{"id":7871,"date":"2023-04-28T01:12:00","date_gmt":"2023-04-28T06:12:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/?p=7871"},"modified":"2023-05-16T16:39:32","modified_gmt":"2023-05-16T21:39:32","slug":"el-laberinto-de-la-paz-total","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/el-laberinto-de-la-paz-total\/","title":{"rendered":"El laberinto de la Paz Total"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>\n\n\n\n<font font=\"\" size=\"3\" face=\"Roboto, Arial\" color=\"#AAAAAA\">EDICI\u00d3N 107 ENE-ABR 2023<\/font>\n\n\n\n<p><span style=\"color: rgb(207, 46, 46); user-select: auto;\" class=\"ugb-highlight\"><strong style=\"user-select: auto;\">Por: Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez<\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-black-color has-text-color\"><em style=\"user-select: auto;\">El entusiasmo, inicialmente despertado por la audaz propuesta del presidente Petro, en pro de la Paz Total que pusiera fin a los diversos conflictos violentos que aquejan al pa\u00eds, reforzado por el anuncio optimista del cese al fuego, acordado con casi todos los grupos armados ilegales, se fue disipando gradualmente cuando empezaron a hacerse evidentes los m\u00faltiples problemas que tra\u00eda consigo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, tanto el comunicado de Antonio Garc\u00eda, uno de los l\u00edderes m\u00e1s beligerantes del ELN, que desment\u00eda que ese grupo hubiera aceptado sumarse al cese al fuego, como la insinuaci\u00f3n del presidente Petro, de que hab\u00eda recibido alguna informaci\u00f3n que lo hab\u00eda llevado a su afirmaci\u00f3n<a id=\"_ednref1\" href=\"#_edn1\">[1]<\/a>, mostraba que la propuesta no estaba elaborada del todo. Y, en segundo lugar, era evidente la clara oposici\u00f3n del ELN a ser incluido, en el mismo nivel de los delincuentes comunes y los paramilitares, en una propuesta indiferenciada de paz, que implicaba la falta de reconocimiento de su car\u00e1cter de leg\u00edtimo opositor pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta discusi\u00f3n sobre la caracterizaci\u00f3n de los grupos armados ilegales como actores pol\u00edticos se iba a convertir en el centro del problema: era claro que, dentro de la legislaci\u00f3n vigente, el gobierno solo pod\u00eda negociar con actores claramente pol\u00edticos, como el ELN y los excombatientes farianos, tanto disidentes de los acuerdos y desertores de ellos, como la llamada Nueva Marquetalia, mientras que los miembros del Clan del Golfo y los Pachenca, estar\u00edan obligados a someterse a la justicia ordinaria, aunque podr\u00edan lograr ciertas concesiones. Adem\u00e1s, el grupo de la Nueva Marquetalia, aunque manten\u00eda su car\u00e1cter de actor pol\u00edtico, estaba, por ahora, por fuera de la posibilidad de acceso a los beneficios del acuerdo de La Habana y de la JEP, porque hab\u00edan \u201ctraicionado\u201d los acuerdos, con su regreso a la lucha armada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La discusi\u00f3n sobre el delito pol\u00edtico<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed la centralidad del debate en torno al delito pol\u00edtico y a los delitos comunes conexos con \u00e9l, que ocup\u00f3 tambi\u00e9n las discusiones en La Habana en torno a la categor\u00eda del rebelde pol\u00edtico, muy presente en nuestras guerras civiles del siglo XIX, pero bastante ausentes del discurso de los juristas del siglo XXI sobre los Estados consolidados. En los a\u00f1os m\u00e1s recientes, el problema se agrava por planteamientos como los de Collier<a href=\"#_edn2\" id=\"_ednref2\">[2]<\/a> y Kaldor<a href=\"#_edn3\" id=\"_ednref3\">[3]<\/a>, que sostienen que las nuevas guerras han perdido ya su motivaci\u00f3n pol\u00edtica e ideol\u00f3gica, para reducirse a la obtenci\u00f3n de lucro. Esta dicotom\u00eda, entre <em>greed or grievance<\/em>, se ha visto reflejada en la negativa del expresidente Uribe V\u00e9lez y sus seguidores, a reconocer la existencia de un conflicto interno en Colombia, que reduce la violencia reciente, a un complot narcoterrorista contra un Estado plenamente leg\u00edtimo y una sociedad relativamente democr\u00e1tica e igualitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el problema b\u00e1sico reside, para Stathis Kalyvas<a href=\"#_edn4\" id=\"_ednref4\">[4]<\/a>, en saber qu\u00e9 tan v\u00e1lida es esa distinci\u00f3n entre viejas y nuevas guerras, porque, como muestran sus miradas de historia comparada de los conflictos armados, las motivaciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas no son mutuamente excluyentes: los soldados profesionales de los ej\u00e9rcitos napole\u00f3nicos se dedicaban, en sus ratos libres, a pr\u00e1cticas delincuenciales, mientras que los se\u00f1ores chinos de la guerra ayudaban a crear estado cuando cobraban impuestos y dirim\u00edan conflictos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y el caso colombiano mostrar\u00eda