{"id":7693,"date":"2022-12-15T19:49:51","date_gmt":"2022-12-16T00:49:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/?p=7693"},"modified":"2022-12-19T11:27:38","modified_gmt":"2022-12-19T16:27:38","slug":"colombia-venezuela-100-dias-de-pragmatismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/colombia-venezuela-100-dias-de-pragmatismo\/","title":{"rendered":"Colombia-Venezuela, 100 d\u00edas de pragmatismo"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>\n\n\n\n<font font=\"\" size=\"3\" face=\"Roboto, Arial\" color=\"#CCCCCC\">EDICI\u00d3N 106 SEP-DIC 2022<\/font>\n\n\n\n<p><span style=\"color: rgb(207, 46, 46); user-select: auto;\" class=\"ugb-highlight\"><strong style=\"user-select: auto;\">Por: Paloma Bayona Escall\u00f3n y Henry Ortega Palacio<\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-black-color has-text-color\"><em style=\"user-select: auto;\">\u00bfC\u00f3mo restablecer relaciones con Venezuela? Esa es la pregunta que queda cuando la duda de si hacerlo o no perdi\u00f3 vigencia en poco tiempo. Tras a\u00f1os de ruptura y una pol\u00edtica exterior fallida de Duque, resultaba evidente la necesidad de reconectar a los dos pa\u00edses. Aparecen varias razones, muchas de ellas en tensi\u00f3n, por ejemplo, el restablecimiento de las relaciones pol\u00edticas, la reactivaci\u00f3n comercial y la participaci\u00f3n de Venezuela en las negociaciones con el ELN. Sobre estas se abordar\u00e1n algunos supuestos, puntos claves y llamados de atenci\u00f3n, en funci\u00f3n de los objetivos que propone el gobierno Petro para Colombia. Por \u00faltimo, se har\u00e1 un comentario acerca del panorama latinoamericano frente a estos acercamientos, el nuevo gobierno y los desaf\u00edos de la izquierda para la regi\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El punto de partida es que, con Venezuela, Petro muestra la intenci\u00f3n de plantear los problemas pol\u00edticos, internos y externos, desde la complejidad, incluyendo las dificultades que representa abrir tantos frentes, ya no de batalla, sino de negociaci\u00f3n y di\u00e1logo en sectores interconectados -paz total, medioambiente, diplomacia regional, etc.-. La apuesta es grande y los riesgos no son menores. Si algo sale mal, esto puede influir gravemente en la consecuci\u00f3n de los otros objetivos. Y es m\u00e1s que seguro que la realidad chocar\u00e1 con las expectativas o, m\u00e1s dif\u00edcil a\u00fan, que la consecuci\u00f3n de un prop\u00f3sito se consiga en detrimento de los dem\u00e1s. De c\u00f3mo aborde el gobierno las tensiones que esto genera depender\u00e1 no solo la satisfacci\u00f3n de sus prop\u00f3sitos en materia de pol\u00edtica exterior, sino la rendici\u00f3n de cuentas interna y la inclusi\u00f3n en pol\u00edticas de Estado de lo que se acuerde con el restablecimiento de relaciones. Las tres dimensiones (pol\u00edtica, comercio y ELN), permiten evidenciarlo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pol\u00edtica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la historia de las relaciones entre Colombia y Venezuela ha habido bastantes rupturas y acercamientos, pero \u00bfqu\u00e9 hace que esta vez sea diferente? Esta es la pregunta alrededor de la reconstrucci\u00f3n de las relaciones pol\u00edticas. Es la primera vez que desde Colombia gobierna la izquierda, y eso definitivamente es novedoso para el restablecimiento de las relaciones; pero \u00bfqu\u00e9 tipo de relaci\u00f3n se est\u00e1 construyendo? Y si tampoco es la primera vez que el acercamiento entre pa\u00edses se enmarca en un proceso de paz, \u00bfqu\u00e9 hace particular este proceso? Aunque estas preguntas no tengan una respuesta \u00fanica, las necesidades inaplazables del restablecimiento son claras: por un lado, recuperar las relaciones de cooperaci\u00f3n para garantizar el desarrollo y la seguridad en