{"id":7713,"date":"2022-12-16T09:55:52","date_gmt":"2022-12-16T14:55:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/?p=7713"},"modified":"2022-12-19T11:24:48","modified_gmt":"2022-12-19T16:24:48","slug":"marcas-de-la-memoria-21-anos-de-la-masacre-del-paramo-de-la-sarna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/marcas-de-la-memoria-21-anos-de-la-masacre-del-paramo-de-la-sarna\/","title":{"rendered":"Marcas de la Memoria: 21 a\u00f1os de la masacre del P\u00e1ramo de La Sarna"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Por la vida, la dignidad y la justicia \u00a1Mantengamos encendida la luz de la memoria!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>(Consigna usada por el grupo de v\u00edctimas Vida, Memoria y Dignidad)<\/em><\/p>\n\n\n\n<font font=\"\" size=\"3\" face=\"Roboto, Arial\" color=\"#CCCCCC\">EDICI\u00d3N 106 SEP-DIC 2022<\/font>\n\n\n\n<p><span style=\"color: rgb(207, 46, 46); user-select: auto;\" class=\"ugb-highlight\"><strong style=\"user-select: auto;\">Por: \u00c1ngela Ballesteros G\u00f3mez<\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-black-color has-text-color\"><em style=\"user-select: auto;\">Muchas personas en Colombia a\u00fan no se han enterado de la masacre del P\u00e1ramo de La Sarna, las ejecuciones extrajudiciales en la modalidad de \u201cfalsos positivos\u201d o los casos de desaparici\u00f3n forzada ocurridos en Boyac\u00e1, quiz\u00e1s porque consideran a este departamento \u201cun remanso de paz\u201d. Sin embargo, de Boyac\u00e1 se conoce mucho m\u00e1s la laguna de Tota, el nevado de El Cocuy, el ciclismo, los pueblos pintorescos, los alumbrados de diciembre, la vestimenta, m\u00fasica y comidas t\u00edpicas; pero poco se sabe sobre la historia de violencia del departamento. A continuaci\u00f3n, se aludir\u00e1 a tres aspectos: 1. Algunas ejecuciones extrajudiciales ocurridas en la v\u00eda Sogamoso- Pajarito, y entre estas la masacre del P\u00e1ramo de La Sarna; 2. La peregrinaci\u00f3n que conmemora dicha masacre, al cumplirse 21 a\u00f1os de su ocurrencia el 1 de diciembre, y la constituci\u00f3n de otros lugares de memoria; y 3. Se dar\u00e1 un vistazo general a la aparici\u00f3n de Boyac\u00e1 en el informe de la Comisi\u00f3n de la Verdad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>1. Algunas ejecuciones extrajudiciales cometidas en la v\u00eda Sogamoso-Pajarito<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La masacre del p\u00e1ramo de La Sarna ocurri\u00f3 en una zona rural entre Sogamoso y Aquitania (Boyac\u00e1), el 1 de diciembre de 2001, cuando paramilitares, en complicidad con la fuerza p\u00fablica, ejecutaron a 15 de los 18 ocupantes de un bus de la empresa <em>Cootracero<\/em> que sali\u00f3 aproximadamente a las seis de la ma\u00f1ana de Sogamoso con destino a Labranzagrande (Boyac\u00e1). El bus fue detenido a la altura del p\u00e1ramo de La Sarna. Los sobrevivientes fueron dos ni\u00f1os de 8 y 11 a\u00f1os, y una adulta mayor de 60 a\u00f1os, quienes presenciaron lo ocurrido en contra de sus familiares. Algunas versiones se\u00f1alan que el objetivo de este ataque, era ejercer control territorial, infundir terror y \u201ccastigar\u201d a una regi\u00f3n donde hab\u00eda presencia guerrillera, como la provincia de La Libertad, hacia la cual se dirig\u00eda el bus, por presumir que algunos de sus ocupantes fueran guerrilleros. Con el