{"id":8010,"date":"2023-08-29T00:13:00","date_gmt":"2023-08-29T05:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/?p=8010"},"modified":"2023-09-07T10:07:43","modified_gmt":"2023-09-07T15:07:43","slug":"algunas-consideraciones-para-comprender-el-malestar-en-colombia-como-sujeto-psicoanalitico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/algunas-consideraciones-para-comprender-el-malestar-en-colombia-como-sujeto-psicoanalitico\/","title":{"rendered":"Algunas consideraciones para comprender el malestar en Colombia como sujeto psicoanal\u00edtico"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">\u201cTengo miedo de salir a la calle\u201d. \u201cCuando nos hicieron el paseo millonario, quedamos traumatizados. Hace d\u00edas no puedo dormir y si sue\u00f1o vuelvo a lo mismo\u201d. \u201cNo soporto las noticias donde no se sabe qu\u00e9 es verdad y qu\u00e9 es mentira\u201d. \u201cVe\u00eda en el r\u00edo los cad\u00e1veres flotando\u201d. \u201cAprende uno a conocer qu\u00e9 grupo fue el asesino por la forma en que estaban los cuerpos\u201d. \u201cYo vi c\u00f3mo jugaban f\u00fatbol con las cabezas de los muertos, desde ese d\u00eda me enferm\u00e9\u201d. \u201cAnoche mi Cali parec\u00eda la guerra de Siria\u201d. \u201cEstar en esas calles era como estar en el infierno y todo el mundo sabe, pero nadie hace nada\u201d. \u201cAc\u00e1 hay que sobrevivir y estamos en el <em>s\u00e1lvese quien pueda<\/em>\u201d. \u201cLe digo a mi hija que lo mejor es que se vaya del pa\u00eds\u201d \u2026<\/h4>\n\n\n\n<font font=\"\" size=\"3\" face=\"Roboto, Arial\" color=\"#AAAAAA\">EDICI\u00d3N 108 MAY-AGO 2023<\/font>\n\n\n\n<p><span style=\"color: rgb(207, 46, 46); user-select: auto;\" class=\"ugb-highlight\"><strong style=\"user-select: auto;\">Por: Sof\u00eda Uribe Arbel\u00e1ez<\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-black-color has-text-color\"><em style=\"user-select: auto;\">Es un hecho: la realidad de la violencia nos implica a todos. Por esto, el presente art\u00edculo parte del psicoan\u00e1lisis para proponer una ruta destinada a identificar algunos de los malestares presentes en nuestro pa\u00eds, cuya comprensi\u00f3n puede contribuir a la resoluci\u00f3n de cuanto nos aqueja.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En el ac\u00e1pite Cultura, violencia y cl\u00ednica, se destaca qu\u00e9 parte de lo que se escucha en los consultorios tiene que ver con la violencia del pa\u00eds. El analista no solo tiene que trabajar estos contenidos con sus pacientes y consigo mismo, sino que, cada vez m\u00e1s, se siente impelido a ir m\u00e1s all\u00e1 de los muros de su consulta, lo que ser\u00e1 abordado en un segundo momento.<\/p>\n\n\n\n<p>El siguiente ac\u00e1pite Lo vincular y su importancia en la g\u00e9nesis de lo humano aborda que lo individual es plural, como modo de tejer puentes entre la labor cl\u00ednica y la del psicoanalista en el campo social. Los v\u00ednculos presentan vicisitudes, que son el pre\u00e1mbulo para la parte final del texto, donde se detectan algunos de los elementos que, parafraseando a Freud, constituyen nuestro malestar en la cultura: lo presente pero ausente en la historia del pa\u00eds, confusi\u00f3n y pensamiento, la capacidad para vivir desde la diferencia y el referido a la necesidad de asumir la ley, sin regirse por del propio deseo.<\/p>\n\n\n\n<p>Identificar, prevenir, intervenir y poder pensar significa estar mejor equipados para el triunfo de la vida en medio de nuestras situaciones adversas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Cultura, violencia y cl\u00ednica<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Cada vez con m\u00e1s frecuencia, en el mundo privado del consultorio psicoanal\u00edtico, el discurso de los pacientes alude a esas realidades de violencia, destrucci\u00f3n, miedo y desesperanza en las que estamos inmersos como pa\u00eds. El sufrimiento social se encarna en el individual y ambos hacen parte de lo que se asocia a los s\u00edntomas, a los duelos, al malestar en diversas manifestaciones, a la batalla por el desahogo de los sentimientos que el contexto suscita y a la lucha por la esperanza en medio de situaciones adversas.