la frontera. Y, por el otro, avanzar en las negociaciones con el ELN, en virtud de la propuesta de<em> paz total<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, como ha sido mencionado por Socorro Ram\u00edrez en varias ocasiones (Somos Jesuitas, 2022), es necesario que cada gobierno comprenda que las articulaciones entre ambos pa\u00edses son estrechas y complejas, y no dependen \u00fanicamente de la diplomacia binacional. El reto es lograr que todos los actores cruciales que se encuentran en medio de este proceso de reconstrucci\u00f3n de las relaciones est\u00e9n trabajando por los mismos objetivos y sean propiamente incluidos en la din\u00e1mica, para as\u00ed sanar las profundas heridas con las que ambas sociedades se enfrentan hoy. Ese es el verdadero reto pol\u00edtico. Por parte de Colombia, el presidente Gustavo Petro propone que el objetivo com\u00fan sea la <em>paz total.<\/em> Sin embargo, los mandatarios deben entender que el restablecimiento de las relaciones es mucho m\u00e1s que lo que digan Petro, Maduro, Benedetti o Far\u00eda. El restablecimiento pasa por la deconstrucci\u00f3n de las im\u00e1genes de enemistad entre colombianos y venezolanos; el restablecimiento es trabajar, despu\u00e9s de 7 a\u00f1os de crisis fronteriza y migratoria, por hacerle la vida m\u00e1s llevadera a los habitantes de ambos lados de la frontera.<\/p>\n\n\n\n<p>Las dificultades no demoran en aparecer. El primer desaf\u00edo pol\u00edtico es el tono de las interacciones y la generaci\u00f3n de confianza interna entre las partes. Aqu\u00ed, el servicio diplom\u00e1tico colombiano en Venezuela es de suma importancia y, justamente, v\u00edctima de su propio \u00e9xito, el embajador colombiano suscita tensiones a veces innecesarias. Si bien Armando Benedetti ha mostrado ser un embajador capaz de lograr el cometido de reabrir el di\u00e1logo con el Gobierno venezolano en tiempo r\u00e9cord, algunas de sus salidas pueden ser poco diplom\u00e1ticas, cuando no impertinentes, para la unidad de acci\u00f3n en la pol\u00edtica exterior, encabezada por el canciller y el presidente Petro.<\/p>\n\n\n\n<p>De otra parte, mientras se abren espacios de discusi\u00f3n, por ejemplo, entre gremios comerciales de T\u00e1chira y Norte de Santander, cada movimiento del Ejecutivo se convierte en objetivo de cr\u00edtica en la pol\u00edtica interna, lo cual es un deber ser en la rendici\u00f3n de cuentas de cualquier gobierno, y que se le exige, sobre todo, por su condici\u00f3n de izquierda latinoamericana \u2014que se analizar\u00e1 a profundidad en el \u00faltimo apartado\u2014. El pragmatismo en las relaciones con Venezuela es le\u00eddo por algunos sectores como poca contundencia ante el compromiso que exigen los Derechos Humanos. Este es el otro gran reto donde el gobierno Petro encontrar\u00e1 mayores cr\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Con todo, el Gobierno logra posicionar el pragmatismo como eje de las relaciones, entendiendo que las dificultades de pol\u00edtica interna venezolana no pueden asumirse en detrimento de los intereses colombianos \u2014el comercio es quiz\u00e1 el mejor ejemplo, como se ver\u00e1 m\u00e1s adelante\u2014. Pero, en el mejor de los casos, cuando el pragmatismo logra la centralidad esperada, se mantiene el recelo por cierto hermetismo en el manejo de la situaci\u00f3n \u2014decisi\u00f3n estrat\u00e9gica, dado los riesgos ya enunciados\u2014 y la exclusi\u00f3n, deliberada o no, de temas en la agenda binacional, como la migraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre el tema, algunas organizaciones como Dejusticia afirman que este es un pendiente. Principalmente, porque las pol\u00edticas de integraci\u00f3n a migrantes no pueden entrar en laxitud con la idea de que est\u00e1 en curso un retorno masivo voluntario (Dejusticia, 2022). Las cifras presentadas