paso de los a\u00f1os se ha confirmado que las 18 personas no ten\u00edan relaci\u00f3n con ning\u00fan grupo armado:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La poca informaci\u00f3n que se ten\u00eda de las v\u00edctimas, se ha venido ampliando mediante las escuelas de memoria y talleres psicosociales realizados con sus familiares, adem\u00e1s de las Peregrinaciones que se realizan cada a\u00f1o, el \u00faltimo domingo de noviembre o el primer domingo de diciembre, como un acto de resistencia y de memoria, donde se recuerda que d\u00edas antes de navidad, un grupo de paramilitares, con apoyo de la fuerza p\u00fablica colombiana, apagaron la vida de Tania Leonor Correa Pidiache de 21 a\u00f1os de edad, estudiante de Medicina de la Fundaci\u00f3n Universitaria de Boyac\u00e1; Mercedes Rivera de 22 a\u00f1os de edad, trabajadora de la Administraci\u00f3n Municipal de Paya; Luis Arturo C\u00e1rdenas de 29 a\u00f1os de edad, director de la Umata de Paya; Isidro Alba Gu\u00edo de 54 a\u00f1os de edad, docente y sindicalista, afiliado al Sindicato de Maestros de Casanare y director del n\u00facleo educativo en Aguazul; Jhon Fredy Poveda Bayona de 17 a\u00f1os de edad, universitario; Luis Miguel Melo Espitia de 17 a\u00f1os de edad, ayudante y auxiliar del bus; Abel Cudris Rodr\u00edguez de 52 a\u00f1os de edad, comerciante y padre de familia, residente en Soat\u00e1; Gonzalo Rinc\u00f3n Barrera de 30 a\u00f1os de edad, ingeniero sanitario residente en Sogamoso y su ayudante Lu\u00eds \u00c1ngel Gil Orduz de 30 a\u00f1os de edad; Lu\u00eds Alejandro P\u00e9rez Fern\u00e1ndez de 22 a\u00f1os de edad, estudiante de la UPTC; Jos\u00e9 Antonio Mongu\u00ed P\u00e9rez de 52 a\u00f1os de edad, comerciante residente en Sogamoso; Jairo Isidoro Pe\u00f1a de 48 a\u00f1os de edad, comerciante y su esposa Herminda Blanco de Pe\u00f1a de 44 a\u00f1os de edad, profesora, residentes en Labranzagrande; Jos\u00e9 Bertulfo Noa Rosas, agricultor de 50 a\u00f1os de edad y Hernando G\u00f3mez Garavito de 32 a\u00f1os de edad, conductor del bus (Vida, Memoria y Dignidad, 2021, p. 82 y 83).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Hubo muchas irregularidades que, desde un comienzo, hicieron presumir la complicidad de las autoridades con esta masacre, y que fueron tenidas en cuenta dentro de las investigaciones judiciales. Existen sentencias<a href=\"#_edn1\" id=\"_ednref1\">[i]<\/a> en las cuales se confirma que la masacre del P\u00e1ramo de La Sarna fue planeada y coordinada entre integrantes de la Primera Brigada del Ej\u00e9rcito Nacional, la SIJIN de la Polic\u00eda Nacional y paramilitares de las Autodefensas Campesinas del Casanare. En ellas se condena a algunos paramilitares y se ordena investigar a los dem\u00e1s responsables pertenecientes a la fuerza p\u00fablica. Algunos hechos que demuestran dicha complicidad son los siguientes: ese d\u00eda no se instal\u00f3 el ret\u00e9n militar que normalmente se encontraba en el sector El Crucero, pocos kil\u00f3metros antes del sitio de la masacre; las autoridades llegaron al lugar solo hasta las dos de la tarde, a pesar de que los hechos ocurrieron aproximadamente a las siete de la ma\u00f1ana, y algunos de los autores materiales que se movilizaban portando armas de fuego y en un veh\u00edculo hurtado, fueron retenidos y luego dejados en libertad en la v\u00eda que conduce de Sogamoso a San Luis de Gaceno.