{"id":8856,"date":"2026-08-24T08:26:10","date_gmt":"2026-08-24T13:26:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/?p=8856"},"modified":"2026-08-24T08:26:11","modified_gmt":"2026-08-24T13:26:11","slug":"balance-y-aprendizajes-de-las-mesas-de-paz-urbana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/balance-y-aprendizajes-de-las-mesas-de-paz-urbana\/","title":{"rendered":"Balance y aprendizajes de las mesas de paz urbana"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las mesas de paz urbana constituyeron una novedad dentro de la larga tradici\u00f3n de procesos de paz en Colombia al involucrar organizaciones criminales que presentan similitudes pero tambi\u00e9n desaf\u00edos distintos a las negociaciones con grupos insurgentes. M\u00e1s all\u00e1 de calificarlas como un \u00e9xito o un fracaso, \u00bfqu\u00e9 aprendizajes dej\u00f3 este esfuerzo por abordar las violencias cr\u00f3nicas urbanas mediante mesas p\u00fablicas y visibles?<\/h2>\n\n\n\n<font font=\"\" size=\"3\" face=\"Roboto, Arial\" color=\"#AAAAAA\">EDICI\u00d3N 115 ENE-JUN 2026<\/font>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-black-color has-text-color\">L<em>as mesas de di\u00e1logo socio jur\u00eddico en Buenaventura, Quibd\u00f3 y Medell\u00edn fueron un componente innovador de la pol\u00edtica de Paz Total. Aunque hab\u00eda experiencias relevantes en otros lugares del mundo que pod\u00edan orientar di\u00e1logos con actores criminales en espacios urbanos, no exist\u00eda un acerbo metodol\u00f3gico ni conceptual claro para procesos de este tipo. En Colombia, adem\u00e1s de la figura de sometimiento a la justicia que se ha usado para desactivar individualmente a actores violentos asociados el narcotr\u00e1fico, han existido procesos p\u00fablicos de pacificaci\u00f3n con grupos criminales, sobre todo en Medell\u00edn, donde ha participado el Gobierno nacional (como las negociaciones con Milicias en 1994) y local (como los pactos facilitados desde la Asesor\u00eda de Paz y Convivencia en los 90). Tambi\u00e9n hay una historia de pactos humanitarios impulsados por la sociedad civil en las tres ciudades, adem\u00e1s de m\u00faltiples pactos de colusi\u00f3n privados, entre actores pol\u00edticos y criminales. As\u00ed, la novedad de las mesas urbanas residi\u00f3 en su car\u00e1cter p\u00fablico, simult\u00e1neo, deliberativo, comprehensivo, expl\u00edcito como pol\u00edtica de paz y dirigido desde el ejecutivo, as\u00ed como en su reconocimiento de la escala y complejidad de la violencia urbana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-stackable-text stk-block-text stk-block stk-bc44bdf\" data-block-id=\"bc44bdf\"><p class=\"stk-block-text__text\">Este texto hace un balance de la paz urbana considerando matices que han sido ignorados. Las mesas lograron avances, pero con grandes problemas y desaf\u00edos que dejan aprendizajes asociados a cinco factores: aspectos metodol\u00f3gicos de la negociaci\u00f3n; la multiplicidad de grupos; la fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica y del Estado, y lo que llamo los desaf\u00edos de <em>la temporalidad<\/em> y de <em>la politizaci\u00f3n<\/em><sup data-fn=\"05d90cd9-b9fd-45ad-80e4-1d81242bd481\" class=\"fn\"><a id=\"05d90cd9-b9fd-45ad-80e4-1d81242bd481-link\" href=\"#05d90cd9-b9fd-45ad-80e4-1d81242bd481\">1<\/a><\/sup>.<\/p><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Aspectos metodol\u00f3gicos de la paz urbana<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><em>Las mesas urbanas crearon espacios importantes de deliberaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n mostraron la necesidad de una metodolog\u00eda con objetivos, diagn\u00f3sticos y protocolos claros, que reconozca las necesidades e historias particulares de cada territorio, y que establezca estrategias de comunicaci\u00f3n y evaluaci\u00f3n claras.