{"id":8956,"date":"2026-08-24T08:46:41","date_gmt":"2026-08-24T13:46:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/?p=8956"},"modified":"2026-08-24T08:46:41","modified_gmt":"2026-08-24T13:46:41","slug":"gustavo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistaciendiascinep.com\/home\/gustavo\/","title":{"rendered":"Gustavo"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Fue un amigo apasionado por los derechos del ser humano, generoso, claro, racional, escritor, realizador y amante de la vida. protesta social.<\/h2>\n\n\n\n<font font=\"\" size=\"3\" face=\"Roboto, Arial\" color=\"#AAAAAA\">EDICI\u00d3N 115 ENE-JUN 2026<\/font>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-black-color has-text-color\"><em style=\"user-select: auto;\">Lo recuerdo en la Javeriana, cuando particip\u00f3 en la protesta universitaria junto a Carlos Vicente de Roux. Reclamaban participaci\u00f3n estudiantil y una instituci\u00f3n que estudiara los problemas reales del pa\u00eds y preparara a los j\u00f3venes para enfrentarlos. El padre Gabriel Giraldo, decano de Derecho, ten\u00eda un alto aprecio por Gustavo y Carlos pero no estaba de acuerdo con sus ideas y acciones. Les puso condiciones. Pod\u00edan seguir al \u00faltimo a\u00f1o y graduarse como javerianos, pero solo si cambiaban. Ambos se negaron a aceptar esas condiciones y se graduaron en El Externado. Hab\u00eda desde entonces una clara vocaci\u00f3n por Colombia que ambos cumplieron toda la vida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La principal vocaci\u00f3n de Gustavo fueron los derechos humanos, y los iba a defender hasta lo \u00faltimo. Particip\u00f3 en las discusiones y desaf\u00edos del Cinep y contribuy\u00f3 en varias de sus publicaciones. Fue el primer director de la revista CIEN D\u00cdAS y, si bien se concentr\u00f3 en la producci\u00f3n de un pensamiento propio, en cada edici\u00f3n tambi\u00e9n se ocup\u00f3 del trabajo institucional que llev\u00f3 a la revista a ser un referente de reflexi\u00f3n nacional en los a\u00f1os dif\u00edciles de la \u00faltima parte de los 80 y comienzos de los 90. La revista sal\u00eda en los peri\u00f3dicos El Espectador, El Colombiano, La Patria y La Vanguardia, y recib\u00eda cr\u00edticas y comentarios de todas partes. Cebemo, cooperaci\u00f3n holandesa, ayudaba en ediciones cuya producci\u00f3n costaba 25 millones de pesos, equivalentes a m\u00e1s de 700 millones de pesos de hoy. El salario m\u00ednimo de 1988 era de 25.600 pesos mensuales y cada n\u00famero costaba 976 salarios m\u00ednimos. As\u00ed, las cuatro primeras ediciones de CIEN D\u00cdAS costaron m\u00e1s que el presupuesto anual del Cinep en 2026. Y este era tan solo uno de tantos proyectos de la instituci\u00f3n. Gustavo se le med\u00eda a obras grandes por la causa.<\/p>\n\n\n\n<p>Por entonces, \u00e9l ten\u00eda un papel importante en la Comisi\u00f3n Latinoamericana de Juristas y empez\u00f3 a pensar en crear la Comisi\u00f3n Colombiana de Juristas para luchar por los derechos humanos. As\u00ed lo hizo. Esta tarea absorbi\u00f3 su tiempo y tuvo que dejar su trabajo de tiempo completo en el Cinep. Sigui\u00f3 s\u00ed como compa\u00f1ero de reuniones, desaf\u00edos y b\u00fasquedas.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed acompa\u00f1amos juntos el dolor y la lucha por los derechos de miles de mujeres, ni\u00f1os, campesinos, ind\u00edgenas y afrocolombianos, de defensores de derechos humanos y de v\u00edctimas de la violencia pol\u00edtica. Compartimos el interminable duelo por los miembros de la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica; la incesante tarea de buscar asilo extranjero y ayudas para la supervivencia de quienes, en procesi\u00f3n sin descanso, necesitaban refugio para escapar de la muerte; y el dolor de perder grandes amigos y amigas como H\u00e9ctor Abad G\u00f3mez, Eduardo Uma\u00f1a Mendoza, Bernardo Jaramillo Ossa, Jaime Garz\u00f3n, Sergio Restrepo, Elsa Alvarado y Mario Calder\u00f3n, Chucho Bejarano, Yolanda Cer\u00f3n y muchos otros. Y despu\u00e9s, cuando emprendimos el Programa del Magdalena Medio, Gustavo asumi\u00f3, desde la CCJ, el acompa\u00f1amiento de los casos por los asesinatos de nuestras compa\u00f1eras y compa\u00f1eros.