<\/p>\n\n\n\n<p>Colombia es m\u00e1s que eso y de ello tambi\u00e9n da cuenta la narrativa de los pacientes, lo cual significa en muchos casos, recorrer la geograf\u00eda emocional de buenos recuerdos, con rostros, nombres, historias, olores y sabores. Existen luces de bienestar y no solo sombras de malestares. Siguiendo las ideas de psicoanalistas como Donald Winnicott y Jos\u00e9 Bleger, la estabilidad del ambiente proporciona una sensaci\u00f3n de continuidad y seguridad que permite el despliegue de la vida. Suele no percibirse, hasta cuando se rompe. La inseguridad en las ciudades, las masacres, las extorsiones y otros hechos claramente lo desgarran, generando angustia y es entonces cuando emergen malestares diversos que deben ser atendidos y trabajados para que en medio de la disputa entre lo destructivo y lo constructivo, las fuerzas se inclinen en favor de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cToda psicolog\u00eda individual es una psicolog\u00eda social y viceversa\u201d, se\u00f1al\u00f3 Freud (1921) en Psicolog\u00eda de las masas y an\u00e1lisis del Yo. Y luego en El malestar en la cultura (1930) demostr\u00f3 que si bien esta es un espacio necesario de contenci\u00f3n para que la vida humana se haga posible, pertenecer a ella implica ciertas renuncias. De all\u00ed que exista ese malestar, cuya \u00fanica salida hacia las negociaciones entre deseos y normas sea la creatividad. Cualquier orden social implica una pugna frente al libre devenir de las pulsiones<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Y cu\u00e1nto m\u00e1s, cuando se trata de un orden fragmentado donde la violencia y la destrucci\u00f3n del otro parecen, muchas veces, superar los tejidos de confianza que sostienen y favorecen el despliegue de la existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En el escenario cl\u00ednico, durante el trabajo con el ser humano que sufre, hay unos modos de proceder desde la relaci\u00f3n paciente-analista que van permitiendo lo que se conoce como \u201cla cura anal\u00edtica\u201d. Cada caso es \u00fanico y, en el marco de la confidencialidad, se abre un camino para el ser y el predominio de la vida que no figurar\u00e1 en ninguna estad\u00edstica, pues se trata de una labor modesta, constante y privada. Igualmente, el que tantas personas aludan a los dolores sociales invita a quienes ejercemos el psicoan\u00e1lisis, a otro tipo de reflexiones, que trasciendan el consultorio.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>M\u00e1s all\u00e1 del consultorio<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u00bfPuede la teor\u00eda psicoanal\u00edtica aportar a la construcci\u00f3n de la cultura? \u00bfM\u00e1s all\u00e1 del consultorio hay algo qu\u00e9 proponer? Como m\u00e9todo de investigaci\u00f3n, el psicoan\u00e1lisis puede entrar, sin duda, en el di\u00e1logo sobre los temas que nos aquejan como colectivo y construir con otras disciplinas, aportando desde la dimensi\u00f3n del inconsciente y del \u00e1mbito intersubjetivo que le es propio, en medio de los grupos que habitamos. Como ejercicio de psicoan\u00e1lisis aplicado, es viable usar conceptos de la teor\u00eda para dilucidar elementos de an\u00e1lisis de los fen\u00f3menos sociales. Y revirtiendo el orden de la terapia, yendo desde los efectos hacia las causas, es posible hacer prevenci\u00f3n en salud mental para beneficio de los sujetos y de los respectivos grupos, tocando as\u00ed la construcci\u00f3n misma de cultura, que se agencia desde las distintas instituciones, comenzando con las familias.<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a> All\u00ed donde se provoca el pensamiento est\u00e1 el aporte del psicoan\u00e1lisis. En cualquier caso, la base est\u00e1 en evidenciar que somos nuestras relaciones y desde ellas se produce subjetividad; luego es posible incidir en procesos de transformaci\u00f3n para que la existencia sea sostenida y desde all\u00ed pueda ser desarrollada, lo que es distinto de la din\u00e1mica de la violencia que, al triunfar sobre la vida, desvincula, corta, inmoviliza o destruye.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Lo vincular y su importancia en la g\u00e9nesis de lo humano<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La palabra v\u00ednculo alude, seg\u00fan el diccionario de nuestra lengua, a la uni\u00f3n de una persona o cosa con otra. En el mundo psicoanal\u00edtico se subraya que el v\u00ednculo es una ligadura que ti\u00f1e de afecto esa uni\u00f3n y que da origen a modos y funciones. En \u00faltimas, por fuera de los v\u00ednculos, la vida no es posible, ya que esta es una realidad relacional que mantiene las din\u00e1micas que le son propias.<\/p>\n\n\n\n<p>Ren\u00e9 K\u00e4es, psicoanalista franc\u00e9s, fue claro en afirmar la indiscernibidad del sujeto individual y plural (2009). La realidad ps\u00edquica se origina en esos encuentros entre sujetos que, al cargarse de afectos, se vuelven vinculantes. Existen m\u00faltiples v\u00ednculos con sus diferentes l\u00edmites y posibilidades a lo largo de la vida, por lo que tanto la repetici\u00f3n como la diferencia son alternativas viables. Existen unos modos de acoplamiento inconsciente entre los sujetos y sus grupos, por lo cual habla de unos funcionamientos intersubjetivos que zanjan la divisi\u00f3n por territorios y entre lo individual y lo social. Los dos \u00e1mbitos se mezclan todo el tiempo produciendo subjetividad y el cambio de alguien en un grupo tiene efectos sobre este. Si somos \u201csujetos de grupo\u201d, habitar Colombia no es un anexo a nuestro ser, sino que es parte integral del mismo. Por eso, si somos Colombia, es