<\/p>\n\n\n\n<p>El informe de la Comisi\u00f3n de la Verdad public\u00f3 varios cap\u00edtulos con enfoques diferenciales, teniendo en cuenta los distintos sectores sociales que han sido victimizados. Esta masacre es un hecho en el cual se condensan muchas de esas afectaciones diferenciales y factores de an\u00e1lisis evidenciados por la Comisi\u00f3n: ni\u00f1os, tercera edad, mujeres, j\u00f3venes, alianza entre la fuerza p\u00fablica y paramilitares, estigmatizaci\u00f3n de ciertas regiones e impunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Lamentablemente, antes y despu\u00e9s de la masacre del P\u00e1ramo de La Sarna, han ocurrido otras ejecuciones en el departamento. El Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Pol\u00edtica del Cinep\/PPP tiene registros de 116 casos de ejecuciones extrajudiciales ocurridos en Boyac\u00e1 con 204 v\u00edctimas, las cuales fueron cometidas por paramilitares y\/o fuerza publica entre 1982 y 2021 (Cinep, 2021). Adem\u00e1s, existen registros de 86 personas v\u00edctimas de ejecuciones en la modalidad de \u201cfalsos positivos\u201d entre 2001 y 2008, y 18 v\u00edctimas de ejecuciones por \u201cexterminio social\u201d (CSPP y otros, 2020). A continuaci\u00f3n, se relacionan algunas de las ejecuciones registradas por el Banco de Datos, ocurridas en la v\u00eda de Sogamoso-Pajarito, la misma donde sucedi\u00f3 la masacre del P\u00e1ramo de La Sarna-, y cuya referencia se hace como un homenaje a las v\u00edctimas y sus familiares:<\/p>\n\n\n\n<p>El 11 de marzo de 1991 en Aquitania (Boyac\u00e1), miembros del Batall\u00f3n Tarqui de la Brigada 1 del Ej\u00e9rcito Nacional, ejecutaron a cuatro campesinos, dos de ellos identificados como Misael P\u00e9rez Aguirre y su hija Luz Mireya P\u00e9rez, a quienes presentaron como integrantes de las FARC-EP, dados de baja en combate. Ellos realmente eran campesinos reconocidos de la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El 2 de octubre de 1992 en Aquitania, tropas de los Batallones Tarqui y Silva Plazas del Ej\u00e9rcito Nacional, ejecutaron al se\u00f1or Reinaldo Eustorgio Riveros Chaparro, quien trabajaba en la Compa\u00f1\u00eda Murillo Lobo Guerrero, encargada de hacer obras en la v\u00eda Sogamoso-Yopal. El se\u00f1or Reinaldo era campesino y agricultor, l\u00edder de la vereda, y quien perteneci\u00f3 a la Junta de Acci\u00f3n Comunal y milit\u00f3 en el Partido Comunista. Ese mismo d\u00eda, tales tropas ejecutaron a los se\u00f1ores H\u00e9ctor Aduelo Chaparro Preciado, celador de la Compa\u00f1\u00eda Murillo Lobo Guerrero, y a Ismael Amaya, ingeniero jefe de personal de la misma Compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El 7 de febrero de 2004, tropas del Batall\u00f3n Tarqui y del Gaula Rural Boyac\u00e1 de la Brigada 1 del Ej\u00e9rcito Nacional, ejecutaron a William Villalobos Alvarado, John Marco Avella Cristancho, Luis Fernando Preciado Rojas y Miguel \u00c1ngel Santiago, durante un ret\u00e9n establecido por los militares en el caser\u00edo El Crucero, jurisdicci\u00f3n de Sogamoso, en la v\u00eda que comunica con Pajarito. El comandante de la Primera Brigada del Ej\u00e9rcito, afirm\u00f3 que los cuatro hombres -no identificados en ese momento- hab\u00edan muerto en enfrentamiento con tropas del Ej\u00e9rcito y eran subversivos del frente 38 de las FARC-EP, lo cual no era cierto. Por ejemplo, Jhon Marco acababa de graduarse como bachiller, hab\u00eda prestado el servicio militar y tenia apenas 19 a\u00f1os de edad.