregunta fue sobre la perspectiva de los gastos: \u201cComparando la situaci\u00f3n econ\u00f3mica actual con la de hace un a\u00f1o, \u00bftiene en este momento mayores posibilidades de comprar ropa, zapatos, alimentos, etc.?\u201d La respuesta no puede ser m\u00e1s ilustrativa, pues:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>en el trimestre marzo &#8211; mayo de 2022, el 94% de las personas jefes de hogar y sus c\u00f3nyuges<br>en la ciudad de Cartagena afirmaron que comparado con la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de hace<br>un a\u00f1o no tiene mayores posibilidades de hacer compras.<\/em><\/p><cite><em>(Dane, 2022)<\/em><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Otro de los temas abordados por el DANE, complementario a los ingresos, es el de la seguridad. A la pregunta, \u201c\u00bfUsted qu\u00e9 tan seguro\/a se siente caminando solo\/a de noche?\u201d El 95.2% de las personas jefes de hogar y sus c\u00f3nyuges afirmaron sentirse inseguros y muy inseguros.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.59.02-AM-1024x919.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7536\" width=\"450\" height=\"403\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.59.02-AM-1024x919.jpeg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.59.02-AM-300x269.jpeg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.59.02-AM.jpeg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><figcaption>Foto: flickr.com\/Mary78<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Con relaci\u00f3n a la pregunta, \u201c\u00bfEn promedio cuantas comidas se consumen diariamente en su hogar?\u201d, el porcentaje de hogares que respondieron \u201ctres o m\u00e1s\u201d, para el periodo de marzo a junio fue del 50.18%, que indica una recuperaci\u00f3n significativa, pues entre mayo y julio de 2021 fue solo del 25%, y en el lapso de octubre a diciembre de ese mismo a\u00f1o, lleg\u00f3 a 32%. Lo destacable es que en este \u00faltimo periodo seguimos encontrando que casi el 50% de los cartageneros no consume las tres comidas diarias.<\/p>\n\n\n\n<p>La capital de Bol\u00edvar cerr\u00f3 el a\u00f1o con una tasa de pobreza extrema de 12.6%, cuatro veces mayor que la de 2019, que fue del 3.0%. Este aumento es el mayor entre las capitales del Caribe colombiano y supera el de otras \u00e1reas urbanas del pa\u00eds. En 2020, fueron 98 mil los cartageneros que vivieron sin contar con un ingreso de $147.600 mensuales, esto es, el valor monetario de una cesta de alimentos para nutrirse en m\u00ednimas condiciones (IDEEAS, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Cartagena es la ciudad m\u00e1s afectada con la crisis econ\u00f3mica generada por el COVID-19, tanto en el  a\u00f1o 2020 como en el 2021, a juzgar por el fuerte aumento en la tasa de pobreza extrema y la desigualdad. En esta ciudad las ayudas del gobierno nacional tuvieron el menor impacto entre las dem\u00e1s  ciudades de la regi\u00f3n. La crisis destruy\u00f3 los avances en la reducci\u00f3n de la pobreza moderada y extrema, y de la desigualdad econ\u00f3mica, logrados en la \u00faltima d\u00e9cada por m\u00e1s de dos terceras partes de las ciudades colombianas (IDEEAS, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos afirmar que Cartagena tiene cerca del 10% de su poblaci\u00f3n en veredas y corregimientos, en los cuales entre el 80 y 90% de su poblaci\u00f3n vive en pobreza o pobreza extrema. En ninguna de sus comunidades rurales existe alcantarillado, y en algunos no hay acueducto ni gas natural, la recolecci\u00f3n de basuras es altamente deficiente, con enormes zonas de disposici\u00f3n en las calles o en espacios p\u00fablicos y privados en casi todos los barrios, y el suministro de energ\u00eda el\u00e9ctrica sigue siendo muy precario. Lo ir\u00f3nico es que, casi todos los corregimientos est\u00e1n asentados en espacios con gran valor tur\u00edstico, patrimonial, espacial o natural, con enorme capital ambiental y paisaj\u00edstico, zonas con alto potencial para el desarrollo urban\u00edstico, ya sea para ofertas de segunda vivienda o para el turismo, pero su poblaci\u00f3n vive en la m\u00e1s completa pobreza.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo anterior debe agregarse que en la ciudad, el 56% del empleo es informal, un buen porcentaje de \u00e9l vinculado con el turismo, pero presenta graves problemas como el microtr\u00e1fico, la prostituci\u00f3n y explotaci\u00f3n sexual de ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes, la violaci\u00f3n de derechos fundamentales para los residentes del centro hist\u00f3rico, el deterioro o destrucci\u00f3n de recursos y bienes naturales como playas, y en general, la consolidaci\u00f3n del llamado \u201cturismo de excesos o turismo nocturno\u201d, y en t\u00e9rminos m\u00e1s amplios \u201cturismo extractivista\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, la ciudad presenta hoy un cuadro que puede ser la sumatoria de abandono, desgre\u00f1o, deterioro, corrupci\u00f3n, incapacidades desde el sector p\u00fablico y el privado, una academia que pareciera ajena a la