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La mesa de Buenaventura se inaugur\u00f3 el 18 de julio de 2023, con representantes de las bandas Shottas y Espartanos. La de Medell\u00edn incluy\u00f3 aproximadamente 12 estructuras (la mayor\u00eda encapsuladas bajo la etiqueta de la Oficina de Envigado, representadas por una vocer\u00eda conjunta) y fue inaugurada el 27 de abril de 2023. La de Quibd\u00f3 inclu\u00eda a las estructuras de Los Locos Yam, Los Mexicanos y RPS, y se inaugur\u00f3 en agosto de 2023. El Gobierno incluy\u00f3 entre sus delegados pol\u00edticos locales y representantes de la sociedad civil. La inclusi\u00f3n de representes de v\u00edctimas del conflicto y de sociedad civil de base fue una caracter\u00edstica muy positiva de las mesas. Sin embargo, a pesar del conocimiento de las din\u00e1micas locales de varios delegados, los equipos del Gobierno no contaron desde el inicio con diagn\u00f3sticos detallados del panorama de las econom\u00edas il\u00edcitas, o de las organizaciones armadas, su presencia territorial y sus din\u00e1micas. Estos diagn\u00f3sticos hubieran facilitado entender, por ejemplo, por qu\u00e9 era m\u00e1s f\u00e1cil encontrar voceros de los grupos en Medell\u00edn que en Buenaventura y Quibd\u00f3, y dise\u00f1ar estrategias que consideraran las historias de conflicto en cada ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>En Buenaventura y Quibd\u00f3 las disputas entre guerrillas, fuerza p\u00fablica y paramilitares se conectaron tard\u00edamente con bandas urbanas locales; as\u00ed, las din\u00e1micas nacionales dominaron hasta principios de los 2000. En la actualidad el panorama de bandas locales es fragmentado y cambiante, con tradiciones cortas, miembros m\u00e1s j\u00f3venes y disputas territoriales frecuentes. En ambos casos, grupos con alcance nacional como el Clan del Golfo\/AGC\/EGC y el ELN siguen fuertes, pero en Buenaventura hay m\u00e1s influencia del narcotr\u00e1fico internacional. En Medell\u00edn, por el contrario, las din\u00e1micas del conflicto nacional se conectaron a estructuras criminales locales activadas por el Cartel de Medell\u00edn desde los 80, y los paramilitares lograron consolidar su poder tempranamente. Hoy d\u00eda no hay un monopolio criminal, pero s\u00ed hay una criminalidad jer\u00e1rquica, influenciada por legados paramilitares, que controla una red de estructuras urbanas, que gobierna intensamente a las comunidades, pero que ha reducido el uso de formas letales de violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La aproximaci\u00f3n inicial del Gobierno nacional y del primer comisionado de paz Danilo Rueda fue que los procesos fueran dictados desde lo local, tal vez subestimando esta complejidad de la criminalidad. La falta de protocolos claros cre\u00f3 un espacio importante para guiar los procesos localmente, pero tambi\u00e9n implic\u00f3 desaf\u00edos t\u00e9cnicos y pol\u00edticos que sobrepasaban la capacidad de los delegados, en un contexto de inseguridad jur\u00eddica dada la falta de una nueva ley de sometimiento a la justicia que solo pod\u00eda aprobarse a nivel nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>La llegada de Otty Pati\u00f1o como consejero comisionado de paz a finales del 2023 en un principio no benefici\u00f3 a las mesas urbanas, pues no eran su prioridad, aunque luego ayud\u00f3 a establecer objetivos estrat\u00e9gicos comunes a todos los procesos. El hecho de que los delegados del Gobierno no fueran ejecutores de pol\u00edtica p\u00fablica reflejaba la esencia de las mesas como espacios deliberativos, pero creaba limitaciones en su funcionamiento. A pesar de dichas limitaciones, las mesas activaron di\u00e1logos locales que se expandieron m\u00e1s all\u00e1 de las mismas. Los delegados del Gobierno lograron articularse con ministerios para activar proyectos enfocados en la transformaci\u00f3n socioecon\u00f3mica de los territorios y en desmantelar delitos como la extorsi\u00f3n y el reclutamiento de menores. Por ejemplo, las mesas articularon sus diagn\u00f3sticos con programas como J\u00f3venes en Paz del ICBF, Barrios en Paz del Ministerio de Vivienda, o Mochila Atrapa Sue\u00f1os para promover arte y cultura juvenil en Quibd\u00f3. En Medell\u00edn se iniciaron programas piloto para reducir la extorsi\u00f3n y la venta de drogas en espacios escolares.