<\/p>\n\n\n\n<p>El 5 de agosto de 2005, en Pajarito (Boyac\u00e1), tropas del Batall\u00f3n Ram\u00f3n Nonato P\u00e9rez de la Brigada 16 del Ej\u00e9rcito Nacional, ejecutaron extrajudicialmente al joven Eyvir Dalil Monta\u00f1a Chaparro, de 25 a\u00f1os de edad y lo presentaron como un guerrillero, sepultado en Tauramena cuatro d\u00edas despu\u00e9s. Eyvir era un campesino que pertenec\u00eda a una iglesia cristiana y los s\u00e1bados le ense\u00f1aba biblia a los ni\u00f1os de su sector.<\/p>\n\n\n\n<p>El 28 de abril de 2006, en el mismo municipio de Pajarito, miembros del Gaula del Ej\u00e9rcito Nacional, adscritos al Batall\u00f3n Tarqui de la Brigada 1, ejecutaron extrajudicialmente al se\u00f1or Jos\u00e9 \u00d3mar S\u00e1nchez Herrera, en el sitio Pe\u00f1a de Gallo, corregimiento de Corinto. Lo contrataron para hacer un acarreo y no regres\u00f3 a su casa. Ten\u00eda 55 a\u00f1os de edad, hab\u00eda estudiado en el Sena de Sogamoso, ten\u00eda tres hijos, dos nietos, y adem\u00e1s de hacer acarreos, trabajaba como ornamentador.<\/p>\n\n\n\n<p>El 29 de abril de 2006, militares del Ej\u00e9rcito Nacional pertenecientes a la Brigada 16, desaparecieron forzosamente y ejecutaron a Carlos Alfonso Fonseca, campesino de 21 a\u00f1os de edad. Un mes despu\u00e9s, su cuerpo fue encontrado en una fosa com\u00fan en Yopal (Casanare).<\/p>\n\n\n\n<p>El 9 de febrero de 2007, militares del Gaula Rural de Boyac\u00e1, adscritos al Batall\u00f3n Tarqui del Ej\u00e9rcito Nacional, desaparecieron, en Tunja, a los j\u00f3venes, Carlos Eduardo Numpaque Pi\u00f1a y Pedro Jes\u00fas Vega, cuando se encontraban en el sector del Terminal de Transportes. Carlos se hab\u00eda dedicado al trabajo de celadur\u00eda y Pedro ten\u00eda problemas de drogadicci\u00f3n. Los dos j\u00f3venes fueron ejecutados al d\u00eda siguiente y permanecieron desaparecidos durante seis meses. Ambos hab\u00edan sido reportados como integrantes de la guerrilla, muertos en combate en el municipio de Pajarito.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2. La Peregrinaci\u00f3n al p\u00e1ramo de La Sarna y los lugares de memoria en la v\u00eda Sogamoso-Pajarito<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El grado de visibilidad que adquieren muchos de los cr\u00edmenes en Colombia no tiene tanta relaci\u00f3n con el efecto de las pol\u00edticas p\u00fablicas en la materia, sino m\u00e1s bien con la persistencia de \u201cemprendedores de la memoria\u201d. La labor del grupo de v\u00edctimas Vida, Memoria y Dignidad, otros aliados y personas que, de forma voluntaria, se han sumado a la tarea de denunciar los cr\u00edmenes que han lesionado a los boyacenses, ha permitido que la masacre del P\u00e1ramo de La Sarna gane mayor visibilidad, mediante Peregrinaciones realizadas hace 15 a\u00f1os<a href=\"#_edn2\" id=\"_ednref2\">[ii]<\/a>. Tan pronto ocurri\u00f3 la masacre se realizaron algunos actos conmemorativos, pero hab\u00eda mucho m\u00e1s temor en denunciar p\u00fablicamente lo ocurrido.