muchas evidencias sobre la manera como la guerrilla ejerc\u00eda funciones judiciales, a veces de manera bastante radical, pero no siempre arbitraria, para funcionar como aparato coercitivo del manejo comunitario de las tensiones. Y tambi\u00e9n sus intentos de recaudo de impuestos, en ocasiones por medio de extorsiones, y a veces por \u201ccolaboraciones\u201d de las comunidades, a cambio de seguridad y arbitraje de conflictos, con sus apoyos a caminos y escuelas comunales, reflejar\u00edan una especie de \u201cembri\u00f3n de Estado, que les ha servido para reclamar el reconocimiento de status pol\u00edticos. Y algo similar ocurre con cierta gobernanza, aunque sea claramente criminal, que ejercen otros actores armados ilegales, como paramilitares y grupos delincuenciales, en las zonas por ellos controladas, con alguna aceptaci\u00f3n, as\u00ed sea forzada, de la poblaci\u00f3n. Esta situaci\u00f3n significar\u00eda, seg\u00fan algunos, que ellos podr\u00edan reclamar cierto car\u00e1cter pol\u00edtico, as\u00ed sea informal, pues parecen ser la autoridad existente de facto, al dirimir tensiones de las comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso se explica el rechazo de los abogados de las autodenominadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia, \u201cel clan del Golfo\u201d, que esperaban alg\u00fan reconocimiento pol\u00edtico para entregar las armas, pero no como sometimiento a la justicia con algunos beneficios legales, sino por medio de una negociaci\u00f3n, como las que se adelantan con las guerrillas. No est\u00e1n dispuestas a jugarle a la ley de sujeci\u00f3n, con una promesa de tratamiento m\u00e1s benigno: podr\u00edan quedarse con el 6% de sus bienes il\u00edcitos, siempre y cuando no sobrepasen los 10000 millones de pesos, pagar\u00edan pena efectiva entre seis y ocho a\u00f1os, si se entregan, confiesan sus delitos, entregan sus bienes, rinden informaci\u00f3n sobre sus patrones criminales y reparan a sus v\u00edctimas. Sin embargo, los voceros del Clan manifestaban seguir creyendo en las promesas de Petro aunque les \u201ccierren las puertas\u201d y en la comunicaci\u00f3n permanente entre las partes\u201d <a href=\"#_edn5\" id=\"_ednref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pocos d\u00edas antes, el presidente Petro hab\u00eda acusado al Clan del Golfo de haber pagado a j\u00f3venes para ejecutar los hechos violentos ocurridos durante el paro minero en el nordeste y bajo Cauca antioque\u00f1os y el sur de C\u00f3rdoba, para hacer pasar esa violencia como un paro social<a href=\"#_edn6\" id=\"_ednref6\">[6]<\/a>. Por eso, decidi\u00f3 suspender el cese al fuego decretado con ese grupo algunas semanas atr\u00e1s, despu\u00e9s de un ataque a una patrulla del ej\u00e9rcito y la incineraci\u00f3n de varios veh\u00edculos<a href=\"#_edn7\" id=\"_ednref7\">[7]<\/a>. Obviamente, estos hechos plantean algunos interrogantes sobre las esperanzas que se hab\u00edan despertado en ese grupo, por la propuesta de Paz Total, con base en la difusa frontera entre violencia pol\u00edtica y no pol\u00edtica<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Hacia la paz positiva del ELN<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Por otra parte, el recurso a la violencia para conseguir ventajas en una eventual negociaci\u00f3n, no es exclusiva del Clan del Golfo, como aparece en los ataques del ELN en el Catatumbo y Arauca: el asesinato de nueve militares en El Carmen (Norte de Santander), que oblig\u00f3 a una reuni\u00f3n de emergencia del gobierno con el equipo negociador y sus acompa\u00f1antes, hizo pensar a algunos en la posibilidad de suspender las negociaciones, mientras que otros lo interpretaban como parte del juego pol\u00edtico del ELN para llegar con m\u00e1s fuerza a las discusiones. En el mismo sentido se pueden interpretar los atentados m\u00e1s recientes, con bombas de escaso poder en varias ciudades. De hecho, Antonio Garc\u00eda sosten\u00eda que el ELN pod\u00eda realizar operaciones militares, como hac\u00edan el Ej\u00e9rcito y la Polic\u00eda, dado que no exist\u00eda ning\u00fan acuerdo sobre el cese al fuego. Para otros, estos ataques manifestaban la inconformidad del ELN de ser tratado como otro grupo delincuencial, en una posici\u00f3n de simetr\u00eda con las fuerzas estatales<a href=\"#_edn8\" id=\"_ednref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, se puede pensar que el ataque, no solo no sembraba dudas sobre su decisi\u00f3n de negociaci\u00f3n, sino que, m\u00e1s bien, insist\u00eda en la necesidad de contar previamente con ellos para un eventual cese al fuego, que considerara sus posiciones. En ese sentido, Otty Pati\u00f1o, el jefe negociador del gobierno, se preguntaba si el ELN estar\u00eda utilizando las negociaciones para fortalecerse, mientras que el comisionado de paz, Danilo Rueda, calificaba el incidente como un \u201ctraspi\u00e9s\u201d que el ELN deber\u00eda superar, para no