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El impacto del balance de poder de los grupos armados en la negociaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p><em>En las tres ciudades se redujeron varios delitos (homicidios, desapariciones, violencia sexual), aumentaron otros (extorsiones y hurtos) y hubo m\u00e1s variabilidad en Buenaventura y Quibd\u00f3 que en Medell\u00edn. Esto refleja c\u00f3mo el n\u00famero de grupos y su nivel de consolidaci\u00f3n afecta el funcionamiento de negociaciones. Un proceso exitoso requiere considerar estos balances de poder.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La fragmentaci\u00f3n de grupos criminales y del Estado dificulta los procesos de paz. En Medell\u00edn, donde la criminalidad es organizada y cohesionada, los grupos criminales pueden monitorear compromisos e imponer disciplina m\u00e1s f\u00e1cilmente que en Buenaventura y Quibd\u00f3, donde hay m\u00e1s disputas, m\u00e1s actores y menos consolidaci\u00f3n interna en los grupos. Los niveles iniciales de violencia eran m\u00e1s altos en Buenaventura y Quibd\u00f3 y por ello las reducciones de violencia fueron m\u00e1s grandes all\u00ed, pero tambi\u00e9n m\u00e1s inestables.<\/p>\n\n\n\n<p>La tabla 1 presenta un an\u00e1lisis estad\u00edstico simple que eval\u00faa si la existencia de las mesas se asoci\u00f3 con el n\u00famero de homicidios, desapariciones, hurtos, delitos sexuales, extorsiones y capturas, comparando las ciudades y meses donde estuvo vigente una mesa con aquellas donde no hubo mesa, en un universo de 12 ciudades, desde enero de 2020 a diciembre de 2025. Los resultados sugieren que, durante los meses en los que las mesas de di\u00e1logo estuvieron vigentes, homicidios, delitos sexuales y desapariciones se redujeron, pero no de manera estad\u00edsticamente significativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Un riesgo en una negociaci\u00f3n es que los delitos visibles como el homicidio sean reemplazados por violencias menos visibles como la desaparici\u00f3n (Cruz y Dur\u00e1n-Mart\u00ednez, 2016). El an\u00e1lisis sugiere que las mesas no aumentaron la desaparici\u00f3n. Otro riesgo de las negociaciones (y una cr\u00edtica repetida a la Paz Total) es que el poder y la gobernanza de los grupos criminales puede aumentar, mientras que el Estado disminuye su acci\u00f3n policial. Los resultados sugieren que las mesas no redujeron las capturas, por el contrario, las aumentaron, aunque el efecto no es estad\u00edsticamente significativo. El efecto m\u00e1s preocupante en las ciudades en que hubo mesas fue el incremento en hurtos y extorsiones, lo cual puede reflejar un aumento de la gobernanza criminal. Antes de la instalaci\u00f3n de las mesas, los niveles de extorsi\u00f3n ya eran bastante altos. La reducci\u00f3n de este delito entr\u00f3 en las discusiones de las mesas y llev\u00f3 al reconocimiento p\u00fablico de din\u00e1micas de gobernanza criminal que, aunque han existido por m\u00e1s de 10 a\u00f1os, no hab\u00edan sido abiertamente reconocidas. En las tres ciudades, la extorsi\u00f3n presenta bajos niveles de variabilidad en comparaci\u00f3n con otros delitos, lo cual sugiere que, si bien las mesas no redujeron este problema, tampoco fueron la \u00fanica causa del aumento. De todos modos, es un resultado preocupante.