por la organizaci\u00f3n<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> demuestran que tal retorno no revierte la alta permanencia en Colombia y en otros pa\u00edses, que las condiciones en Venezuela a\u00fan no resultan \u00f3ptimas para muchos de los migrantes y que, a\u00fan cuando estas se dieran, es posible que centenares de familias no regresen. Quiz\u00e1 la intenci\u00f3n de aportar al restablecimiento democr\u00e1tico del pa\u00eds vecino ayude a los futuros retornos, puesto que no se trata solo de las condiciones econ\u00f3micas, sino de la seguridad jur\u00eddica y pol\u00edtica para no ser sometidos a la justicia, por \u201ctraici\u00f3n a la patria\u201d. Con todo, es importante que, en el corto y mediano plazo, el tema se ponga sobre la mesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro desaf\u00edo en curso: seguridad y defensa. En materia de seguridad binacional, la cooperaci\u00f3n es un imperativo. Sin embargo, Petro se mueve en un escenario en el que a\u00fan teje confianzas internas con la fuerza p\u00fablica, expectante de sus reformas y del rol que cumplir\u00e1 en la pol\u00edtica de seguridad y defensa nacional. Dicho escenario resulta poco \u00f3ptimo para reconstruir la confianza con el cuerpo armado venezolano, uno de los cimientos del gobierno de Maduro y al cual se le percibe, por lo menos en la frontera, en connivencia con mafias y grupos armados colombianos como el ELN. Adem\u00e1s, Petro se enfrenta al desaf\u00edo de que el mismo Maduro logre aceptar cr\u00edticas y responsabilidades en el comportamiento sistem\u00e1tico y casi consuetudinario de la fuerza p\u00fablica, por ejemplo, frente a la corrupci\u00f3n y permisividad del contrabando en la frontera. El mandatario colombiano afirm\u00f3 expl\u00edcitamente esta problem\u00e1tica en uno de los di\u00e1logos regionales vinculantes en la ciudad de C\u00facuta, cuando afirm\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>La frontera abierta podr\u00eda ser una posibilidad de prosperidad, pero al cabo de un mes por all\u00ed solo han pasado dos millones y medio de d\u00f3lares en producto para aqu\u00ed y para all\u00e1. \u00bfY el resto de los productos por d\u00f3nde est\u00e1 pasando? O sea, abrimos el puente, nos dimos la pela, corrimos con el costo pol\u00edtico, y la econom\u00eda sigue pasando por la trocha, porque all\u00ed uniformados, funcionarios de all\u00e1 y de ac\u00e1 est\u00e1n cobrando la comisi\u00f3n (Presidencia de la Rep\u00fablica, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, aunque la apertura del paso fronterizo por Norte de Santander fue un paso hacia la direcci\u00f3n correcta, a ambos gobiernos les queda el gran reto de c\u00f3mo hacer frente a estas econom\u00edas ilegales que tanto se han lucrado del cierre de la frontera. Dada la naturaleza com\u00fan de este problema para los dos gobiernos, tales esfuerzos deben ser pensados y ejecutados en conjunto. El tema de las mafias y la complicidad de las fuerzas armadas bolivarianas es, sin duda, uno de los temas m\u00e1s \u00e1lgidos en las discusiones, y la posibilidad del intercambio judicial entre los dos pa\u00edses para tener m\u00e1s informaci\u00f3n sobre lo que sucede en la frontera ser\u00eda un paso m\u00e1s hacia la cooperaci\u00f3n binacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Con todo, es cierto que las cr\u00edticas a Colombia por restablecer relaciones con Venezuela se ven atravesadas por el modelo pol\u00edtico, pero en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, la preocupaci\u00f3n diaria de mucha gente pasa por la econom\u00eda. Las condiciones de la democracia parecen difuminarse por el miedo a la inestabilidad econ\u00f3mica. Petro centr\u00f3 as\u00ed buena parte del distanciamiento con Venezuela en su cr\u00edtica al modelo de dependencia del petr\u00f3leo, marcando