ciudad o que estuviera pensando solo en sus propios intereses, y una precaria sociedad civil, derivada del manejo excluyente politiquero y mezquino, tanto de su clase pol\u00edtica, como de los empresarios y de las \u00e9lites locales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">LA HERENCIA<\/h2>\n\n\n\n<p>Este panorama que presenta hoy la ciudad es el resultado de m\u00faltiples procesos y condiciones. Algunos heredados desde la colonia, otros construidos desde mediados del siglo XX y algunos de factura reciente. La herencia colonial de exclusi\u00f3n social, discriminaci\u00f3n racial, fragmentaci\u00f3n espacial y segregaci\u00f3n cultural sigue mostrando evidentes formas de funcionamiento, y en algunos casos de perpetuaci\u00f3n. Todav\u00eda se puede observar la presencia de mecanismos ideol\u00f3gicos, econ\u00f3micos, culturales o sociales que le han sido funcionales a las \u00e9lites locales, tanto para perpetuarse en sus privilegios, como para prolongar percepciones de alienaci\u00f3n, servidumbre y sometimiento, empezando por formas personales hasta llegar a condiciones colectivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para nadie en la ciudad es un secreto la supervivencia y prolongaci\u00f3n de mecanismos de discriminaci\u00f3n racial, de rechazo a personas por su color, por su lugar de nacimiento o por su actividad econ\u00f3mica. A\u00fan se presenta, incluso en el sector tur\u00edstico, con visitantes que tienen claro sus derechos y que saben c\u00f3mo opera esa discriminaci\u00f3n, y que al oponerse o hacerla p\u00fablica se expresan como esc\u00e1ndalo, del cual a los pocos d\u00edas se olvidan, mientras la ciudad contin\u00faa con su manera abierta y sutil de perpetuar esas formas de racismo a\u00fan toleradas, unas porque son casi imperceptibles, y otras porque son expresi\u00f3n de costumbres que han venido adquiriendo caracter\u00edsticas culturales. A este fen\u00f3meno se debe agregar la perniciosa actitud que ha venido tomando fuerza en la ciudad, consistente en asumir la estratificaci\u00f3n socio-econ\u00f3mica como un mecanismo de segregaci\u00f3n y profundizaci\u00f3n de la discriminaci\u00f3n espacial, ya que en casi todos los instrumentos de selecci\u00f3n de personas para empleos, becas, acceso a productos como tarjetas de cr\u00e9dito, el factor determinante es el estrato socio econ\u00f3mico del lugar donde reside la persona.<\/p>\n\n\n\n<p>Ninguna otra ciudad en el pa\u00eds pag\u00f3 tan caro y por tanto tiempo su deseo de independizarse de Espa\u00f1a. Parece que esa decisi\u00f3n la tuviera que asumir \u00fanicamente la poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre. Los comerciantes locales y muchos pardos, esto es personas que hab\u00edan hecho el proceso de blanqueamiento, hasta pretender ser reconocidos como blancos, quienes decidieron dar el grito de independencia absoluta de la corona espa\u00f1ola, arriesgando su vida por esa osad\u00eda, cuando los que no murieron por el asedio de Morillo, fueron fusilados por este. Diferentes fuentes estiman que la ciudad perdi\u00f3 cerca de dos terceras partes de su poblaci\u00f3n en la resistencia y en las batallas de la independencia, pues el censo de 1810 daba cuenta de una ciudad de casi 25.000 habitantes, para volver en 1836 a registrar un poco m\u00e1s de once mil habitantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo que sigui\u00f3 fue determinante para que durante casi todo el siglo XIX, la ciudad viviera varias generaciones de postraci\u00f3n, pobreza y miseria. No solo se desplaz\u00f3 el centro de las decisiones pol\u00edticas para Bogot\u00e1, sino que su impacto tambi\u00e9n se fue concentrando en la nueva capital, as\u00ed como en otras ciudades que empezaban a emerger como centros poblacionales y de tr\u00e1fico comercial, respondiendo al nuevo contexto pol\u00edtico, y en especial, al nuevo orden comercial. Solo hasta los a\u00f1os ochenta de ese siglo, Cartagena empieza a recuperarse y a crecer comercial y demogr\u00e1ficamente.<\/p>\n\n\n\n<p>El repunte del siglo XX mostr\u00f3 una pujanza de nuevos comerciantes en actividades que tambi\u00e9n se empezaban a destacar en la regi\u00f3n, como fueron la ganader\u00eda, algunos cultivos como la ca\u00f1a de az\u00facar, la exploraci\u00f3n y explotaci\u00f3n petrolera, la extracci\u00f3n maderera, y en menor medida, el comercio internacional. Pero de estas actividades, las que no acabaron en la primera guerra mundial o en la crisis de 1929, las terminaron de destruir las pol\u00edticas centralistas de los gobiernos nacionales, que a partir de la implementaci\u00f3n de las recomendaciones de la misi\u00f3n Kemmerer (1923), sumieron a\u00fan m\u00e1s las econom\u00edas locales y regionales, iniciando el poderoso proceso de concentraci\u00f3n de capitales en Bogot\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed entonces, la ciudad de Cartagena, tendr\u00eda que esperar por lo menos cinco d\u00e9cadas m\u00e1s, ya en el siglo XX, para poder desarrollar sectores econ\u00f3micos que le permitieran crecer, como fue a partir de los a\u00f1os 50, con la pol\u00edtica de sustituci\u00f3n de importaciones, que propici\u00f3 el desarrollo, no solo del sector petroqu\u00edmico y de pl\u00e1sticos m\u00e1s importante del pa\u00eds, sino hacia la d\u00e9cada de los 70, del turismo.