<\/p>\n\n\n\n<p>El 1 de diciembre de 2022 se cumplieron 21 a\u00f1os de este hecho, y los familiares de las v\u00edctimas lo conmemoraron el domingo 27 de noviembre. El trabajo del grupo Vida, Memoria y Dignidad lo ha llevado a ser parte de: la Red Nacional de Bancos de Datos, de la cual tambi\u00e9n forman parte del Cinep\/PPP, el cap\u00edtulo Boyac\u00e1 del Movimiento Nacional de V\u00edctimas de Cr\u00edmenes de Estado y, recientemente, la Red Nacional de Lugares de Memoria. Es pertinente detenerse en eso \u00faltimo, porque la conversi\u00f3n del p\u00e1ramo de La Sarna, de un \u201clugar del terror\u201d a un lugar de memoria es lo que hizo que este grupo formara parte de dicha Red.<\/p>\n\n\n\n<p>El lugar de memoria no es s\u00f3lo el espacio f\u00edsico del p\u00e1ramo que se ha ido llenando de objetos simb\u00f3licos -como 15 veletas, 15 cruces, una placa, una valla, un mural-; tambi\u00e9n es la movilizaci\u00f3n que se genera alrededor de este, en especial cada a\u00f1o, cuando se acerca el aniversario de la masacre. La Peregrinaci\u00f3n se desarrolla un d\u00eda domingo, porque se facilita que las personas puedan asistir ese d\u00eda, en el cual tambi\u00e9n se realiza una eucarist\u00eda. El elemento religioso es imprescindible en este tipo de conmemoraciones en Boyac\u00e1 y en otras zonas de Colombia, a diferencia de las conmemoraciones de hechos de violencia realizadas en otras partes del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde hace dos a\u00f1os, se ha insertado al programa de la Peregrinaci\u00f3n, otro componente propio de las costumbres del departamento, una \u201cruta cicl\u00edstica de la memoria\u201d que se realiz\u00f3 por segunda vez el 27 de noviembre de 2022. Estas Peregrinaciones buscan traer el pasado al presente, y cada a\u00f1o sus promotores seleccionan un reclamo que se expresa en los afiches y publicidad usados en cada ocasi\u00f3n; para 2022, la consigna est\u00e1 relacionada con el cumplimiento de la sentencia emitida por el Consejo de Estado el 27 de agosto de 2019, en la cual se ordenan medidas de reparaci\u00f3n integral, tales como indemnizaciones y un acto de reconocimiento de responsabilidades. Con el cambio de gobierno, tambi\u00e9n surgen expectativas frente a la posibilidad de que, en forma respetuosa, concertada y c\u00e9lere, se d\u00e9 cumplimiento a las medidas que contempla la sentencia e involucran al gobierno nacional, tales como el acto de reconocimiento de responsabilidad en cabeza del Ministerio de Defensa.<\/p>\n\n\n\n<p>A nivel nacional, esta masacre no tiene el mismo reconocimiento que otras; en cambio, a nivel local, la Peregrinaci\u00f3n ha hecho que sea cada vez m\u00e1s visible. Sin embargo, otros cr\u00edmenes ocurridos sobre la misma carretera, a\u00fan no son tan recordados por los pobladores de la regi\u00f3n. Esta situaci\u00f3n no es desconocida por los impulsores de la Peregrinaci\u00f3n, quienes en los \u00faltimos meses han hecho esfuerzos para constituir una ruta de la memoria a lo largo de la carretera Sogamoso-Pajarito, instalando s\u00edmbolos similares a los del p\u00e1ramo de La Sarna, en los dem\u00e1s lugares donde se perpetraron ejecuciones, tales como las mencionadas en la primera parte de este escrito.