diferencias entre ambas naciones, mientras resalta la conveniencia para Colombia \u2014y, en espec\u00edfico, para lugares poco petristas como C\u00facuta\u2014 de la reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica, seg\u00fan se explica a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Comercio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por parte del gobierno de Gustavo Petro, es una estrategia asertiva centrar la restauraci\u00f3n de las relaciones en los beneficios comerciales de la reapertura de la frontera. De esta forma se a\u00edslan de la discusi\u00f3n los dilemas pol\u00edticos y sociales que los opositores al restablecimiento de las relaciones podr\u00edan reclamar al Gobierno colombiano. Las p\u00e9rdidas econ\u00f3micas que gener\u00f3 el cierre de la frontera y las afectaciones tanto a las empresas de cualquier tama\u00f1o como a los comerciantes de la frontera son argumento suficiente para convencer a cualquier esc\u00e9ptico de los beneficios de la reapertura. Seg\u00fan cifras oficiales, el intercambio de los dos pa\u00edses lleg\u00f3 a sumar US$5.000 millones en 2008, y ahora no pasa de los US$300 millones (Pardo, 2022). Benedetti estimaba que, con el restablecimiento de las relaciones, la cifra pudiera aumentar hasta los US$10.000 millones (Pardo, 2022). Esto solo se lograr\u00e1 una vez los problemas de seguridad en la frontera sean enfrentados y el paso del comercio sea, principalmente, por los corredores oficiales. A estas estimaciones hay que agregarles el innegable factor de que las econom\u00edas de ambos pa\u00edses no son tan parejas como hace quince a\u00f1os: la econom\u00eda venezolana est\u00e1 debilitada y reducida considerablemente, y de entrada esta ser\u00e1 una relaci\u00f3n desigual.<\/p>\n\n\n\n<p>La apertura es una ganancia comercial para Colombia; por eso, ante las presiones que sufre Petro internamente por parte de la oposici\u00f3n, y especialmente por cuenta del sector empresarial, donde su gobierno y su reforma tributaria no son muy bien recibidos, la situaci\u00f3n no ser\u00e1 f\u00e1cil de manejar. Por ende, la victoria comercial para Colombia puede ser uno de sus mayores argumentos a favor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ELN<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como lo mencion\u00f3 Martha Luc\u00eda M\u00e1rquez Restrepo, directora del Cinep\/PPP, en un conversatorio (Somos Jesuitas, 2022), la idea de <em>paz total<\/em> en la que se enmarcan las negociaciones con el ELN, tiene una dimensi\u00f3n nacional, otra regional y otra internacional. En este orden de ideas, incluir a Venezuela en el proceso de negociaci\u00f3n con la guerrilla, m\u00e1s que un acierto, es un imperativo para el proceso. En esa medida, tambi\u00e9n es un acierto atar la idea de paz a la propuesta de pol\u00edtica exterior y designar a Leyva como ministro de Relaciones Exteriores y de Paz. El ELN es una guerrilla binacional, por ende, el Gobierno venezolano tiene que asumir responsabilidades reales frente a su rol en el conflicto, y el Gobierno colombiano tiene que pasar por reconocer que Venezuela es v\u00edctima tambi\u00e9n del accionar de la guerrilla, as\u00ed que \u00bfc\u00f3mo equilibrar ser juez y parte?<\/p>\n\n\n\n<p>La propuesta de paz total implica convertirla en la pol\u00edtica de Estado de Colombia. Sin duda, esto es una ganancia para los defensores de la salida negociada de los conflictos. Por primera vez en mucho tiempo, Colombia no prioriza la guerra \u2014bien sea contra las drogas, el terrorismo o los grupos armados\u2014 como su carta de presentaci\u00f3n ante el mundo. Petro quiere poner a Colombia como un s\u00edmbolo de paz ante el sistema internacional, y por eso es importante leer los movimientos del Gobierno colombiano en pro de la paz con el ELN y el involucramiento de Venezuela