defraudar las esperanzas de la sociedad. Otros, como Roy Barreras, sosten\u00edan que el gobierno de Petro y su comisionado Rueda deber\u00edan concentrarse en el proceso con el ELN (lo que implicar\u00eda dejar la negociaci\u00f3n sobre el sometimiento del Clan del Golfo en otras manos, como las del Ministerio de Justicia, y crear otros mecanismos para la implementaci\u00f3n de los acuerdos de La Habana, y la negociaci\u00f3n con desertores y disidentes de las FARC); adem\u00e1s, consideraba que era prioritaria la recuperaci\u00f3n del control estatal en los territorios para poder hablar con fuerza en la mesa<a href=\"#_edn9\" id=\"_ednref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, Mar\u00eda Victoria Llorente, directora de la FIP (Fundaci\u00f3n Ideas para la Paz), retomaba la interpretaci\u00f3n sugerida por las investigaciones del CINEP sobre el ELN como \u201cfederalismo insurgente\u201d<a href=\"#_edn10\" id=\"_ednref10\">[10]<\/a>, que mostraba varios ELN: uno en la mesa y otro en el territorio, sin consensos internos. Esta interpretaci\u00f3n es recogida por el periodista de <em>El Tiempo, <\/em>que se apoyaba en los informes de inteligencia estatal y en las fuentes que hablan con el ELN, para se\u00f1alar que algunos jefes poderosos como \u201cPablito\u201d, \u201cel amo de la frontera entre Colombia y Venezuela a la altura de Arauca y Apure\u201d, estaban en abierta rebeld\u00eda con Antonio Garc\u00eda<a href=\"#_edn11\" id=\"_ednref11\">[11]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros, como el senador Iv\u00e1n Cepeda y el analista Pedro Medell\u00edn, disienten de esta caracterizaci\u00f3n: Medell\u00edn reconoce que la organizaci\u00f3n del ELN es altamente descentralizada, con estructuras territoriales bien definidas, pero con unidad de mando, no en el terreno operacional, sino en asuntos estrat\u00e9gicos. Seg\u00fan \u00e9l, el ELN quiere enviarle al gobierno Petro un mensaje claro: no se trata de una organizaci\u00f3n cualquiera, sino de una guerrilla con tradici\u00f3n de lucha y de experiencia en negociaciones, muy distinta de otros actores, que est\u00e1 combatiendo a la dirigencia del Estado, hoy en manos de Petro, por consiguiente su enemigo. Esto lo tiene muy claro el ELN, pero no el gobierno que, de manera inocente, pensaba que la situaci\u00f3n era diferente por ser Petro de izquierda; as\u00ed, considera que el ataque en el Catatumbo es parte normal de un proceso que apenas est\u00e1 comenzando<a href=\"#_edn12\" id=\"_ednref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, por otra parte, para Iv\u00e1n Cepeda, en la reuni\u00f3n del gobierno con su equipo negociador, el presidente Petro se\u00f1al\u00f3 que era imprescindible que hubiera absoluta claridad sobre los prop\u00f3sitos del ELN, para determinar si este grupo est\u00e1 usando la negociaci\u00f3n para acumular fuerza militar o si tiene voluntad genuina para llegar al final del conflicto; sin esta premisa b\u00e1sica, el proceso est\u00e1 destinado al fracaso.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas opiniones explican la insistencia de Antonio Garc\u00eda en subrayar la coherencia interna del ELN y su unidad de mando, basada en un amplio proceso de consulta con los diferentes frentes, y una continua comunicaci\u00f3n con \u201cPablo Beltr\u00e1n\u201d en la mesa de negociaci\u00f3n, que mostrar\u00eda que hab\u00edan aprendido la lecci\u00f3n del impacto negativo que tuvo el atentado en la Escuela General Santander ante la percepci\u00f3n de falta de unidad de mando del COCE, como parte de su estrategia del \u201cdebate en caliente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, los comunicados de los frentes m\u00e1s beligerantes del ELN, el nororiental y el occidental, han mostrado que el camino por recorrer es mucho m\u00e1s complicado de lo que se pensaba: el nororiental justificaba el ataque en Guadalito (en El Carmen, Norte de Santander), como una respuesta a la militarizaci\u00f3n de la regi\u00f3n, los asesinatos de l\u00edderes y la alianza de la fuerza p\u00fablica con los narcoparamilitares auspiciados por el Estado colombiano; de manera espec\u00edfica, se refer\u00edan a una masacre de la fuerza p\u00fablica en el \u00e1rea rural de Buenaventura, el 28 de enero de 2023, para terminar repitiendo las advertencias de \u201cAntonio Garc\u00eda\u201d: si se descalifican las acciones del ELN, habr\u00eda que descalificar igualmente las de las fuerzas gubernamentales<a href=\"#_edn13\" id=\"_ednref13\">[13]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto mostraba cierta coordinaci\u00f3n, incluso operacional, de estos dos frentes, que mostrar\u00eda cierto cambio en la correlaci\u00f3n de fuerzas al interior del ELN, dado que el frente occidental es considerado fruto de la expansi\u00f3n del frente oriental dentro del conjunto de los frentes agrupados en el COCE, lo mismo que cierta consolidaci\u00f3n de la tendencia al relevo generacional de los mandos, que respond\u00edan a la reestructuraci\u00f3n desarrollada bajo las \u00f3rdenes del cura P\u00e9rez, con el ascenso de l\u00edderes m\u00e1s beligerantes.