posible pensarla desde nosotros, como sujetos de psicoan\u00e1lisis, ya que no se trata de un objeto externo de estudio, sino que, si bien es irreductible a lo personal, nos es constituyente. Ese puede ser el aporte del elemento <em>\u201c<\/em>psico<em>\u201d <\/em>en el di\u00e1logo sobre las luces y sombras del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo vincular antecede. Es la g\u00e9nesis de lo humano, entendido como realidad biol\u00f3gica, social y psicol\u00f3gica. No permanece est\u00e1tico, por lo cual el tiempo y la latitud en que se vive marcan a cada generaci\u00f3n. De hecho, hoy asistimos a la configuraci\u00f3n de nuevas subjetividades, inimaginables tanto en el siglo XIX como en el siglo IV. Hay trasmisiones y continuidades, tambi\u00e9n hay cambios y cortes respecto de elementos del pasado. Por eso, pensar a Colombia como sujeto de psicoan\u00e1lisis con su multiplicidad vincular, trae una mirada de esperanza. En nuestros v\u00ednculos nos co-construimos, nos enfermamos, nos sanamos, nos repetimos, innovamos y podemos ir hacia nuevas fronteras posibles.<\/p>\n\n\n\n<p>Los elementos que se explican a continuaci\u00f3n permiten comprender algunos de los malestares presentes, se basan en esta esperanza y van a articular ejercicios de psicoan\u00e1lisis aplicado, con la identificaci\u00f3n de aspectos a prevenir, de cara a esas transformaciones posibles.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Lo presente pero ausente en la historia del pa\u00eds<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Doris Salcedo, artista pl\u00e1stica, hace a\u00f1os nos propuso una instalaci\u00f3n sobre lo sucedido en el Palacio de Justicia. En su fachada, durante unos d\u00edas, lucieron suspendidas una serie de sillas de madera. Estas sillas que, a modo de escultura hecha con elementos completamente cotidianos, nos invitaban a representar la p\u00e9rdida y la ausencia de quienes sol\u00edan ocuparlas: los magistrados v\u00edctimas del Palacio de Justicia y muchos de sus colaboradores tambi\u00e9n asesinados.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"931\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Palacio-de-Justicia-931x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-8014\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Palacio-de-Justicia-931x1024.png 931w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Palacio-de-Justicia-273x300.png 273w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Palacio-de-Justicia.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 931px) 100vw, 931px\" \/><figcaption>Fuente: Sergio Clavijo, MCA Chicago.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Hay elementos ausentes, negativos, que hay que representar personal y socialmente para poder procesar duelos que, de otro modo, permanecen enquistados deteniendo el desarrollo de los sujetos. Lo que no est\u00e1, deja una huella que puede ser como una especie de agujero negro que convoca hacia adentro, debilitando la vida y los m\u00faltiples v\u00ednculos posibles que la sustentan. Cuando es grande y aterrador, pero silente, devora la esperanza e, incluso, el deseo de desear. Por eso, se necesita procesar esos aspectos negativos de nuestra historia para evitar que se trague lentamente el deseo por la vida personal y colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Un cierto desafecto frente a la historia del pa\u00eds podr\u00eda tener que ver con esos efectos de lo negativo, no procesado. Queda el vac\u00edo, el no saber, o bien, el desconocer lo que se sabe y no se quiere aceptar como parte de la realidad. Sin afecto, se va perdiendo la sensaci\u00f3n de que la vida tiene un sentido y, por tanto, la esperanza y la ilusi\u00f3n de vivir. Por ello, priman la carencia, lo in\u00fatil y lo inmediato.<\/p>\n\n\n\n<p>Andr\u00e9 Green, psicoanalista franc\u00e9s, desde el psicoan\u00e1lisis contempor\u00e1neo, insiste en que eso no representado, es decir, existente pero ausente, deja una marca (1999). &nbsp;A esto se le llama \u201cLa cl\u00ednica de lo negativo\u201d. Si no se puede procesar, va a favorecer el predominio de la muerte sobre la vida, en t\u00e9rminos de no cargar afectivamente a otros, a s\u00ed mismo o al mundo. Por ello, se da una desvinculaci\u00f3n, que ser\u00eda lo contrario de la uni\u00f3n, que es lo que funda y sostiene la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Los seres, las seguridades, las creencias que nos ha arrebatado la barbarie han de ser pensadas. Estuvieron y ya no est\u00e1n. Dejan un vac\u00edo que puede ser llenado con m\u00e1s muerte o con vida, solo si se duela eso que se tuvo y que se ha perdido. El duelo social es muy importante para avanzar. Tanto es as\u00ed que, por ejemplo, Nelson Mandela en Sur\u00e1frica, us\u00f3 la televisi\u00f3n de manera ininterrumpida durante varios d\u00edas para que las v\u00edctimas de los horrores del <em>apartheid<\/em> pudieran ser visibilizadas, conocidas sus historias, reconocido su sufrimiento y que pudieran ser acompa\u00f1adas por la naci\u00f3n entera. Sin eso, la integraci\u00f3n de las etnias del pa\u00eds, de cara a una convivencia, no habr\u00eda sido posible. Entre nosotros, el trabajo de la Comisi\u00f3n de la Verdad tambi\u00e9n apunta a ese reconocimiento para que las atrocidades no se repitan y para que tantas ausencias tengan dolientes. Para que no se vuelvan algo t\u00e1cito que, tr\u00e1gicamente, provoque apat\u00eda ante Colombia y, por tanto, la alexitimia o imposibilidad de reconocer y describir lo que se siente, y en ultimas, la desesperanza m\u00e1s grande que consiste en el deseo de no desear.