<\/p>\n\n\n\n<p>El 6 de agosto de 2022, se inaugur\u00f3 un lugar de memoria en el kil\u00f3metro 60 de la v\u00eda Sogamoso-Pajarito, donde fueron ejecutados Pedro Jes\u00fas Vega y Carlos Eduardo Numpaque Pi\u00f1a el d\u00eda 10 de febrero de 2007. Se instal\u00f3 una placa y una veleta por cada una de las v\u00edctimas. La simbolog\u00eda es parecida a la del p\u00e1ramo de La Sarna, porque es elaborada por el mismo grupo, cuya intenci\u00f3n es darle uniformidad de dise\u00f1o e identidad a los lugares de memoria que se instalen sobre esta carretera. Otra placa y veletas similares iban a ser instaladas ese mismo d\u00eda, en el lugar donde se cometieron las ejecuciones de William Villalobos Alvarado, John Marco Avella Cristancho, Luis Fernando Preciado Rojas y Miguel \u00c1ngel Santiago el 7 de febrero de 2004 en el sector Los Pinos de la v\u00eda Sogamoso-Pajarito, pero esto no se pudo realizar, ya que cuando se estaban construyendo los cimientos de la placa conmemorativa, los due\u00f1os del predio aleda\u00f1o impidieron continuar, pues cercaron esta parte del terreno, y pese a las insistentes solicitudes de los familiares, se deneg\u00f3 el permiso. Esto evidencia uno m\u00e1s de los desaf\u00edos a la hora de pensar en la constituci\u00f3n de lugares de memoria en Colombia y en el cumplimiento de las recomendaciones de la Comisi\u00f3n de la Verdad, relacionadas con tomar: \u201cmedidas para garantizar la preservaci\u00f3n, financiaci\u00f3n, construcci\u00f3n y fortalecimiento de los lugares e iniciativas de memoria y la declaraci\u00f3n de nuevos lugares, especialmente en sitios donde hayan ocurrido graves violaciones de Derechos Humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario\u201d (Comisi\u00f3n de la Verdad, 2022. P\u00e1g. 803 y 804). Por esto es importante pensar en especiales herramientas jur\u00eddicas y\/o administrativas para la constituci\u00f3n de lugares de memoria en los predios privados o donde haya interferencia de particulares que se opongan a dichas instalaciones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3. Una breve rese\u00f1a de la aparici\u00f3n de Boyac\u00e1 en el informe de la Comisi\u00f3n de la Verdad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Comisi\u00f3n de la Verdad dividi\u00f3 su trabajo territorial en once regiones, y sobre cada una de estas emiti\u00f3 un informe. Tambi\u00e9n produjo otros documentos relacionados con el relato hist\u00f3rico del conflicto, las distintas victimizaciones y sectores sociales victimizados. En el caso de Boyac\u00e1, este departamento estaba incluido en la regi\u00f3n Centro que abarcaba los departamentos de Cundinamarca, Tolima y Huila. All\u00ed se realizaron 1.190 entrevistas a v\u00edctimas, 23 entrevistas a actores armados, 89 entrevistas colectivas a l\u00edderes campesinos y afrodescendientes, 224 entrevistas a profundidad con expertos, 39 historias de vida y 12 diagn\u00f3sticos comunitarios. Sin embargo, la \u00fanica forma de conocer el trabajo y los an\u00e1lisis de la Comisi\u00f3n sobre Boyac\u00e1, no es con la lectura del cap\u00edtulo de la regi\u00f3n Centro. Los dem\u00e1s cap\u00edtulos relacionados con relatos, afectaciones, enfoques y sectores sociales tambi\u00e9n contemplan an\u00e1lisis y casos que ata\u00f1en expl\u00edcitamente a Boyac\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, el cap\u00edtulo que m\u00e1s desarrolla lo relacionado con la masacre del P\u00e1ramo de La Sarna no es el de la regi\u00f3n Centro, sino el titulado <em>Hasta la guerra tiene l\u00edmites<\/em>, sobre violaciones de Derechos Humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario y responsabilidades colectivas. Entre otros casos, se se\u00f1ala que un agente de inteligencia de la Brigada, quien actu\u00f3 como enlace entre las Autodefensas