<a href=\"#_edn14\" id=\"_ednref14\">[14]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Esto podr\u00eda ilustrarse con el comunicado del frente de guerra occidental, \u201cOmar G\u00f3mez\u201d, que opera en el Choc\u00f3 y en el Valle, que fue uno de los m\u00e1s firmes opositores a la negociaci\u00f3n con el gobierno de Santos, bajo el liderazgo de \u201cFabi\u00e1n\u201d y \u201cUriel\u201d.<a href=\"#_edn15\" id=\"_ednref15\">[15]<\/a> As\u00ed, su mensaje, dirigido especialmente a los pobladores del Choc\u00f3, empieza por reafirmar su voluntad de paz, pero expresa sus interrogantes a la Paz Total del gobierno Petro: \u00bfse trata de un modelo de paz que incluya las reformas estructurales del Estado que se necesitan para construir un pa\u00eds m\u00e1s justo? U, \u00bf \u201cotra copia del modelo de paz neoliberal\u201d que solo buscar silenciar las armas del ELN para presentarlo como la causa de los problemas que aquejan al pa\u00eds?<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de estos interrogantes, afirma que el gobierno de Petro no ha dado, hasta ahora, pasos suficientes para garantizar los cambios requeridos y poner fin a las causas reales que originaron el conflicto armado, a pesar de las expectativas de cambio que despert\u00f3 en muchos colombianos, hoy decepcionados por las promesas incumplidas: su reforma pol\u00edtica se hundi\u00f3 por culpa del propio gobierno, mientras que las reformas a la salud y pensiones han sido desnaturalizadas para beneficiar a los grandes grupos econ\u00f3micos, porque las alianzas a cualquier precio con los partidos tradicionales no le permiten realizar transformaciones de fondo al modelo econ\u00f3mico imperante.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan este grupo, el \u201caterrizaje forzoso\u201d de Petro a la presidencia le est\u00e1 pasando factura: las \u201cnuevas caras del Pacto Hist\u00f3rico\u201d adoptan pr\u00e1cticas peores o iguales que los pol\u00edticos tradicionales, el trabajo de Francia M\u00e1rquez como vicepresidenta y ministra de la igualdad no se refleja en favor de la vida pr\u00e1ctica de los empobrecidos del pa\u00eds. Por otra parte, el paramilitarismo sigue siendo \u201cel instrumento funcional del Estado colombiano\u201d para su presencia en el territorio, con pr\u00e1cticas iguales a las del terrorismo de Estado de gobiernos anteriores, ya que contin\u00faa \u201cla convivencia descarada con las fuerzas militares\u201d, con operaciones conjuntas y de auxilio cuando los paramilitares son combatidos por las guerrillas. Se refieren concretamente a operaciones militares de la fuerza de tarea conjunta Tit\u00e1n, los batallones 25 y 26, que operan en N\u00f3vita y Pie de Pato, y el batall\u00f3n de infanter\u00eda, de la brigada 15, que est\u00e1n en la n\u00f3mina del Clan del Golfo. Como prueba irrefutable, aducen el apoyo del Ej\u00e9rcito a los paramilitares de ese grupo, cerca del r\u00edo Caj\u00f3n, en el corregimiento Torr\u00e1, N\u00f3vita, cuando las fuerzas guerrilleras de ese frente estaban a punto de aniquilarlos. De ah\u00ed que el comunicado concluya que la misi\u00f3n del Ej\u00e9rcito es proteger a los paramilitares del Clan del Golfo. Por eso, no ven con buenos ojos este proceso de paz: se necesitan hechos m\u00e1s que palabras, discursos y buenas intenciones, y se preguntan si este es el gobierno que pretende convertir a Colombia en \u201cpotencia mundial de la vida\u201d o \u201cel gobierno del enga\u00f1o\u201d que traicion\u00f3 \u201cel anhelo&nbsp; del pueblo pobre y trabajador de construir una Colombia mejor\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas posiciones de los frentes que se opusieron a las negociaciones del COCE con el gobierno de Santos, ilustran las dificultades que les esperan a los miembros del actual equipo negociador para concretar acuerdos. Incluso, la fase de negociaciones que culmin\u00f3 en M\u00e9xico el pasado 11 de marzo, no logr\u00f3 un acuerdo sobre el cese al fuego sino solo unas bases para empezar su discusi\u00f3n, que partir\u00edan de puntos similares al cese logrado en 2017: deber\u00eda ser bilateral, nacional, temporal con vocaci\u00f3n de continuidad y sujeto a evaluaci\u00f3n conjunta, con un mecanismo de veedur\u00eda; habr\u00eda un cese rec\u00edproco de operaciones ofensivas, pero manteniendo las defensivas. Y en la agenda, adem\u00e1s de reiterar sus temas tradicionales de la participaci\u00f3n de la sociedad y del reconocimiento de las v\u00edctimas, se establece, en el tema del fin del conflicto armado, la resoluci\u00f3n de la situaci\u00f3n jur\u00eddica de los integrantes del ELN, incluidos los procesados y condenados, la erradicaci\u00f3n de todas las formas del paramilitarismo y la construcci\u00f3n de un acuerdo sobre las armas