<\/p>\n\n\n\n<p>No saber leer los afectos incide en el deterioro del pensamiento, puesto que pensar en psicoan\u00e1lisis es vincular ideas con afectos y poder darles un sentido a las experiencias. Un s\u00edntoma que evidenci\u00f3 esta alexitimia fue la medici\u00f3n de hace algunos a\u00f1os sobre la felicidad. (Encuesta nacional de Salud Mental de Colombia, 2015). Nuestro pa\u00eds fue destacado como el m\u00e1s feliz del mundo. \u00bfC\u00f3mo pudo eso ser posible? Porque no se leen adecuadamente sentimientos como la tristeza y si no se identifican, no se reconocen, quedando escindidos y siendo evidente solo la alegr\u00eda. Un s\u00edntoma que enmascara un funcionamiento preocupante.<\/p>\n\n\n\n<p>Directa o indirectamente lo que ha pasado nos afecta a todos. Hacer un duelo por las ideas del mundo que se han roto con la violencia, por la seguridad que no se tiene, por la sensaci\u00f3n de confianza institucional que est\u00e1 herida y, sobre todo, por los seres humanos v\u00edctimas, con sus vidas truncadas, es un camino muy triste, pero preferible a que todo se olvide. Si se ignora esta dura realidad, queda configurada como la suma de aspectos negativos en el entramaje ps\u00edquico social, que lentamente devora la capacidad de armar red y de volver a co-construir.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando en las escuelas se hicieron talleres sobre lo dicho por la Comisi\u00f3n de la Verdad, por ejemplo, o cuando los artistas, docentes, abogados, sacerdotes, polit\u00f3logos u otros nos invitan a acoger lo dif\u00edcil de ver, se est\u00e1 trabajando para que lo negativo se represente y se hagan duelos. Como psicoanalistas, cuando estamos comprometidos con el contexto que habitamos, hacemos visible, audible, sensible y, por tanto, objeto de pensamiento, eso que, si se deja quieto, solo traer\u00eda m\u00e1s muerte. Aqu\u00ed hay una acci\u00f3n clara para intervenir, previniendo futuros sufrimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>El psic\u00f3logo social y jesuita, Ignacio Mart\u00edn-Bar\u00f3, cuyo pensamiento es vigente y urgente, nos invita a que como psic\u00f3logos comprendamos la necesidad de pensarnos como profesionales desde Latinoam\u00e9rica. Pudi\u00e9ramos decir que su trabajo nos movi\u00f3 a ver el contexto, como un aspecto presente para ser reflexionado y enriquecer nuestro quehacer. Siguiendo sus ideas, Mauricio Llorens, psic\u00f3logo cl\u00ednico y social de Venezuela, se\u00f1ala que no nos es posible ignorar la pobreza, la polarizaci\u00f3n pol\u00edtica y la violencia social que ha marcado la historia de nuestros pa\u00edses latinoamericanos (2015). \u00c9l reconoce que lo apol\u00edtico no existe, puesto que nada humano escapa de esa \u00e1rea, a\u00fan si en la cl\u00ednica no hablamos de estos temas o de religi\u00f3n, con fines de proselitismo. El simple hecho de hacer consulta en un d\u00eda de paros o marchas, el lugar donde se tiene el consultorio y el <em>locus<\/em> social que este entorno presenta son ya lenguajes pol\u00edticos y de poder que est\u00e1n en la relaci\u00f3n con los pacientes, pese a nuestra neutralidad. Ver esto es mejor que ignorarlo, pues podr\u00eda ser un necesario objeto de an\u00e1lisis. Por tanto, si estamos llamados a ayudar a pensar, es imperativo empezar por nosotros mismos, siendo conscientes de la influencia del contexto en nuestra praxis diaria.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Confusi\u00f3n y pensamiento<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Existe la pornograf\u00eda, la llamada \u201cporno-miseria\u201d y me voy a permitir introducir el t\u00e9rmino de la \u201cporno-informaci\u00f3n\u201d. Me refiero a la cantidad de informaci\u00f3n que de forma amarillista bombardea desde los espacios televisivos o en las redes. Im\u00e1genes que rompen el l\u00edmite entre lo p\u00fablico y lo privado, la especulaci\u00f3n que atenta contra el an\u00e1lisis, la masividad de afectos que todo ello mueve y que inundan al espectador, quien muchas veces queda aplastado con la pretensi\u00f3n voraz de estar informado. Lo parad\u00f3jico es que muchas veces, \u201cmenos es m\u00e1s<em>\u201d<\/em>, puesto que este bombardeo y cierta