Campesinas del Casanare y la comandancia, rindi\u00f3 testimonio ante la Comisi\u00f3n, afirmando que su participaci\u00f3n consisti\u00f3 en llevar y luego recoger las armas que se usaron desde Duitama hasta un punto previamente acordado con el paramilitar Ernesto Zipaquir\u00e1 Ria\u00f1o, alias Renegado. Tambi\u00e9n se mencionan las conmemoraciones impulsadas por los familiares de las v\u00edctimas, cuyo activismo influy\u00f3 para que la CEV tuviera en cuenta este crimen de Estado dentro del informe.<\/p>\n\n\n\n<p>En casi todos los cap\u00edtulos hay menciones a Boyac\u00e1, especialmente relacionadas con la historia de Puerto Boyac\u00e1 como enclave paramilitar y la \u201cguerra de las esmeraldas\u201d. Adem\u00e1s, se hace referencia a v\u00edctimas de otras zonas del departamento que ejemplifican algunas de los sectores victimizados y tipos de victimizaci\u00f3n presentes en Colombia, donde el departamento de Boyac\u00e1 no fue la excepci\u00f3n: una campesina boyacense, madre de una v\u00edctima de ejecuci\u00f3n extrajudicial en la modalidad de \u201cfalso positivo\u201d de Soacha, tuvo que exiliarse en Suecia; el atentado con un \u201ccaballo bomba\u201d en Chita el 10 de septiembre de 2003 por parte de las FARC-EP, quienes empleando cruelmente a un animal de trabajo para cargarlo con explosivos entre bultos de papa, y obligando a un campesino a arriarlo hasta el lugar del atentado, resultaron asesinadas 8 personas y heridas otras 15. As\u00ed mismo, la estigmatizaci\u00f3n, detenciones arbitrarias, tomas guerrilleras y secuestros en municipios como Pajarito; el trabajo forzado en municipios como Paya por parte de la guerrilla del ELN; los ataques a la infraestructura de los oleoductos y los da\u00f1os ambientales que estos ocasionaban en Cubar\u00e1 por parte de grupos guerrilleros; la desaparici\u00f3n de defensores de Derechos Humanos, como el sogamose\u00f1o Alirio Pedraza, el abogado y profesor bogotano Eduardo Uma\u00f1a Mendoza y la urabe\u00f1a afrodescendiente, lideresa comunitaria y de desplazados Ana Fabricia C\u00f3rdoba. Tambi\u00e9n deben mencionarse las afectaciones a pueblos \u00e9tnicos que habitan el parque Nacional Natural de El Cocuy, ubicado entre los municipios de Boyac\u00e1, Arauca, Santander y Casanare, donde moran 12 pueblos ind\u00edgenas distintos, as\u00ed como el reclutamiento de menores en San Eduardo y Paz, entre otros casos. El examen de los hallazgos de la CEV en Boyac\u00e1 contribuye a la comprensi\u00f3n de la violencia y sus impactos en el departamento.<\/p>\n\n\n\n<p>Los actos conmemorativos de los 21 a\u00f1os de la masacre del P\u00e1ramo de La Sarna evocan los hechos del 1 de diciembre de 2001, al tiempo que inspiran la constituci\u00f3n de otros lugares de la memoria en la v\u00eda Sogamoso-Pajarito, uno de los corredores donde se perpetraron varios de los cr\u00edmenes cometidos en el marco del conflicto armado y la violencia pol\u00edtica en el departamento de Boyac\u00e1. Para todas las v\u00edctimas, este sentido homenaje.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Vida, Memoria y Dignidad (2021). Una mirada a la situaci\u00f3n de los derechos humanos en Boyac\u00e1. <em>Revista Noche y Niebla N.\u00ba 63<\/em>. (P\u00e1g. 82 y 83) Bogot\u00e1, Cinep\/PPP.