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tabla 1. Impacto de las mesas socio jur\u00eddicas \u2014 An\u00e1lisis comparativo de 12 ciudades<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td>&nbsp;<\/td><td>Desaparecidos<\/td><td>Homicidios<\/td><td>Hurto<\/td><td>Delitos sexuales<\/td><td>Extorsi\u00f3n<\/td><td>Arrestos<\/td><td>Arrestos por Homicidio<\/td><\/tr><tr><td>Mesa di\u00e1logo activa<\/td><td>-0.750<\/td><td>-1.166<\/td><td>289.02**<\/td><td>-9.134<\/td><td>14.761***<\/td><td>4.198<\/td><td>0.627<\/td><\/tr><tr><td>&nbsp;<\/td><td>(1.408)<\/td><td>(1.383)<\/td><td>(152.968)<\/td><td>(9.473)<\/td><td>(3.084)<\/td><td>(17.618)<\/td><td>(1.030)<\/td><\/tr><tr><td>Constante<\/td><td>26.94***<\/td><td>28.8***<\/td><td>1787.1***<\/td><td>96.35***<\/td><td>26.4***<\/td><td>229.4***<\/td><td>13.6***<\/td><\/tr><tr><td>&nbsp;<\/td><td>(0.402)<\/td><td>(0.395)<\/td><td>(43.693)<\/td><td>(2.706)<\/td><td>(0.881)<\/td><td>(5.032)<\/td><td>(0.294)<\/td><\/tr><tr><td>r2<\/td><td>0.000<\/td><td>0.001<\/td><td>0.004<\/td><td>0.001<\/td><td>0.026<\/td><td>0.000<\/td><td>0.000<\/td><\/tr><tr><td>N<\/td><td>864<\/td><td>864<\/td><td>864<\/td><td>864<\/td><td>864<\/td><td>864<\/td><td>864<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><figcaption class=\"wp-element-caption\">Fuente: Elaboraci\u00f3n propia con datos de Polic\u00eda Nacional y Medicina Legal (desaparici\u00f3n).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>La tabla 2 compara la variaci\u00f3n de cada delito, \u00fanicamente en las tres ciudades, durante los 24 meses antes y despu\u00e9s de la instalaci\u00f3n de las mesas, y calcula el promedio de variaci\u00f3n porcentual mes a mes de cada delito. Los resultados muestran una reducci\u00f3n en casi todos los delitos en las tres ciudades, y tambi\u00e9n diferencias interesantes. Por ejemplo, en Buenaventura se redujeron todos los delitos; en Quibd\u00f3 se redujeron m\u00e1s claramente homicidios y desaparici\u00f3n, pero no violencia sexual. Los arrestos se redujeron ligeramente en las tres ciudades. Mes a mes, hay variaciones menos significativas en Medell\u00edn que en Buenaventura y Quibd\u00f3, lo cual es consistente con su estructura de poder criminal m\u00e1s estable y cohesiva. Los an\u00e1lisis de las tablas 1 y 2, le\u00eddos conjuntamente, sugieren que la variaci\u00f3n en cada ciudad \u2014positiva o negativa\u2014 no se puede atribuir inmediatamente a la existencia de las mesas sin examinar din\u00e1micas locales. Los an\u00e1lisis estad\u00edsticos son cruciales pero no capturan completamente din\u00e1micas locales finas y evoluciones de largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tabla 2. Evoluci\u00f3n de Delitos en Medell\u00edn, Buenaventura y Quibd\u00f3<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><\/td><td colspan=\"4\"><strong>Medell\u00edn<\/strong><\/td><td colspan=\"4\"><strong>Buenaventura<\/strong><\/td><td colspan=\"4\"><strong>Quibd\u00f3<\/strong><\/td><\/tr><tr><td>&nbsp;<\/td><td>Pre-mesa<\/td><td>Post-mesa<\/td><td>diferencia<\/td><td>Promedio variaci\u00f3n % mensual post<\/td><td>Pre-mesa<\/td><td>Post-mesa<\/td><td>diferencia<\/td><td>Promedio variaci\u00f3n % mensual post<\/td><td>Pre-mesa<\/td><td>Post-mesa<\/td><td>Diferencia<\/td><td>Promedio variaci\u00f3n % mensual post<\/td><\/tr><tr><td>Homicidio<\/td><td>780<\/td><td>688<\/td><td>-92<\/td><td>7.28<\/td><td>281<\/td><td>241<\/td><td>-40<\/td><td>12.91<\/td><td>318<\/td><td>248<\/td><td>-70<\/td><td>-92.9<\/td><\/tr><tr><td>Desaparici\u00f3n<\/td><td>805<\/td><td>489<\/td><td>-316<\/td><td>2.25<\/td><td>100<\/td><td>76<\/td><td>-24<\/td><td>64.57<\/td><td>53<\/td><td>22<\/td><td>-31<\/td><td>-2.66<\/td><\/tr><tr><td>Extorsi\u00f3n<\/td><td>1332<\/td><td>1637<\/td><td>305<\/td><td>2.70<\/td><td>468<\/td><td>298<\/td><td>-170<\/td><td>14.07<\/td><td>562<\/td><td>563<\/td><td>1<\/td><td>3.42<\/td><\/tr><tr><td>Delito