narrativa \u201cporno\u201d confunden y no dejan pensar. Sin pensamiento, nos desmentalizamos y actuamos por estimulo \u2013 respuesta, de modos concretos, nada elaborados, que distorsionan la realidad de los hechos y que son facilitadores de la violencia. Se tiende a evacuar impulsivamente, es decir, sin pensamiento, eso que inunda, lo cual replica y multiplica la violencia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"960\" src=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Medios-de-informacion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8015\" srcset=\"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Medios-de-informacion.jpg 720w, https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Medios-de-informacion-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption>Fuente: Grita Rencor.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La confusi\u00f3n tambi\u00e9n se expulsa, se descarga generalmente en forma de palabras que no significan nada. En forma de etiquetas y frases hechas por otros que, al repetirse, parecen ir convirti\u00e9ndose en ciertas. En accesos de ira. En afecciones psicosom\u00e1ticas y en fen\u00f3menos de intolerancia que son como \u201cla punta del <em>iceberg<\/em>\u201dque denuncia el trasfondo robusto de grandes malestares.<\/p>\n\n\n\n<p>El psicoanalista h\u00fangaro, Sandor Ferenczi, describi\u00f3 la llamada \u201cConfusi\u00f3n de lenguas\u201d. Se trata de usar el nombre del amor para justificar las violencias perpetradas. En el abuso sexual, el adulto no respeta la diferencia entre generaciones para acceder al ni\u00f1o o ni\u00f1a como objeto sexual y se vale de distorsionar su percepci\u00f3n, generando confusi\u00f3n al decirle que lo hace porque lo ama, porque su relaci\u00f3n es \u00fanica y especial, con sentimientos m\u00e1s grandes que los que hay entre otras personas. El ni\u00f1o se confunde y luego, adem\u00e1s del chantaje, intimidaci\u00f3n, amenazas y dem\u00e1s, se sentir\u00e1 culpable de lo sucedido y vivir\u00e1 el asunto en silencio, por verg\u00fcenza y por miedo de que no le crean o pensando que, si lo devela, pasar\u00e1 algo terrible. De v\u00edctima pasa a victimaria en su interior, por la culpa que le es inoculada y por la confusi\u00f3n que le ha sido impuesta. Por eso, el abuso sexual es un ataque a la capacidad para pensar, implica maltrato psicol\u00f3gico y requiere siempre atenci\u00f3n especializada.<\/p>\n\n\n\n<p>Llevando estas ideas de Ferenzci al sujeto Colombia, es evidente el ataque a la capacidad de pensar que se proponen consciente o inconscientemente ciertos medios de comunicaci\u00f3n, desde esa narrativa llamada \u201cporno-infomaci\u00f3n\u201d. Se genera confusi\u00f3n, se introducen mentiras, se tergiversa la realidad para que el espectador quede confundido y sea m\u00e1s f\u00e1cilmente manipulado. El otro elemento n\u00edtido de esta confusi\u00f3n de lenguas es que, al naturalizar la violencia, se echa la culpa a la v\u00edctima, y no al victimario, de los da\u00f1os perpetrados. En vez de generar empat\u00eda y solidaridad hacia la v\u00edctima, se la rechaza y estigmatiza; se le dice que \u201cdio papaya\u201d, que es su culpa, que hizo mal en denunciar un atropello determinado y de esa manera, se le deja solo, por fuera del tejido vincular y de confianza, capaz de repararlo. Al contrario, las v\u00edctimas son revictimizadas. La ni\u00f1a violada y asesinada ten\u00eda la culpa porque era \u201cuna brincona\u201d, culpa compartida con sus padres ineficientes. La persona que denuncia un acto de corrupci\u00f3n es mala porque es \u201cun sapo\u201d, \u201cun lamb\u00f3n\u201d. Quien fue asesinado por un grupo armado, \u201cse lo busc\u00f3\u201d \u2026 Y podr\u00edamos seguir citando ilustraciones de esta confusi\u00f3n que impide pensar y que perpet\u00faa la cadena violenta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo en la vida cotidiana podemos evitar el inculpar a las v\u00edctimas? \u00bfC\u00f3mo usar las redes sociales adecuadamente, cuestionando el difundir cualquier tipo de mensaje, en especial los que siembran terror? \u00bfC\u00f3mo darse cuenta del poder que se tiene para elegir qu\u00e9 ver, qu\u00e9 leer, qu\u00e9 reproducir, en qu\u00e9 cantidad y sin sobre informarse? Hacerse estas preguntas puede servir como estrategia encaminada a poner diques de contenci\u00f3n a esta \u201cporno-informaci\u00f3n\u201d y facilitar el pensamiento. En este sentido, es importante aceptar que el problema radica en creer err\u00f3neamente que controlamos el flujo de informaci\u00f3n, lo cual no es completamente cierto. Lo que se nos cuenta viene predeterminado por decisiones de los productores, creadores de contenido, directores de medios e incluso a trav\u00e9s de los algoritmos que privilegian cierta informaci\u00f3n frente a otra. Ante esto, la estimulaci\u00f3n a tener una postura propia, aut\u00e9ntica, parte de la familia, de