en este proceso, en clave regional e internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, hay varias intenciones detr\u00e1s de la presencia de Venezuela y de Maduro como garantes del proceso de paz. El gobierno Petro quiere demostrar que, as\u00ed como Venezuela le apunta a la paz en Colombia, en un futuro no tan lejano, Colombia le apuntar\u00e1 a la paz y el restablecimiento de la democracia en Venezuela. Si ambos procesos son relativamente exitosos, la legitimidad de Colombia como pa\u00eds de paz, que es el objetivo del gobierno Petro-M\u00e1rquez, ser\u00e1 innegable.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Adicional: Am\u00e9rica Latina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con la llegada de Petro al poder se muestra un panorama distinto para la izquierda latinoamericana. Otrora absorbida por el liderazgo de Ch\u00e1vez, la debacle del proyecto bolivariano y el cada vez m\u00e1s innegable autoritarismo de Maduro \u2014y de Ortega en Nicaragua\u2014 se convirtieron en un lastre para la izquierda, as\u00ed como el caballito de batalla de la derecha que azuza, elecci\u00f3n tras elecci\u00f3n, el miedo a \u201cconvertirse en Venezuela\u201d. Esto no ha impedido que, en los \u00faltimos a\u00f1os, una nueva oleada de gobiernos de izquierda vuelva al poder; los cuales, sin embargo, cargan con la tarea de desmarcarse de Venezuela, en diversas tintas: lo suficiente para lograr legitimidad ante un buen n\u00famero de sus electores y hacer frente al embate de la oposici\u00f3n, pero no tanto como para desagradar a un electorado fervoroso que asume cualquier cr\u00edtica como concesiones a la derecha o, peor a\u00fan, al influjo imperial de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, y como fue mencionado previamente, Petro se juega el lugar de Colombia en el panorama regional y mundial, que de a poco se hab\u00eda logrado con la pol\u00edtica exterior de Santos desde la agenda de paz. A su vez, hay pretensiones personales. Petro intenta posicionarse como uno de los l\u00edderes de Am\u00e9rica Latina, abanderando temas medioambientales, de drogas y en pro de la soluci\u00f3n dialogada en Venezuela. Incidir de manera contundente en la crisis pol\u00edtica del vecino pa\u00eds le traer\u00eda al gobierno Petro el protagonismo necesario para ser la vanguardia latinoamericana ante el err\u00e1tico comportamiento de los gobiernos de Argentina y M\u00e9xico. La posici\u00f3n la comparte con Boric en Chile, quien mantiene una injerencia regional marcada por el carisma de su juventud, muy a pesar de las cr\u00edticas internas que pueda recibir tanto de la oposici\u00f3n como de copartidarios que le consideran poco contundente con la agenda de cambio que lo llev\u00f3 al poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, con el regreso de Lula en Brasil se consolida esta nueva ola de progresismos aglutinados en el Grupo de Puebla, tratando de hacerle el quite a la sombra del proyecto pol\u00edtico del Alba. Esto, con beneficios directos para Colombia. Con Lula, se incrementan las posibilidades de cooperaci\u00f3n en medio ambiente, sobre todo para enfrentar la deforestaci\u00f3n en el Amazonas; tema en el que Brasil se har\u00e1 protagonista, tanto por la mayor porci\u00f3n de selva en su territorio como por el influjo mismo de Lula, al ser el m\u00e1s de los veteranos y experimentados l\u00edderes de la izquierda en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Venezuela, en cambio, sigue siendo un tema en el que Colombia mantiene la posibilidad de liderazgo regional, como lo demuestran las reuniones de trabajo multilateral en Francia para buscar una nueva ronda de acercamientos entre el oficialismo y la oposici\u00f3n venezolana, como la llevada a cabo entre Petro, el presidente franc\u00e9s Emmanuel Macron y el presidente argentino Alberto