<\/p>\n\n\n\n<p>Gustavo ten\u00eda la comprensi\u00f3n amplia para combinar la consistencia de los derechos humanos con el derecho internacional humanitario, y el debate jur\u00eddico y legal con la visi\u00f3n social, pol\u00edtica e internacional de lo que estaba ocurriendo. Por eso fue tan pertinente en su legado. Y no es de extra\u00f1ar que Naciones Unidas lo tuviera como consultor y que Gustavo Petro, sin haber hecho Gustavo Gall\u00f3n parte del M-19, lo nombrara embajador de Colombia en la ONU, donde de sobra fue el mejor representante que en todos los tiempos tuvimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando iniciamos la Comisi\u00f3n de la Verdad en 2018, Gustavo acept\u00f3 ser miembro del Consejo Asesor, una instancia de apoyo, inspiraci\u00f3n y cr\u00edtica, que ayud\u00f3 mucho a la tarea que culmin\u00f3 en la formulaci\u00f3n del informe titulado <em>HAY FUTURO SI HAY VERDAD<\/em>. Su amistad, compromiso y solidaridad quedaron plasmados en la columna de El Espectador que titul\u00f3 VERDAD A RAJATABLA. All\u00ed trabaj\u00f3 las <em>Recomendaciones de la Comisi\u00f3n<\/em> como pedagogo en DDHH y visi\u00f3n pol\u00edtica y de pa\u00eds. Hoy ese libro fue entregado en Ginebra en sus traducciones al ingl\u00e9s y al franc\u00e9s. El 2 de julio, el Comit\u00e9 de Seguimiento y Monitoreo de las Recomendaciones present\u00f3 el informe semestral. All\u00ed se ley\u00f3 el mensaje que Gustavo hab\u00eda enviado al evento la semana anterior. Nos dec\u00eda que, terminada su misi\u00f3n, regresaba a trabajar con toda determinaci\u00f3n por una Colombia en paz, basada en la verdad y la justicia. Cuando lo le\u00edmos ya Gustavo hab\u00eda muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de todo, guardo de Gustavo sus conversaciones de amigo, entre los dos y en juntanzas, como dicen ahora. En ellas analizaba la realidad, esclarec\u00eda los problemas y pasaba de lo serio al humor fino. Cantaba, re\u00eda y era un gran tomador de buen vino. Incluso, por lo menos en dos casos que conozco, cre\u00f3 restaurantes de amigos, lugares de encuentro para hacer tertulia de la coyuntura con buena comida, m\u00fasica y un trago.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo recuerdo cuando viaj\u00f3 a acompa\u00f1arnos en el homenaje que hizo a la Comisi\u00f3n de la Verdad de Colombia la alcaldesa de Par\u00eds, en el sal\u00f3n solemne de la Alcald\u00eda. Ese d\u00eda Gustavo no habl\u00f3 de sus ejecutorias en Ginebra sino de la causa de las v\u00edctimas y llor\u00f3 ante acad\u00e9micos, personalidades francesas y los grupos de solidaridad por Colombia y los exiliados. Se hab\u00eda vuelto inmensamente sensible con el dolor y el desaf\u00edo de la causa. Lo llevaba en el coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Amigos comunes, Germ\u00e1n Vel\u00e1zquez y Christine, me llamaron desde Ginebra a contarme que el jueves, despu\u00e9s de la elecci\u00f3n de Abelardo de la Espriella, Gustavo, destrozado, hab\u00eda ido con Adriana a una comida familiar. Le invitaron a que recobrara los \u00e1nimos, y \u00e9l llor\u00f3 con ellos y les dijo que regresar\u00eda a retomar la lucha. Pocas horas despu\u00e9s, al llegar a su residencia, se desplom\u00f3 para siempre en manos de Adriana.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s de una vez hablamos de paso sobre su decisi\u00f3n de sacar de su vida al dios de las religiones. Siempre he pensado que Gustavo fue un ejemplo de ser humano completo, en sus defectos y en su grandeza. Y como creyente, tengo la convicci\u00f3n de que hombres y mujeres como \u00e9l no terminan con la muerte. Desde el Misterio que nos regal\u00f3 la existencia y nos puso en esta tarea, hoy nos acompa\u00f1a y nos espera para seguir luchando hasta siempre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue un amigo apasionado por los derechos del ser humano, generoso, claro, racional, escritor, realizador y amante de la vida. protesta 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