las aulas de clase, as\u00ed como la posibilidad de aceptar la realidad sin exageraciones o banalizaciones, lo que implicar\u00eda facilitar el procesamiento de lo que se vive. Educar en la constataci\u00f3n de la realidad como algo complejo previene la violencia desencadenada por el manique\u00edsmo. La complejidad invita a la pausa, para ir comprendiendo lo dif\u00edcil, sin los miedos que empujan a salir de las confusiones inducidas, acudiendo a medidas reduccionistas. La historia es clara en mostrar a qu\u00e9 extremos de barbarie pueden llegar los grupos humanos manipulados, cuando han sido desinformados y conducidos desde el miedo. Suelen unirse para destruir y matar a otros, tal como los abusadores sexuales, desde el supuesto de estar haciendo un bien a quien en realidad est\u00e1n da\u00f1ando profundamente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La capacidad para vivir desde la diferencia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El problema del mal ha sido abordado por fil\u00f3sofos, te\u00f3logos, soci\u00f3logos, etc. Desde el punto de vista psicoanal\u00edtico, Andr\u00e9 Green sit\u00faa el mal cuando el otro ya no es sujeto ante los ojos de su semejante (1999). As\u00ed lo deslegitima, lo ve como una cosa y, por tanto, puede hacer con ella lo que le plazca. El mal reside en la incapacidad para la alteridad, es decir, para ver al diferente como sujeto humano, en iguales condiciones de dignidad y de legitimidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Al contrario, la capacidad de reconocer y acoger la alteridad se desarrolla desde el psiquismo infantil y las vicisitudes experimentadas en los v\u00ednculos tempranos. Parte de una madre o cuidador que hace sus veces, que permite que el beb\u00e9 sea y vaya siendo, que no lo aplasta, que lo ama en una distancia sana, en un ir y venir, necesario para el encuentro y la separaci\u00f3n que diferencia. Si hay una coerci\u00f3n que limita al otro en su despliegue, si hay mucha carencia afectiva o unas pr\u00e1cticas de abandono o de violencia, se hiere el narcisismo de forma grave, haci\u00e9ndose muy dif\u00edcil captar al otro como diferente de s\u00ed mismo, con el derecho de ser, de coexistir y de contar con una perspectiva de mundo distinta. Del reconocimiento de la alteridad nace tambi\u00e9n la empat\u00eda, la valoraci\u00f3n de las necesidades ajenas, la consideraci\u00f3n y el cuidado por el otro, as\u00ed como la aceptaci\u00f3n del reto de hacer de la diferencia, una ocasi\u00f3n de crecimiento mutuo.<\/p>\n\n\n\n<p>Un criterio de salud mental es el reconocimiento de esta alteridad, que ve al otro como otro, diferente de s\u00ed mismo y por ello, fuente de riqueza, de contraste, de conflicto<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a> y, sobre todo, de asombro. Vivir en la alteridad sin intentar suprimirla es justamente a lo que alude esa caracter\u00edstica de la salud mental. En los v\u00ednculos sanos, supone el respeto por el otro y por s\u00ed mismo. En la vida colectiva permite que no se desbarate simb\u00f3lica o materialmente al que piensa distinto, al que tiene una valorativa que no se comparte, pero que por ello no merece morir.<\/p>\n\n\n\n<p>La democracia, como posibilidad de abarcar muchas voces distintas respecto del orden social, pol\u00edtico y del mundo en general, tendr\u00eda como impl\u00edcita esta capacidad de alteridad. Nada m\u00e1s miedoso que un grupo en el que todos vean las cosas igual, pues lo homog\u00e9neo denuncia miedo, paranoia, adaptaci\u00f3n enga\u00f1osa o falta de pensamiento. Conviene que exista la oposici\u00f3n, el desacuerdo, el debate y no la imposici\u00f3n de una forma de pensamiento \u00fanico, que acaba en una dictadura, y sabemos que sea esta, de Derecha o de Izquierda es funesta, porque aniquila el colorido de lo humano. Stalin y Pinochet son mucho m\u00e1s parecidos de lo que suele verse.<\/p>\n\n\n\n<p>Los psicoanalistas argentinos han acu\u00f1ado el t\u00e9rmino \u201cajenidad\u201d para referirse a estos asuntos. Es muy importante admitir que el otro, amado o extra\u00f1o, es distinto y ajeno a m\u00ed. El derecho a la ajenidad, parte de volver a la pregunta por el otro y no suponerlo, lo que lleva a relacionarse m\u00e1s con la idea del otro, que con lo que este es y va siendo. El derecho a la ajenidad significa darle al otro, a quien nunca conocer\u00e9 totalmente, la capacidad de asombrarme y de sorprenderme, as\u00ed como la potestad de cambiar y de aportar algo novedoso.