del ELN, \u201cen sincron\u00eda con superar la violencia y neutralizar el armamentismo y el belicismo\u201d <a href=\"#_edn16\" id=\"_ednref16\">[16]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan <em>El Espectador<\/em>, este acuerdo solo recoge algunos puntos de la agenda ya pactada con el gobierno Santos, pero a\u00f1ade, con un cambio radical frente a esas negociaciones, pues acepta examinar, \u201cdesde una perspectiva democr\u00e1tica\u201d, el modelo econ\u00f3mico y el r\u00e9gimen pol\u00edtico, as\u00ed como \u201clas doctrinas que impiden la unidad y la reconciliaci\u00f3n nacional\u201d. Adem\u00e1s, se destaca, como interrogante, el que se evita hablar directamente de la dejaci\u00f3n de armas por parte de los guerrilleros. Otras omisiones son la de un eventual nuevo sistema de justicia transicional y la posibilidad de utilizar el sistema de la JEP para el ELN.<a href=\"#_edn17\" id=\"_ednref17\">[17]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Frente a esas cr\u00edticas a la propuesta de la Paz Total de Petro, Otty Pati\u00f1o consideraba que los&nbsp; mensajes de Antonio Garc\u00eda mostraban cierta disposici\u00f3n a la negociaci\u00f3n de un cese al fuego, en el cual las comunidades participen<a href=\"#_edn18\" id=\"_ednref18\">[18]<\/a>: Despu\u00e9s de aclarar el \u201cmalentendido\u201d que llev\u00f3 al comunicado prematuro de Petro sobre el cese, manifiesta la necesidad de que el ELN disipe, con hechos y no con palabras, \u201cunas dudas razonables\u201d que se han suscitado recientemente sobre si su participaci\u00f3n en la negociaci\u00f3n busca fortalecerse militar y pol\u00edticamente o buscar realmente la paz. Incluso, muchos combatientes tienen dudas sobre su futuro y se sienten algo lejanos a lo que se est\u00e1 discutiendo en la mesa de negoci\u00f3n. Por eso, opina que el ELN debe tranquilizar a sus frentes, pero tambi\u00e9n a las comunidades, e ir disminuyendo su accionar, a medida que se van logrando acuerdos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, Pati\u00f1o aclara que no hay que imaginar que se va a negociar el cambio del sistema econ\u00f3mico capitalista por uno socialista, con un acuerdo donde no participe todo el pa\u00eds, pero es necesario examinar el modelo neoliberal imperante, articulado con las econom\u00edas ilegales del narcotr\u00e1fico que lo alimentan. Y, con respecto a las cr\u00edticas del ELN a los di\u00e1logos regionales vinculantes, asociados a la elaboraci\u00f3n del Plan Nacional de Desarrollo, sostuvo que el ELN valoraba lo que planteaban en ellos, las comunidades donde tienen influencia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los supuestos de la \u201cPaz Total\u201d<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El contrapunteo de estas posiciones hace evidente que la propuesta de Paz Total parte, obviamente, del hecho de que las paces anteriores, como las del M 19, el EPL, el Quint\u00edn Lame, la URS y las FARC fueron de car\u00e1cter parcial, pues no cubrieron a todos los grupos insurgentes, ni respondieron a todos los problemas que las originaron. Se supondr\u00eda entonces que la Paz Total remediar\u00eda esas limitaciones y pondr\u00eda fin a todas las tensiones sociales que aduc\u00edan los grupos insurgentes para justificar su opci\u00f3n armada, e ir\u00eda, incluso m\u00e1s all\u00e1, al pretender acoger tambi\u00e9n a grupos sin orientaci\u00f3n politica clara, como el Clan del Golfo y otros sectores vinculados al narcotr\u00e1fico, al igual que a grupos en los que la dimensi\u00f3n pol\u00edtica coexiste con actos delincuenciales e intereses econ\u00f3micos, tanto cercanos al narcotr\u00e1fico como a otras actividades econ\u00f3micas de car\u00e1cter ilegal.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta propuesta podr\u00eda tambi\u00e9n implicar el desconocimiento de la dimensi\u00f3n procesual de tales desarrollos, cuyos logros limitados e incompletos ser\u00edan vistos como un total fracaso, al no tocar las ra\u00edces profundas del origen del conflicto. En ese enfoque de todo o nada, los acuerdos anteriores supondr\u00edan concesiones de los actores insurgentes, a cambio de promesas vagas de los gobiernos, a la vez que desconocer\u00edan los enfoques incrementalistas de reformas graduales de car\u00e1cter acumulativo, al estilo de Albert Hirschman<a href=\"#_edn19\" id=\"_ednref19\">[19]<\/a>, que sostiene que ese estilo de reformas resulta m\u00e1s eficaz, en el largo plazo, que cambios radicales de corte revolucionario. Esto explicar\u00eda la incomodidad de algunos de los funcionarios protagonistas del proceso de La Habana, como Sergio Jaramillo y Humberto De la Calle, e incluso, del propio expresidente Santos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta mirada descalificadora se ver\u00eda fortalecida por la lenta implementaci\u00f3n de los acuerdos pactados, adem\u00e1s del car\u00e1cter selectivo y restringido que tuvo en el gobierno