<\/p>\n\n\n\n<p>De estos dos sectores modernos, se debe tener claro que su impacto en la ciudad ha sido marginal, tanto en los ingresos fiscales, como en la generaci\u00f3n de empleos, y en los efectos que se esperaba en cuanto a estimular c\u00edrculos virtuosos de expansi\u00f3n industrial.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"730\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.59.01-AM-1024x730.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7537\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.59.01-AM-1024x730.jpeg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.59.01-AM-300x214.jpeg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.59.01-AM.jpeg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Foto: Justin Sovich<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Los cambios en los modelos econ\u00f3micos y su impacto nefasto en la ciudad fueron aplazando a\u00fan m\u00e1s las posibilidades y esperanzas para grandes sectores urbanos que ve\u00edan c\u00f3mo sus sue\u00f1os se aplazaban indefinidamente, dando lugar a la expresi\u00f3n de la desesperanza aprendida, en la cual varias generaciones de familias han visto como se perpet\u00faa su pobreza, residiendo inicialmente en los barrios de invasi\u00f3n Pek\u00edn, Boquetillo y Mundo Nuevo, donde hoy se encuentra la avenida Santander, bordeando el centro amurallado, posteriormente en Chambac\u00fa, y m\u00e1s recientemente en los amplios corredores que bordean la ci\u00e9naga de la Virgen o los cerros de Albornoz.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar del reconocimiento expreso desde 1991 en nuestra Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, de ser una naci\u00f3n pluri\u00e9tnica y multicultural, pareciera que esta connotaci\u00f3n no aplicara para Cartagena, pues las condiciones de la poblaci\u00f3n afrodescendiente, que para algunos investigadores llega a ser el 65% de los habitantes, siguen siendo las mismas de hace algunos siglos: exclusi\u00f3n, pobreza, discriminaci\u00f3n, informalidad y precariedad en las ofertas educativa, de empleo y de vivienda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">LA PERPETUACI\u00d3N DE MECANISMOS DE EXCLUSI\u00d3N Y DE APROPIACI\u00d3N DEL ESTADO<\/h2>\n\n\n\n<p>Uno de los fen\u00f3menos recientes y con impactos m\u00e1s dram\u00e1ticos en la configuraci\u00f3n del panorama actual en la ciudad, es el que llamamos la desinstitucionalizaci\u00f3n del aparato de gobierno, que va aparejado con la baja legitimidad de las administraciones locales, con la desconfianza ciudadana y con la rapacidad de una clase pol\u00edtica que no tiene l\u00edmites en su actuaci\u00f3n. Todo esto a pesar de que en las cuatro \u00faltimas elecciones, la poblaci\u00f3n vot\u00f3 mayoritariamente en favor de candidatos por fuera del establecimiento pol\u00edtico, pero que terminaron cooptados y a merced de las castas locales, a las cuales sirven leal y funcionalmente los \u00f3rganos de control.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto podr\u00eda afirmarse que el alcalde elegido en octubre de 2019, y quien lleva m\u00e1s de dos a\u00f1os de gobierno, no solo se apuntal\u00f3 como l\u00edder de la anticorrupci\u00f3n y enfrent\u00f3 a la clase pol\u00edtica local, sino que con ello, ha hecho m\u00e1s cr\u00edtica la situaci\u00f3n, pues la confrontaci\u00f3n con la clase pol\u00edtica representada en el Concejo distrital ha generado una serie de vac\u00edos en el ejercicio del gobierno y de la administraci\u00f3n p\u00fablica, que solo hace profundizar las condiciones que viene arrastrando la ciudad, en especial, de pobreza y hambre en un amplio porcentaje de sus habitantes.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">1. La desinstitucionalizaci\u00f3n de la administraci\u00f3n.<\/h3>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda afirmarse que la ciudad ten\u00eda, hasta la \u00faltima d\u00e9cada del siglo pasado, unas instituciones p\u00fablicas que respond\u00edan a los requerimientos de su desarrollo y expansi\u00f3n. Encontramos en distintos momentos de los a\u00f1os 70, 80 y hasta los 90, un esfuerzo serio por ajustar la administraci\u00f3n p\u00fablica a los requerimientos tanto de su expansi\u00f3n y crecimiento, como de las leyes, decretos y un gran n\u00famero de normas que se fueron generando, tanto en funci\u00f3n de la modernizaci\u00f3n del pa\u00eds, del desarrollo de la nueva Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de 1991, como del conjunto de reformas implementadas en el gobierno de Cesar Gaviria de 1990 a 1994, la llamada la Apertura Econ\u00f3mica, que fue esencialmente un trasferir al capital privado, un conjunto de empresas y servicios p\u00fablicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cartagena ten\u00eda unas empresas p\u00fablicas que intentaban funcionar con el modelo de las de<br>Medell\u00edn, que