<\/p>\n\n\n\n<p>La p\u00e9rdida del derecho a la ajenidad se palpa de manera notoria en tiempos electorales. Alguien da por hecho que su interlocutor, cercano o extra\u00f1o, tiene la misma preferencia en cuanto al candidato. Si es un ser amado, que sea miembro de otro partido pol\u00edtico o siga a un candidato distinto, se vive como una traici\u00f3n a cierto contrato de filiaci\u00f3n que vincula a las partes como pareja, familia, amigos, etc. Si es un extra\u00f1o, ni se plantea la pregunta y se lanzan discursos proselitistas, sin considerar si el otro estar\u00e1 de acuerdo o si ver\u00e1 las cosas de forma diferente. Cuando se constata lo segundo, puede retrocederse con respeto, situando la no concordancia, sin que ello comprometa negativamente la relaci\u00f3n. Eso ser\u00eda lo ideal. Pero muchas veces se entra en una campa\u00f1a de adoctrinamiento, porque es la ignorancia o la psicopatolog\u00eda del otro la causa \u00fanica que hace que piense as\u00ed y esto puede ser corregido. O puede buscarse la supresi\u00f3n de ese discurso del otro con cualquier recurso posible. En casos extremos, la diferencia entre personas y colectivos ha sido sancionada con la persecuci\u00f3n, la exclusi\u00f3n, la tortura, la discriminaci\u00f3n o la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>En las pasadas elecciones a la presidencia de la rep\u00fablica, surgi\u00f3 una iniciativa interesante para salir de la polarizaci\u00f3n que vincula ciegamente al nombre de un candidato. En vez depronunciarlo, desatando conflictos de lealtades, filias y fobias, se gener\u00f3 un instrumento con una serie de preguntas que permit\u00edan a quien respond\u00eda identificar su postura frente a temas sociales, econ\u00f3micos, de pactos entre grupos, sobre educaci\u00f3n y costumbres. Al final, con base en sus respuestas, se le situaba en un espectro que contemplaba desde la Izquierda hasta la ultraderecha, pasando por los centros y por puntos intermedios. De acuerdo con eso, muchos se sorprend\u00edan porque su ubicaci\u00f3n no correspond\u00eda con el candidato al que airadamente defend\u00edan. Aprovechando esa discrepancia se pod\u00eda desglosar la propuesta pol\u00edtica como un modelo de comprensi\u00f3n del mundo y de las relaciones con implicaciones econ\u00f3micas y de desarrollo. Se pod\u00eda desmitificar el nombre de los candidatos y empoderar la perspectiva propia, las valorativas distintas, para pasar desde all\u00ed a una elecci\u00f3n m\u00e1s libre, m\u00e1s propia, con menos fanatismo y propaganda mental.<\/p>\n\n\n\n<p>Trabajar en modos de relaci\u00f3n que permitan la pregunta por el otro, m\u00e1s que la suposici\u00f3n del mismo, es una tarea urgente. La escucha del que piensa distinto como interlocutor leg\u00edtimo, as\u00ed no sea posible un consenso, el habitar v\u00ednculos que no ahoguen, sino que dejen ser y se permitan sorprenderse con las novedades del otro es, sin duda, trabajar por la convivencia pac\u00edfica. Solo de esta forma pueden superarse los manique\u00edsmos: buenos y malos, donde los malos no son como yo, ni como el grupo que piensa y vive como yo. Esta mirada de la vida es la que entroniza la violencia en el intercambio social. Y si bien el conflicto siempre estar\u00e1 presente en la existencia, no necesariamente su modo de gesti\u00f3n es borrar al otro por ser diferente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La ley s\u00ed, pero no la del propio deseo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Se escucha a menudo que en Colombia reinan los mecanismos psicop\u00e1ticos y que all\u00ed est\u00e1 la ra\u00edz del problema. Hay cosas contradictorias que coexisten sin afectarse y escinden a las personas. La falta de l\u00edmites marca negativamente el desarrollo individual. Caracter\u00edsticas como la intolerancia a la frustraci\u00f3n, la imposibilidad de postergar la satisfacci\u00f3n de los deseos individuales, el sentido omnipotente que busca manejarlo todo al modo individual y el no poder inscribir que la vida se desenvuelve dentro de un principio de realidad, se juegan del lado de diversas formas de perversi\u00f3n, donde efectivamente se conoce la ley, pero no se la apropia, ni se la acata.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl vivo vive del bobo\u201d, el \u201ctodo vale\u201d, \u201chacer caso es de tontos\u201d y \u201cel problema est\u00e1 en ser pillado y no en cometer la trasgresi\u00f3n\u201d son frases que plasman la corrupci\u00f3n y la heteronom\u00eda, como ejemplos de esa carencia de ley. Robar es ser m\u00e1s fuerte y, en algunos contextos, admirado. Maltratar a un vulnerable es conjurar las propias angustias de inferioridad inconscientes, al \u201ctriunfar\u201d sobre ese otro, disfrazando las propias inseguridades. Sobornar a un funcionario es aliarse en un distorsionado \u201cgana-gana\u201d para ser m\u00e1s que el sistema. En un espectro que va de menos a m\u00e1s, se resiente en un extremo la ausencia de culpa por el da\u00f1o que se causa, precisamente por ver al otro como cosa no digna de cuidado, consideraci\u00f3n y respeto y se instaura una l\u00f3gica de vincularse para usar, explotar, dominar, aterrorizar, controlar, pasar por encima y luego botar a ese otro, habi\u00e9ndole impuesto la ley del propio deseo. Esta es una l\u00f3gica perversa, psicop\u00e1tica que confunde, pretendiendo convertir lo abyecto en virtud, al mejor estilo del marqu\u00e9s de Sade.