Duque, m\u00e1s interesado en prevenir el regreso de los excombatientes a la lucha armada, que en emprender reformas que modificaran el statu quo, especialmente en el aspecto rural. De ah\u00ed la necesidad de que las pol\u00edticas de la Paz Total no se reduzcan a las negociaciones con los distintos grupos armados, sino que est\u00e9n acompa\u00f1adas por la profundizaci\u00f3n de la implementaci\u00f3n de los acuerdos de La Habana, que superen el car\u00e1cter selectivo que tuvo en el gobierno anterior. Esto implicar\u00eda, tal vez, la creaci\u00f3n de una agencia estatal consagrada exclusivamente a ella, distinta de la Oficina del alto comisionado para la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, adem\u00e1s del desconocimiento del car\u00e1cter procesual de la construcci\u00f3n de la paz, el concepto de Paz Total pareciera apuntar al ideal de una paz positiva, en la cual todos los problemas estructurales de la desigualdad y la exclusi\u00f3n hubieran sido solucionados, y el pa\u00eds hubiera llegado a constituir una sociedad arm\u00f3nica y exenta de conflictos. Ser\u00eda lo que denominaba Estanislao Zuleta, la imaginaci\u00f3n de la felicidad como &#8220;un oc\u00e9ano de mermelada sagrada&#8221;, &#8220;una vida sin riesgos, sin lucha, sin b\u00fasqueda de superaci\u00f3n&#8221;, &#8220;el ideal tonto de la seguridad garantizada, de las reconciliaciones totales&#8221;, &#8220;un idilio sin sombras y sin peligros&#8221;. Por eso, invita a desconfiar de los sue\u00f1os totalitarios y maniqueos de los reinos milenarios de los partidos y las iglesias, &#8220;provistos de una verdad y de una meta absolutas&#8221;, que sataniza al adversario y lleva a la &#8220;guerra santa&#8221;, por la embriaguez de &#8220;la promesa de una comunidad humana ni problem\u00e1tica, basada en una palabra infalible&#8221;<a href=\"#_edn20\" id=\"_ednref20\">[20]<\/a>. En cambio, Georges Balandier, en su intento de aplicar la teor\u00eda del caos a los problemas sociales, sostiene que todos los \u00f3rdenes sociales solo representan peque\u00f1os lapsos de equilibrio moment\u00e1neo y esencialmente homog\u00e9neo, siempre amenazado por nuevas tensiones y problemas. Por eso, sostiene este autor, que la categor\u00eda del desorden es m\u00e1s adecuada para expresar el dinamismo cambiante de las sociedades<a href=\"#_edn21\" id=\"_ednref21\">[21]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, esta concepci\u00f3n positiva de la paz pareciera responder a una mirada homogenizante de las violencias como un enfrentamiento bipolar entre dos contrincantes claramente diferenciados: las fuerzas insurgentes enfrentadas a las fuerzas estatales, que a veces act\u00faan en llave con actores armados paraestatales, encargados de realizar el trabajo sucio, vetado a los actores estatales. Habr\u00eda que diferenciar, como est\u00e1n haciendo recientemente los funcionarios del Estado, la violencia claramente&nbsp; pol\u00edtica, centrada en torno a la lucha por el poder, de la violencia delincuencial, de tipo econ\u00f3mico, motivada por el \u00e1nimo de lucro, pero tambi\u00e9n de las violencias dom\u00e9sticas y locales. El problema es que estas violencias no siempre son claramente diferenciables, como se evidencia, tanto en la discusi\u00f3n tradicional sobre los delitos conexos a la violencia politica (\u00bfnarcotr\u00e1fico, secuestro, extorsi\u00f3n, reclutamiento de menores?) como en torno al alegato de car\u00e1cter pol\u00edtico, basado en el control territorial y la gobernanza local que algunos dicen detentar.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero se presenta otro tipo de problemas: al lado de la lucha por el poder pol\u00edtico del \u00e1mbito nacional, habr\u00eda que considerar tambi\u00e9n las luchas de los diferentes grupos armados por el poder regional y local, junto con las resistencias locales y regionales, a veces violentas, contra las pol\u00edticas de restituci\u00f3n de tierras o la erradicaci\u00f3n forzosa de cultivos de uso il\u00edcito. De ah\u00ed la coexistencia de varias guerras, ya que los acuerdos de La Habana solo pusieron fin a una de ellas, la lucha del ej\u00e9rcito popular de las FARC contra el Estado colombiano. As\u00ed, en el Cauca, el frente Omar Silgado del ELN se enfrenta a la columna Jaime Mart\u00ednez, de las disidencias de las FARC, mientras que en Nari\u00f1o, el ELN aparece asociado con los desertores del proceso, la Segunda Marquetalia, para combatir conjuntamente a las disidencias de los grupos Uriel Rend\u00f3n y la Oliver Sinisterra, aliados del comando coordinador de Occidente. En el sur de Bol\u00edvar, los enfrentamientos se desarrollan entre la compa\u00f1\u00eda m\u00f3vil Anor\u00ed y dos grupos del clan del golfo<a href=\"#_edn22\" id=\"_ednref22\">[22]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Pero talvez el conflicto m\u00e1s grave se presenta en el Arauca, donde se reeditan las luchas hist\u00f3ricas del ELN y