se esforzaban por formular e implementar unos planes de desarrollo, que trataban de responder a las nuevas demandas urbanas, en especial de la zona industrial de Mamonal, as\u00ed como del sector tur\u00edstico. Pose\u00eda unas unidades de negocios de acueductos, alcantarillado, recolecci\u00f3n de basuras, y ten\u00eda su vivero p\u00fablico. Igualmente pose\u00eda una empresa de tel\u00e9fonos (Telecartagena), una de energ\u00eda el\u00e9ctrica (Electrificadora de Bol\u00edvar), una funcional y productiva empresa de licores y alcoholes (Industria Licorera de Bol\u00edvar con su famoso Ron Tres esquinas), una empresa de juegos de suerte (loter\u00eda de Bol\u00edvar) que llego a cumplir 100 a\u00f1os de operaciones, pero toda esta estructura, que supon\u00eda unas capacidades<br>t\u00e9cnicas y humanas, unos equipos de trabajo que conoc\u00edan la ciudad, que dispon\u00edan de una informaci\u00f3n sobre los requerimientos y demandas de corto plazo, fueron lenta e inexorablemente desmontados. Ese desmonte funcion\u00f3 paralelo o tal vez fue consecuencia<br>de otros procesos, como el desgre\u00f1o administrativo, la apropiaci\u00f3n por la clase pol\u00edtica de todo, desde sus bienes y equipos, hasta los contratos. Estas empresas se dejaron llevar hasta el l\u00edmite de sus posibilidades, para legitimar su venta o su cierre definitivo.<\/p>\n\n\n\n<p>En este proceso, la administraci\u00f3n fue cooptada por una clase pol\u00edtica mediocre en su formaci\u00f3n, ambiciosa en sus intereses y mezquina en sus perspectivas, que hizo del control tanto del Concejo, como de la administraci\u00f3n de la ciudad, un gran negocio personal, una oportunidad de apropiarse, v\u00eda concesiones y contratos, de casi todos los bienes p\u00fablicos, en especial de la confianza y credibilidad de los cartageneros.<\/p>\n\n\n\n<p>La consecuencia inmediata de este fen\u00f3meno es una administraci\u00f3n distrital con muy pocas y limitadas capacidades de planeaci\u00f3n, previsi\u00f3n, inversi\u00f3n y control de las necesidades del crecimiento de la misma ciudad, y en especial de la atenci\u00f3n y respuesta digna frente a las expectativas y esperanzas aplazadas de una poblaci\u00f3n que se siente ajena a su territorio, y que cada d\u00eda siente m\u00e1s distante su compromiso con la ciudad y hasta consigo misma.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">2. Una precaria ciudadan\u00eda<\/h3>\n\n\n\n<p>Tal vez el fen\u00f3meno constante en los \u00faltimos a\u00f1os para entender la apat\u00eda ciudadana, la indiferencia de los gremios, la mirada ausente de la academia y la acci\u00f3n impune de unos sectores corruptos e ineficientes en la gesti\u00f3n de lo p\u00fablico, sea la precariedad de ciudadan\u00eda que tenemos en la ciudad. Esta es la consecuencia de distintos factores, con desigual origen, en unos casos de remota tradici\u00f3n y otros que se han venido profundizando en los \u00faltimos a\u00f1os. De estos podemos considerar por lo menos tres aspectos.<\/p>\n\n\n\n<p>El primero, la baja calidad de la educaci\u00f3n p\u00fablica y privada, tanto en la b\u00e1sica como universitaria, pues no es comprensible, c\u00f3mo en m\u00e1s de 8 universidades que en las ultimas tres d\u00e9cadas han graduado m\u00e1s de 40 mil profesionales, no se produzca una incidencia en el cambio de valores y percepciones frente a la ciudad. Una educaci\u00f3n que para un amplio segmento de la ciudad, no representa oportunidades y menos a\u00fan, esperanzas de un futuro diferente. Esta pobre educaci\u00f3n se observa en casi todo, empezando por los resultados de las pruebas Saber 11, de los ECAES, de la evaluaci\u00f3n de las instituciones educativas, de las que en los \u00faltimos 5 a\u00f1os una o tal vez dos de ellas han estado en el nivel A o B, pero eso s\u00ed, todas las instituciones educativas rurales est\u00e1n en el nivel D, que es el m\u00e1s bajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Un segundo factor radica en la ausencia o enorme debilidad de la participaci\u00f3n social y comunitaria en el escenario de lo p\u00fablico, lo que estimamos, reafirma que estamos ante una precaria presencia ciudadana en las acciones de gesti\u00f3n, seguimiento o evaluaci\u00f3n de lo p\u00fablico. Hay una dispersa y d\u00e9bil presencia de liderazgos comunitarios. Las acciones comunales en la gran mayor\u00eda de los casos, muestran los mismos s\u00edntomas de organismos inanes, como una dirigencia que no se renueva, baja capacidad de reconocimiento e incidencia en sus barrios, d\u00e9bil capacidad de movilizaci\u00f3n y gesti\u00f3n, operando as\u00ed, en la mayor\u00eda de los casos, como los \u00faltimos eslabones de las cadenas clientelares y corruptas que controlan la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercer aspecto estriba en los bajos compromisos colectivos y ciudadanos de los gremios y entidades privadas con capacidad de operaci\u00f3n y gesti\u00f3n. Instancias que se ocupan casi exclusivamente de sus propios y peque\u00f1os intereses, sin incidencia p\u00fablica, sin visi\u00f3n colectiva de mediano o largo plazo, cohonestando