<\/p>\n\n\n\n<p>Wilfred Bion, psicoanalista brit\u00e1nico, postul\u00f3 un tipo de v\u00ednculo que recoge las caracter\u00edsticas mencionadas: el v\u00ednculo parasitario, donde \u201cA\u201d devora, parasita y explota a \u201cB\u201d, siendo lo vinculante la mentira, la confusi\u00f3n, la envidia y el odio en vez del amor, la b\u00fasqueda de la verdad y el conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo destructivo toma el comando y, para que se restituya la vida, se requiere de la intervenci\u00f3n de un tercero, que al modo de la funci\u00f3n subjetivante ejercida por el padre, separe a \u201cA\u201d y \u201cB\u201d, poniendo fin a la din\u00e1mica de muerte establecida entre ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9nes podemos jugar como esos terceros en la cultura? Los que sabemos que existen distintas alianzas perversas y queremos identificarlas para propositivamente no participar de ellas. Claramente, las instituciones diversas que saben de las heridas de credibilidad que han infringido aceptan estos hechos y quieren reparar, reconstruyendo el tejido base de la sociedad, que es la confianza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Educar en el sano realismo, en la aceptaci\u00f3n de l\u00edmites, en la complejidad que descarte el manique\u00edsmo y en la tolerancia a la frustraci\u00f3n genera no solo la madurez emocional que propicia encuentros desde la alteridad, sino el desarrollo de una autonom\u00eda genuina, donde se hace propia la norma que plasma un pacto social vigente porque se reconoce que esta ley colectiva busca garantizar la vida propia y la de los dem\u00e1s.&nbsp; Y desde esas garant\u00edas m\u00ednimas para que la vida prevalezca, la ley tambi\u00e9n permite tratar al otro como semejante, como se quiere ser tratado, para poder desplegar el deseo y la pasi\u00f3n por la construcci\u00f3n personal y colectiva de ciertas utop\u00edas que nos impulsan hacia lo mejor en cada contexto.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Si alguien me objetara que el reconocimiento previo de los conflictos y las diferencias, de su inevitabilidad y su conveniencia, arriesgar\u00eda a paralizar en nosotros la decisi\u00f3n y el entusiasmo por una sociedad m\u00e1s justa, organizada y racional, yo le replicar\u00eda que para m\u00ed una sociedad mejor es una sociedad capaz de tener mejores conflictos. De reconocerlos y de contenerlos. De vivir, no a pesar de ellos, sino productiva e inteligentemente en ellos. Que solo un pueblo esc\u00e9ptico sobre la fiesta de la guerra, y maduro para el conflicto, es un pueblo maduro para la paz.<\/p><cite>Estanislao Zuleta<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Green, A. (1999). <em>Narcisismo de vida, narcisismo de muerte<\/em>. Amorrortu editores.<\/p>\n\n\n\n<p>Grob. (1991.) From Asylum to Community: Mental Health Police in Modern America.<\/p>\n\n\n\n<p>Llorens, M. (2015). <em>Psicoterapia pol\u00edticamente reflexiva: hacia una t\u00e9cnica contextualizada<\/em>. Editorial Equinoccio.<\/p>\n\n\n\n<p>Freud, S. (1921). <em>Psicolog\u00eda de las masas y an\u00e1lisis del Yo<\/em>. Amorrortu editores.<\/p>\n\n\n\n<p>K\u00e4es, R. (2009). La realidad ps\u00edquica del v\u00ednculo. <em>Revista de la AIPCF<\/em>, 2.<\/p>\n\n\n\n<p>Zuleta, E. (1988). Sobre el porqu\u00e9 de la guerra. <em>Revista La C\u00e1bala<\/em>, 11.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> La pulsi\u00f3n, como uno de los conceptos fundamentales del psicoan\u00e1lisis, alude a un puente entre biolog\u00eda y psicolog\u00eda. Es m\u00e1s que un instinto. Es la fantas\u00eda, la configuraci\u00f3n de objetos de deseo y de conflictos anudados al mismo. Es lo humano, a diferencia de lo animal. Un animal tiene hambre y come. El humano puede elegir y fantasear con qu\u00e9 tipo de alimento desea, o incluso abstenerse de ello por razones est\u00e9ticas, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Seg\u00fan Gaston Bachelard hay varias ciencias, por ejemplo, la qu\u00edmica, que razonan a partir de los efectos. La psicolog\u00eda tambi\u00e9n tiene un cariz retrospectivo: En el trabajo de promoci\u00f3n y prevenci\u00f3n construye una cultura material donde se reconfiguran las categor\u00edas de salud y enfermedad mental.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> El conflicto hace parte de la vida y solo la salida violenta frente a este, es lo que resulta destructivo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-stackable-text stk-block-text stk-block stk-069231b\" data-block-id=\"069231b\"><p class=\"stk-block-text__text\"><\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Consideraciones sobre la identificaci\u00f3n, a trav\u00e9s del psicoan\u00e1lisis, de algunos malestares recurrentes en el 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