sexual<\/td><td>4160<\/td><td>3950<\/td><td>-210<\/td><td>7.72<\/td><td>225<\/td><td>206<\/td><td>-19<\/td><td>21.76<\/td><td>140<\/td><td>149<\/td><td>9<\/td><td>55.68<\/td><\/tr><tr><td>Hurto<\/td><td>81915<\/td><td>80591<\/td><td>-1324<\/td><td>-0.77<\/td><td>2444<\/td><td>1948<\/td><td>-496<\/td><td>1.97<\/td><td>2769<\/td><td>2116<\/td><td>-653<\/td><td>-1.62<\/td><\/tr><tr><td>Arrestos<\/td><td>9875<\/td><td>9636<\/td><td>-239<\/td><td>2.49<\/td><td>521<\/td><td>473<\/td><td>-48<\/td><td>31.79<\/td><td>567<\/td><td>499<\/td><td>-68<\/td><td>18.49<\/td><\/tr><tr><td>Arrestos Homicidio<\/td><td>523<\/td><td>551<\/td><td>28<\/td><td>10.16<\/td><td>53<\/td><td>56<\/td><td>3<\/td><td>17.73<\/td><td>110<\/td><td>91<\/td><td>-19<\/td><td>26.71<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><figcaption class=\"wp-element-caption\">Fuente: Elaboraci\u00f3n propia con datos de Polic\u00eda Nacional y Medicina Legal (desaparici\u00f3n)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La correlaci\u00f3n de fuerzas en el Estado<\/h2>\n\n\n\n<p><em>Un obst\u00e1culo para las mesas fue la falta de una estructura institucional y de coordinaci\u00f3n. El \u00e9xito de una negociaci\u00f3n depende no s\u00f3lo de negociar con estructuras criminales o armadas, sino de coordinar sectores y niveles de poder estatal.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Un factor clave en cualquier negociaci\u00f3n es la correlaci\u00f3n de fuerzas en el Estado, y la coordinaci\u00f3n con alcaldes, Polic\u00eda, Fiscal\u00eda y otras autoridades estatales. La Paz Total no se pens\u00f3 reconociendo los desaf\u00edos de fragmentaci\u00f3n y de colaboraci\u00f3n que existen al interior del Estado. Primero, las administraciones locales no se incluyeron claramente en el dise\u00f1o metodol\u00f3gico, lo cual llevo a que incluso alcaldes cercanos al Gobierno central estuvieran relativamente separados del proceso en un inicio. A medida que avanzaron, los di\u00e1logos se beneficiaron de alcaldes m\u00e1s cercanos a procesos de pacificaci\u00f3n, como pas\u00f3 en Buenaventura durante la primera parte del proceso (antes de las elecciones de octubre de 2023), y tuvieron m\u00e1s choques con alcaldes propensos a pol\u00edticas de mano dura, como el caso de Medell\u00edn despu\u00e9s de la elecci\u00f3n de Federico Guti\u00e9rrez.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, colaboraci\u00f3n cercana con la Polic\u00eda y la Fiscal\u00eda para reducir capturas de bajo nivel y mantener acci\u00f3n firme contra delitos graves y violaciones a compromisos era vital. La relaci\u00f3n con la Fiscal\u00eda a nivel nacional y local fue inestable, mientras que, por ejemplo, una colaboraci\u00f3n cercana del coronel de la Polic\u00eda fue beneficiosa en el caso de Quibd\u00f3 y facilit\u00f3 capacitaciones a la Polic\u00eda conectadas con el contexto de la mesa.<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, la composici\u00f3n de las mesas fue importante para su evoluci\u00f3n: las mesas m\u00e1s inestables, como la de Quibd\u00f3, retardaron los procesos, mientras que, por ejemplo, en Medell\u00edn el liderazgo de la senadora Isabel Zuleta, cercana del Gobierno, dio m\u00e1s estabilidad al equipo, aunque tambi\u00e9n hizo que se concentrara poder en una figura que no era percibida como neutral. Finalmente, la falta de una infraestructura institucional para coordinar acciones hizo que los delegados buscaran esta coordinaci\u00f3n de manera <em>ad-hoc<\/em>. Sin embargo, el proceso mismo creo aprendizajes importantes de coordinaci\u00f3n institucional.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El desaf\u00edo de <em>la temporalidad<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p><em>Las mesas lograron avanzar programas y discusiones orientadas a solucionar causas estructurales de violencia de largo plazo. Coordinar objetivos de corto y largo plazo en di\u00e1logos urbanos es crucial, pues estos objetivos pueden llegar a ser contradictorios y requieren una planeaci\u00f3n realista.