con frecuencia con los intereses y mecanismos de poder de la clase pol\u00edtica, sin vinculaciones s\u00f3lidas con procesos de construcci\u00f3n y transformaci\u00f3n de la ciudad. Estos contribuyen a perpetuar ese ambiente de ausencia de una ciudadan\u00eda con capacidad de incidir en el contexto que tenemos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">LOS MAPAS CR\u00cdTICOS DE LA CIUDAD<\/h2>\n\n\n\n<p>El desarrollo de algunas herramientas tecnol\u00f3gicas nos ha permitido abordar con mejores recursos, la comprensi\u00f3n de algunos fen\u00f3menos como la concentraci\u00f3n de la pobreza, que hasta hace poco era m\u00e1s una expresi\u00f3n social o literaria, pero de la cual ahora podemos visualizar y entender mejor sus interrelaciones con el territorio, y en especial con la oferta e intervenci\u00f3n de los gobiernos locales a lo largo de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el caso de Cartagena, la identificaci\u00f3n de algunos indicadores por barrios facilita entender mejor la complejidad del problema, lo que alimenta en parte un escepticismo por pensar que en el mediano plazo podremos ver cambios reales, de fondo o de alto impacto.<\/p>\n\n\n\n<p>Para esto nos apoyamos en el trabajo de Gerson Javier Perez e Irene Salazar Mej\u00eda, publicado en el 2007 por la revista del Banco de la Rep\u00fablica, como se describe a continuaci\u00f3n. Aunque estos mapas se nos presentan como antiguos, pues tienen 15 a\u00f1os de construidos, la revisi\u00f3n de la literatura especializada y en particular los datos estad\u00edsticos de Cartagena c\u00f3mo vamos, del DANE y del Banco de la Rep\u00fablica nos permiten afirmar que lo esencial no ha cambiado, excepto que se han profundizado las condiciones de pobreza y miseria, en parte, como se dice en la p\u00e1gina 2 de este texto, por factores como las migraciones desde Venezuela y por la concentraci\u00f3n de nuevas invasiones en terrenos p\u00fablicos en estos sectores.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Porcentaje de personas de ingresos bajos en Cartagena <\/h3>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n de pobreza, exclusi\u00f3n y desesperanza de amplios sectores de la ciudad, se pueden ver claramente en el estudio publicado por el Banco de la Rep\u00fablica, donde tal vez por primera vez se identificaba esta situaci\u00f3n por barrios, arrojando un panorama preocupante para algunos, en especial para quienes han abordado la problem\u00e1tica de la ciudad desde sus cifras. Este trabajo sobre los barrios revela unas constantes, que tal vez son similares proporcionalmente a otras ciudades, pero que en nuestro caso reitera las caracter\u00edsticas generales que se transportan desde la colonia. <\/p>\n\n\n\n<p>El estudio aborda inicialmente un primer mapa sobre la ubicaci\u00f3n de los barrios por ingresos. El resultado es preocupante en cuanto hace evidente c\u00f3mo estos se concentran en el borde de la ci\u00e9naga de la Virgen, sobre la bah\u00eda de Cartagena y en la zona sur-occidental. Para muchos observadores externos a la ciudad es incomprensible como se asienta la mayor pobreza en dos cuerpos de agua con un enorme potencial de riqueza y de oportunidades, pero por ejemplo donde no hay una oferta digna y mucho menos eficiente, de transporte p\u00fablico.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Los sectores sombreados con amarillo y naranja en el mapa a continuaci\u00f3n, responden a los estratos 4, 5 y 6, espacialmente con mejor infraestructura y ubicaci\u00f3n con respecto a algunos bienes como el mar y m\u00e1s arborizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.03-AM-1024x794.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7538\" width=\"374\" height=\"289\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.03-AM-1024x794.jpeg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.03-AM-300x233.jpeg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.03-AM-260x200.jpeg 260w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.03-AM-87x67.jpeg 87w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.03-AM.jpeg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 374px) 100vw, 374px\" \/><figcaption>Fuente. La Pobreza en Cartagena: Un an\u00e1lisis por barrios. Perez, Gerson Javier. Salazar Mej\u00eda, Irene. Revista del Banco de la Rep\u00fablica. Vol. 82. N\u00fam. 967 &#8211; mayo 2008<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">A\u00f1os de educaci\u00f3n de los habitantes de los barrios de Cartagena<\/h3>\n\n\n\n<p>La lectura de los barrios de Cartagena, de acuerdo con los niveles de educaci\u00f3n de su poblaci\u00f3n, repiten el mismo patr\u00f3n del anterior, y los vamos a encontrar en los siguientes mapas. Los a\u00f1os de estudio pueden ser en muchos casos un indicador relevante, pero en nuestro caso, sumado a otro conjunto de factores como la informalidad, los ingresos, el color de la poblaci\u00f3n y el uso funcional de la lecto-escritura en la vida cotidiana, lo convierten en un mecanismo m\u00e1s de la brecha entre la poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre y la oferta que presenta la ciudad a sus habitantes. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.02-AM-1024x719.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7539\" width=\"549\" height=\"385\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.02-AM-1024x719.jpeg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.02-AM-300x211.jpeg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.02-AM.jpeg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 549px) 100vw, 549px\" \/><figcaption>Porcentaje de trabajadores informales en los barrios de Cartagena.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.02-AM-1-1024x694.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7540\" width=\"653\" height=\"442\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.02-AM-1-1024x694.jpeg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.02-AM-1-300x203.jpeg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.02-AM-1.jpeg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 653px) 100vw, 653px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Con este mapa se va moldeando m\u00e1s claramente la comprensi\u00f3n de la problem\u00e1tica de la ciudad, tanto en lo profundizado por el Covid-19, como por las condiciones hist\u00f3ricas que arrastran amplios sectores. Existen diversas fuentes de informaci\u00f3n, con altos niveles de confiabilidad, que afirman que la informalidad en Cartagena se sit\u00faa en el 68%, otros en cerca del 62%, y algunos, como el DANE y la C\u00e1mara de Comercio, lo ubican en el 56% y el 55%, respectivamente. De todos modos son significativos algunos hechos como:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>El empleo formal, decente, que genera el sector industrial de Mamonal representa solo cerca del 12% del total de la ciudad. <\/li><li>El sector tur\u00edstico en su componente de empleo formal genera un 15% de los empleos de la ciudad. Pero la ocupaci\u00f3n informal, inestable, por d\u00edas u horas y con diversos niveles de inseguridad, representa un 10%. <\/li><li>Se calcula que cerca de un 15% de la poblaci\u00f3n local subsiste mediante actividades informales en el turismo, tanto en las playas como en el centro hist\u00f3rico.<\/li><li>Existe un amplio sector de poblaci\u00f3n que entre vendedores ambulantes de frutas y verduras, \u201cminutos\u201d, mototaxistas, vendedores de chance, cuidadores de carros y una amplia gama de oficios sin formaci\u00f3n, ni ninguna forma de seguridad social, llegan a representar entre el 20 y el 30% de la poblaci\u00f3n que trabaja o mejor, como se dice popularmente, \u201cse rebuscan la vida diariamente\u201d.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>El enorme impacto de la pandemia en los empleos del sector tur\u00edstico, como lo muestran distintos medios de comunicaci\u00f3n especializados y los organismos del sector a nivel nacional e internacional, indican que donde m\u00e1s est\u00e1 golpeando es en la poblaci\u00f3n que se asienta en los barrios marcados con color verde oscuro, en los que hay m\u00e1s bajos ingresos, menos ocupaci\u00f3n, y como veremos adelante, donde predomina la poblaci\u00f3n afrodescendiente. La poblaci\u00f3n de estos sectores no solo posee estas caracter\u00edsticas, sino que adem\u00e1s no tiene ninguna forma de previsi\u00f3n, seguridad social, de redes o mecanismos de apoyo, de ahorros u otras formas de enfrentar la incertidumbre del d\u00eda a d\u00eda. Para este amplio porcentaje de poblaci\u00f3n, que ha aprendido a vivir del rebusque, el confinamiento se convirti\u00f3 en una especie de condena a muerte.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Porcentaje de habitantes de raza negra en los barrios de Cartagena<\/h3>\n\n\n\n<p>Este mapa nos permite \u201ccerrar el c\u00edrculo\u201d para entender la compleja problem\u00e1tica de la ciudad, donde cerca del 65% de su poblaci\u00f3n comparte la discriminaci\u00f3n racial, que en nuestro medio es de una realidad apabullante, que se ha venido perpetuando desde la colonia.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.02-AM-2-1024x875.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7541\" width=\"-267\" height=\"-228\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.02-AM-2-1024x875.jpeg 1024w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.02-AM-2-300x256.jpeg 300w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/WhatsApp-Image-2022-09-05-at-10.54.02-AM-2.jpeg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>N\u00f3tese que los porcentajes m\u00e1s elevados de poblaci\u00f3n de raza negra coinciden con los mismos espacios donde hay m\u00e1s bajos ingresos, menos educaci\u00f3n y m\u00e1s informalidad. Todos estos son mecanismos que han venido perpetuando una sociedad excluyente, discriminadora y cerrada a oportunidades y posibilidades para todos sus habitantes.<\/p>\n\n\n\n<p>La superposici\u00f3n de estos mapas nos revela algunas realidades m\u00e1s claras, como por ejemplo los barrios de estrato 5 y 6, que son los ubicados sobre la l\u00ednea de la costa, desde Castillogrande, Bocagrande, Centro, Manga, Pie de la Popa, Cabrero, Marbella y Crespo, y m\u00e1s recientemente, toda la zona norte.