las FARC: as\u00ed, habr\u00eda que recordar la sentencia de muerte de las fuerzas disidentes de las FARC contra las bases sociales del ELN en Arauca y su consiguiente atentado contra las ONG, supuestamente al servicio del ELN. Y, m\u00e1s recientemente, el llamado de este grupo a la intervenci\u00f3n del Estado como mediador con ese grupo y la suspensi\u00f3n de las amenazas de muerte contra las bases sociales del ELN. Tambi\u00e9n la respuesta violenta del ELN en el reciente combate contra ese grupo, que significar\u00eda una insistencia en la guerra, no ya contra las fuerzas del Estado, sino contra otro grupo guerrillero que se atreve a desafiar su hegemon\u00eda regional. Por otra parte, el anuncio de la apertura de negociaciones con estas disidencias parece pasar por alto estos conflictos entre grupos guerrilleros por el control del territorio, al tiempo que supone la existencia de un mando central, el \u201cEstado mayor de las FARC\u201d, de lo cual no se presenta evidencia<a href=\"#_edn23\" id=\"_ednref23\">[23]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, muchos de los planteamientos de la Paz Total no parecen percibir las enormes&nbsp; diferencias que tienen las organizaciones insurgentes entre s\u00ed, que explican muchos de los problemas de las negociaciones: as\u00ed, la realidad de las bases sociales agrupadas en torno al \u201c<em>ethos<\/em>\u201d del ELN, difiere mucho de los grupos de colonos campesinos del mundo andino, que fueron la base de las primeras FARC, a las cuales se les ofrec\u00eda el acceso a la tierra y la participaci\u00f3n pol\u00edtica que les hab\u00edan sido negados desde el Frente Nacional. Pero esas ofertas no le interesan mucho a los grupos del ELN, instalados en las regiones fronterizas y los intersticios entre el mundo andino y caribe, m\u00e1s interesados en compartir el poder regional y local, que garantice la soluci\u00f3n de los problemas que la inadecuada presencia de las instituciones estatales no puede satisfacer. Por otra parte, tampoco las bases sociales de los grupos disidentes y desertores de las FARC responden a la caracterizaci\u00f3n de las FARC en su momento fundacional, sino, m\u00e1s bien, a su expansi\u00f3n posterior hacia la Orinoquia, Amazonia y el and\u00e9n del Pac\u00edfico, muy vinculada a los campesinos cocaleros de esas regiones.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed la necesidad de analizar las coyunturas y situaciones de las regiones, subregiones y localidades donde operan los distintos frentes de este grupo, para determinar las diferentes tensiones sociales a las que dicen representar, &nbsp;y analizar los grupos y organizaciones sociales que inspiran esas reivindicaciones, para analizar la relaci\u00f3n de esos frentes y grupos con la situaci\u00f3n de los grupos y organizaciones sociales que escapan o se resisten a su control. Por ello es importante combinar el llamado a la Paz total e integral, con un acercamiento territorial y diversificado por actores y situaciones, que parta de los logros de aquellos intentos parciales de paz de los anteriores gobiernos, para aprender las lecciones de sus \u00e9xitos y fracasos. Esto significar\u00eda aceptar el car\u00e1cter gradual de los procesos de construcci\u00f3n de paz y de los esfuerzos incrementalistas de las reformas que los acompa\u00f1aban.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref1\" id=\"_edn1\">[1]<\/a> La insinuaci\u00f3n suger\u00eda que, al menos, un sector del ELN se habr\u00eda mostrado dispuesto a aceptar la tregua, mientras los m\u00e1s radicales se opon\u00edan, lo que comprobar\u00eda, seg\u00fan algunos, el car\u00e1cter de federalismo insurgente del grupo.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref2\" id=\"_edn2\">[2]<\/a> Collier Paul y Hoeffler, Anke, \u201cResource rents, governances and conflict\u201d, <em>Journal of Conflict resolution,<\/em> vol 49. # 4, August 2005, pp. 625-633<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref3\" id=\"_edn3\">[3]<\/a> Kaldor, Mary, <em>Las nuevas guerras. Violencia organizada en la era global<\/em>, Ed. Tusquets, Barcelona, 2001.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref4\" id=\"_edn4\">[4]<\/a> Kalyvas, Stathis, \u201cNew and Old Civil Wars: a valid distinction? Research note, <em>World Politics<\/em>, vol 54, # 1, October 2001, pp. 99-118.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref5\" id=\"_edn5\">[5]<\/a> \u201cClan del Golfo rechaza proyecto para su sometimiento a la justicia\u201d, en <em>El Nuevo Siglo,<\/em> martes 4 de abril de 2023, p. 5 A.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref6\" id=\"_edn6\">[6]<\/a> Presidente Petro acusa al \u201cClan del Golfo\u201d por la violencia en el paro minero\u201d, en <em>El Nuevo Siglo<\/em><strong>,<\/strong> lunes 13 de marzo de 2023, p. 8 A.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref7\" id=\"_edn7\">[7]<\/a> Gobierno suspendi\u00f3 cese al fuego con \u201cClan del Golfo\u201d, en <em>El Nuevo Siglo<\/em>, lunes 20 de marzo de 2023, p. 8 A.