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El <em>desaf\u00edo de la temporalidad<\/em> se refiere a que las causas econ\u00f3micas, sociales, pol\u00edticas y culturales de la criminalidad funcionan en una temporalidad diferente a las causas de variaciones de la violencia en el corto plazo: puede ser relativamente m\u00e1s f\u00e1cil reducir homicidios que cambiar condiciones de marginalizaci\u00f3n. Las mesas consideraron esto al poner \u00e9nfasis en transformaciones sociales, y al impulsar programas para reducir extorsi\u00f3n o reclutamiento, aunque sin una metodolog\u00eda clara. Si bien estos programas no fueron publicitados y sus efectos no son claros en el corto plazo, s\u00ed pueden serlo en el largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra raz\u00f3n de este desaf\u00edo de la temporalidad es que, cuando un grupo est\u00e1 consolidado, su desmantelamiento puede ser contraproducente en el corto plazo. Este es un dilema en Medell\u00edn, donde los grupos ejercen tal control que el desmantelar jerarqu\u00edas puede llevar a que otros grupos copen ese espacio violentamente. Finalmente, el desaf\u00edo tambi\u00e9n existe porque, si bien la marginalizaci\u00f3n es un elemento clave en la reproducci\u00f3n de la ilegalidad y la violencia \u2014sobre todo en ciudades con niveles extremos de pobreza y marginalizaci\u00f3n como Buenaventura y Quibd\u00f3\u2014, a nivel individual tanto el ingreso como la desvinculaci\u00f3n de un grupo armado son procesos complejos. La avaricia o la falta de dinero son razones importantes para unirse a grupos criminales, pero tambi\u00e9n son importantes los deseos de poder y reconocimiento social, y la falta de confianza en la ley y en el Estado. Esto hace que dejar un grupo criminal sea un proceso inestable, caracterizado por salidas parciales y lazos residuales (Pyrooz, Decker y Webb, 2014), que requiere intervenciones comprehensivas y un tiempo amplio (Wessells, 2006).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El desaf\u00edo de <em>la politizaci\u00f3n<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p><em>Dialogar p\u00fablicamente implica costos y riesgos pol\u00edticos, porque el proceso puede ser percibido como un factor que politiza y fortalece a los actores armados, o incluso conducir a ello. Sin embargo, las mesas urbanas desafiaron una tradici\u00f3n larga de pactos a la sombra, bien sea con fines humanitarios o corruptos, para reducir violencia, que fortalecen a los grupos \u2014como ha ocurrido en Medell\u00edn\u2014 pero sin buscar la forma de desmantelarlos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El <em>desaf\u00edo de la politizaci\u00f3n<\/em> se refiere a que las negociaciones activan procesos de aprendizaje en los grupos armados y en el Estado, y esto las hace costosas pol\u00edticamente y riesgosas si no se llevan a t\u00e9rmino. Los grupos armados pueden hacerse m\u00e1s conscientes de su capacidad para regular violencia y extraer concesiones del Estado, lo cual tiene consecuencias positivas y negativas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el curso de las mesas de paz, los grupos articularon de manera m\u00e1s frecuente ideas sobre su poder en la comunidad, as\u00ed como discursos frente a temas como el derecho internacional humanitario. Sin embargo, la politizaci\u00f3n no surge solo de la negociaci\u00f3n. Precisamente, uno de los avances de las mesas fue llevar a muchos actores a reconocer p\u00fablicamente que los grupos criminales regulan la vida de las comunidades desde mucho antes de los di\u00e1logos. En Medell\u00edn, la gobernanza consolidada, pactos privados entre Estado y grupos, y los discursos de paz han existido por m\u00e1s de una d\u00e9cada en los grupos criminales. En Buenaventura, si bien la gobernanza es inestable y fragmentada tambi\u00e9n est\u00e1 muy arraigada. En este contexto, los procesos de di\u00e1logo pueden llevar a que, al reconocer p\u00fablicamente esa realidad, los grupos perciban que proteger a las comunidades y reducir la violencia y la explotaci\u00f3n los beneficia, como se ve en comunicados de los grupos en Quibd\u00f3 durante el curso de las mesas. Sin embargo, si en el largo plazo los grupos no se reducen o desmantelan, el poder criminal se puede profundizar.