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuera de los anteriores, existen diferentes barrios de estrato 4 y 5 dispersos por la ciudad, que coinciden con los criterios de los mapas anteriores. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero si quienes no viven en Cartagena, preguntaran cu\u00e1les son los barrios o los sectores donde ha habido m\u00e1s contagios, enfermos y fallecidos en estos dos a\u00f1os de pandemia, la respuesta ser\u00eda muy f\u00e1cil y comprensible, son los mismos barrios mencionados en estos mapas donde vive ese 65 a 70% de la poblaci\u00f3n pobre, informal, con precaria educaci\u00f3n, es decir donde est\u00e1 la poblaci\u00f3n negra. El domingo 19 de julio, del a\u00f1o en curso, el diario El Universal public\u00f3 un mapa con los barrios m\u00e1s impactados por el Covid-19, siendo estos: La Mar\u00eda, Boston, El L\u00edbano, Olaya Herrera y El Poz\u00f3n,  correspondientes a las unidades comuneras de gobierno No. 4, 5 y 6, esto es, los que bordean la ci\u00e9naga de la Virgen.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">EL PANORAMA A CORTO PLAZO<\/h2>\n\n\n\n<p>Si bien, no se dispone de elementos para ser optimista por un cambio significativo por lo menos para los m\u00e1s pobres en la ciudad, en la perspectiva de corto y mediano plazo, estimamos que los retos m\u00e1s grandes para la recuperaci\u00f3n de la ciudad pasan por varios escenarios:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li> Enfrentar la anomia, la insolidaridad y las desigualdades, y asumir el reto de trabajar en la construcci\u00f3n de ciudadan\u00eda, en la cohesi\u00f3n social, en identidad y sentido de pertenencia.<\/li><li>Enfrentar los bajos niveles de educaci\u00f3n con una propuesta intensiva de formaci\u00f3n pertinente y desarrollo de competencias para el mercado laboral local, incluyendo entre otros aspectos, una fuerte incidencia en la formaci\u00f3n del idioma ingl\u00e9s, una mejor cobertura tecnol\u00f3gica, y propiciar el acceso de ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes a computadores a elementos similares y a internet.<\/li><li>Como mecanismos contra unas formas de exclusi\u00f3n y discriminaci\u00f3n, abordar la creaci\u00f3n de oportunidades y posibilidades, que permitan enfrentar la desconfianza colectiva que arrastra d\u00e9cadas de indiferencia frente a los dem\u00e1s. Esto se puede iniciar con una intensa acci\u00f3n de asistencia alimentaria, oportunidades de empleo y acceso al consumo b\u00e1sico.<\/li><li>El eje de los retos tendr\u00e1 que ser un esfuerzo por el ejercicio y respeto pleno de los derechos individuales y colectivos, en especial de quienes hist\u00f3ricamente se han visto m\u00e1s excluidos, en particular las comunidades afrodescendientes rurales e insulares.<\/li><li>Propiciar la construcci\u00f3n, recuperaci\u00f3n y apropiaci\u00f3n masiva de los espacios p\u00fablicos, parques e instalaciones deportivas, que hagan posible el derecho a su uso y disfrute, y enfrentar las distintas formas de trasgresi\u00f3n que existen en los sectores populares.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">QUE SE PODR\u00c1 ESPERAR<\/h2>\n\n\n\n<p>Mas all\u00e1 de estos cinco retos, si el gobierno de Gustavo Petro quiere transformar el panorama cr\u00edtico de Cartagena, el punto de inflexi\u00f3n ser\u00eda poner en ejecuci\u00f3n una labor coordinada, concertada y direccionada desde el alto gobierno, de tal forma que se pueda lograr una forma de intervenci\u00f3n de impacto, tanto desde los programas asistenciales, de las distintas agencias o consejer\u00edas presidenciales, de entidades como Planeaci\u00f3n Nacional, la oficina de atenci\u00f3n y gesti\u00f3n de desastres, como en particular desde los ministerios que tienen incidencia e injerencia en asuntos en la ciudad, como por ejemplo: defensa, medio ambiente, cultura, educaci\u00f3n, salud, vivienda, infraestructura, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p>\u2022 Universidad Tecnol\u00f3gica de Bol\u00edvar. Bolet\u00edn IDEEAS, N\u00ba3\/2021<br>\u2022 Departamento Administrativo Nacional de Estad\u00edstica.(2021) Bolet\u00edn Pulso Social. Informes de 2021.<br>\u2022 Departamento Administrativo Nacional de Estad\u00edstica. (2022) Bolet\u00edn Pulso Social. Informes de 2022.<br>\u2022 Banco de la Rep\u00fablica. Tres siglos de historia demogr\u00e1fica de Cartagena de Indias. Colecci\u00f3n de Econom\u00eda Regional. <a href=\"https:\/\/www.banrep.gov.co\/sites\/default\/files\/publicaciones\/archivos\/lbr_3_siglos_histo_demo_cartag_0.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.banrep.gov.co\/sites\/default\/files\/publicaciones\/archivos\/lbr_3_siglos_histo_demo_cartag_0.pdf<\/a><br>\u2022 Perez, Gerson Javier y Salazar Mej\u00eda, Irene. (2008) La Pobreza en Cartagena: Un an\u00e1lisis por barrios. Revista del Banco de la Rep\u00fablica, 82 (967), 15-56.<br>https:\/\/publicaciones.banrepcultural.org\/index.php\/banrep\/article\/view\/9355<br>\u2022 Ortega, Julie. (2022). M\u00e1s de 414 mil personas en Cartagena viven en la pobreza. El Universal.