Fern\u00e1ndez (SWI, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras todo eso sucede, el tema de drogas se posiciona en un lenguaje de renegociaci\u00f3n de las condiciones, sobre todo con Estados Unidos. Y no se trata de algo menor. La complejidad aparece como un hilo muy fino de m\u00faltiples intereses. La pol\u00edtica exterior colombiana est\u00e1 \u00edntimamente relacionada con Estados Unidos y, en buena medida, lo que suceda tanto en temas de paz como con Venezuela pasa por di\u00e1logos con la Casa Blanca y el Palacio de Miraflores, directamente entre Washington y Caracas, o mediado por Bogot\u00e1. Basta observar, por ejemplo, las solicitudes a Estados Unidos para eliminar las sanciones sobre la aerol\u00ednea Conviasa de Venezuela, en su deseo de restablecer las rutas a\u00e9reas hacia Colombia (Cobela, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cobela, M. (09 de 11 de 2022). Gobierno colombiano pidi\u00f3 a Estados Unidos revisar caso de Conviasa. <em>Caracol Radio<\/em>. Obtenido de https:\/\/caracol.com.co\/2022\/11\/10\/gobierno-colombiano-pidio-a-estados-unidos-revisar-caso-de-conviasa\/<\/p>\n\n\n\n<p>Dejusticia. (15 de 11 de 2022). 100 d\u00edas de la presidencia de Gustavo Petro: el an\u00e1lisis de Dejusticia. <em>Dejusticia<\/em>. Obtenido de https:\/\/www.dejusticia.org\/100-dias-de-la-presidencia-de-gustavo-petro-el-analisis-de-dejusticia\/<\/p>\n\n\n\n<p>Pardo, D. (29 de 08 de 2022). 3 formas en las que Colombia puede ayudar en la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica de Venezuela (y los riesgos que implica). <em>BBC<\/em>. Obtenido de https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias-america-latina-62694763<\/p>\n\n\n\n<p>Presidencia de la Rep\u00fablica. (27 de 10 de 2022). <em>Petro Presidencia.<\/em> Obtenido de https:\/\/petro.presidencia.gov.co\/prensa\/Paginas\/Palabras-del-Presidente-Gustavo-Petro-en-la-clausura-del-Dialogo-Regional-221027.aspx<\/p>\n\n\n\n<p>Somos Jesuitas. (28 de 09 de 2022). An\u00e1lisis de Coyuntura: Colombia &#8211; Venezuela \u00bfuna nueva relaci\u00f3n binacional? Obtenido de https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=ndCZnuGfGIk&amp;ab_channel=SomosJesuitas SWI. (11 de 11 de 2022). Petro, Fern\u00e1ndez y Macron insisten en di\u00e1logo como &#8220;\u00fanica v\u00eda&#8221; para Venezuela. <em>swissinfo<\/em>. Obtenido de https:\/\/www.swissinfo.ch\/spa\/venezuela-di%C3%A1logo_petro&#8211;fern%C3%A1ndez-y-macron-insisten-en-di%C3%A1logo-como&#8211;%C3%BAnica-v%C3%ADa&#8211;para-venezuela\/48051178<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Dejusticia se\u00f1ala que las cifras: \u201cindican que los migrantes pasaron de 1.7 millones a 2.4 millones entre enero de 2021 y febrero de 2022 (para Colombia), y adem\u00e1s el \u00e9xodo de venezolanos en el mundo creci\u00f3 de 6.8 millones en agosto a 7.1 millones en septiembre de este a\u00f1o\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-pdfemb-pdf-embedder-viewer\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EDICI\u00d3N 106 SEP-DIC 2022 Por: Paloma Bayona Escall\u00f3n y Henry Ortega Palacio \u00bfC\u00f3mo restablecer relaciones con Venezuela? Esa es la pregunta que queda cuando la duda de si hacerlo o no perdi\u00f3 vigencia en poco tiempo. 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Esa es la pregunta que queda cuando la duda de si hacerlo o no perdi\u00f3 vigencia en poco tiempo. Tras a\u00f1os de ruptura y una pol\u00edtica exterior fallida de Duque, resultaba evidente la necesidad de reconectar a los dos pa\u00edses. Aparecen varias razones, muchas de ellas en tensi\u00f3n, por ejemplo, el restablecimiento de las relaciones pol\u00edticas, la reactivaci\u00f3n comercial y la participaci\u00f3n de Venezuela en las negociaciones con el ELN. 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