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, la politizaci\u00f3n surge del uso de la negociaci\u00f3n con fines pol\u00edticos. Esto tampoco es resultado exclusivo de la negociaci\u00f3n, pero s\u00ed dificulta su evaluaci\u00f3n objetiva: mientras el Gobierno ha evitado un balance autocr\u00edtico, la oposici\u00f3n ignora matices de los procesos para favorecer sus agendas pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Las mesas urbanas tuvieron muchos tropiezos y, sin un norte o estrategia de comunicaci\u00f3n clara, se hicieron un blanco f\u00e1cil de cr\u00edticas, y su balance se ha enmarcado en un rechazo amplio a la Paz Total, sin considerar las particularidades de estos procesos urbanos. Los datos sugieren que la evaluaci\u00f3n es menos negativa y m\u00e1s compleja de lo que se asume, pero tambi\u00e9n con aspectos problem\u00e1ticos. El no haber llegado a acuerdos finales hace que los avances sean fr\u00e1giles, sobre todo si se reemplazan con pol\u00edticas de seguridad radicalmente represivas. No obstante, la construcci\u00f3n de paz es un proceso largo y, en contextos complejos, mantener elementos no tradicionales de di\u00e1logo, de la mano de pol\u00edticas tradicionales policiales mesuradas y bien pensadas, puede ayudar a desenmara\u00f1ar los nudos gordianos de la reproducci\u00f3n de la violencia. Pensar la paz urbana no s\u00f3lo desde un deseo normativo sino con un plan estrat\u00e9gico claro sigue siendo la tarea pendiente y el aprendizaje de las mesas en los \u00faltimos dos a\u00f1os es importante para lograr ese objetivo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Referencias<\/h2>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Cruz, J. M. y Dur\u00e1n-Mart\u00ednez, A. (2016). Hiding violence to deal with the state: Criminal pacts in El Salvador and Medell\u00edn. <em>Journal of Peace Research, 53<\/em>(2), 197\u2013210.<\/li>\n\n\n\n<li>Pyrooz, D. C., Decker, S. H. y Webb, V. J. (2014). The ties that bind: Desistance from gangs. <em>Crime &amp; Delinquency, 60<\/em>(4), 491\u2013516.<\/li>\n\n\n\n<li>Wessells, M. G. (2006). <em>Child soldiers: From violence to protection<\/em>. Harvard University Press.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n<ol class=\"wp-block-footnotes\"><li id=\"05d90cd9-b9fd-45ad-80e4-1d81242bd481\">Este an\u00e1lisis est\u00e1 basado en entrevistas y recolecci\u00f3n de datos en las tres ciudades dentro de un proyecto en curso sobre procesos de negociaci\u00f3n con actores criminales en varios pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica, financiado por la Harry Frank Guggenheim Foundation. <a href=\"#05d90cd9-b9fd-45ad-80e4-1d81242bd481-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 1\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><\/ol>\n\n\n<p><strong>Imagen de encabezado:\u00a0<\/strong>A las plazas por las v\u00edctimas, 09 de abril de 2026. Fotograf\u00eda de Presidencia de la Rep\u00fablica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las mesas de paz urbana constituyeron una novedad dentro de la larga tradici\u00f3n de procesos de paz en Colombia&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1435,"featured_media":8923,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":"[{\"content\":\"Este an\u00e1lisis est\u00e1 basado en entrevistas y recolecci\u00f3n de datos en las tres ciudades dentro de un proyecto en curso sobre procesos de negociaci\u00f3n con actores criminales en varios pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica, financiado por la Harry Frank Guggenheim 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