<br>https:\/\/www.eluniversal.com.co\/cartagena\/cuatro-historias-que-descarnan-la-pobreza-en-cartagena-HA6525180<br>\u2022 Departamento Administrativo Nacional de Estad\u00edstica.(2022). Bolet\u00edn T\u00e9cnico Encuesta de Pulso Social \u2013 Vigesimotercera Ronda. <a href=\"https:\/\/www.dane.gov.co\/files\/investigaciones\/boletines\/pulso-social\/boletin-tec-pulso-social-mayo-2022-cartagena.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.dane.gov.co\/files\/investigaciones\/boletines\/pulso-social\/boletin-tec-pulso-social-mayo-2022-cartagena.pdf<\/a><br>\u2022 Instituto de Estudios en Desarrollo, Econom\u00eda y Sostenibilidad. (2021). Pobreza y desigualdad en 2020: balance en Cartagena y las ciudades del Caribe colombiano. Universidad Tecnol\u00f3gica de Bol\u00edvar. <a href=\"https:\/\/www.utb.edu.co\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Boleti%CC%81n-No3-3may2021.d.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.utb.edu.co\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Boleti%CC%81n-No3-3may2021.d.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Foto:<\/strong> Santuario San Pedro Claver<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-pdfemb-pdf-embedder-viewer\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunas de las m\u00e1s frecuentes expresiones para hablar de Cartagena es la de una ciudad fallida, sin horizontes o perspectivas de futuro<\/p>\n","protected":false},"author":1395,"featured_media":7534,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[4165,49],"tags":[4417,4416,1243,1069,3797],"class_list":{"0":"post-7471","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-4165","8":"category-regiones","9":"tag-bolivar","10":"tag-cartagena","11":"tag-desigualdad","12":"tag-pandemia","13":"tag-pobreza"},"aioseo_notices":[],"featured_image_urls_v2":{"full":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena.jpeg",1024,683,false],"thumbnail":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena-150x150.jpeg",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena-300x200.jpeg",300,200,true],"medium_large":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena.jpeg",768,512,false],"large":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena.jpeg",770,514,false],"1536x1536":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena.jpeg",1024,683,false],"2048x2048":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena.jpeg",1024,683,false],"post-thumbnail":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena-270x180.jpeg",270,180,true],"contentberg-main":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena-770x515.jpeg",770,515,true],"contentberg-main-full":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena-1024x508.jpeg",1024,508,true],"contentberg-slider-stylish":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena-900x515.jpeg",900,515,true],"contentberg-slider-carousel":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena-370x370.jpeg",370,370,true],"contentberg-slider-grid-b":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena-554x466.jpeg",554,466,true],"contentberg-slider-grid-b-sm":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena-306x466.jpeg",306,466,true],"contentberg-slider-bold-sm":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena-150x150.jpeg",150,150,true],"contentberg-grid":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena-370x245.jpeg",370,245,true],"contentberg-list":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena-260x200.jpeg",260,200,true],"contentberg-list-b":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena-370x305.jpeg",370,305,true],"contentberg-thumb":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena-87x67.jpeg",87,67,true],"contentberg-thumb-alt":["https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Fotos-del-Santuario-San-Pedro-Claver-en-Cartagena-150x150.jpeg",150,150,true]},"post_excerpt_stackable_v2":"<p>Algunas de las m\u00e1s frecuentes expresiones para hablar de Cartagena es la de una ciudad fallida, sin horizontes o perspectivas de futuro<\/p>\n","category_list_v2":"<a href=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/category\/ediciones\/105\/\" rel=\"category tag\">105 \/ MAY- AGO 2022<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/category\/temas\/regiones\/\" rel=\"category tag\">Regiones<\/a>","author_info_v2":{"name":"Juanjose Gutierrez","url":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/author\/jgutierrezcinep-org-co\/"},"comments_num_v2":"0 comments","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7471","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1395"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7471"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7471\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7574,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7471\/revisions\/7574"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7534"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7471"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}