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref8\" id=\"_edn8\">[8]<\/a> \u201cAtaque del ELN en el Catatumbo siembra dudas sobre \u201cla paz total\u201d, <em>El Tiempo,<\/em> jueves 30 de marzo de 2023, p. 1.2.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref9\" id=\"_edn9\">[9]<\/a> \u201cPriorizar la tregua en la mesa y control del territorio, giros urgentes con el ELN\u201d, <em>El Tiempo<\/em>, domingo 2 de abril de 2023, p. 1.2.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref10\" id=\"_edn10\">[10]<\/a> Andr\u00e9s Aponte y Fern\u00e1n E. Gonz\u00e1lez, <em>\u00bfPor qu\u00e9 es tan dif\u00edcil negociar con el ELN? Las consecuencias de un federalismo insurgente, 1964-2020, <\/em>CINEP, Bogot\u00e1, 2021.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref11\" id=\"_edn11\">[11]<\/a> Ibidem. Adem\u00e1s, no faltan quienes piensan que esa supuesta divisi\u00f3n era una estrategia politica del ELN: mostrarse divididos para conseguir ventajas en la negociaci\u00f3n (\u201cRiesgo de cisma en el ELN\u201d, <em>El Nuevo Siglo, <\/em>viernes 31 de marzo de 2023, p. 4 A).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref12\" id=\"_edn12\">[12]<\/a> \u201cEl Gobierno ha sido muy inocente: Pedro Medell\u00edn\u201d, <em>El Tiempo,<\/em> domingo 2 de abril de 2023, p. 1.3. De suyo, su caracterizaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n del ELN con una unidad de mando en lo estrat\u00e9gico, pero no en lo operacional, coincide bastante con la presentaci\u00f3n del segundo ELN, liderado por el Cura P\u00e9rez, como una confederaci\u00f3n de grupos operacionalmente aut\u00f3nomos, pero con una referencia general al <em>ethos <\/em>eleno.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref13\" id=\"_edn13\">[13]<\/a> \u201cFrente de guerra m\u00e1s beligerante del Eln arreciar\u00e1 ataques a Fuerza P\u00fablica\u201d, <em>El Nuevo Siglo<\/em>, lunes 2 de abril de 2023, p. 7 A.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref14\" id=\"_edn14\">[14]<\/a> Andr\u00e9s Aponte y Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez, o. c. passim.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref15\" id=\"_edn15\">[15]<\/a> Comunicado a la opini\u00f3n p\u00fablica, <em>Colombia insurrecta,<\/em> March 29, 2023.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref16\" id=\"_edn16\">[16]<\/a> \u201cGobierno y ELN terminan ciclo de di\u00e1logos sin acordar cese del fuego\u201d. <em>El Tiempo,<\/em> 11 de marzo de 2023, p. 1.5.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref17\" id=\"_edn17\">[17]<\/a> \u201cGobierno y ELN fijan agenda y avanzan en cese al fuego bilateral\u201d, <em>El Espectador,<\/em> s\u00e1bado 11 de marzo de 2023, p.6<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref18\" id=\"_edn18\">[18]<\/a> \u201cNegociaci\u00f3n con el ELN debe ser el eje de la \u201cpaz total\u201d, <em>El Tiempo<\/em>, 9 de abril de 2023, p. 1.5.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref19\" id=\"_edn19\">[19]<\/a> Albert Hirschman, <em>Journeys toward Progress: Studies of Economic policy-making in Latin America<\/em>. New York: Twentieth Century Fund, 1963. Edici\u00f3n en espa\u00f1ol en: <em>Estudios sobre pol\u00edtica econ\u00f3mico en Am\u00e9rica Latina (En ruta hacia el progreso)<\/em>. Madrid: Aguilar, 1964; <em>A Bias for Hope. Essays on Development in Latin America<\/em>. New Haven, Conn: Yale University Press, 1971.Edici\u00f3n en espa\u00f1ol en: <em>Desarrollo y Am\u00e9rica Latina. Obstinaci\u00f3n por la esperanza. <\/em>M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1973.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref20\" id=\"_edn20\">[20]<\/a> Estanislao Zuleta, &#8220;El elogio de la dificultad&#8221;, en Estanislao Zuleta, <em>Elogio de la dificultad y otros ensayos.<\/em><strong>, <\/strong>Ed. Fundaci\u00f3n Estanislao Zuleta, Cali, 1994.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref21\" id=\"_edn21\">[21]<\/a> Georges Balandier, <em>El desorden. La teor\u00eda del caos y las ciencias sociales. Elogio de la fecundidad del movimiento.<\/em>, Ed. Gedisa, Barcelona, 1994.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref22\" id=\"_edn22\">[22]<\/a> \u201cLas zonas donde el Eln disputa el control de la coca\u201d, <em>El Tiempo,<\/em> jueves 2 de marzo de 2023, p. 1.3.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref23\" id=\"_edn23\">[23]<\/a> \u201cDisidencias se acogen al decreto de cese bilateral\u201d, comunicado del Estado Mayor central, <em>EL Espectador,<\/em> 6 de enero de 2023, p.7.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este art\u00edculo el investigador del Cinep\/PPP Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez se\u00f1ala los caminos que debe atravesar la paz total para 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