<\/p>\n\n\n\n<p>CSPP, CAJAR, CCJ y Vida, Memoria y Dignidad (2020). Informe \u201cBoyac\u00e1: Sembrando justicia, memoria y dignidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Cinep\/PPP. (2021). Banco de Datos de Derechos Humanos, DIH y Violencia Pol\u00edtica [en l\u00ednea],<br>disponible en <a href=\"https:\/\/www.nocheyniebla.org\/\">https:\/\/www.nocheyniebla.org\/<\/a> con fecha de corte 30\/Jun\/2022, consultado el 8 noviembre de 2022.<\/p>\n\n\n\n<p>Ballesteros y Vega (2016). Peregrinaci\u00f3n anual en conmemoraci\u00f3n de la masacre del P\u00e1ramo de La Sarna. <em>Memoria y Resistencia en Colombia. Seis experiencias regionales de memoria. Cuaderno de trabajo N.\u00ba 4<\/em>. (P\u00e1g. 17-30) Bogot\u00e1, Cinep\/PPP. Comisi\u00f3n de la Verdad de Colombia (2022). Cap\u00edtulo Hallazgos y recomendaciones. P\u00e1g. 803 y 804.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref1\" id=\"_edn1\">[i]<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por ejemplo, las proferidas por el Juzgado 56 Penal del Circuito, programa de descongesti\u00f3n OIT en el a\u00f1o 2015, y por el Juzgado 11 Penal del Circuito Especializado de Bogot\u00e1 en el a\u00f1o 2019.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref2\" id=\"_edn2\">[ii]<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ver m\u00e1s informaci\u00f3n sobre las Peregrinaciones de a\u00f1os anteriores en: Ballesteros y Vega, 2016. Peregrinaci\u00f3n anual en conmemoraci\u00f3n de la masacre del P\u00e1ramo de La Sarna. <em>Memoria y Resistencia en Colombia. Seis experiencias regionales de memoria. Cuaderno de trabajo N.\u00ba 4.<\/em> Cinep\/PPP.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-pdfemb-pdf-embedder-viewer\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por la vida, la dignidad y la justicia \u00a1Mantengamos encendida la luz de la memoria! 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(Consigna usada por el grupo de v\u00edctimas Vida, Memoria y Dignidad) EDICI\u00d3N 106 SEP-DIC 2022 Por: \u00c1ngela Ballesteros G\u00f3mez Muchas personas en Colombia a\u00fan no se han enterado de la masacre del P\u00e1ramo de La Sarna, las ejecuciones extrajudiciales en la modalidad de \u201cfalsos positivos\u201d o los casos de desaparici\u00f3n forzada ocurridos en Boyac\u00e1, quiz\u00e1s porque consideran a este departamento \u201cun remanso de paz\u201d. Sin embargo, de Boyac\u00e1 se conoce mucho m\u00e1s la laguna de Tota, el nevado de El Cocuy, el ciclismo, los pueblos&hellip;<\/p>\n","category_list_v2":"<a href=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/category\/ediciones\/106\/\" rel=\"category tag\">106 \/ SEP-DIC 2022<\/a>","author_info_v2":{"name":"Juanjose Gutierrez","url":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/author\/jgutierrezcinep-org-co\/"},"comments_num_v2":"0 comments","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7713","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1395"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7713"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7713\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7747,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7713\/revisions\/7747"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7717"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7713"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7713"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7713"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}